Mostrando entradas con la etiqueta Candidato Pablo Iglesias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Candidato Pablo Iglesias. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de mayo de 2021

Roures ficha al bufón de la chepa y el moño. Por Eduardo García Serrano

Ya se ha apañado su puerta giratoria. Va a acabar en las teles de Roures, el Médici rojoseparatista que como el Rey Midas, sin corona y con barretina, convierte en oro hasta la basura que contrata. El oro es para él, los excrementos para sus televidentes, catecúmenos de la izquierda que comen mierda propagandística para defecar sus votos en las urnas de Podemos o de ErrejónPablo Iglesias navega en la campaña electoral en brazos de la derrota y con la bodega llena de errores y de mentiras, con una tripulación de matones torpes y de milicianas analfabetas que conjugan la Lengua de Cervantes con la misma zafiedad con la que sus chulos arrojan piedras.

Ni las apelaciones al coco fascista, ni la restauración estúpida del NO PASARÁN, profecía fallida, augurio de la derrota de sus abuelos, van a impedir que el 4 de mayo los dientes forrados de sarro de Pablo Iglesias muerdan los adoquines de la Puerta del Sol como los mordieron los mamelucos del mariscal gabacho Joachim Murat hace más de doscientos años. La Derecha le ha dejado en ridículo y las urnas le van a dejar en pelotas, payaso desnudo sin los arreos del Poder, sin mejor destino que el de fichar en el circo de Roures donde, a buen seguro, le acompañarán en breve otros enanos tullidos, bufones siniestros de la barraca de Podemos, con sus ajadas zarinas y con las tetonas ordinarias de Femen, con más lorzas que el monigote de Michelín, haciéndoles el coro de las Bacantes en el plató de Ferreras o de cualquier otro mayoral de Roures.

“¡Pasen y vean!” al bufón de la chepa y el moño que quiso ser Lenin con la boina del Che Guevara, y que se quedó en Quasimodo de Roures. Ese es tu destino, Pablo, acabar en la TV como los desechos de tienta de Tómbola y de Gran Hermano, de Crónicas Marcianas, de Supervivientes y de la Isla de los FamososJorge Javier Vázquez ya está preparando un culebrón-rociíto con Tania, con Irene y con todas las que quieran contar que pasaron por tu bragueta. Hagan acopio de palomitas.      

Publicado en El Correo de España el 2 de Mayo de 2021

domingo, 2 de mayo de 2021

La detención de los guardaespaldas de Pablo Iglesias deja mudo a Pedro Sánchez

 Casado afea al presidente del Gobierno su silencio tras conocerse que dos empleados de Podemos patearon a policías durante el mitin de Vox en Vallecas.

EsDiario  

La noticia más impactante de este sábado, penúltimo día de campaña para las elecciones autonómicas del próximo 4 de mayo en Madrid, ha sido la exclusiva de El Confidencial, que ha revelado que dos escoltas privados de Pablo Iglesias fueron arrestados hace dos semanas por haber agredido a policías nacionales durante el mitin que Vox ofreció en Vallecas a comienzos del pasado mes de abril.

 

A Iglesias, que no ha dejado de quejarse durante la campaña electoral de haber recibido amenazas de muerte, se le ha desmontado así una de sus armas de campaña: mientras denunciaba el odio y la violencia presuntamente promovidos por otros partidos, tenía en su propio equipo a una especie de camisas pardas, dedicadas a reventar mítines ajenos y a patear a policías para que no se lo impidieran.

Tras conocer esta indignante noticia, el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, ha exigido una "condena rotunda" por parte del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez: "Qué vergüenza. Los que se juegan la vida por nosotros pateados por los matones de Pablo Iglesias. No solo le pagamos a la niñera, sino a escoltas que patean a la Policía. Ya está bien", ha criticado Casado durante su intervención en un acto de campaña en Majadahonda.

La Brigada Provincial de Información de Madrid los habría arrestado junto a otras 11 personas supuestamente relacionadas con los incidentes, tras analizar vídeos y fotografías de esa tarde. En las imágenes se captaría el papel activo de los dos empleados de Podemos, según la misma información.

En esta línea, Casado ha cargado con dureza contra Sánchez, un presidente que "no puede pisar la calle" y que está "encerrado en la sede". "Y cuando la pisa, ¿qué hacen Sánchez y sus amigos de Podemos? Contratar a unos matones a sueldo que pegan a la Policía Nacional", ha señalado.

Por todo ello, el líder de los 'populares' ha mostrado su "apoyo" a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que son, según ha apuntado Casado, un "orgullo para España".

Pese a las exigencias de Casado, el presidente del Gobierno no se ha pronunciado sobre este asunto tan grave que afecta al líder de su socio de Gobierno.

Podemos sólo reconoce a uno de los matones como uno de los suyos

Podemos ha admitido este sábado que uno de los detenidos por pegar a policías antidisturbios en el mitin de Vox en la llamada 'plaza roja' de Vallecas es miembro del partido y contratado por el mismo, aunque no es escolta de su líder, Pablo Iglesias.

