martes, 26 de marzo de 2019

¿El presidente de México pedirá perdón por los crímenes de mayas y aztecas?

Si AMLO hablase de esos crímenes, su discurso antiespañol se caería a pedazos

¿El presidente de México pedirá perdón por los crímenes de mayas y aztecas?

Ayer el ultraizquierdista Andrés Manuel López Obrador (AMLO), presidente de México y uno de los pocos aliados que aún le quedan al chavismo venezolano, hizo unas declaraciones muy polémicas.
AMLO quiere que el Rey de España y el Papa pidan perdón por la Conquista de México
Las declaraciones las hizo durante los actos conmemorativos de la Batalla de Centla, librada el 14 de marzo de 1519 y en la que Hernán Cortés, con 550 hombres, fue capaz de derrotar a un ejército maya formado por más de 10.000 guerreros. El discurso de López Obrador se puede leer entero en la web de la Presidencia de México. En él aseguró que ha enviado cartas al Rey de España y al Papa Francisco para que “reconozcan los agravios que se cometieron y sufrieron los pueblos originarios; que haga la Corona Española este reconocimiento, y lo mismo la Iglesia católica, porque no se trató solo del encuentro de dos culturas; fue, repito, una invasión y se cometieron actos de autoritarismo, de avasallamiento. López Obrador resumió así la Conquista española: Se asesinaron miles de personas durante todo este periodo, se impuso una cultura, una civilización sobre otra, al grado de que se construyeron los templos, las iglesias católicas encima de los antiguos templos de los pueblos prehispánicos”. AMLO añadió quees mejor reconocer que hubo abusos y que se cometieron errores: es mejor pedir perdón y, a partir de eso, buscar hermanarnos en la reconciliación histórica”.
Los crímenes de aztecas y mayas que López Obrador olvidó citar
Obvia decir que la Conquista y Evangelización de América no fueron un camino de rosas y en ellas se cometieron muchos errores y también abusos. Pero desde luego, en términos de derechos humanos, los conquistadores españoles fueron muchísimo mejores que muchos pueblos precolombinos, entre ellos los mayas y los aztecas, por citar a dos de los que poblaban el actual territorio de México antes de la llegada de los españoles. Curiosamente, López Obrador no ha citado ninguno de los crímenes cometidos por mayas y aztecas, así que los citaré yo.
Ya sólo en la ciudad de Tenochtitlán, la capital del imperio mexica o azteca, se sacrificaban a los ídolos paganos más de 20.000 personas al año. En todo el imperio azteca la suma de sacrificios anuales rondaba los 72.000, incluidos 20.000 niños, según cifras apuntadas en 1524 por Fray Juan de Zumarraga, primer obispo de México. Si alguien piensa que Fray Juan exageraba para justificar la Conquista española, hay que decir que el historiador mexicano Mariano Cuevas (1879-1949) cifró esos sacrificios en 20.000 anuales en Tenochtitlán, y en 100.000 sacrificios anuales, como mínimo, en todo el imperio azteca. Cuevas señaló que “los méxicas y vecinos aliados vivían en continuas guerras con otros pueblos guerreros, guerras que tenían por exclusivo objeto el cautivar el mayor número posible de sus contrarios para después sacrificarlos“.
Torre de calaveras en Tenochtitlán, con los restos de hombres, mujeres y niños víctimas de los sacrificios humanos en el Imperio azteca.
En Tenochtitlán fueron exterminadas hasta 80.400 personas en cuatro días
El historiador mexicano cita, además, lo ocurrido en un sacrificio hecho en 1487 -antes de la Conquista española-, del que dejó constancia un manuscrito azteca: durante cuatro días fueron sacrificados “ochenta mil y cuatro cientos hombres de diversas provincias y ciudades”. De hecho, en Tenochtitlán los hombres de Hernán Cortés descubrieron algo que les dejó aterrados: una torre de calaveras humanas. Un descubrimiento que fue puesto en tela de juicio durante siglos y descalificado por muchos como mera propaganda española, hasta que finalmente en 2017 esa torre de calaveras fue hallada por arqueólogos en la antigua Tenochtitlán. En la torre se han hallado cientos de calaveras de hombres, mujeres y niños, un descubrimiento que demuestra la conducta puramente genocida del imperio azteca. ¿Por qué López Obrador no dice nada sobre esto?
Los sacrificios humanos en el imperio maya
