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viernes, 25 de diciembre de 2020

Hacienda prepara un 'hachazo' fiscal a las herencias en vida para 2021

 

  • La ley antifraude de Montero incluye un castigo a los pactos sucesorios
  • Usará el precio de compra antiguo del inmueble para imputar ganancias
  • El Ministerio ve operaciones "abusivas" al utilizar estas herramientas
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. eE.
Elproyecto de ley de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal que ha presentado el Ministerio de Hacienda recoge un castigo a los pactos sucesorios -el reparto de herencias en vida- al eliminar varias de sus ventajas. Los sucesores de los contribuyentes que escojan esta opción para legar sus bienes sufrirán un incremento en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) que afectará, incluso, a los pactos sucesorios ya firmados antes de que entre en vigor la ley.
La normativa, que se tramita ahora en el Congreso de los Diputados, modifica el artículo 36 de la ley del IRPF. Hacienda usará los precios de adquisición antiguos y no los del momento de la firma del pacto sucesorio para calcular la ganancia patrimonial del heredero. El nuevo redactado establecerá que si se transmite el bien antes del fallecimiento del donante, se usará la misma fecha y valor de adquisición que tenía el donante para calcular la ganancia o pérdida en IRPF, aunque el pacto sucesorio se haya formalizado muchos años antes. De esta forma, Hacienda imputará grandes beneficios a los sucesores, puesto que los precios de compra antiguos son mucho menores que los actuales.

Sin embargo, la norma recoge que si transmite después del fallecimiento de la persona que donó ese bien con un pacto sucesorio, para calcular la ganancia o pérdida podrá tomar como valor de adquisición el valor declarado al formalizar ese pacto sucesorio, es decir, el valor real o de mercado del bien en ese momento.

El abogado fiscalista Alejandro del Campo, socio de DMS consulting, subraya que "la norma proyectada dará lugar a situaciones injustas". Como ejemplo, Del Campo explica que "si el hijo que recibió un inmueble de sus padres con un pacto sucesorio que puede tener gran trascendencia para él se ve en la necesidad de venderlo después de varios años pero antes del fallecimiento de los donantes, le resulta un elevado IRPF a pagar que, en modo alguno, viene justificado por la lucha contra la elusión fiscal". El abogado destaca que "el proyecto de ley no tiene en cuenta si la donación con pacto sucesorio se formalizó unos meses antes, dos años antes, cinco años antes o diez años antes". Además, Alejandro del Campo cree que vulnera el artículo 6.4 de la Ley del IRPF, que establece que no estará sujeta a IRPF la renta que se encuentre sujeta al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Hacienda ve fraudes
Sin embargo, fuentes del Ministerio de Hacienda alertan de que "se ha detectado un mayor número de operaciones en las que, una vez recibidos los bienes a través del pacto sucesorio, son enajenados por los nuevos propietarios, lo que, en su conjunto, produce una importante desimposición de la operación frente a la tributación que hubiera resultado de la enajenación directa por el titular original" A su juicio, estas operaciones son "abusivas".

Por su parte, la Dirección General de Tributos (DGT) mantiene su doctrina en la que exige la muerte física del transmitente para que haya deducciones. En varias consultas sostiene que en la transmisión de empresas con pactos sucesorios no resulta aplicable la reducción del 95% en la base imponible establecida en el artículo 20.2.c) de la Ley 29/1987 del Impuesto Sucesiones y Donaciones.

Sin embargo, el Tribunal Supremo ha rechazado esta doctrina y considera que las transmisiones con pacto sucesorio lo son "por causa de muerte del contribuyente", por lo que no suponen ganancias.

sábado, 15 de febrero de 2020

Liquidar a los ancianos y quedarse con las herencias, "soluciones podemitas" a la crisis.

Pablo Echenique
Comenzaré haciendo una declaración de principios: soy católico… y pecador, y por consiguiente creo que la vida es un don que nos da Dios, y que se extiende desde el mismo momento de la concepción hasta la muerte natural

Por lo tanto, soy totalmente contrario al aborto, que considero es un vil asesinato, ejecutado con el consentimiento o autorización de quiénes deberían adoptar una posición de garantes del no nacido, sus padres.
Ahora bien, la gente ha cogido la mala costumbre de no morirse, y eso supone un coste cada vez más elevado para las arcas públicas, y la casta política, excuso decirles, no está dispuesta a liquidar el estado autonómico, con sus 17 gobiernos distintos, o 19, si contamos con Ceuta y Melilla, y provincias aspirantes en constituirse en nuevas autonomías, como León…
Tampoco se quiere reducir el gran “yacimiento de empleo público” que supone el medio millón de cargos políticos, de libre designación, asesores, enchufados y pelotas en general.
Se impone alguna otra solución.
A grandes males, grandes remedios.
Los podemitas, que son los únicos ideólogos del nuevo régimen –pues lo que está aflorando es otro régimen, no un simple cambio de gobierno-, con el acompañamiento coreográfico de Pedro Sánchez en el papel de tonto útil, y los restos de la PSOE, esa gigantesca máquina de “empleo público” para ineptos e incapaces, con alguna rara excepción, han diseñado dos grandes “soluciones”:
  • La “liquidación” de las personas mayores, a partir de una determinada edad, que podrían ser los 70 años, por ejemplo, con lo cual después de 37 años de cotización, ¡podríamos cobrar 3 años…!, o la fecha que se determine “reglamentariamente”, en función de la situación económica del país, cada día peor.
  • Apoderarse de las herencias, quedándose con la mayor parte la comunidad autónoma correspondiente, siguiendo el modelo de Andalucía, dónde hay personas que hasta se suicidan cuándo reciben una herencia.
(Es muy posible que se suprima la posibilidad de renunciar a la herencia, o de aceptarla a beneficio de inventario, pues de lo que se trata es de esquilmarnos fiscalmente, para mantener la albarda de la castuza política sobre nuestras espaldas de súbditos y contribuyentes natos. Natos y hartos de serlo…
Mientras tanto, la mayoría de la población sigue feliz, preocupada por el fútbol y el alcohol a precios razonables, sin darse cuenta de que cada día estamos todos o casi todos –excepto la clase política, repito-, más empobrecidos, y viviendo nuestra miseria con la mayor dignidad posible.
¿Qué hemos hecho los españoles para merecer esto…, o mejor dicho, que no hemos hecho…?
España se encamina al desastre, a su hundimiento, como el Titanic, pero eso sí, la orquesta –es decir, los políticos-, siguen tocando en cubierta, en el Congreso, como si tal cosa.
Y Echenique, ese argentino revenido en español, pero con su mala leche de siempre, se manifiesta a favor de la eutanasia, él, que debería ser el primero en estar en contra, por simples razones de autoprotección.
Porque, no nos engañemos, el primer día que deje de gozar del favor del Lenin español, y una vez aprobada la eutanasia, Echenique podría tener los días contados…
Por Ramiro Grau Morancho