Pablo Iglesias ha señalado esta mañana, a preguntas de los periodistas durante una manifestación del Día del Trabajador, que todos sus escoltas son miembros del Cuerpo Nacional de Policía y ninguno de ellos ha sido detenido.

 

"Hace más de una semana cuando Abalcal rompió un cordón policial y provocó una carga un miembro de mi partido de Vallecas fue detenido y, por su puesto, no cometió ningún ilícito administrativo ni penal y esto quedará en nada. Que esto salga hoy revela la preocupación que tengan algunos y no es descartable que de hoy hasta el martes salga alguna noticia que me relacione con el asesinato de John Fitzgerald Kennedy", ha declarado.

 

viernes, 30 de abril de 2021

Iglesias: "La política corre rápido y mi figura está gastada"

 EFE).- El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, asume que su "figura está gastada" y tiene "claro" que la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, que le reemplazó en la vicepresidencia del Gobierno cuando decidió ser candidato a las elecciones autonómicas de Madrid, "aporta más votos" que él a su formación.

"La política corre rápido y mi figura está gastada. Tienes que saber cuándo dar un paso adelante para conducir y cuándo dar un paso atrás para mantenerte en una posición más modesta", dice este viernes en el suplemento "7" del Corriere della Sera, a escasos días de las elecciones en Madrid.

“Mi papel es ponerme a las órdenes de Yolanda. En baloncesto, el pívot es el que pone más balones en la canasta. Para mí está claro que Yolanda aporta más votos que yo a nuestro proyecto", afirma en una entrevista en la que también asegura que el feminismo es "más transversal socialmente que el movimiento obrero" y que le da "vértigo" lo que ha logrado "desde el punto de vista histórico".

Iglesias insiste en la importancia del papel de las mujeres en un mundo en el que "estereotipos de varones" siguen marcando la forma de hacer política: “Todos los hombres, incluidos los que tenemos responsabilidades políticas, seguimos teniendo muchos tics, defectos que derivan del mundo machista en el que crecimos". 

"Organizaciones políticas, económicas o gobiernos que suelen estar encabezados por mujeres logran aportar una sensibilidad humana que hace que toda la estructura funcione mejor. Sin idealizarlo como una solución universal, el feminismo es la clave para las próximas transformaciones sociales", asegura.

Para el todavía líder de Unidas Podemos, está claro que "el movimiento feminista es la nueva gran revolución, está desempeñando un papel mundial comparable únicamente al que tuvo el movimiento obrero en el pasado", pero "más transversal socialmente y por eso mismo puede provocar grandes transformaciones económicas: poner la economía de los cuidados en el centro del debate, liberando energías previamente ocultas".

Y esto es posible porque "la pandemia ha cambiado los paradigmas de la política. Antes de la Covid era tabú hablar de mutualización de la deuda, gasto público y del Estado necesario para el despertar de la economía. Eran solo nuestros temas, ahora todos se han apoderado de ellos. Es hora de pedir más por la igualdad y la política social y esto se puede hacer sólo con el feminismo".

"Todos tenemos que ser feministas", afirma el candidato, que a la pregunta de qué enseña a sus hijos responde que quiere "evitarles los arquetipos" con los que él creció y "ser hombres de otra manera, hombres que lloran, que no gritan, que no levantan la mano a nadie".

Sobre sus logros políticos, Iglesias afirma que le "da vértigo" ver lo que ha conseguido "desde el punto de vista histórico" y añade: "Ni siquiera el líder del mayor partido comunista de Occidente, Enrico Berlinguer, logró llegar adonde he llegado yo: un marxista en un gobierno de la OTAN".

jueves, 29 de abril de 2021

La «jubilación» de Pablo Iglesias

 

El fascismo no ha regresado, porque en España no existió más allá de la marginalidad en el contexto de una dictadura militar


FRANCISCO MARHUENDA

Uno de los aspectos más interesantes de esta campaña es la posible «jubilación» forzosa de Pablo Iglesias. Es algo que puede venir de la mano de dos mujeres con fuerte personalidad: Isabel Díaz Ayuso y Mónica García. Las encuestas muestran que camina con paso firme a la irrelevancia, porque ni conseguiría gobernar ni superar a su peor enemigo que es Errejón y su partido.



En primer lugar, Ayuso, que ahora concita toda su animadversión y está adornada de todos los males, ya conocen ustedes el simplismo del populismo y su búsqueda de enemigos exteriores, consigue ganar claramente y contará con una cómoda mayoría con el apoyo parlamentario de Vox.

La sobreactuación del macho alfa de la izquierda populista muestra la deriva patética de su declive. Cuando se escucha el griterío de sus soflamas ofreciendo un panorama apocalíptico se puede pensar que no se puede pasear por las calles, porque están tomadas por milicias vestidas de uniforme que persiguen a los disidentes.

