viernes, 5 de junio de 2020

La Sexta se quita la careta de demócrata y pide al Gobierno «purgar la Guardia Civil»


Vomitivo y totalitario alegato del canal izquierdista contra la Benemérita

La Sexta se quita la careta de demócrata y pide al Gobierno «purgar la Guardia Civil»

Algunos se preguntan estos días cómo puede ser que un Gobierno mienta con tanta insistencia y eso apenas le perjudique. La respuesta está en sus corifeos mediáticos.
Un canal que actúa como un simple hooligan del Gobierno
El PSOE y Podemos tienen una serie de medios afines que no tienen reparo en defender lo indefendible con tal de sostener a este Gobierno, y más después de haberles comprado con 15 millones de euros salidos de los bolsillos de los contribuyentes. Uno de los ejemplos más burdos y escandalosos de ese “búnker mediático” de Sánchez e Iglesias es La Sexta. El canal de Atresmedia ya no es que sea meramente un medio afín al ejecutivo socialista-comunista: más acertado sería calificarlo como un hooligan, una especie de graderío mediático en el que el izquierdismo más fanático está dispuesto a aplaudir cualquier barbaridad con tal de fastidiar a los fachas, es decir, a los discrepantes, pues facha es, para nuestros progres, todo el que no opina como manda la izquierda.
Un infame artículo en la web de La Sexta atacando a la Benemérita
Veamos un ejemplo. En el momento de escribir estas líneas, la portada de la web de La Sexta enlaza un artículo titulado “Purgar la Guardia Civil como urgencia democrática”, el típico oxímoron de una extrema izquierda que tuvo el cinismo de llamar “democracias populares” a brutales dictaduras en las que había gente que moría ametrallada intentando huir como si viviese en una prisión. El firmante del artículo es el ultraizquierdista Antonio Maestre, un conocido hincha de Podemos que, como recordaréis, a finales de febrero estaba trivializando la pandemia (borró el tuiteo, pero se archivó la copia que acabo de enlazar), y en abril se dedicó a tachar a Íker Jiménez como “gurú” de la extrema derecha simplemente por haber alertado a tiempo de lo que se nos venía encima.
Pide al Gobierno “mano de hierro” contra las fuerzas de seguridad
Pues bien: ese energúmeno vincula a la Guardia Civil con Franco, tal vez olvidándose de que el general ferrolano murió hace 44 años y hasta los guardias civiles que eran unos novatos en aquel momento ya se han jubilado o están a punto de hacerlo (ya no digamos los mandos). Maestre pide al Gobierno “actuar con precisión quirúrgica y mano de hierro para acabar con los desmanes de muchos miembros de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado que manchan el nombre de las instituciones”. Y todo porque un coronel de la Guardia Civil se negó a cometer un delito de desobediencia, como lo habría sido incumplir una orden de una magistrada y filtrar un informe reservado.
Ensimismado como está en su universo paralelo, Maestre cree que las instituciones mejor valoradas por los españoles -Policía y Guardial Civil- son las que hay que “purgar” y además, “con mano de hierro”, y se lo pide a un Gobierno que está siendo criticado no sólo por mentir en sede parlamentaria, como ha hecho Marlaska, sino también por haber mentido para ocultar la amenaza de esta pandemia y no tener que desconvocar las movilizaciones del 8M, lo que nos ha costado 44.000 muertos.
Calumnia a la cúpula de la Guardia Civil presentándola como golpista
El hincha de Podemos también deja claro el propósito de la purga: “Lo que está haciendo la cúpula de la Guardia Civil se parece más a un golpe blando que a una investigación judicial de un Estado de derecho”. Es el colmo: acusa a la cúpula de la Guardia Civil de golpista por seguir las órdenes de una magistrada en el marco de una investigación judicial a posibles negligencias del Gobierno en su gestión de la pandemia. ¿Qué será lo siguiente? ¿Pedir una purga de jueces para que ninguno se atreva a investigar ningún posible delito cometido por el ejecutivo? ¿Tal vez pedir que se ilegalice a la oposición y se cierren los medios críticos con el Gobierno?
¿El problema no es hacer algo mal, sino que te pillen haciéndolo?
Una prueba clara de lo poco que le importa el buen nombre de las instituciones a La Sexta es que reconoce la “torpeza del ministro del Interior y, sobre todo, de la directora de la Guardia Civil, María Gámez, dejando por escrito los motivos del cese de Pérez de los Cobos al dar vía libre a la interpretación de la ilegalidad de la petición de información que motiva el cese”. Es decir, que no es que esté mal cesar a un mando porque se niega a cometer un delito, sino que está mal que te pillen haciéndolo al haber dejado la orden por escrito. Lo dicho: puro y duro hooliganismo mediático.
Dice que Marlaska debe dimitir pero purgando antes la Benemérita
El infame artículo anima a Marlaska a despedirse haciendo una nueva cacicada: “Pero antes, antes de irse a casa, tienen que hacer tabula rasa en la cúpula de la Benemérita. Purgar la Guardia Civil es una urgencia democrática”. Esto no es nada extraño viniendo de un tipo que en diciembre publicó un artículo titulado “Otegi es mejor que Abascal” (¿es mejor un etarra que un hombre amenazado por ETA?), en el que también afirmaba que Bildu, que no condena los crímenes de ETA, es “un partido mucho más decente desde el punto de vista moral” que Vox, partido en el que militan víctimas de ETA como Alcaraz y Ortega Lara. ¿Cómo esperar que alguien con esa catadura moral diga algo bueno de la Guardia Civil?
Que La Sexta tenga a alguien así para repartir carnets de demócrata indica hasta qué extremo ese canal manipula y se ríe de su audiencia. Pero eso es mucho menos grave que proponer una purga en la Benemérita para frenar una investigación judicial al Gobierno, algo que quebrantaría una de las bases de la democracia como es la independencia de la Justicia. ¿Y los que proponen esa burrada aún tienen la jeta de hablar de democracia y de acusar a otros de golpismo? En fin, con ese infame libelo La Sexta se ha quitado definitivamente la careta de demócrata.