Otros pueblos amerindios llevaban a cabo prácticas similares, como los tarascos, los mayas, los zapotecas y los matlacingas. El imperio maya, que también abarcó en su extensión a parte del territorio del México actual, tenía prácticas muy similares a las de los aztecas en lo que a sacrificios humanos se refieren: a la víctima, todavía viva, le arrancaban las entrañas, una práctica que llevaban a cabo con adultos y también con niños. Otra práctica muy habitual entre los mayas era la decapitación de prisioneros. En ocasiones, los mayas prácticaban su juego de pelota con las cabezas cortadas de las víctimas, como muestra un relieve hecho por los propios mayas en Chichén-Itzá. Según apuntó el profesor Lothar Knauth de la Universidad de México en “El juego de pelota y el rito de la decapitación”, en la cultura maya el sacrificio humano “era necesario para mantener el equilibrio entre naturaleza y existencia en su dinámica. Solamente así puede cumplirse el contrato cósmico entre hombres, dios y universo”. Pero ahora resulta que lo malo, según AMLO, es que los españoles llevasen a América una religión que prohíbe el asesinato y que enseña que todos los hombres somos hermanos. Otra vez la típica cristianofobia izquierdista.
López Obrador está arremetiendo contra sus propios antepasados
Hay que decir que si López Obrador quiere acusar a alguien de crímenes cometidos durante la Conquista española, tendrá que buscar entre sus propios antepasados. De hecho, a día de hoy en México hay más descendientes de españoles que en la propia España. Mis antepasados, desde luego, no salieron de Galicia (he tenido parientes en Venezuela, pero como emigrantes). Por otra parte, la definición de los derechos humanos que cita AMLO no se hizo, a escala mundial, hasta 1948. Sin embargo, siglos antes los españoles ya habían establecido leyes que protegían a los indígenas: las primeras fueron las Leyes de Burgos de 1512, firmadas por el Rey Fernando II y que consideraban “hombres libres” a los indios. Luego llegaron las Leyes Nuevas de 1542, firmadas por el Emperador Carlos V y que prohibían someter a los indios a esclavitud y trabajos forzados.
Los aztecas borraron del mapa las lenguas de los pueblos que conquistaron
Además de ello, la primera institución de educación superior creada en toda América fue fundada por los españoles en el actual México: el Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco. En Hispanoamérica, España fundó 23 universidades abiertas a personas de todas las razas ya desde sus inicios (en Norteamérica los alumnos no blancos estuvieron vetados hasta el siglo XIX). Gracias las cátedras indígenas de esas universidades -las primeras fueron creadar en 1580 por el Rey Felipe II en Lima y México- y gracias a la labor de los misioneros españoles, durante el dominio español lenguas amerindias como el náhuatl -que hablaban los aztecas- y el quechua alcanzaron una extensión muy superior a la que había tenido en la época prehispánica. Gracias a los españoles, esas lenguas fueron conservadas y aún son habladas hoy en día por millones de personas en Hispanoamérica. Si a AMLO le aborrece tanto su pasado español, le sugiero que renuncie a la lengua de sus ancestros y aprenda el náhuatl. Y me refiero al idioma azteca, y no a otros que había antes en México, porque los aztecas cuando conquistaban a otros pueblos no se molestaban en codificar sus idiomas como hacían los misioneros españoles. Los aztecas imponían su lengua y punto. Los idiomas de los pueblos que conquistaron se han perdido para siempre.
AMLO está siguiendo el recetario populista de Hugo Chávez
Hay que recordar, además, que, los españoles tuvieron la ayuda de pueblos indígenas enemigos de los aztecas, como los totonacas y los tlaxcaltecas, que estaban hartos de los crímenes perpetrados por sus vecinos. ¿Por qué AMLO no cuenta esta parte de la historia? Tal vez porque está siguiendo el manual antiespañol de Hugo Chávez. Si AMLO hablase del genocidio perpetrado por los aztecas, su discurso antiespañol se caería a pedazos, ya que a la vista de esos crímenes se comprende mejor el papel civilizador de la Conquista española, que puso fin al genocidio azteca. El populismo va ligado al victimismo. Si no hay enemigos, los busca en la historia o se los inventa, para así justificar los abusos de poder del líder populista, abusos cometidos con la excusa de hacer frente a esos enemigos imaginarios. Ya ocurrió en Venezuela y en otras dictaduras comunistas. Los mexicanos aún están a tiempo de impedir que su país siga los mismos derroteros.
(Foto principal: Fotograma de la película “Apocalypto” (2006), en la que Mel Gibson escenificó los sacrificios humanos en el Imperio maya)

lunes, 25 de marzo de 2019

¡ CON MI DINERO, NO SE ESCUPE A ESPAÑA !

