miércoles, 30 de enero de 2019

Los taxistas reciben más de 2 millones de euros en subvenciones sólo en Madrid y Cataluña

Huelga de taxistas

Taxistas en una de sus protestas. Foto: Europa Press 

El gremio de taxistas recibe, anualmente, más de 2 millones de euros en ayudas únicamente en las comunidades de Madrid y Cataluña, regiones que en los últimos días mantienen paralizadas con su convocatoria de huelga. 


Los gobiernos regionales y municipales subvencionan cada año el cambio de vehículos en el colectivo del taxi por otros menos contaminantes. La cuantía, en 2018, ascendió a más de 2 millones de euros.
Así, por ejemplo, solo la Comunidad de Madrid presupuestó el año pasado un millón de euros para la adquisición de vehículos eficientes para uso en el sector, con el fin de promover la sustitución de los vehículos por otros modelos más bajos en emisiones contaminantes.
La respuesta a la convocatoria fue masiva, con 772 solicitudes de ayudas, un hecho que desde el gobierno regional se atribuyó al problema de la contaminación de Madrid. Desde 2013, según la Comunidad de Madrid, casi 2.800 vehículos se han reemplazado gracias a esas ayudas, que van desde los 2.000 a los 10.000 euros por vehículo. Según la convocatoria, cada solicitante o empresa puede subvencionar hasta cinco vehículos.
Por su parte, el Ayuntamiento de Madrid presupuestó el año pasado otra línea, con importe de 800.000 euros, para subvencionar la compra de taxis no propulsados con diésel y con una cuantía máxima es de 3.000 euros por vehículo. La última convocatoria benefició a un total de 1.277 taxis, según informó el gobierno de Manuela Carmena.  Los incentivos para la renovación de la flota forman parte del Plan de Calidad del Aire y Cambio Climático de Madrid.
Las ayudas de la Generalitat de Cataluña ascendieron en 2018 a 300.000 euros, dedicadas, también en este caso, a la adquisición de vehículos eléctricos y de bajas emisiones para el servicio del taxi. El gobierno catalán subvenciona con hasta 4.500 euros la compra de coches eléctricos y con 1.200 la compra de híbridos de gasolina con bajas emisiones, gas o bifuel.
El Gobierno central dispone también de una línea de ayudas para la renovación de la flota, con una cuantía que, este año, se prevé superior a los 50 millones de euros.
Se mantiene la huelga
Entre tanto, los taxistas mantienen su huelga en Madrid, donde este martes han protagonizado protestas ante la sede de UGT y del Partido Popular. A las siete de la tarde está prevista además una nueva concentración en la Puerta del Sol.
Las convocatorias en la capital viven ya su noveno día, durante los cuales han tenido lugar acciones destacadas, como el bloqueo de la M-40 y el corte en la entrada de Fitur.
La Comunidad de Madrid ha afirmado este martes que no va a  “legislar para garantizar el exterminio” de los vehículos de transporte con conductor (VTC). El gobierno regional ha rechazado la última propuesta de los taxistas, que, entre otras medidas, incluía la obligación de precontratación de una hora, un recorrido mínimo (de cinco kilómetros) y no poder usar parkings en superficie.
Mientras, el gobierno catalán sí ha aprobado este martes el decreto de regulación de VTC en Cataluña, que obligará a establecer un plazo de quince minutos de precontratación mínima.
El presidente de Unauto VTC Cataluña, Josep Maria Goñi, ha asegurado que estudian querellas criminales contra el Govern, el Ayuntamiento de Barcelona y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB).