Esto es lo que sucede en su admirada Venezuela. El fascismo no ha regresado, porque en España no existió más allá de la marginalidad en el contexto de una dictadura militar. El partido único, que era una peculiar amalgama de formaciones e ideologías, no era más que una marioneta al servicio de Franco y no cumple las condiciones que permitirían asignarlo a esta categoría.

Cuando se habla de la dictadura fascista siento pena ante la profunda ignorancia de los que dicen esa estupidez. No se trata de blanquear a un régimen autoritario, sino de ser precisos terminológicamente en el terreno histórico y del derecho constitucional. El problema es que decir tonterías sale gratis. En el caso de Iglesias es más lamentable, porque sabe perfectamente que el franquismo no encaja en la definición de un sistema fascista.

A esto hay que añadir su desfachatez intelectual al apoyar a los regímenes autoritarios de Cuba, Venezuela o Irán mientras arremete contra el centro derecha acusando a sus dirigentes de fascistas. Al varapalo que recibirá de Ayuso se une el ser humillado electoralmente por Mónica García, que le doblará en escaños y votos.

En su concepción egocéntrica resulta incomprensible que no se hubiera sometido gozosa a su voluntad y subsumido en una lista conjunta. En el caso de confirmarse esa irrelevancia solo le quedará esa «jubilación» forzosa, aunque económica y profesionalmente muy jugosa, porque tiene la vida resuelta dedicándose al activismo y a lo televisivo. No es un tema baladí.


martes, 27 de abril de 2021

Iglesias, víctima tampoco cuela

 Si alguien carece de autoridad moral para denunciar amenazas es quien expresa su admiración a ETA y justifica las pedradas.

Pablo Iglesias, el ‘querido" a quien apela Gabilondo en un desesperado intento de evitar el batacazo que le auguran todas las encuestas, dejó de dar el pego como representante de los desheredados en el mismo momento en que abandonó su piso y su barrio de siempre para trasladarse a un chalé con piscina y jardín individuales en un pueblo de la sierra noroeste donde, según él mismo decía antes de auparse al poder, residían los ‘pijos’ que no pisan la calle. El autoproclamado azote de la casta se hizo con una Vicepresidencia y colocó a su señora en un ministerio creado ‘ad hoc’ para ella, de modo que entre los dos juntaban sendos coches oficiales con sus correspondientes conductores, una niñera a cargo del Estado, escoltas fijos en su domicilio así como en sus desplazamientos y unos quince mil euros limpios a fin de mes, tirando por lo bajo, suficientes para acumular en algo más de dos años un patrimonio que sobrepasa el millón de euros y triplica el del propio Sánchez. ¿Qué trabajador de verdad va a comprar su discurso hueco de ‘haz lo que yo digo, no lo que yo hago’? ¿Cuántos españoles formados y con experiencia pueden aspirar a semejante ascensión meteórica fuera de los pesebres que pagamos con nuestros impuestos? Iglesias vendió su alma populista al diablo del lujo que condenaba en cuanto estuvo en posición de hacerlo. Y como ahora ya nadie cree en su palabrería falsaria, como pierde votos a espuertas en los distritos obreros que creyeron ingenuamente en sus promesas de regeneración, ha cambiado de papel para interpretar el de víctima, lloriqueando por los platós ante las amenazas sufridas.

Vaya por delante mi condena sin paliativos a cualquier forma de violencia, incluida la intimidación. Viví once años con la espada de Damocles etarra pendiendo sobre mi cabeza, luego sé bien de lo que hablo. Pero si alguien carece de autoridad moral para hacer tantos aspavientos por un sobre con cuatro balas, es el líder de Podemos. Un Pablo Iglesias que jamás ha expresado su solidaridad con quienes durante cuatro décadas recibieron balas similares no en el buzón, sino en la nuca. Un Pablo Iglesias que expresó públicamente su rendida admiración a la organización terrorista ETA por haber sido «la primera en darse cuenta de que la Transición y la Constitución no eran, en realidad, sino una continuación del franquismo» (‘sic’). Un Pablo Iglesias emocionado al ver a una turba de manifestantes apalear a un policía caído y presto a justificar las piedras lanzadas contra sus adversarios culpando a los apedreados de haber ido a provocar. Un Pablo Iglesias que señala a periodistas con nombre y apellido y que denominaba al acoso ‘jarabe democrático’ hasta que empezó a padecerlo él. Ahora pretende encarnar la democracia amenazada a ver si rasca algún voto, aunque tengo para mí que Iglesias víctima tampoco cuela.

 ISABEL SAN SEBASTIÁN,

-*

domingo, 25 de abril de 2021

Enrique López, inflexible: "Iglesias no puede poner sus manos en el CGPJ"

 El secretario de Justicia del PP considera respaldada la posición de su partido tras el espaldarazo de Europa. Y se compromete a devolver al PSOE a la "senda constitucional".