La Justicia empieza a desarmar la versión de Sánchez e Illa en una sentencia pionera

Pedro Sánchez, Salvador Illa y Fernando Simón.



En el fallo, la juez del único Juzgado de lo Social de Teruel hace el que probablemente sea el relato más exhaustivo y pormenorizado de todas las señales de alerta externas e internas.

Una juez de Teruel ha disparado un auténtico cañonazo contra la línea de flotación y defensa del Gobierno de Pedro Sánchez respecto a la gestión del coronavirus, basada en que "toda Europa reaccionó tarde" -el presidente dixit- porque fallaron los mecanismos de alerta. Con el resultado, de momento, de 27.940 muertos oficiales (aunque esa cifra se estima superior a los 40.000). 
La magistrada del único Juzgado de lo Social turolense, Elena Alcalde, emitió este jueves una sentencia (puede leerla íntegra aquí) que desbarata punto por punto ese desconocimiento que adujo el Ejecutivo de coalición hasta después de la celebración del 8 de marzo en las calles de toda España.
"El Ministerio de Sanidad conocía la rápida propagación del virus, hecho advertido a través de las declaraciones de la OMS, los medios de comunicación que iban informando de los contagios en los distintos países, llegando finalmente hasta 198 países contagiados. Asimismo, está reconocido en los informes de 10 de febrero y 6 de marzo de 2020", afirma la juez en el fallo, al que ha accedido ESdiario.
La sentencia, de 128 folios, recoge un relato pormenorizado de todas las alertas
Y continúa: "Se sabía igualmente la gravedad de los síntomas y su letalidad, según resulta de tales informes. Consta en el fechado el 6 de marzo de 2020 que 'desde el inicio de la epidemia hasta el 06.03.2020 se habían detectado más de 95.000 casos, de los cuales más de 17.000 se han detectado fuera de China y el número de fallecidos a nivel global asciende a más de 3.300.' si ya existían 17.000 casos fuera de China, era previsible que tarde o temprano pudiera extenderse a nuestro país".
El Gobierno no podía esperarse este rapapolvo judicial, pues que teóricamente la cosa no iba con él. La sentencia corresponde en realidad a una demanda interpuesta por el sindicato médico Fasamet contra el Gobierno de Aragón del socialista Javier Lambán, el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) y el Servicio Aragonés de Salud (SAS) por no haber dotado al personal sanitario del material de protección suficiente para enfrentarse a la Covid-19.
Diversos sindicatos médicos y de enfermería han interpuesto demandas similares en los juzgados de lo Social de toda España contra las administraciones autonómicas, e incluso en León lo ha hecho el Colegio Oficial de Médicos. Y el caso de Teruel es pionero porque se trata de la primera sentencia, que además condena al Ejecutivo de Lambán por infringir la normativa de prevención de riesgos laborales. Aunque éste va a recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia de Aragón. 
Fuentes del TSJ destacan a este periódico que se trata de una sentencia extremadamente minuciosa y bien documentada a lo largo de 128 páginas, que además abre camino a sentencias futuras.
