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domingo, 16 de febrero de 2020

LOS ARIOS DEL SEPARATISMO CATALÁN


Son aún más bestias que Sabino Arana y más analfabetos que Adriana Lastra, la mucama socialista que friega las deposiciones verbales de Pedro Sánchez y le hace el menú de disparates tóxicos con los que el PSOE ensucia los telediarios en el Poder y en la oposición; porque los telediarios son siempre del PSOE aunque quien pernocte en la Moncloa sea el PP tarado, emasculado y envilecido por sus complejos y su cobardía.
Son los arios del separatismo catalán, ridículos en esencia, imbéciles ideológicos y estúpidos en sus proclamas pero engrandecidos por una democracia sin sistema inmunológico en la que cualquier cretino, infradotado para ganarse el pan, sienta plaza de diputado con unos cuantos votos tan despreciables como él mismo.
Con sus mentiras baratas y la bisutería de sus agravios inventados, los arios del separatismo catalán han dado un paso más (en este caso de la oca) en la búsqueda de la pura raza catalana, algo tan falso como su nación, su pedigrí y el tebeo de su historia; derechos que hasta aquella acémila vizcaína bautizada por los veterinarios de la Historia como Sabino Arana les negaba por considerar, despectivamente, a los catalanes como “hijos del romano” al igual que los castellanos, los andaluces y los murcianos.
Es evidente que los separatistas se pasan las alpargatas ideológicas como las mulas de cuatro patas las coces y las de dos la coca, que llevan a buen recaudo en la faltriquera que les alimenta como a los chaperos, el culo.
Una fräulein del separatismo catalán con vocación de aria de las Juventudes Hitlerianas, donde jamás la hubieran admitido por fea y por ordinaria, acaba de pedirle a sus compatriotas de la adoración nocturna a la sardana y la barretina que siempre se dirijan en catalán a todo bípedo antropomorfo que no tenga pinta, aspecto o apariencia de catalán nativo patanegra ¿Se puede ser más miserablemente tonto?
Sí, lo son, aún más que ella, todos los que la han votado para que eructe bellotas desde la alcaldía que las urnas le han otorgado. La volverán a votar yendo al colegio electoral al paso de la oca, con un calsot en la boca y una estelada en los calzoncillos.
Los arios del separatismo catalán son  así de acémilas, y aunque sean mulatos de castellano y murciano todos quieren ser tan patanegra como Lluís Companys y su Rufián charnego.
Eduardo García Serrano
Significado de Ario:Dicho de una persona: Supuesto descendiente de la estirpe originaria de los indoeuropeos, considerada por algunos más pura y superior que las de otros pueblos.

martes, 3 de noviembre de 2015

Sabino Arana, el vasco que creò todos los nombres

 


Es el creador de la mayoría de los actuales nombres vascos traduciéndolos de su raíz original
  
Sabino Arana fue un político de Vizcaya que ha sido considerado padre del Nacionalismo Vasco y fundador del PNV. Entre sus aportaciones a dicho movimiento político es sonada la creación de la Ikurriña o su propuesta de ortografía euskera.
Pero quizá el legado menos conocido, y no por ello menos importante, que dejó Arana a los vascos fueron los nombres propios de persona. Hasta tal punto, que según podemos leer en el blog «Desde mi roble» en el año 2000 el 40% de los nombres más utilizados en la comunidad eran los inventados por Arana 100 años antes.
Hasta el siglo XX las familias vascas elegían el nombre de sus hijos basándose bien en el santoral cristiano o en los nombres presentes en la propia familia. Sin embargo, Sabino Arana propuso dar mayor identidad al nacionalismo vasco adaptando los nombres cristianos al euskera. En su investigación se dio cuenta que muchos nombres eran adaptaciones fonéticas del latín, por lo que, según su criterio, no reflejaban la esencia del euskera.
De este modo Sabino Arana creó el Calendario Vizcaíno, que fue completado por el Santoral Vasco en el que los nombres de los santos fueron inventados. El método para crearlos consistía en acudir a la raíz original del nombre para después adaptarlo al euskera. Algunos de los rasgos eran incluir el sufijo -a para los nombres masculinos y -e para los femeninos. La polémica no se hizo esperar y algunos de los académicos renunciaron a su puesto.
Con el transcurso de los años los nombres fueron aceptados por los vascos y hoy en día son comúnmente aceptados, como hemos visto. Así tenemos nombres como Josu (Jesús), Koldo (Luis), Lander (Leandro) o Gorka (Jorge). Algunos nombres como Gaizka (Salvador) o Iker (forma masculina de Visitación) proceden de traducciones poco fieles según los filólogos. En el caso de los nombres femeninos se encuentran menos extendidos, aunque algunos como Ane (Ana) o Jone (Juana) son de
los más recurrentes.