Enrique López durante la entrevista.


A juicio del exmagistrado, secretario de Justicia del PP y todavía consejero del ramo de la Comunidad de Madrid, Enrique López, el debate "dejó una clara ganadora Isabel Díaz Ayuso y un perdedor, Ángel Gabilondo". "En el único evento televisado han quedado de manifiesto cosas muy importantes: que en el centro derecha hay un liderazgo serio, el de Isabel Díaz Ayuso con el PP; y que en la izquierda se lo están disputando", asegura López a ESdiario

Con los sondeos en la mano, ¿cómo se presenta el escenario postelectoral?

En lo que menos tenemos que pensar es en el momento postelectoral. Estamos exclusivamente centrados en una elecciones en las que la Comunidad de Madrid se juega mucho y en la que están en juego dos modelos muy diferentes. Uno de éxito, progreso y libertad y otro de fracaso, intervencionismo y restricciones. Por eso estamos trabajando. Para que de aquí al 4 de mayo la mayor parte de los madrileños nos den su aval y apuesten como opción ganadora por el PP y la presidenta Isabel Díaz Ayuso. Todo lo demás es especular.

El rival más próximo, Ángel Gabilondo, ha cambiado de estrategia y hasta renegado de Sánchez…

No voy a decir que el señor Gabilondo mienta, no voy a decirlo, pero sí digo que le han forzado a proponer una cosa y la contraria de manera permanente. Es un títere de Moncloa. Primero dijo, exactamente igual que Sánchez, que no quería ni ver a Pablo Iglesias para más tarde, en el debate, dejar claro que iba a pactar con él. Le han desautorizado en su promesa de no subir los impuestos cuando él mismo lo propuso, hace dos meses, en la propia Asamblea de Madrid. Gabilondo es una persona que, en estos momentos, se encuentra en una posición muy incómoda dentro de su partido.

Votar Díaz Ayuso es votar libertad. Votar Gabilondo, García o Iglesias es no saber ni qué se va a votar

¿Cómo prepara la presidenta el levantamiento del estado de alarma y el escenario jurídico para Madrid?

Tomaremos las medidas que nuestra autoridad sanitaria determine como necesarias y proporcionales para seguir protegiendo la salud pública dentro del marco legislativo que tenemos, que es defectuoso, poco técnico y basado en una ley del año 86. La norma no tiene calidad suficiente porque no establece las medidas adecuadas para restringir derechos fundamentales.

Desde abril de 2020, Pablo Casado lleva pidiendo a Sánchez que legisle para gestionar la pandemia o que, como mínimo, se actualice la ley al momento en que vivimos. El Gobierno se ha negado asegurando, especialmente la vicepresidenta Carmen Calvo, que tenemos los instrumentos suficientes para regularlo. Mentira. Así lo han dicho el Consejo de Estado, los jueces en muchas resoluciones cuando no han ratificado algunas de estas medidas y la propia Unión Europea, que nos urge a que legislemos alternativas a la alarma.

¿Cree que Sánchez busca que las autonomías le supliquen aplicar la alarma sin tener que recavar de nuevo el control del Parlamento?

Sánchez ha convertido el estado de alarma en el único mecanismo que permite restricciones generales a derechos fundamentales con la intensidad suficiente para que sean efectivas, con tal de no asumir su obligación para la reforma de la normativa actual. Tanto Francia, como Alemania, como Reino Unido ya lo han hecho. Es curioso que en un Parlamento que esta semana va a debatir el uso compartido de las mascotas en caso de divorcio no haya habido un momento para acoger la propuesta del PP y legislar como corresponde.

Enrique López haciendo campaña. Fotografía de JM Duarte.

 

Sánchez siempre se ha negado a cooperar con las medidas pioneras de la Comunidad de Madrid...

Las comunidades autónomas, y con ellas Madrid, han visto cómo no se han ratificado judicialmente algunas de las medidas adoptadas por sus propias autoridades sanitarias, al margen del estado de alarma. Esto puedo volver a ocurrir a partir del 9 mayo por la pereza legislativa y la obcecación personal de Sánchez. El presidente del Gobierno quiere el monopolio de hacer lo que le venga en gana y de ahí su empeño en no dotarnos de un nuevo instrumento legal que dé seguridad jurídica a las comunidades y los jueces para protegernos a futuro.

¿Considera que en la vacunación está haciendo algo similar?

El Gobierno tiene centralizada la compra de vacunas, como el resto de países de la UE. Las comunidades autónomas no podemos autoabastecernos, como ya pasó con el material sanitario y de protección al comienzo de la pandemia. Quince días más tarde se nos abandonó, obligándonos a salir al mercado para comprar material por la incompetencia, ineficacia e incapacidad del entonces ministro Salvador Illa. Ahora está ocurriendo exactamente lo mismo.

¿Cree que esa inseguridad del Gobierno está provocando inseguridad en los ciudadanos para vacunarse?