La juez Alcalde hace una exhaustiva cronología de las señales que mucho antes de la declaración del estado de alarma emitieron la OMS, los organismos europeos e incluso el Ministerio de Sanidad citando informes del departamento de Salvador Illa desde el 23 de enero. Es decir, una semana antes de que se confirmara el primer positivo en España, de un turista alemán en La Gomera. 
"Se disponía ya en febrero de 2020 de información acerca del SARS-CoV-2 contenida en concreto, en el informe de 10 de febrero de 2020 (del Ministerio de Sanidad), que permitía conocer que la vía de transmisión entre humanos se consideraba similar al descrito para otros coronavirus (...). Aún más, el 23 y el 24 de enero, se emiten respectivamente, un informe de seguimiento y un protocolo, donde queda constancia del modo de transmisión por gotículas a menos de 2 metros, por lo que resultaba previsible la rápida propagación del virus, y el riesgo que podía existir para los sanitarios que mantienen un contacto estrecho con los pacientes contagiados. Ello, ya estaba ocurriendo en otros países de nuestro entorno, que podían servir de ejemplo al nuestro", sostiene la magistrada.
Uno de los párrafos más reveladores de la sentencia, de 128 páginas.

Y añade, a propósito del elevado riesgo al que durante meses han estado sometidos los sanitarios, con la consiguiente alta tasa de mortalidad: "Se conocía, la alta transmisión entre sanitarios y en general la alta capacidad de transmisión, en cuanto que en el informe de seguimiento del 23 de enero (también del departamento de Illa) se indicaba: 'Con los datos disponibles hay evidencia de que se ha producido transmisión persona-persona. Las infecciones entre personal sanitario apoyan esta transmisión'. En el informe de 10 de febrero constaba que en un hospital de Wuhan había habido 'una alta transmisión intrahospitalaria (40%)' y además, en el informe se determina que en China la a transmisión intrafamiliar fue muy frecuente".
"Se sabía igualmente, que los equipos de protección de los sanitarios eran un medio eficaz para evitar la propagación del virus y evitar los contagios entre el colectivo y los pacientes. Las recomendaciones de 6 de febrero de la OMS aludía a los EPIS de los sanitarios y es de destacar que en el informe del Gobierno de 6 de marzo se hace alusión a las conclusiones de la misión de la OMS en China".
Durante el procedimiento judicial también las autoridades aragonesas optaron por la misma línea de defensa en la que lleva casi tres meses instalado el Gobierno de Sánchez. Pero tampoco eso convence a la juez: "La imprevisibilidad que aducen las demandadas resulta desvirtuada en atención a los numerosos avisos y recomendaciones de la OMS, desde enero de 2020, y acrecentados en febrero de 2020, y asimismo, con los propios informes del Gobierno desde el 23 de enero de 2020, de los que se desprenden que conocían esos datos de la OMS, y por tanto, podían prever la forma de propagación del virus entre personas, debido a las recomendaciones de distanciamiento social y acopio de EPIS para sanitarios, con objeto de evitar la propagación derivada del estrecho contacto con los afectados".
Las administraciones condenadas no lo han sido a pagar ninguna indemnización (el sindicato Fasamet no había solicitado ninguna), sino a proveer de material suficiente (mascarillas, guantes, calzas...) al personal sanitario de Teruel. Pero la sentencia es mucho más reveladora que eso.
ES DIARIO