EL PRESIDENTE VUELVE A HACER DE SÁNCHEZ


Tranquiliza pensar que el presidente del Gobierno aterrizó ayer en Santo Domingo tras consumir la dosis de destilados que recomiendan la OMS y Sofía Hernanz, sin el avituallamiento extra de vino y whisky que según la versión de la diputada socialista caracterizó los tumbos y las vueltas de campana que dio por el mundo Mariano Rajoy.
Una de las grandes aportaciones del socialismo de altos vuelos a la diplomacia española es la incorporación del test de alcoholemia a los viajes presidenciales, herramienta que desde el pasado lunes permite medir a ojo la sobriedad del viajero, especialmente cuando, como en el caso que nos ocupa, no toca suelo patrio.
«Cuando estoy en tierra extraña/ y contemplo tus colores/ y me acuerdo de mi España,/ mira si yo te querré», reza el pasodoble de «Las corsarias», cuyo estribillo combina a renglón y verso seguido los vinos de Rioja y Jerez, avituallamiento estándar.
Al poco de llegar a la República Dominicana, y ante un público muy distinto al que se sumó a su moción de censura -unidos por su aversión al Partido Popular y sus intereses cruzados con el chavismo, ideológicos o instrumentales-, Pedro Sánchez se vino ayer arriba y clamó contra el «tirano» que «responde con balas y con prisiones a las ansias de libertad y democracia». Sin citarlo, hablaba de Nicolás Maduro. Blanco y en botella, o moreno y en chándal.
Metido a estadista de avituallamiento estándar y consumo responsable, Sánchez modula y ecualiza en función del auditorio. La pasada semana dejó pasar la oportunidad de liderar desde España la respuesta europea a la crisis venezolana, que quiso resolver con uno de esos aplazamientos con que la UE se suele quitar los muertos de encima. En siete días van más de cuarenta en Venezuela. Seguimos para bingo.
En Santo Domingo, sin socios chavistas con los que negociar un decreto o apalabrar un presupuesto, tocaba ayer proyectar la figura de mediador y árbitro internacional, que para eso se prepara en España con el curso a distancia en el que se matriculó en junio.
Aquí solo viene a hacer las prácticas de diálogo y normalización y a examinarse cuando dé por agotado su ciclo. El que se sube al avión y tira de mueble-bar es el presidente del Gobierno, pero el que aterriza y se vende como solucionador, para quien quiera oírlo cuando se saque el título de expresidente, es Pedro Sánchez.
Jesús Lillo ( ABC )
viñeta de Linda Galmor

” MÁS TRAICIÓN ” Y MENOS MANSI

Cuando en la mañana, histórica como todas, elegida por Errejón para comunicarle a Iglesias que Carmena y él le habían ahorcado el seis doble, salió de su baja materno-paternal el Marqués de Galapagar para anunciar que los dos únicos que en Podemos pueden se iban a presentar contra él en la Comunidad, pero no en el Ayuntamiento, porque “Íñigo no es Manuela”, todos auguraron una bonita guerra civil en la horda podemita.
Perspectiva mejorada con la ingeniosa página Más traición, dedicada a Errejón. Lo que me sorprendió fue la incongruencia de que Pablo presentara a Podemos en Las Rozas y Galapagar y no en Vallecas, que para él era una especie de Canaán proletario, en donde desayunaba salmorejo y veía Novecento hasta el momento del Asalto a los Cielos, forma fina de denominar una matanza a lo Paracuellos o un golpe de Estado como el primero de Chávez contra el Gobierno legítimo de Carlos Andrés Pérez.
La incongruencia retrataba la debilidad política de Pablo y la rabieta cósmica de Ulianov y Nadezhda en su mansión de La Navata, que, gracias a Marlaska, tiene ya hasta un pequeño “cuartelillo” de la Guardia Civil. Pero si el Macho Alfa de la manada morada dejaba de conciliar, mandaba a casa a Irina, y se aprestaba a luchar contra el escuincle, debía hacerlo hasta el final, presentando candidaturas de su partido en todas partes. O uno u otro.
También en ese caso lo tienen mal Vladimir y quotidie y yo creía que se tomarían un año sabático electoral dejándole el partido a Errejón, para no entorpecer la lucha contra Franco. Si Vox vuelca a la derecha las elecciones en Madrid se hundiría el tinglado de Carmena, que ya ha dicho que no se quedará en la Oposición.
Y Pablenin volvería como Mao o Lenin en Zimmerwald, a luchar contra el reformismo burgués de su antiguo pupilo y rehaciendo Podemos o el Partido Comunista de los Pueblos de España (reconstituido). Errejón no lo tiene fácil: debe facilitar al PSOE la Comunidad y a Cs el Ayuntamiento.
Pero ayer errejonistas pablistas, con la Abuelita Lobo a la cabeza, votaron en favor de la tiranía de Maduro en Madrid. Y así, le están poniendo muy difícil a Rivera la fechoría del cordón sanitario contra Abascal.
Al final, la hipoteca de Caracas va a pesar tanto como la de La Navata. En realidad, ninguna de las dos la pagarán del todo nunca.