Sánchez forma parte de un club de dirigentes internacionales que tratan a los ciudadanos como si no fueran mayores de edad. Vivimos una emergencia internacional de gravedad en la que se han producido las vacunas en tiempo récord pero las autorizaciones para comercializarlas son, como siempre, provisionales y esto supone asumir ciertos riesgos que la comunidad científica ya nos ha dicho que existen, aunque son mínimos.

Por eso hay que ser muy claros con los ciudadanos y no infundirles miedo, ni temor, sino darles toda la información. Al margen del bajo riesgo identificado, es primordial vacunar a la mayor cantidad de población en el menor tiempo posible y eso es en lo que está la Comunidad de Madrid.

En Madrid, una vez tengamos las vacunas, estamos listos para inmunizar a cientos de miles de personas en muy poco tiempo.

En la Comunidad de Madrid tenemos un problema de suministro de dosis porque el número que nos llega del Gobierno central es muy limitado. Estamos en disposición inmediata de empezar a vacunar en todos los hospitales públicos de Madrid y en la mayor parte de los centros de salud. Cuando se dispensa la vacuna de la gripe, en Madrid activamos 900 puntos de vacunación. No es un problema de logística nuestra. Lo digo para aclarar las falsas críticas de la izquierda. Cuando en Madrid usamos un estadio de fútbol para vacunar es un error pero si se hace en Valencia un vacunódromo de cualquier forma, está bien.

Nosotros hemos tenido y tenemos una respuesta profesional en manos de verdaderos expertos –el consejero Ruiz Escudero y sus dos viceconsejeros-, a diferencia de un Gobierno que usa sus cargos para hacer política. Antes con Illa y ahora con Darias.

Como consejero de Justicia, ¿qué le ha parecido la decisión del Constitucional de invalidar las candidaturas de Cantó y Conde en la lista del PP de Madrid?

En el Partido Popular respetamos siempre las decisiones judiciales pero, evidentemente, en este caso, que no ha acogido nuestra pretensión de validar esas candidaturas, no es compartida. Nos aproximamos más al voto de los tres magistrados que estaban a favor de darnos la razón que al de aquellos otros tres que se han inclinado por lo contrario.

El empate técnico demuestra que la cuestión era compleja y valida nuestra plena legitimidad para llegar hasta el Constitucional. Lo que ha decantado la balanza es el voto de calidad del presidente de la Sala que es, además, el presidente del Tribunal. Y, en mi opinión personal, desde una perspectiva técnica el voto de calidad lo es por ser presidente no por ser de más calidad.

Fotografía de JM Duarte.

 

¿Cómo se le explica esto a los ciudadanos cuando políticos condenados por sedición sí han participado en convocatorias electorales?

Es una paradoja que sólo se puede explicar porque la ciencia del derecho no es exacta y cuando las leyes no son claras, dan lugar a muchas interpretaciones.

En el caso de nuestra candidatura se ha validado una tesis administrativista, basada en una interpretación literal de las normas, frente a la tesis más constitucionalista que consideraba que debía buscarse la posición más favorable a la interpretación del derecho de participación política.
Precisamente esta segunda tesis que a nosotros se nos ha negado fue la que permitió que el señor Puigdemont, que lleva tres años fugado de la Justicia española, manteniendo un empadronamiento artificial en Cataluña haya podido ser candidato. Y, sin embargo, no se ha seguido el mismo criterio para los señores Cantó y Conde, que no estando empadronados en una fecha determinada lo estaban en el momento de la presentación de la lista.

Usted es magistrado, ¿cómo valora que Europa también haya afeado a España el intento del Gobierno por controlar el Poder Judicial?, ¿Está la Justicia politizada en España?

España tiene un cuerpo de magistrados tremendamente independiente por su sistema de selección. El 96% de los jueces españoles deben su responsabilidad única y exclusivamente a su esfuerzo para aprobar una oposición, a su antigüedad y a su especialidad. En esto somos la envidia de toda Europa.

Cuestión diferente es el de su órgano de gobierno: el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). El Partido Popular lleva en su programa electoral devolver la potestad de elegir a los 12 vocales judiciales del Consejo directamente por sus compañeros, y a esto no vamos a renunciar, mucho menos ahora que contamos con el espaldarazo europeo. Nuestro compromiso es arrancar esta legislatura llegando a un acuerdo con el PSOE para que vuelvan a la senda constitucional en materia judicial y, en cualquier caso, que en cuanto el PP gobierne España el primer proyecto de ley sea la reforma del CGPJ para conseguirlo.

La misma tesis que permitió a Puigdemont, prófugo de la Justicia española, presentarse como candidato es la que se le ha negado a Toni Cantó

¿Habrá entonces renovación pactada del actual Consejo?