Pase que nos obliguen a trabajar unos seis meses al año para nutrir los bolsillos de las insaciables haciendas. Pase que sufraguemos un ejército de asesores, tiralevitas, amiguetes, enchufados, pelotas oficiales de los que mandan y demás apesebrados de las distintas administraciones, cuya labor no añade valor alguno a la economía nacional.
Pase que vivamos sujetos a un régimen de terror fiscal en virtud del cual el contribuyente de a pie es culpable, mientras no demuestre lo contrario, y la Agencia Tributaria lo persigue con saña, entre otras razones porque sus inspectores cobran bonus dependientes del dinero supuestamente defraudado que afloran y saben que sacar a la luz el gran fraude es mucho más difícil que acosar a quien carece de medios para discutir sus actas en los tribunales.
Nos resignamos a estar en este mundo para tirar de un carro cargado de creciente peso muerto. Pero ¿pagar las facturas de un gobierno declarado en abierta rebeldía? ¿Abonar el importe de los lazos amarillos, las pancartas insultantes, la cartelería provocadora y las oficinas abiertas en el extranjero con el único fin de difundir propaganda sediciosa? ¿Hacer frente a la nómina de una televisión autonómica dedicada en exclusiva a la emisión de mensajes independentistas y campañas orquestadas contra cualquiera que se atreva a plantar cara al golpismo? Eso es demasiado incluso para el más paciente sufridor de agravios acostumbrado a tragar.
La Generalitat de Cataluña lleva cerca de una década en quiebra. Tiene cerrado el grifo privado del crédito por carecer de la mínima solvencia exigible a un acreedor. Sus arcas crían telarañas, cada vez más solitarias a medida que huyen de esa comunidad las empresas, y únicamente la solidaridad del conjunto de los españoles, materializada a través del FLA en una cifra superior a los setenta mil millones de euros, le permite mantener, mal que bien, los servicios públicos que son de su competencia.
Entre estos figura la seguridad, presuntamente garantizada por los mozos de escuadra, que, a diferencia de otros funcionarios, cobran directamente del Ministerio del Interior. Y aquí radica una de las mayores injusticias inherentes a la situación demencial provocada por la dejación de funciones de los sucesivos gobiernos.
Estos agentes perciben, de media, 800 euros mensuales más que un guardia civil o un policía nacional. ¿Se los ganan? ¡Todo lo contrario! ¿Quiénes estuvieron en la calle combatiendo la intentona del 1-O? ¿Quiénes recabaron las pruebas que obran en poder del Tribunal Supremo y prestaron testimonios impagables para la Fiscalía defensora de la Ley? ¿Quiénes sufrieron en sus carnes la ira de una turba violenta, azuzada por los caudillos separatistas para doblar el brazo al Estado de Derecho?
Miembros de la Guardia Civil y la Policía. Los mozos no hicieron acto de presencia, se mostraron pasivos o colaboraron abiertamente con los rebeldes. Pese a lo cual, siguen gozando de privilegios que, a la luz de esos hechos, constituyen una infamia democrática.
No podemos dar por bueno lo inaceptable. No debemos ceder al desistimiento que buscan quienes tiran y tiran de la cuerda en el empeño de aburrirnos. Menos aún asumir el discurso apaciguador y cobarde, según el cual lo mejor es seguir alimentando al monstruo.
Ya que no se nos permite declararnos objetores fiscales para evitar contribuir a esta farsa ultrajante, alcemos al menos la voz y digamos alto y claro en las urnas: con mi dinero no se escupe a España.
Isabel San Sebastián ( ABC )

