viernes, 24 de agosto de 2018

Antes y después



Con la llegada de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno de España se ha trazado una línea que marca una nítida separación. Siempre la hay cuando se produce un cambio de Gobierno y, más aún, si cambia también el partido gobernante. Pero en este caso hay elementos añadidos que señalan un antes y un despuésPor primera vez, quien se convierte en inquilino de la Moncloa, es un perdedor. Sánchez ha perdido de forma estrepitosa las dos elecciones a las que hasta ahora ha concurrido como cabeza de cartel del PSOE. Ha llegado, legalmente, a la presidencia del Ejecutivo -la moción de censura está contemplada en nuestra legislación-, pero lo ha hecho por la puerta de atrás.
Lo ha hecho con el apoyo de los proetarras de Bildu y de los independentistas catalanes. Mala compañía para un presidente de España. Eso bastaría para que quedase delimitada con nitidez la línea de separación. Pero hay mucho más. Hay un Pedro Sánchez antes de ser presidente y otro muy diferente después de serlo. Antes, por ejemplo, se le llenaba la boca abominando de la reforma laboral llevada a cabo por el PP, ahora se ha olvidado por completo de la promesa de suprimirla. Antes comparaba al independentista Torra con Le Pen, la ultraderechista gala, y le llamaba, con toda razón, xenófobo, ahora guarda un silencio vergonzante ante los improperios que Torra sigue vomitando cada día y lo recibe en el Palacio de la Moncloa, pese a llevar prendido un lacito amarillo en la solapa, diciéndole que en la España que Sánchez gobierna hay presos políticos. Antes decía que presidiría un gobierno transitorio, que se encargaría, básicamente, de la convocatoria de nuevas elecciones. Ahora dice que pretende acabar los dos años que le quedan a la legislatura. Antes guardaba un silencio significativo en un asunto de tanto sentimiento como el acercamiento de los presos de ETA al País Vasco y ahora los acerca, como tributo a los proetarras y al PNV.
Hay incluso llamativos cambios «después de después». No se trata de una errata. Es que, recién llegado a la presidencia del gobierno, acogió al pasaje del buque «Aquarius», ofreciendo el puerto de Valencia, cuando los gobiernos de Italia y Malta le habían cerrado los suyos. Ahora, cuando el «Aquarius» vuelve a tener los puertos italianos y malteses cerrados, rechaza la posibilidad de que atraque en un puerto español, con el peregrino argumento de que el buque se encuentra lejos de las costas españolas y señalando que el viaje supone un riesgo. El argumento, además de peregrino es falaz porque, en realidad, el barco está más cerca de las costas españolas de lo que se encontraba la primera vez. Ignoro si este cambio de «después de después» es consecuencia de que Merkel -también con la canciller alemana hay un antes y un después en el concepto sanchista sobre el proceder de la dama de la política europea- le haya leído la cartilla durante sus días en Parque de Doñana o, simplemente, es que se ha dado cuenta de que las mafias que trafican con las personas han encontrado en las costas del sur de España la vía de penetración en Europa que antes tenían en el mediodía italiano.
No ha tenido empacho en que su mujer haya sido contratada por el Instituto de Empresa, como directora de un recién creado África Center cuyo sueldo se mantiene en secreto. Hay un antes y un después que revela la pasta de que está hecho el actual presidente de España.

13 millones de españoles están en riesgo de pobreza o exclusión social



PObreza, inmigrantes, españoles, exclusiónCasi 13 millones de personas en nuestro país se encuentran en riesgo de pobreza o de exclusión social. Si escuchamos una afirmación así en alguna de las conversaciones cotidianas que nos rodean, se pone en duda o se rechaza. Pocos ven las caras detrás de estos números, mientras que la calle oculta a sus víctimas y entre la sociedad se tira a menudo del chascarrillo de que los bares están llenos, haya crisis o no, o nos digan que hay gente que no llega a final de mes o no. En ese sentido, Carlos Susías, presidente de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN), calificó de “invisibles” a los que se encuentran en esta situación, cuyo estereotipo les vincula con “pedir en la puerta de la iglesia” y no con el perfil real: un 30% tiene trabajo y un 15% ha alcanzado estudios superiores.


Susías realizó tal afirmación durante la presentación del informe El Estado de la Pobreza. España 2017 el lunes 16 de octubre en Madrid, con motivo del Día Internacional de la Erradicación de la Pobreza. Este documento recoge los datos sobre el riesgo de pobreza o exclusión social según el indicador AROPE (At-Risk-of Poverty and Exclusion), basado en tres variables: la Tasa de Riesgo de Pobreza Relativa (es decir, que las ganancias económicas no pasen del 60% del ingreso nacional medio), la Baja Intensidad del Empleo en los Hogares (que los mayores de 18 años en la unidad familiar no hayan trabajado más que un 20% de sus posibilidades en el último año) y la Privación Material Severa (falta de recursos como la calefacción, el pago del alquiler mensual o la ingesta de pollo más de dos veces a la semana). "Es la guía sobre la que trabaja la Unión Europea y los gobiernos de cada estado, les guste o no", expresó Susías.