En el Partido Popular estamos dispuestos a negociar de acuerdo con la ley actual. Pero exigiremos como punto de arranque al PSOE el inicio de una reforma legislativa que garantice la despolitización de la Justicia y fortalezca su independencia. Por esto lucharemos: por que el PSOE vuelva a ser un partido de Estado que cumpla con los estándares europeos y con nuestra propia Constitución.

Que nunca más pueda ser Fiscal General del Estado un ex ministro de Justicia; que en el CGPJ no se sienten vocales que hayan tenido una anterior responsabilidad política, como es mi caso, yo ya estaría invalidado; que un juez en activo no pueda ser elegido como jurista para formar parte del mismo; que se oiga al resto de agentes jurídicos –abogados, letrados de la Administración, fiscales, procuradores, catedráticos de derecho…- para que se integren como miembros no judiciales.

El CGPJ nunca puede estar en funciones limitadas. Sus funciones son plenas aunque prorrogadas, porque lo contrario sería dejar al gobierno del Poder Judicial inerte durante el tiempo en el que los partidos políticos no hayan sido capaces de llegar a un acuerdo. Este tema se superará y nunca volverá a repetirse si el PSOE se aviene a que en el futuro los vocales judiciales sean elegidos por sus semejantes en tiempo y forma.

¿Con Podemos al margen?

Unidas Podemos y Pablo Iglesias no pueden estar ni en la negociación, ni en el resultado de estos órganos constitucionales. Es claro y necesario. Estamos hablando de un partido político y de unos líderes que demonizan la Constitución, que cuestionan la Jefatura del Estado -la persona titular, su ejercicio-, que insultan a los jueces cuanto toman decisiones que no les gustan, que dicen que Puigdemont es un exiliado político o que aseguran que ETA es una cuestión del pasado, cuando hoy tenemos todavía a etarras fugados de la Justicia española por haber cometido crímenes terribles.

Alguien así y algo así no pueden poner sus manos en el órgano de gobierno de los jueces y Sánchez tiene que entenderlo. 

¿Cómo ha de ser el nuevo CGPJ? ¿Será usted de nuevo interlocutor en las negociaciones?

El Consejo deberá estar formado por los mejores jueces, de los ya elegidos en 2018 por sus propios compañeros, por juristas de la más alta capacitación profesional y alejados de cualquier significación política.

Y, por supuesto, que sean los vocales designados, como rezan la Constitución y la ley, los que elijan a su presidente, por el mayor consenso entre ellos, sin ningún tipo de intervención por parte del Poder Ejecutivo ni de los partidos políticos.

La interlocución se producirá en el seno de los grupos parlamentarios y serán varios los encargados de intervenir en las conversaciones. Lo importante en esto no es ni el quién, ni el cómo, sino el resultado: lo mejor para el Poder Judicial y para la ciudadanía.


jueves, 22 de abril de 2021

El engaño de Iglesias: finge llegar en taxi al debate tras bajarse de un coche con chófer

El candidato de Podemos a las elecciones de la Comunidad de Madrid demostró anoche que su defensa acérrima hacia el taxi es solo propaganda. Tras el debate se fue también en un vehículo con chófer.


BEATRIZ GARCÍA

Estrategia política meditada. Todos los candidatos a presidentes de la Comunidad de Madrid midieron muy bien su modo de aparecer en el duelo a seis en el que era el primer debate político a doce días de las elecciones del 4-M. Si bien, con su puesta en escena, uno de los candidatos demostró que se trataba tan solo de una campaña fake con duración corta.

Si bien el candidato de Ciudadanos, Edmundo Bal, dio la nota llegando a los estudios de Telemadrid en su moto Harley Davidson, Ángel Gabilondo (PSOE) lo hizo andando, al igual que la presidenta de la Comunidad de Madrid Isabel Díaz Ayuso o la candidata de Vox Rocío Monasterio, con retraso incluido, el líder de Podemos Pablo Iglesias decidió utilizar el taxi, y más concretamente el de su candidato en listas Cecilio Rodríguez, taxista de profesión. No es la primera vez que el candidato morado recurre al uso del taxi para llegar a un debate electoral. En 2019, para las elecciones generales hizo lo propio, entendiéndose como una manera de apoyar al sector del transporte en su batalla contra las VTC. Sin embargo, todo habría sido un engaño.

Pablo Iglesias fingió llegar en taxi a Telemadrid. En las imágenes se aprecia cómo llega un coche gris, que se mete en un callejón y se para. Aparentemente la persona que está en la calle es un escolta. Después, aparece un taxi-furgoneta por el callejón, y se incorpora a la carretera detrás de un camión con una L que oculta la maniobra.