jueves, 4 de junio de 2020

Lobo disfrazado de Gandhi

Cristina López Schlichting

Qué difícil ser español. Ignoro si las gentes de otros países también tienen
problemas para reconciliarse con sus sociedades, pero es difícil haber
encarado una crisis sanitaria y lanzarse de cabeza a una crisis económica
con un estruendo político tan fuerte que impide centrarse en lo esencial.
Estos días me consuela –paradojas del mal– la escena de unos Estados
Unidos incendiados tras el asesinato de un hombre negro, todo ello en
plena pandemia. Supongo que somos así todos, todos los seres humanos,
quiero decir.
Las palabras parecen haberse vaciado, nos resbalan como copas vacías.
Escuchaba al presidente en el Congreso lamentar el odio y el
enfrentamiento y me quedaba pensando. A un extranjero, conmovido por la
caridad de Pedro Sánchez, habría que explicarle que dirige un Gobierno
que sólo da a elegir a la oposición y las instituciones entre la pleitesía o el
descabello. Así también predico yo la paz y el amor.
Susto o muerte nos ofrecen a los medios: si no asientes es que difundes
fake news. Susto o muerte a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del
Estado: si no te pliegas a la política eres tildado de traidor. Y te destituyen
acusándote de constituir una «policía patriótica». Susto o muerte a los
jueces, que están clamando por la destitución de un ministro que hace
pedorretas con las funciones de policía judicial de la Guardia Civil.
Escuchando al presidente cabe inferir que un santo varón, espeluznado por
el enfrentamiento nacional, llama a la conciliación. Los que seguimos la
actualidad sabemos, por el contrario, que sus seguidores azuzan al
enfrentamiento. Tanto Iván Redondo, el asesor directo de Sánchez, como
Pablo Iglesias, comparten la teoría de frentes, la idea de que es más
importante un buen enemigo al que odiar que una mejor idea. Que apelar a
la lucha es la forma más eficaz de ganar adeptos. El 8 M es el símbolo de lo
que está pasando: «Es más letal el machismo que el coronavirus», rezaba la
pancarta. Como lo están leyendo.
Tiene razón César Calderón. No hay razón para asombrarse de que Pedro
Sánchez haga exactamente lo mismo que hizo en su partido. Traicionar a
los que lo habían aupado, ningunear a los que mandaban, dividir al PSOE y
demonizar a sus enemigos. Quedarse como único jefe narcisista del cotarro.
No, no va a dimitir Marlaska por conculcar la separación de poderes, como
no va a dimitir Irene Montero por convocar manifestaciones letales, a
sabiendas de que eran un foco de contagio. Como no va a dimitir el
ministro de Sanidad por el escandaloso baile de cifras de fallecimientos o
los extraños contratos que llevaron a comprar 650.000 tests deficientes.
La mentira se ha instalado y uno puede ser lobo y disfrazarce de Gandhi

Un Coronel de la Legión denuncia el ‘golpe de Estado’ de Sánchez e Iglesias

Un Coronel de la Legión denuncia el ‘golpe de Estado’ de Sánchez e Iglesias y muestra los delitos del Gobierno.