Federico Jiménez LoSantos ( El Mundo )
viñeta de Linda Galmor

El presidente del Supremo venezolano: “Podemos bloqueó las sanciones de la UE a Maduro”

Denuncia de Martín Tortabú en el Senado

El presidente del Tribunal Supremo venezolano, Miguel Ángel Martín Tortabú, acusó, en su reciente visita a España, a Podemos y al resto de partidos de extrema izquierda implantados en la UE de interferir para evitar las sanciones europeas al régimen dictatorial de Nicolás Maduro.
Martín Tortabú -que se encuentra en estos momentos en el exilio- describió ante el Senado español hace un mes, con todo lujo de detalles, la financiación recibida por estas formaciones desde la narcodictadura chavista. Y aclaró que esos pagos no eran casuales ni exclusivamente lúdicos. Todo lo contrario: buscaban contar con una estructura de poder político en los países europeos. Algo que se logró pronto en Grecia y Portugal, quienes impidieron con sus posturas las sanciones al régimen de Maduro.
Hoy el esquema se repite con un Podemos que condiciona –como socio– las actuaciones del PSOE. El resultado es una Unión Europea inoperativa en la que no se defienden los derechos humanos internacionales, incapaz de sancionar a dictadores o de reconocer a presidentes legítimos como el venezolano Juan Guaidó.
Martín Tortabú incidió en su explicación en que el dinero procedente de los contratos de petróleo de Venezuela o directamente del narcotráfico implantado en este país “se va a otros lugares. ¿A dónde va ese dinero? Ese dinero no es solo para comprar lujo para una persona o para una familia, es evidente que va mucho más allá, porque lo que están buscando es un control del poder político”, aseguró sin matices.
La estrategia ha perseguido la formación e impulso de partidos de extrema izquierda, cosa que se lanzó desde el “Foro de Sao Paolo creado en 1994 y que sigue hoy vivo”. Un foro que engloba “a toda la extrema izquierda, también de Europa”.
Pero el control político impulsado por la narcodictadura de Maduro no acaba ahí. “¿Por qué digo que es un control del poder político? Porque con el dinero de la corrupción, con el dinero del narcotráfico, se está financiando el terrorismo, y el terrorismo lo que busca es el control del poder político. En la Organización de Estados Americanos, a pesar de todo lo que ha ocurrido en Venezuela, no se ha activado la Convención Interamericana de Derechos Humanos, porque muchos países han recibido prebendas y no votan a favor de la sanción en Venezuela”, señaló en diciembre pasado.
Extrema izquierda
Y puso otro ejemplo que explica la falta de iniciativa de la UE frente a estas dictaduras: “¿Por qué el Parlamento Europeo no votaba a favor de las sanciones en Venezuela? Y ustedes saben muy bien que estaban Grecia y Portugal, y uno decía: bueno, ¿por qué Grecia y Portugal? ¿Qué tienen que ver Grecia y Portugal con Venezuela? Después vimos qué ocurría”. La respuesta se basaba en los partidos de extrema izquierda implantados en cada uno de estos países.
El presidente del Tribunal Supremo fue a más en su explicación y añadió que exactamente igual que en esos países “muchos de estos dineros, repito, han venido aquí, a España, han ido a Andorra o han ido a Estados Unidos. Con Estados Unidos tenemos una cooperación, que está haciendo una revisión, pero Estados Unidos no puede ser el único país que imponga sanciones”.
En España el partido mencionado por Martín Tortabú fue Podemos. Y dos personas de esta formación en concreto: Juan Carlos Monedero y Pablo Iglesias, quienes trabajaron para el régimen chavista directamente en Venezuela, tal y como aclaró Martín Tortabú.
“Cuando yo hablo de dinero que ha llegado a Estados Unidos, a España y a otros países, es increíble, porque llega a través de una figura novedosa que nosotros, en Venezuela, llamamos los boliburgueses o los bolichicos”, añadió.
Podemos mantiene en estos momentos una posición predominante en el apoyo al Gobierno de Sánchez. Traducido: si Podemos deja de respaldar al Gobierno, Sánchez perdería por completo su estructura de gobernabilidad. Y esa fuerza le da una influencia en un presidente de España que sigue a fecha de hoy sin reconocer a Guaidó como presidente legítimo de Venezuela.


Iglesias y Montero ya tienen su propio ‘cuartelillo’ de la Guardia Civil delante del casoplón


Pablo Iglesias e Irene Montero ya tienen su propio 'cuartelillo' de la Guardia Civil delante de su casoplón en Galapagar. Las imágenes tomadas esta misma tarde muestran la garita que, desde ahora, servirá a los guardias civiles para protegerse del frío mientras vigilan el chalet de los líderes de Podemos durante las 24 horas del día.