La cifra exacta en nuestro territorio nacional es de 12.989.405 personas en riesgo de pobreza. Esto es el 27,9% de la población, un 0,9% menos que el año anterior (que fue del 28,6%), pero cuatro puntos y medio por encima de la media europea, que se sitúa en el 23,4%. Incluso siendo un dato “positivo”, que señala que 345.000 personas han salido del riesgo de pobreza, el dilema que se presenta es si continuará descendiendo o se paralizará. Las expectativas para 2020 —y el acuerdo de nuestro país con la Unión Europea— era reducir la cifra en, al menos, 2,8 millones de personas. Objetivo complicado, exponen, porque no existe una estrategia paralela de protección para mejorar la realidad y controlar la inestabilidad. En la crisis, dijeron, se disparó la caída, pero en tiempos de relativa bonanza no mejora sino que se estanca. “A falta de dos años, las evidencias estadísticas demuestran que no se ha avanzado en el cumplimiento de estos compromisos.

Aunque se están registrando modestos avances en la reducción de algunos indicadores, en general, se ha retrocedido con respecto al escenario inicial. De ello se deduce que será necesario introducir cambios importantes a fin de volver a la situación de partida, y una inversión social aún más destacada para llegar a la meta fijada, en el horizonte 2020”, argumentan en la introducción.

Dentro de esta cantidad total, 1,5 millones están en una situación de riesgo de pobreza severa, sumando más de uno de los parámetros mencionados. El presidente tildó de “sangrante” este aspecto antes de detallar que las tasas afectan prácticamente por igual a hombres y mujeres (con un 28% y un 27,9% respectivamente). “Al contrario que en otros ejercicios, donde la mujer era más vulnerable, en este se ha equiparado. Pero no porque la mujer haya mejorado, sino porque el hombre ha empeorado mucho”, matizó. Por grupos de edad, el riesgo de pobreza se ceba en los “jóvenes adultos”, de entre 16 y 29 años, con un 37,6% de afectados. Después se sitúan los menores de 16 (31,7%), los enmarcados entre los 30 y 65 años (27,1%) y los mayores de 65, que suman un 14,4%. “Uno de cada tres niños está en riesgo de exclusión social y 4,5 millones de pensionistas ya se encuentran en él”, lamentó Susías. “Los datos macroeconómicos prosperan, pero la pobreza no. Los pobres son los que más notan la crisis y menos la recuperación”, apuntó.

La coyuntura se agrava cuando hablamos de familias monoparentales (o “monomarentales”, como precisó Susías, ya que un 80% de personas solas que se encargan de los hijos son mujeres). “Las personas que viven en hogares con niños y niñas tienen tasas de AROPE hasta 30 puntos porcentuales más elevadas que las de aquellas que viven en hogares compuestos solo por adultos”, anotó. Del total, apenas un 12% representa a extranjeros en riesgo de pobreza. Dentro de esta franja, un 60,1% de los extracomunitarios está en riesgo de exclusión y un 47,3% entre los afectados con residencia europea. “La pobreza ha aumentado para toda la población española en su conjunto. Para las mujeres, para las personas mayores de 65 años, para los hogares monoparentales, para los extranjeros y extranjeras provenientes de la Unión Europea, para quienes están en paro, para quienes superaron la educación primaria y, también, para quienes tienen educación superior”, zanjan en la publicación.

Otros resultados llamativos atañen a la situación geográfica y laboral de los incluidos en el informe. Un tercio de las personas en riesgo de pobreza trabaja. Y mirando el mapa, la mitad sur copa los primeros puestos. Veamos: la renta media española era de 10.708 euros en 2016, con variaciones de hasta 6.000 euros entre comunidades. En País Vasco y Navarra, en el puesto más elevado, la renta media es de 14.345 euros y 13.408. En Cataluña, Comunidad de Madrid, Baleares y Asturias oscila entre los 12.000 y los 13.000 euros. En Murcia y Andalucía, esta renta es hasta 2.400 euros por debajo de la media nacional (unos 8.000 euros), y en Castilla-La Mancha, Canarias o Extremadura de hasta 2.000 euros inferior.

La línea divisoria de quién supera o no llega a esta renta es semejante a la del riesgo de pobreza: ocho comunidades autónomas por debajo de Madrid (incluyendo Ceuta y Melilla) superan el 27,9% nacional. “Lo que están fallando son las políticas de repartición. Necesitamos un sistema de rentas mínimas y acción directa sin paliativos”, esgrimió el presidente de EAPN, que expuso las líneas de actuación que apoya la agrupación: “Defendemos la necesidad de un pacto, de una estrategia que abarque la educación, la sanidad, la vivienda y los servicios sociales, pero también una política fiscal de impuestos progresivos y de unas ayudas garantizadas, así como tener en cuenta las diferencias de géneros, la diversidad y el impacto medioambiental”.