"El Gobierno está poniendo a prueba la democracia del 78 y aspira a convertir España en Venezuela"




Coronel jefe del Tercio Gran Capitán I de La Legión, en la reserva, con base en Melilla , ENRIQUE VIVERO


El Coronel jefe del Tercio Gran Capitán I de La Legión, ahora en la reserva, con base en Melilla Enrique de Vivero, se ha sumado a las críticas públicas contra el Gobierno de Pedro Sánchez y lo ha hecho al hilo del cese de coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de Los Cobos, jefe de la Comandancia de la Benemérita en Madrid, por parte del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
El Coronel de la Legión, tras hacerse eco de las informaciones periodísticas en un blog alojado en el portal Alerta Nacional anticipa el camino judicial que le aguarda a Pedro Sánchez, “estaríamos asistiendo presuntamente a una clara injerencia del poder Ejecutivo en el Judicial. Se podrían haber cometido presuntamente los delitos de prevaricación, coacciones, revelación de secretos y obstrucción a la Justicia previstos en el Código Penal”.
Atendiendo el informe, el alto militar lamenta que “lo extraño de las resoluciones de la Delegación del Gobierno en Madrid es que conociendo estos datos sobre la pandemia y la negativa a celebrar el Congreso UNLIMITED 2020, se permitiese al mismo tiempo que se celebrara la manifestación del 8M, a la que estaba previsto que acudiesen hasta un millón de personas en Madrid”.
Alaba la actuación de la Guardia Civil y denuncia en su escrito a Interior:
“Los investigadores de la unidad de Policía Judicial han debido efectuar una labor extraordinaria, bajo presión y probablemente con presuntas coacciones desde las altas esferas del Ministerio del Interior”.
Arremete directamente contra el Gobierno de Sánchez: “Asistimos nuevamente a este sainete al que nos tiene ya acostumbrados este Gobierno, con engaños y mentiras. La última ha sido modificar el sistema de recuento de fallecidos, con lo que salen de las listas de decesos 2000 personas. Es decir, que el poder logra resucitar a 2.000 personas de una tacada. Esto parecería una broma si no estuviéramos hablando de una tragedia y un engaño”.
Pero, a su juicio, lo más grave de todo eso es que tanto Pedro Sánchez como Pablo Iglesias quieren dinamitar nuestro sistema democrático:
“Estamos asistiendo a la voladura del Estado de Derecho, no existe separación de poderes, el ejecutivo quiere intervenir y conocer las investigaciones que llevan a cabo los jueces”.
Por si fueran pocas las acusaciones, el Coronel de la Legión concluye su artículo con el peor de los augurios para nuestra democracia:
“El Gobierno está poniendo a prueba la democracia del 78, con sus injerencias de corte totalitario en el poder judicial. Es una tragedia asistir a la descomposición de nuestro Estado de Derecho solo para que Pedro Sánchez pueda mantenerse en la Moncloa, aunque sea con los apoyos de separatistas, de los herederos de los terroristas y de los que aspiran a convertir España en Venezuela”.

‘EL QUILOMBO ‘

España tiene un nuevo virus: Pablo Iglesias ha infectado a Pedro Sánchez




El autor argumenta sobre la deriva del presidente hacia las posiciones más radicales de su socio. Y recuerda las consecuencias que actitudes así siempre han tenido.








Con tristeza tengo que decir que en España se está propagando un nuevo virus, el del radicalismo populista y excluyente. Dicho virus no es nuevo, pero hasta ahora, España había estado al margen de esta pandemia.