Una vez terminado el debate, no hizo falta ni fingir. Al filo de la media noche, el también ex vicepresidente recuperó sus costumbres habituales. En el mismo debate se le reprochó su cambio de vida, de vivir en Vallecas a mudarse a Galapagar en 2018. Y es que, en vez de pedir un taxi para volver a su domicilio, optó por utilizar un vehículo privado, en vez de volver a llamar a su “taxista”. En concreto se montó en un Volkswagen de color negro. Hasta ahora, cuando formaba parte del Gobierno de coalición, Iglesias contaba con un vehículo oficial propio, un Ford Mondeo. Tras su salida del Ejecutivo, perdió este privilegio y es habitual ver al ya tan solo candidato de Unidas Podemos a la Puerta del Sol y líder de Podemos utilizar un coche privado.


 

lunes, 19 de abril de 2021

Comunismo fallido y en sepia


Lo de rodear parlamentos es algo que excita las pasiones de los extremismos de izquierda y el separatismo. Pero la estrategia les empieza a fallar por cansina y Podemos ya no es creíble

La izquierda más radical quiso prolongar ayer en el barrio madrileño de Vallecas su estrategia violenta, iniciada con el acoso y las agresiones a los dirigentes y militantes de Vox reunidos días atrás en la llamada ‘plaza roja’. Algunas tribus extremistas, de esas a las que Pablo Iglesias y Pablo Echenique azuzan como una jauría, convocaron una manifestación para rodear la Asamblea de Madrid, lo que encaja muy bien con el enaltecimiento de Stalin por los comunistas que se pasearon por Madrid celebrando el aniversario de la II República. La convocatoria fue un fracaso que debería mover a los inductores de estos grupos a revisar su estrategia.

Lo de rodear parlamentos es algo que excita las pasiones de los extremismos de izquierda y del separatismo. El Congreso de los Diputados fue acosado varias veces con aquel «#rodeaelcongreso», entre ellas cuando iba a producirse la investidura de Mariano Rajoy. La pulsión antiparlamentaria de la izquierda llegó incluso al PSOE, que participó en la coacción al Parlamento de Andalucía, cuando iba a producirse la investidura de Juan Manuel Moreno, con la que se puso fin a décadas de hegemonía corrupta del socialismo. Imposible olvidar el intento de asalto violento al Parlamento de Cataluña, en 2018, por las bandas separatistas de la CUP y otros grupos violentos del arco independentista. La intolerancia de la extrema izquierda ante la democracia liberal y parlamentaria, la única que dignifica al ciudadano y respeta sus libertades y derechos, es una constante desde hace muchos años, aunque su propaganda use el espantajo de la extrema derecha para confundir a la opinión pública.

La justificación de la violencia como forma de acción antipolítica es consustancial a estos partidos, que sustituyen al ciudadano por la ‘gente’ porque les resulta más fácil hacerse representantes de una masa informe que de hombre y mujeres libres. La convocatoria de ayer fue un fracaso porque esta extrema izquierda es de otro tiempo y de otro lugar. En Madrid hoy ya no se entiende el «no pasarán», cuando por la capital de España pasan todos, cada cual con su forma de ser, de vivir y de hablar. Por eso la izquierda está permanentemente enfadada con Madrid, porque esta ciudad es una enmienda a la totalidad del discurso frentista con el que, en pleno siglo XXI y en plena Europa, quiere hacerse con el gobierno de la comunidad más pujante de España. Seguir anclada en los estereotipos de la España de los años treinta hace que la izquierda radical sea incomprensible hoy para la mayoría de los ciudadanos.

Pablo Iglesias puede seguir por esta senda estéril dando la razón, día tras día, a Isabel Díaz Ayuso con su disyuntiva «comunismo o libertad», porque en efecto son conceptos irreconciliables. O puede apearse de esa montura vieja y descompuesta que es el comunismo, y adaptarse a una ciudad y a una sociedad a las que unos radicales antisistema no van a enseñar qué es ser libres. Ahora bien, decidan lo que decidan Iglesias y su entorno, lo que representan está ya retratado en una imagen sepia de pandilleros violentos arremetiendo contra la Policía y gritando «a por ellos como en Paracuellos». Ni Madrid ni España pueden encajar en un esquema ideológico tan corruptor de la libertades.


domingo, 4 de abril de 2021

La sudadera de Iglesias y la lista antisistema

 Esta exaltación de lo ilícito como medio de trabajo refleja que Iglesias y su equipo pasan del ordenamiento legal


FRANCISCO MARHUENDA

Hay que reconocer que Iglesias está otra vez en su salsa, aunque dudo que le vuelva a funcionar. No es necesario escandalizarse con que se enfunde con la sudadera y abandone el «uniforme» de vicepresidente progre. Los pijo revolucionarios son muy dados a mezclarse con el proletariado y las crisis son el terreno abonado para sus ideas distópicas. En otras ocasiones he comentado que las mansiones de la aristocracia y la burguesía no desaparecieron con la llegada del comunismo en Rusia, China o Cuba, por citar algunos ejemplos, sino que cambiaron de manos.