Graciela Malgesini, responsable de asuntos europeos e incidencia política de EAPN, insistió en que España se sitúa cuatro puntos por encima de la Unión Europea, cuya tasa de riesgo de pobreza se marca en el 23,9%, y señaló que solo siete países de 28 están detrás del nuestro. “En estos se recrudece por una privación material severa”, apostilló. Juan Carlos Llano, investigador y sociólogo que ha participado en el informe, remarcó algunas deducciones fundamentales del estudio: “No se cumplen los pactos con Europa. En tema de déficit sí, pero no en lo social”, arrancó, “y existe una enorme desigualdad territorial. Aparte, no todos los que salen del cómputo se recuperan por igual y tener hijos es un riego para ser pobres”. La síntesis de estas ideas desembocó en un alegato en contra del modelo “imaginario” que solemos asociar a estos datos: “Un 82% es español. Un 71% ha cursado hasta el segundo ciclo de secundaria y un 15% tiene estudios superiores”, finalizó, incidiendo en esa “invisibilidad” ya mencionada y en la necesidad de marcar una línea entre pobreza y miseria. Hay que desmontarla, reseñó, porque es dañina para la opinión pública. Escuchemos, si no, las charlas de nuestro alrededor.

jueves, 23 de agosto de 2018

Ada Colau,tres veces reprobada


 ¿Se imagina lo que estarían diciendo los populistas, si un político de lo que antes denominaban la casta hubiera sido reprobado en tres ocasiones en sólo cuatro meses? ¿Se lo imagina? Pues bien, es, exactamente, la situación en que la ignorante alcaldesa de Barcelonase encuentra. Lo de ignorante se lo ganó a pulso, entre otras cosas, por calificar, dando muestras de una supina ignorancia, al almirante Cervera de «facha», como excusa para quitar su nombre a una calle de la Ciudad Condal. La alcaldesa de Barcelona ha sido reprobada por la corporación municipal en tres ocasiones en menos de medio año. Si Ada Colau no ha establecido una marca en cuestión de reprobaciones, debe ser medalla de plata en esto de no dar pie con bola y conseguir que concejales de tendencias políticas, no sólo diferentes sino antagónicas, se pongan de acuerdo para decirle que su gestión deja muchísimo que desear.
Alguna declaración suya estuvo a punto de costarle a la ciudad el Mobile World Congress, que deja varios cientos de millones en cada edición. Este año, incapaz de sacar adelante el presupuesto de la ciudad, planteó una moción de confianza que sólo las diferencias que anidan en la oposición la salvaron de tener que abandonar la alcaldía. Su falta de capacidad negociadora tampoco le permitió lograr los apoyos necesarios para sacar adelante lo que eran sus dos «grandes proyectos» para ciudad. Uno de ellos era una consulta múltiple, lo que denominaba «la multiconsulta», que no era más que una de las diferentes formas de las que se vale del populismo de aparentar estar al lado de los ciudadanos, sin comprometerse demasiado. Como lo es o al menos lo había sido hasta la compra del casoplón que se han agenciado Pablo Iglesias y Irene Montero, vender que se vive en barrios populares para convivir y estar al lado del pueblo. Como hacía Colau cuando los desahucios eran un terrible problema social -ahora siguen existiendo, pero parece que ya no son el grave problema de antaño- y se buscó un notable protagonismo. Por cierto, se afirma en medios políticos, muy comprometidos con el asunto de los desahucios cuando suponen un grave drama familiar, que el papel de Colau tenía mucho de pose para alcanzar notoriedad.
Las reprobaciones de Colau en el consistorio barcelonés se han encadenado, una tras otra desde el pasado abril. Una como consecuencia de los graves recortes presupuestarios causados por su pésima gestión en los tres años de desgobierno que ya acumula. Otra debido a la grave crisis derivada de la proliferación de los conocidos como narcopisos en Ciutat Vella y el grave problema que ello supone para el barrio y para muchos otros barceloneses, sin que la alcaldesa sea capaz de siquiera atisbar un remedio. Una tercera por la grave inseguridad -la seguridad de Barcelona es responsabilidad directa de Colau- que se vive en sus calles donde proliferan las agresiones callejeras. La gota que ha colmado el vaso ha sido la sufrida por un turista norteamericano y protagonizada por unos manteros -uno de los «gremios» protegidos por la alcaldesa-, que proliferan de tal forma que están convirtiendo Barcelona en un aduar.
Su paso por la alcaldía se está convirtiendo en una montaña de errores que están pagando los barceloneses. Mientras se han producido los últimos desafueros Colau no aparecía. Estaba de vacaciones. Otra forma de estar al lado de las personas cuando arrecian los problemas.

Un sindicato policial denuncia que Colau avisa a los manteros de las redadas



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El Sindicato de Agentes de Policía Local (Sapol), mayoritario en la Guardia Urbana de Barcelona, denuncia que el gobierno de Ada Colau avisa a los manteros de las redadas. Así lo ha declarado el portavoz del sindicato, Manel García, al diario digital nacionalista El món (El mundo): "El día que se tiene que hacer una actuación importante encuentras pocos manteros en la calle porque están avisados por el propio gobierno municipal". Asegura García es "mucha casualidad" que las grandes actuaciones en coordinación con otros cuerpos se salden siempre con magros resultados. "Cuando preparas un dispositivo para ir a reventarlo todo lo que encuentres, también almacenes, te encuentras a cuatro. ¿Cómo puede ser eso?", afirma el sindicalista.