PEDRO SÁNCHEZ VIVE EN UNA REALIDAD PARALELA

La agenda política de la izquierda y, más concretamente, de Pedro Sánchez y su Gobierno nada tiene que ver con las preocupaciones de los españoles y aún menos con el interés general del país. Todo su discurso, más allá de constituir un páramo a nivel político, gira en torno a invenciones y sectarismos de todo tipo, cuya única finalidad consiste en perseguir las grandes utopías del progresismo moderno, dividiendo y enfrentando de paso a la sociedad, en lugar de mejorar la vida de la gente.
No en vano, el propio Sánchez ha repetido por activa y por pasiva que su intención era conformar un Gobierno ecologista y feminista, además de guerracivilista e identitario, gracias al inestimable apoyo de los enemigos de España y de la Constitución, con Podemos y los separatistas como aliados y socios para conquistar y mantenerse en el poder.
Prueba de ello es su obsesión por sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos, al margen de lo que diga la ley y dictaminen los jueces, o su interés por convertir de nuevo a España en el gran referente internacional en la lucha contra el cambio climático, sin importar el enorme coste fiscal y energético que ello supondría para los trabajadores, así como su insistencia en abanderar las desnortadas proclamas del feminismo más radical mediante la ideología de género y la desigualdad ante le ley de hombres y mujeres.
Los pilares programáticos del PSOE no son más que un gran proyecto de ingeniería social e intervencionismo económico contrarios al desarrollo de la población y la sana y pacífica convivencia de la sociedad. Sánchez vive, literalmente, en un mundo paralelo, muy diferente y alejado del que comparte la inmensa mayoría de la población, la misma que se levanta cada mañana para sacar adelante a sus familias a base de mucho trabajo y esfuerzo.
Los problemas reales que sufre el país, que son muchos y muy graves, no ocupan ni una sola línea en la agenda del Gobierno. Más allá del desafío separatista, donde la connivencia del PSOE con los nacionalistas ha quedado más que evidenciada, España se enfrenta a retos muy importantes a corto y medio plazo que urge afrontar y resolver cuanto antes.
El mantenimiento de una economía frágil, sustentada sobre una estructura productiva de pequeñas y medianas empresas, hace temer que el país vuelva a caer en una nueva crisis a poco que las turbulencias financieras se agraven a nivel internacional. La ausencia de reformas estructurales desde 2013 explica, en gran medida, la debilidad económica que aún padece el país. Y lo grave aquí es que Sánchez pretende derogar las escasas mejoras introducidas en los últimos años.
O qué decir del paro, cuya tasa aún supera el 14%, un nivel impropio de países ricos, a pesar del crecimiento experimentado en el último lustro. El desempleo estructural es una lacra que condena a la precariedad a millones de familias, sin que el Gobierno del PSOE haga nada por solventar esta situación, salvo agravarla con sus subidas fiscales y rigideces a nivel laboral.
Además, España mantiene un nivel salarial inferior a la media de la UE por culpa de la baja productividad, al tiempo que los partidos políticos se empeñan en poner trabas a la revolución tecnológica, la base sobre la que se sustenta la nueva economía.
Asimismo, el declive demográfico y sus consecuencias, como el aumento del gasto en sanidad y, sobre todo, en pensiones, pone en riesgo la sostenibilidad financiera del llamado estado del bienestar, lo cual, en caso de no adoptarse medidas, y dado el alto nivel de deuda pública que registra el país, podría conducir al Estado al borde de la bancarrota. Y todo ello sin contar la corrupción política, que sigue encabezando las preocupaciones de los españoles.
Sin embargo, nada de esto figura en el programa de Sánchez. El PSOE no está para resolver los problemas reales de los españoles, sino para contentar a sus elites creando nuevos y más grandes obstáculos, cuya factura, de una u otra forma, acabarán pagando los contribuyentes y, muy especialmente, los estratos de la población más vulnerable.
Libertad Digital
viñeta de Linda Galmor