Sin embargo, media Europa lo sufrió durante décadas, causando mucho dolor y pobreza. Son muchos los derechos y las libertades que quedaron vulnerados, restringidos y violados en el continente europeo por la expansión de este virus comunista que se disfraza de solidaridad para infectar las estructuras de las sociedades.
La Historia nos pone de manifiesto que el comunismo nunca es sinónimo de libertad, sino de represión y de expansión de un pensamiento único. Basta mirar las atrocidades cometidas en la Unión Soviética y en los países dominados por el telón de acero en Europa. Pero esa pandemia también ha afectado a otros continentes.
En este sentido, puede verse la realidad existente en países asiáticos como Corea del Norte o en países americanos como Cuba o Venezuela. Precisamente, en las aguas turbias del comunismo bolivariano bebió nuestro vicepresidente segundo, Pablo Iglesias.

Para él, el modelo de libertad es aquel en el que desde el Gobierno se controlan todos los resortes del Estado, dando un autogolpe de Estado para perpetuarse en el poder. Se trata de un modelo en el que no importa el respeto a la dignidad de la persona y a los derechos que le son inherentes. Lo importante es que el pueblo sea sumiso y domesticado desde los medios de comunicación de titularidad pública.
Así trabaja Pablo Iglesias, contagiando al Gobierno de la Nación con el virus de la fractura, el enfrentamiento, la radicalidad y el pensamiento único. Mientras, el presidente Sánchez, ya infectado por ese virus, permanece noqueado. El virus ataca los cimientos del Estado de Derecho y la división de poderes.


Lo más inquietante para un político bolivariano es precisamente la independencia judicial. En este sentido, son sospechosas las maniobras que el Gobierno está realizando en el Tribunal Constitucional y el Poder Judicial.  No tienen ningún tipo de límites en la falta de respeto a la separación de poderes.
Atacan el prestigio que tenía la Abogacía del Estado, la Fiscalía General del Estado, la Fiscalía del Tribunal Constitucional, la Fiscalía del Tribunal Supremo, y a los jueces y magistrados. Es realmente triste constatar que los jueces que hay en el Gobierno, Grande Marlaska y Juan Carlos Campo, hayan olvidado que la garantía de la convivencia en paz y democracia, es el respeto a la separación de poderes y a la independencia judicial.
Tengo que recordar la actuación de Pablo Iglesias, insultando, llamando corruptos a los jueces, que llevó al Consejo General del Poder Judicial a emitir dos comunicados indicando que Iglesias estaba atentando al Poder Judicial. Mientras, el Ministro de Justicia, también infectado por el virus de la Moncloa, sostuvo que esas afirmaciones estaban justificadas por la libertad de expresión.

De igual manera, depuran las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, buscando que sean sumisos a la "nueva normalidad" del Estado de pensamiento único. Estamos ante una alarma de Estado: el Gobierno actúa en contra del Poder Judicial.
Ante está situación y para combatir este virus, recomiendo desde el primer momento el uso de la “mascarilla democrática”. Este virus infecta, es un virus autoritario, destructivo y corrosivo, que cada vez está inundando a la población. Incluso puede llegar a ser un virus letal. Letal para un Estado democrático, por la restricción de derechos y libertades.
El virus que ataca la independencia del Poder Judicial, dimana de los socios comunistas de Podemos, los radicales, que llegan a acuerdos con herederos de ETA, así como de los independentistas catalanes.
La radicalidad
Me preocupa que en España empiece a oírse la frase: ¡EXPROPIÉSE! bolivariana. Me preocupa como cada vez más, nos parecemos a nuestro país hermano de Venezuela. Conozco a muchas familias venezolanas que huyeron de su país por la falta de libertad, y ahora me cuentan que en España está empezando a acontecer lo mismo.
Aún estamos a tiempo de poner cordura y evitar que España se convierta en un triste ejemplo de cómo los modelos bolivarianos conducen a la pobreza del régimen democrático y de los ciudadanos. La vacuna de este virus, no está en los extremos, ni en la radicalidad.
Nunca encontraremos el progreso en la nueva normalidad derivada del populismo radical y excluyente. La solución la encontraremos en una España unida donde se valoren los derechos y libertades, la transparencia, la separación de poderes y la lealtad a la Constitución y a la Corona.