La proliferación del top manta por la permisividad del gobierno municipal es uno de los motivos de fricción entre la alcaldesa y la Guardia Urbana, que cuenta con el apoyo de todos los grupos municipales salvo la CUP. El sindicato, de corte apolítico, denuncia la "complicidad" del partido de Colau y del Ayuntamiento con los manteros, "a quienes ayuda, asesora y crea sindicatos", sostiene García. Los gremios de comerciantes y asociaciones económicas coinciden con el sindicato policial en que el Ayuntamiento de Barcelona contribuye al impulso de la venta ambulante ilegal por su actitud contemplativa y complaciente con el negocio.

Los manteros se han llegado a enfrentar a patrullas de la Guardia Urbana que han tenido que dar marcha atrás ante la violencia de los vendedores, demostrada en la agresión a un turista estadounidense por parte de un mantero el pasado 2 de agosto en pleno centro de Barcelona. Ante esa clase de hechos, los miembros del equipo de Ada Colau tienden a ponerse del lado de los manteros, a quienes han prestado asistencia jurídica en decenas de ocasiones.

miércoles, 22 de agosto de 2018

Más de 400 alumnos estudiarán Islam en colegios de Extremadura





Extremadura, islam, alumnos, muerte, isis, españaLa Religión Islámica se estrena como asignatura el próximo curso en la escuela extremeña. La estudiarán 458 alumnos repartidos en seis colegios públicos, ubicados todos en la provincia cacereña, según publica 'Hoy'.


Una vez terminado el plazo de matrícula para el curso 2018-2019, que comenzará el próximo 12 de septiembre, Religión Islámica se impartirá en tres localidades de la región. En Jaraíz de la Vera, donde se han matriculado 94 alumnos en el colegio Gregoria Collado y 68 estudiantes en el Ejido; en Navalmoral de la Mata cursarán la asignatura 45 estudiantes en el Campo Arañuelo, 57 alumnos en el colegio Almanzor y 85 alumnos en El Pozón; y, por último, en Talayuela se han matriculado en Religión Islámica 109 escolares, todos en ellos en el colegio Juan Güell.


«La Secretaria General de Educación averiguará en septiembre por qué en el colegio Gonzalo Encabo de esta localidad no se ha matriculado nadie en la asignatura, cuando en él hay alumnos de la comunidad islámica», señala la consejería. Por eso, su idea es reabrir el plazo de matrícula en este centro de Talayuela si fuera preciso.
Finalmente, en el colegio Juan Vázquez, de Badajoz, no se ha alcanzado el mínimo de alumnos en cada etapa y nivel necesario para ofertar Religión Islámica.


Por todo ello, con los datos actuales, según la Consejería de Educación, teniendo en cuenta la matrícula y aplicando las ratios oficiales, «será necesario que la Comisión Islámica proponga a la Dirección General de Personal Docente tres docentes para impartir Religión Islámica en Extremadura durante el curso 2018-2019». Tres docentes para ocuparse de dar la materia a los alumnos matriculados en los centros educativos señalados y que serán contratados por la Junta.


Pero docentes que tal como detalló el secretario general de Educación, Rafael Rodríguez de la Cruz, cuando anunció que la Religión Islámica llegaría el próximo curso a la escuela extremeña, «deberán tener la titulación de maestro y el diploma de Actitud Pedagógica Islámica; son los mismos requisitos que para los docentes de Religión Católica, que también son propuestos por el Obispado, y a los que la Junta contrata y paga».


De momento durante este curso, y de forma experimental, la Religión Islámica solo se enseñará en Primaria y solo también en los colegios públicos que han contado con matrículas suficiente para ello, porque como el resto de materias requiere un mínimo de 10 alumnos, por curso o por ciclo, para impartirse. Y tendrá el mismo horario, las nueve horas semanales, que tienen ya tanto la Religión Católica como la Evangélica, que se imparten dos horas a la semana en primero, segundo y tercero de Primaria, y una hora en cuarto, quinto y sexto.


En cuanto a los contenidos en los que se concretará la asignatura de Religión Islámica, por tanto lo que se enseñará de esta materia en el aula, son los que conforman el currículum aprobado por el Estado, porque Extremadura no tiene currículum propio en esta materia. Y la Inspección educativa, como hace con las otras religiones, se ocupará de supervisar que los contenidos que se imparten son los que están aprobados.


La nueva asignatura tendrá el mismo horario que Religión Católica y Evangélica


Para que todo sea posible la Consejería de Educación ha firmado un convenio con la Comisión Islámica de Extremadura, que es consecuencia del que desde 1992 existe entre el Estado y la Comisión Islámica de España, «similar al que tiene el Estado con la Santa Sede para que se imparta Religión Católica en la escuela», ha explicado Rafael Rodríguez de la Cruz, y motivo por el que esta materia se enseña ya en colegios de Andalucía, Aragón, Canarias, Castilla y León, Madrid, País Vasco y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.


Cabe recordar que la asignatura de Religión Islámica se ha ofertado en los 556 colegios públicos de la región, no en las 225 escuelas de Educación Infantil ni en los 78 concertados que también hay, puesto que este curso solo se impartirá en Primaria y, del total de colegios públicos, será en seis centros en los que finalmente se enseñe. En la región hay unos 3.000 escolares musulmanes y de momento en la materia hay matriculados 458 alumnos.