La garita era una reivindicación de los guardias desde que en octubre pasado el Ministerio de Interior decidió poner seguridad permanente en la vivienda de lujo que Pablo Iglesias e Irene Montero compraron en la urbanización de La Navata.
Hasta ahora, los agentes utilizaban el coche de la Guardia Civil para cobijarse de las bajas temperaturas que se registran, sobre todo por la noche, en la sierra de Madrid. Según ha podido saber OKDIARIO, la garita no dispone de baño.
Los agentes cobran 0,50 céntimos de euro brutos por hora nocturna de servicio y 1 euro bruto por hora de trabajo prestada en día festivo, Nochebuena y Navidad.
Obsesionado por proteger su intimidad, evitar cualquier intrusión y mantener alejados a los periodistas, el líder de Podemos hizo instalar una red de 12 cámaras de seguridad, distribuidas por todo el perímetro del chalet. Aunque algunas apenas son visibles entre la vegetación que cubre sus muros, las cámaras están colocadas en varios postes de más de dos metros de altura que cubren todos los ángulos de la propiedad.
Inseguridad en Galapagar
La llegada de la pareja dirigente de Podemos al ya célebre municipio de la sierra norte madrileña ha supuesto problemas de seguridad para el resto de los vecinos. La preocupación es tal que hasta Galapagar en Común (Unidos Podemos) está demandando más agentes de policía.
En las últimas semanas se han producido varios robos e incluso un secuestro exprés de menores a punta de navaja y bajo amenaza de violación. Esto se debe a que los efectivos de la Guardia Civil están, en gran parte, centrados en la vigilancia estática del domicilio de los líderes de Podemos.

La garita de la Guardia Civil en el chalet de Pablo Iglesias en Galapagar.
El Ayuntamiento galapagueño, gobernado por el PP, anunció la semana pasada la incorporación inmediata de nueve policías municipales y cuatro coches de patrullaje nuevos. Aún así, a Galapagar en Común no le satisface la medida y quiere más efectivos policiales.
“Una parte importante de los efectivos de la Guardia Civil de Galapagar están siendo destinados a la seguridad de un ciudadano en particular, en vez de a la seguridad de toda la población de la localidad. Por ello el municipio solicita que el Ministerio reponga tantos efectivos como los que estén destinados a la seguridad estática del alto cargo de Podemos”, explican desde el Consistorio.
Los nueve agentes se incorporarán esta semana a la plantilla de la Policía Local. De esta forma, se “sigue reforzando el cuerpo, llegando a los 55 policías entre agentes y mandos“.



CUTRE, MUY CUTRE


En España el «ofensómetro» se calibra de manera distinta según la faltada provenga de derecha o izquierda. Ayer, la portavoz adjunta del PSOE en el Congreso, la ibicenca Sofía Hernanz, participaba en un debate en la Cámara sobre la adicción de Sánchez al Falcon, el helicóptero y a conocer el mundo a costa de nuestros impuestos.
Ante las críticas del PP, la diputada socialista defendió a su jefe alegando que Sánchez viaja lo mismo que Rajoy, pero «sin el avituallamiento extra de vino y whisky». El comentario resulta de una vileza notable, pues sin prueba ni necesidad alguna siembra la especie de que el anterior del Gobierno tenía problemas con el morapio.
Imaginemos que un destacado diputado del PP hubiese acusado a Carmen Calvo, o a su predecesora De la Vega, de atizarle al whisky en los vuelos oficiales. Twitter ardería de ira justiciera y feminista. Los tertulianos se estremecerían de estupor.
Lo que se debatía ayer en el Congreso era otra cosa: un presidente que utilizó el avión oficial para pegarse una fiestuqui con su mujer en un concierto de rock, y que programa viajes estériles al exterior para darse pote mientras desatiende la agenda interna.
Un escapista que para evitar una comparecencia en el Senado sobre sus tratos secretos con Torra se largó a Davos dos días (a informar al capital global de que gracias a él España creará este año 120.000 empleos menos). Un personaje que vuela en helicóptero oficial a la boda de su cuñado y se niega a informar del coste.
Pero para el coro de un Gobierno que no existe -véase el taxi- el problema radica en si Rajoy se tomaba un vino en el avión, algo que no sé si hacía, pero que nada tendría de extraordinario. Y que le pregunten a Churchill, un estadista a la altura incluso del mismísimo Sánchez
Luis Ventoso ( ABC )
viñeta de Linda Galmor