Eso de vivir con modestia no es propio de los populismos, sino de democracias avanzadas del norte de Europa. Iglesias y sus amigos no vivirán en un modesto apartamento como el primer ministro holandés, Mark Rutte, o harán algo tan «excéntrico» como Aznar cuando incluyó su estancia en La Moncloa en su declaración de renta. El Palacio Real no dejó de utilizarse cuando Alfonso XIII abandonó España, tras unas elecciones municipales que los republicanos convirtieron en plebiscitarias y sufrió la «traición» de sus fieles, sino que fue ocupado por los presidentes de la Segunda República. Por cierto, Franco prefirió un edificio más modesto, aunque muy bonito y lleno de historia, como es el palacio real del Pardo que por metonimia pasó a servir como designación de la jefatura del Estado.

Tras enfundarse la sudadera, término que permite acepciones irónicas y más conociendo al personaje, decidió regresar a Vallecas y a los orígenes imaginarios de su activismo político. No hay que darle el valor de un gesto heroico, porque su abandono del Consejo de Ministros responde al aburrimiento que le atenazaba y la necesidad de salvar a su partido de un agónico declive. Es verdad que sus hagiógrafos mediáticos lo muestran como el postrer sacrificio del líder, aunque es un exceso que produce rubor y que me recuerda a los cronistas medievales cuando escribían sobre sus soberanos.

Ahora solo falta que acuda al bar de la facultad para diseñar la campaña y se completará el círculo. A Iglesias le va más el activismo que la gestión, aunque sus votantes esperaban más del caudillo populista. La excusa de que estaba en minoría en el Gobierno, algo que era evidente, casa mal con la continuidad de sus compañeros, aunque su objetivo será darle muy mala vida a Sánchez con su demagogia ahora que está fuera de los despachos que soñó asaltar.

Es interesante constatar la regresión a Vistalegre cuando derrotó a Errejón y se sembró la semilla de la destrucción de Podemos. En aquel entonces creía que su odiado enemigo podía ser un candidato ideal para ganar la Comunidad de Madrid y superar a los socialistas. Los comunistas y populistas quieren acabar con la democracia que llaman liberal, la burguesía y el capitalismo, pero antes que esto su prioridad es acabar con los odiados disidentes. La lucha fratricida entre los antiguos aliados permitió que el centro derecha recuperará la capital española y mantuviera la Comunidad de Madrid.

Casado debería tener en la futura sede del PP una sala de benefactores con las fotografías de Iglesias y Errejón en tamaño natural. Su desunión fue determinante y ahora creo que lo volverá a ser en beneficio de Ayuso que han convertido, aunque méritos no le faltan, en una de las grandes figuras de la política española y el baluarte para que los antisistema de Iglesias no consigan el gobierno de Madrid.

Hay que partir de la base de que la lista de Unidas Podemos es una clara declaración de intenciones sobre cuál es el modelo que impondría si forman un gobierno de coalición de izquierdas. Esta en su derecho a colocar a Serigne Mbaye, aunque resulta inquietante que sea el portavoz del Sindicato de Manteros, que es una actividad ilegal que vulnera los derechos de autor y de propiedad industrial. Esta exaltación de lo ilícito como medio de trabajo refleja que Iglesias y su equipo pasan del ordenamiento legal e ignoran conceptos como el mérito, la capacidad y el esfuerzo.

Lo que se trata es de vivir a costa del sacrificio de los demás. Los cineastas, escritores y diseñadores deberían reflexionar, pero también los que trabajan para las empresas que sufren la falsificación de sus productos que luego son vendidos por los manteros que apoya Iglesias. La presencia de los promotores de plataformas antidesahucios y defensores de la okupación es otro eje de su lista electoral. En cualquier caso, el mensaje es muy claro y contundente en favor de destruir la legalidad. En infinidad de ocasiones he expresado mi apoyo a alternativas habitacionales, que corresponde emprender a las administraciones públicas, así como establecer una acogida de inmigrantes de forma ordenada y responsable. Una cosa es no criminalizarlos y otra muy distinta aplaudir las actividades ilegales que atentan contra los derechos de otros ciudadanos españoles.

La izquierda política y mediática ha conseguido establecer el canon de lo correcto, algo que es, simplemente, deleznable. Por ello, las críticas a la lista de Iglesias reciben los ataques más furibundos y hay que ir con cuidado de que no te acusen de racista. Mientras los medios de comunicación, las instituciones y los artistas defienden la propiedad, porque el robo de derechos causa un daño enorme, los antisistema se muestran satisfechos de atacarlo sin que sus «compañeros de viaje» periodísticos lo critiquen. No tiene sentido, pero quién puede defender que la política populista lo tenga.

El mensaje que hay que transmitir en las escuelas, institutos, centros de formación y universidades es que no hay que esforzarse. Hay que incorporarse a Unidas Podemos, donde no importa el mérito y la capacidad. Lo único que cuenta es el amiguismo, el clientelismo y el activismo, porque es posible vivir a costa de los demás y del erario. Es decir, que paguen otros con sus impuestos para que ellos vivan bien y se enriquezcan.