Las otras dos religiones que se enseñan en la escuela extremeña son la católica, con 55.257 alumnos en Primaria, y la evangélica, con 486 escolares repartidos entre 21 centros en la misma etapa educativa, según los datos facilitados por la Consejería de Educación


martes, 21 de agosto de 2018

Un decreto-ley no puede violar el tratado internacional que protege la basílica



El Gobierno ha confirmado hoy que este viernes el Consejo de Ministros aprobará la exhumación de los restos de Francisco Franco mediante un decreto-ley que modificará la Ley de Memoria Histórica.
Usar un decreto-ley para autorizar una exhumación es un fraude de ley
El anuncio lo ha hecho el ministro de Cultura y Deporte, José Guirao. Me pregunto si el Gobierno ha consultado a algún jurista antes de hacer semejante anuncio, porque lo que se plantea es abiertamente un fraude de ley. Para empezar, el Artículo 86 de la Constitución establece que el decreto-ley sirve para un “caso de extraordinaria y urgente necesidad”, y no parece que se corresponda con esa premisa un enterramiento existente desde hace 42 años. Se da la circunstancia de que en 2014 el PSOE recurrió un decreto-ley del Gobierno de Rajoy con medidas contra la crisis económica y lo hizo denunciando “una abusiva utilización del mismo en la legislatura actual”. Entre otras cosas, el recurso del PSOE advertía “el deseo de inmediatez de las modificaciones normativas no constituye por sí solo una justificación de la urgencia”. Y eso que se trataba de hacer frente a una crisis económica, no de exhumar un cadáver que lleva sepultado 42 años. Recurrir a un mecanismo abiertamente excepcional para satisfacer las prisas de un Gobierno a la hora de exhumar un cadáver es un fraude de ley en toda regla.
Un decreto-ley no puede modificar ni vulnerar un tratado internacional
Por otra parte, el Artículo 86 de la Constitución especifica que los decretos-leyes “no podrán afectar al ordenamiento de las instituciones básicas del Estado”. Hay que recordar que en enero de 1979, unas semanas después de ser aprobada la Constitución Española, España y la Santa Sede firmaron unos acuerdos. Y como señaló el Tribunal Constitucional en su sentencia 66/1982, este Acuerdo del Estado español y la Santa Sede tiene rango de tratado internacional. Y esto es lo que dice el Artículo 96 de la Constitución Española sobre los tratados internacionales: Los tratados internacionales válidamente celebrados, una vez publicados oficialmente en España, formarán parte del ordenamiento interno. Sus disposiciones sólo podrán ser derogadas, modificadas o suspendidas en la forma prevista en los propios tratados o de acuerdo con las normas generales del Derecho internacional”. Y esto es lo que especificaba el Artículo I del Acuerdo sobre asuntos jurídicos: “Los lugares de culto tienen garantizada su inviolabilidad con arreglo a las Leyes”.
Hay que recordar que la tumba de Francisco Franco está situada ante el altar de una basílica católica. Esa basílica es inviolable tal como dictan los Acuerdos entre España y la Santa Sede. Esta inviolabilidad no es exclusiva, por cierto, de la Iglesia Católica: los respectivos acuerdos con otras confesiones otorgan el mismo status a los lugares de culto de protestantes, judíos y musulmanes. Para exhumar los restos de Franco, el Gobierno tendría primero que violar ese lugar de culto, algo abiertamente ilegal. Como sabe cualquier estudiante de primero de Derecho, en España existe una jerarquía normativa: una norma de rango inferior como es un decreto-ley no puede modificar ni vulnerar una norma de rango superior como es un tratado internacional. Ni siquiera una ley orgánica aprobada por las Cortes podría modificarla ni vulnerarla, como señala el Artículo 96.1 de la Constitución: Sus disposiciones sólo podrán ser derogadas, modificadas o suspendidas en la forma prevista en los propios tratados o de acuerdo con las normas generales del Derecho internacional”. Para que lo entienda hasta Pedro Sánchez, lo resumiré en pocas palabras: un tratado internacional no puede modificarse ni ser vulnerado mediante un decreto-ley, eso sería inconstitucional. Y el que lo hiciese estaría cometiendo un delito de prevaricación.
Un decreto-ley no puede legalizar un delito de profanación de un sepulcro
Además de lo señalado, hay que añadir que el Artículo 526 del Código Penal castiga los delitos de profanación, no sólo de los cadáveres, sino también de las sepulturas: “El que, faltando al respeto debido a la memoria de los muertos, violare los sepulcros o sepulturas, profanare un cadáver o sus cenizas o, con ánimo de ultraje, destruyere, alterare o dañare las urnas funerarias, panteones, lápidas o nichos será castigado con la pena de prisión de tres a cinco meses o multa de seis a 10 meses“. Hay que decir que el Código Penal es una ley orgánica, pues regula derechos fundamentales, y precisamente el Artículo 86 de la Constitución prohíbe el uso de un decreto-ley para regular esos derechos. De hecho, para modificar el citado Artículo 526 del Código Penal hizo falta en 2003 otra ley orgánica, la 15/2003. Es una colosal burla a la legalidad que ahora el Gobierno pretenda blanquear un delito de profanación recurriendo a un decreto-ley. De hecho, los descendientes de Franco ya advirtieron que denunciarán a Sánchez si profana la tumba de su antepasado, ya que no han otorgado autorización al Gobierno para llevar a cabo esa exhumación.
La Iglesia, el PP y Cs miran hacia otro lado: Vox se opone a la profanación
Hecho el análisis legal, añado un comentario más. Algunos parece que entienden que posicionarse en defensa de la legalidad en casos como éste implica una adhesión al franquismo. Nada más lejos. Yo no soy franquista. Nací después de la muerte de Franco y no siento ninguna nostalgia por un régimen que no viví. Lo que pasa es que llevo décadas oyendo hablar a los políticos sobre el Estado de Derecho y la igualdad ante la ley, y ahora resulta que mentían, que les parece bien saltarse la legalidad para desenterrar a un hombre que lleva 42 años muerto. Una vez más estamos ante la vieja y perversa idea de que el fin justifica los medios. Lo más triste es que en España apenas hay oposición a que el Gobierno se salte la legalidad con un propósito tan rastrero como es profanar una tumba y una basílica. La Conferencia Episcopal y el Arzobispo de Madrid se han lavado las manos (me pregunto qué habrían dicho sus antecesores si Franco y otros se hubiesen lavado las manos cuando la izquierda incendiaba iglesias y perseguía a obispos, sacerdotes y religiosos católicos en España), el PP ha dicho que no se opondrá y Ciudadanos incluso está dispuesto a colaborar con el PSOE. Es decir, que la violación de la ley por parte de un Gobierno no le importa ni a la oposición, ni a la Iglesia ni a casi nadie. Y digo “casi” porque Vox sí que se ha pronunciado “en contra de la profanación de cadáveres” y también “a favor de enterrar la totalitaria Ley de Memoria Histórica”.



El final de la Primavera de Praga de 1968: el comunismo envió tanques contra la libertad

La URSS y países sus satélites ahogaron en sangre la apertura en Checoslovaquia

El final de la Primavera de Praga de 1968: el comunismo envió tanques contra la libertad

Tal día como hoy, hace 50 años, en la noche del 20 al 21 de agosto de 1968, 200.000 soldados y 2.300 tanques de la URSS y de varios de sus países satélites invadieron y ocuparon Checoslovaquia.
La Primavera de Praga: una política de apertura sin abandonar el comunismo
Ocho meses antes, el 5 de enero, Alexander Dubček había sido designado secretario general del Partido Comunista de Checoslovaquia (KSČ), haciéndose con el poder en esa dictadura socialista. El nuevo mandatario inició un proceso de apertura denominado, en checo, como “socialismus s lidskou tváří” (socialismo de rostro humano). A partir de abril -motivo por el cual el proceso se acabó conociendo como la “Primavera de Praga”-, Dubček inició una tranformación del régimen comunista, con una cierta libertad de prensa, una mayor participación popular en la vida política, una limitada apertura a la iniciativa privada en la economía y también una política internacional de buenas relaciones con los países occidentales, pero sin romper los lazos con el bloque comunista. Incluso se habló de convocar a medio o largo plazo unas elecciones democráticas. Parte de la población checoslovaca no tardó en reclamar más. Una vez abolida la censura, en la prensa se empezaron a leer críticas al comunismo y a la URSS. El mundo cultural también vivió una cierta apertura. En este ámbito destacó la figura del dramaturgo Václav Havel, que tres años antes había escrito una comedia negra, “El Memorándum”, que parodiaba la férrea burocracia comunista.
Alexander Dubček en marzo de 1969. Tras su nombramiento como secretario general del Partido Comunista de Checoslovaquia en enero de 1968 inició una política de apertura que terminó abruptamente con la invasión soviética de agosto de ese año. Él mismo firmó unas semanas antes la Declaración de Bratislava, que supuso la sentencia de muerte de la Primavera de Praga.
El enfado soviético y la Declaración de Bratislava
Los soviéticos y sus socios del Pacto de Varsovia se empezaron a incomodar. Sabían que el camino hacia la libertad es, necesariamente, una vía de escape de la opresión comunista, y no lo podían permitir. Recordemos que en 1956 la URSS ya había enviado sus tanques a aplastar la Revolución Húngara, y en 1961 Alemania Oriental se había convertido en una enorme prisión, levantando el famoso Muro de Berlín, construido con la excusa de ser un “muro de protección antifascista” pero que en la práctica tenía como fin impedir la huída de los súbditos de la RDA en esa ciudad. Pero además, los 1.382 kilómetros de frontera que separaban a la Alemania Federal de la mal llamada Alemania Democrática (que paradójicamente, era la más antidemocrática de las dos) estaban cubiertos con muros, alambradas, vallas, zanjas y campos de minas y eran patrullados por decenas de miles de soldados de la RDA. Durante su existecia, 140 personas murieron intentando huir a través de esta frontera hacia la Alemania libre.
Un soldado soviético persiguiendo a un joven checoslovaco que arrojó piedras contra los tanques soviéticos durante la invasión.
En julio, el gobierno checoslovaco fue citado a una reunión con el gobierno soviético cerca de la frontera entre ambos países. La delegación checoslovaca prometió lealtad a sus aliados del Pacto de Varsovia al tiempo que defendió sus reformas, pero prometiendo frenar la deriva anticomunista que se estaba dando en el proceso mediante un mayor control de la prensa. El 3 de agosto, la URSS y Checoslovaquia y otras dictaduras del Pacto de Varsovia (Alemania Oriental, Bulgaria, Hungría y Polonia) suscribieron en la ciudad eslovaca de Bratislava una declaración en la que manifestaban su “lealtad al marxismo-leninismo”, la doctrina oficial de la Unión Soviética desde los tiempos de Stalin. La declaración contenía una previsión amenazante para lo checoslovacos, pues además de comprometerse a la “vigilancia” contra las “fuerzas anticomunistas”, el texto señalaba que sus firmantes nunca permitirían “que nadie separe una cuña entre los Estados socialistas ni socave los cimientos del sistema social socialista”. El propio Alexander Dubček suscribió este texto, que era la sentencia de muerte de la Primavera de Praga.
Manifestantes con banderas checoslovacas sentados en la Plaza de Venceslao, junto al Monumento a San Venceslao en Praga, esperando la llegada de los soviéticos (Foto: Leszek Sawicki / Radio Praha)
La ‘distensión’ y la indiferencia de Occidente hacia la Primavera de Praga
Sorprendentemente, los países occidentales no prestaron ningún apoyo a la Primavera de Praga. En parte, lógicamente, porque el régimen comunista seguía manteniendo su sistema de partido único y su alineamiento con el Pacto de Varsovia. Además, el presidente de Estados Unidos, Lyndon B. Johnson, estaba centrado en la Guerra de Vietnam y no quería conflictos directos con los soviéticos en su área de influencia europea. En 1963, se había iniciado la llamada política de “distensión”, tras la grave crisis de los misiles de Cuba. Fue establecida una línea de comunicación directa entre el presidente de EEUU y el dictador de la URSS (el popularmente conocido como “teléfono rojo”). Además, Estados Unidos, la URSS y el Reino Unido firmaron el 1 de julio de 1968 el primer Tratado de no proliferación de armas atómicas. A causa de esta política, tanto Estados Unidos como la OTAN dejaron el camino libre a que la URSS y sus socios invadieran Checoslovaquia.
Ciudadanos de Praga en la Plaza de Venceslao (Václavské náměstí), sorprendidos ante la llegada de los tanques soviéticos a la capital checoslovaca en la mañana del 21 de agosto de 1968. Al fondo de la plaza se ve el imponente Museo Nacional de Praga, que fue acribillado por los tanques soviéticos al creer que se trataba del Parlamento.
El inicio de la invasión y la cínica justificación soviética
El 17 de agosto, el régimen soviético emitió una resolución prometiendo “proporcionar ayuda al Partido Comunista y al pueblo de Checoslovaquia mediante una fuerza militar”, una ayuda que ni el Gobierno ni el pueblo checoslovacos había pedido. El dictador soviético, Leonid Brezhnev, anunció el día 18 a sus socios del Pacto de Varsovia que las operaciones militares comenzarían el 20 de agosto por la noche. Tal como anunció, la invasión comenzó en la noche del 20 al 21 de agosto. Como he señalado al comienzo, la URSS y sus aliados movilizaron una fuerza del tamaño necesario para afrontar una guerra. Alemania Oriental se retiró de la fuerza invasora a última hora, tras ser advertida por comunistas checoslovacos afines a Moscú de que la invasión de su país por soldados alemanes enardecería a la resistencia de la población checoslovaca, que todavía tenía muy presente la ocupación de su país por Alemania 30 años antes.
Václav Havel en una foto tomada en marzo de 1968. Este dramaturgo checo se convirtió en la voz de la resistencia contra la invasión con sus transmisiones de radio desde la ciudad de Liberec, en el norte del país.
Václav Havel: la voz de la resistencia desde Liberec
El 21 de agosto, Václav Havel iniciaba una serie de emisiones de radio desde una estación de la ciudad de Liberec, en el norte del país. En la primera emisión pronunció estas palabras: “Las unidades militares extranjeras entraron en Checoslovaquia en inmensos números, sin el conocimiento del gobierno. Están ocupando nuestros pueblos y ciudades, nuestras instituciones públicas, nuestros hogares, nuestras calles y carreteras; están disparando a la población civil, e incluso ha habido casos de saqueo. En Praga están arrestando a nuestros principales políticos que, hasta ayer, estaban a cargo del país, así como a escritores y trabajadores culturales que, en sus artículos, discursos y acciones públicas, salieron en apoyo de la libertad, la democracia y la soberanía en nuestro país”. Así mismo, Havel añadía: “Cada voz de apoyo a Checoslovaquia hoy es importante. La gente camina por las calles con radios transistores pegados a sus oídos. Las transmisiones de radios libres que todavía están funcionando se pueden escuchar en las plazas públicas y en los altavoces de las calles. Estamos ansiosos de recibir noticias de cualquier tipo de apoyo que provenga de cualquier parte del mundo. Cada una de esas expresiones nos fortalece, y estamos agradecidos por cada una”. De esta forma, la voz de Havel se convirtió en un medio para alentar a los checoslovacos a la resistencia.
Manifestantes con una bandera checoslovaca llena de sangre, ante los tanques y blindados que intentaban alcanzar la sede de Radio Praga.
Una sangrienta invasión con más de un centenar de muertos
Fue una invasión sangrienta: aunque Alexander Dubček llamó a su pueblo a no resistirse a los invasores, y aunque la mayoría de las muestras de rechazo a la invasión fueron no violentas, 137 checoslovacos murieron y varios cientos resultaron heridos al hacer frente a los soviéticos. Jóvenes y mayores acudieron a plantar cara a los tanques, algunos con palabras y otros a pedradas. Algunos carros de combate acabaron incendiados. Dubček fue arrestado la misma noche de la invasión y llevado a Moscú. Se le permitió regresar a Praga el 27 de agosto, y se mantuvo en su cargo hasta abril de 1969. A partir de la represión soviética de la Primera de Praga se volvió a imponer la censura, las obras de Václav Havel fueron vetadas y a él se le prohibió salir del país, siendo enviado prisión en varias ocasiones por su actividad en defensa de la libertad. Decenas de miles de checoslovacos huyeron del país hacia Occidente.
Una familia checoslovaca pasando la frontera en su Fiat 850 en dirección a Berg, Austria, tras la invasión soviética de su país. Decenas de miles de checoslovacos huyeron a los países occidentales.
Las reacciones internacionales
A pesar de la represión que existía en esas dictaduras comunistas, hubo pequeñas protestas contra la invasión de Checoslovaquia en las calles de Alemania Oriental, Polonia y la URSS. Las mayores protestas callejeras se registraron en Finlandia, país vecino de la URSS. En el terreno diplomático, emitieron protestas y condenas Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania Occidental, Francia, Italia, Canadá, Dinamarca, Grecia, Países Bajos, Bélgica… Incluso protestó la China comunista, que tachó de “fascista” a la URSS. Sin embargo, el propio régimen comunista chino enviaría a sus tanques a reprimir las protestas de la Plaza de Tiananmén en junio de 1989, provocando cientos de muertos y miles de heridos.
Un hombre checoslovaco encarándose con un tanquista soviético.
La reacción de los partidos comunistas
Una de las consecuencias internacionales más profundas de la invasión fue una fractura entre los partidos de izquierda. Los partidos comunistas de Italia, Francia e incluso España (que había apoyado la invasión germanosoviética de Polonia en 1939) rechazaron la invasión. Los partidos comunistas de Finlandia y de Grecia se vieron fracturados por la división entre partidarios y opositores. Los únicos Partidos Comunistas de Occidente que apoyaron abiertamente la invasión fueron los de Estados Unidos y Portugal (este último aún mantiene hoy en día unos planteamientos abiertamente estalinistas).
Un joven soldado soviético en Praga, visiblemente avergonzado ante las protestas de los ciudadanos checoslovacos (Foto: Leszek Sawicki / Radio Praha)
Entre los críticos con la invasión surgió una corriente, denominada eurocomunismo, con la que en apariencia marcaron distancias respecto de la URSS, aunque en la práctica se mantuviesen fieles a Moscú: aún hoy el Partido Comunista de España sigue defendiendo a la URSS, a pesar de su desaparición hace 27 años. El eurocomunismo no sirvió para engañar al electorado occidental, que siguió identificado a esos partidos con las dictaduras comunistas, y esas formaciones han acabado siendo marginales en sus respectivos países, perdurando sólo gracias a tapaderas electorales que disfrazan su condición comunista (Izquierda Unida y Podemos en España, el Partito Democratico della Sinistra en Italia y Syriza en Grecia).
Tropas y blindados soviéticos intentando llegar hasta la sede de la Radio Praga, en medio de una multitud de ciudadanos que acudieron a manifestarse contra la invasión.
Los checoslovacos tuvieron que esperar 21 años para tener democracia y libertad, con la caída del comunismo, con la llamada Revolución de Terciopelo. El 29 de diciembre de 1989 Václav Havel se convirtió en el primer presidente de la nueva Checoslovaquia democrática. Hoy en día Eslovaquia y la República Checa, separadas en 1993, forman parte del Grupo de Visegrado junto a Hungría y Polonia: es el grupo más firmemente opuesto al comunismo -ideología totalitaria que tuvieron que soportar durante décadas- entre los países miembros de la Unión Europea. Sirva esta entrada como homenaje a los checoslovacos que se enfrentaron a la invasión comunista y a quienes murieron a causa de ella.
Václav Havel durante la Revolución de Terciopelo en 1989, que logró la caída del comunismo en Checoslovaquia.
(Foto principal: Ciudadanos de Praga con una bandera checoslovaca manchada de sangre en la Plaza de Venceslao, viendo pasar tanques soviéticos al comienzo de la invasión)