domingo, 24 de marzo de 2019

QUEVEDO RETRATA A SÁNCHEZ

QUEVEDO RETRATA A SÁNCHEZ
Quevedo, genio de nuestras letras e inigualable poeta satírico, no dio tregua a los politicastros de su época, hoy comparables por ineptos y ruines a esos caciques de tan baja calaña que patrocina el sanchismo. Aquel fabuloso escritor nacido en el seno de una familia de hidalgos, contribuyó al esplendor del Siglo de Oro de la Literatura Española.
Mientras que Sánchez, concebido en el barrio de Tetuán y líder de garduños, apenas aporta a la cultura las saunas gay que explota su suegro, de las que sobrevive el maniquí en funciones. Los siguientes versos quevedianos, no tienen desperdicio. Definen al que carga con manías –como plagiar– vendiendo su honra, si alguna vez la tuvo, y a precio de berberecho, en la lonja que pujan los traidores a España.
Repasemos algunas sátiras de Quevedo que retratan a Sánchez, el embaucador. “Si en el cerco del sol camina a oscuras, sobráranle en Campania sepulturas”. Así que deje en paz a Franco en la cripta. “Señor te llamas, yo te considero esclavo de tus culpas prisionero”.
Por lo tanto dimite y lárgate por donde viniste, pedazo de membrillo. “Ya llena de sí solo la litera, sobrando sitio en una ratonera”. Sal de Moncloa, okupa indecente. “Ayer se fué, mañana no ha llegado, soy un fué, y un seré y un es cansado”. Ojalá dejes la política por el estrés que te acarrea mentir. “Quien tiene la esperanza por locura ha de estar muy sujeto a desventura”. Olvida la Presidencia y vete a tomar bronce donde ni siquiera los guiris reconozcan tu fracaso.
Las sátiras de Quevedo equivalen a perros de presa que muerden en la yugular a los ingenuos que votan a Sánchez, incapaz de sacarse de encima a estas fieras. Versos como mastines, se ensañan con quien subasta este país para mantenerse en el poder, a cambio de gozar de sus locos sueños idolátricos.
El del siglo XVII, apostilló: “Codicia, no razón ni entendimiento, gobierna los afectos del sustento”. Dos endecasílabos que podrían hacer meditar a Sánchez, cosa imposible, pues al nacer necio, no aplica el consejo de un genio de la literatura. “Todo lo puede despreciar cualquiera, más nadie ha de poder tenerlo todo, ni siendo el rey de lo que reverbera”. Y Sánchez como narciso que es, cree que brilla. Lo que nos faltaba por oír.
Jimmy Giménez-Arnau ( OKdiario )

A VER CÓMO…..

A VER CÓMO…..
A ver cómo se lo escribo para no ofenderlo. Buscaré la fórmula más suave. Torra, es usted un mamarracho. Al menos, de similar importancia que su amigo el caganer Puigdemont. Pero tienen, tanto usted como el de Waterloo, una gran virtud. Han conseguido que los españoles consideremos por primera vez que somos pacientes, educados, tolerantes y buenas personas.
En ningún lugar del mundo soportarían ser constantemente insultados, despreciados, mentidos y manipulados como hacen ustedes con sus huestes independentuistas y el resto de los españoles. Nos ha abierto los ojos, y nos ha mostrado la realidad de un sector del pueblo catalán tan invidente e idiota como sus líderes. Pero además, son ustedes aburridísimos, paletos, aldeanos, persistentes.
Lo último puede ser una cualidad, si bien en su caso, es un martirio. La última de los lazos, las pancartas y demás monsergas no me atrevo a adjetivarla. A ver cómo se lo escribo. Usted es un nazi como el caganer de Waterloo, defensor de la raza catalana, que como todos menos ustedes saben, es una raza que no existe. Ustedes son caucásicos, como los andaluces, los castellanos, los asturianos, los franceses y los italianos.
Pero quieren imponer de la manera que sea su presumible raza y su hermoso pero muy limitado en la expansión, idioma.Vamos a ver, Torra. Si los comerciantes catalanes a partir del siglo XVIII hubieran sido obligados a comerciar en América o Filipinas en catalán, no tendrían ustedes ni tiendas de bombillas.A usted, por españoles les ha tocado el gordo con un idioma que hablan, entienden, y mejoran cada día –excepto en España–, más de setecientos millones de seres humanos que habitan sobre la piel de este globo conflictivo.
Y ustedes odian al instrumento de sus riquezas, y desean que en las escuelas catalanas se arrincone el español o castellano en beneifio del catalán. De acuerdo, ahí está el inglés. ¿Pero qué monsergas van a hacer los catalanes del futuro por el mundo hablando un idioma que es superado, entre otros, por el swahili y el guaraní? A ver cómo se lo escribo, Torra, para no ofenderlo.
De ser usted guaraní lo tendrían castigado en la copa de un árbol de la selva para avisar a los guerreros de la tribu de la presencia de monos. El mono de cara blanca es el más rico en proteínas, y una mano de mono de cara blanca sólo está al alcance de su cazador y del jefe. A usted le ofrecerían el pitilín del mono, que entre usted y yo, y que el caganer no se entere, es un asco.
Usted, el caganer, Mas y el creador de toda la tragedia, Pujol, han conseguido rescatar a Cataluña de la inteligencia y de la cultura. Tienen bien distribuídos por importantes medios audiovisuales y escritos españoles, a bien remunerados comentaristas. Sucede que ya se sabe quienes son, y han perdido influencia. Unos políticos que violan sistemáticamente el sentido común y la tolerancia, no tienen futuro.
El problema es quién se hará cargo en el futuro de los despojos de Cataluña. Los despojos, morales, éticos y estéticos. Nada hay más peligroso que la violencia del cobarde, y en el juicio a los golpistas del Tribunal Supremo se están evidenciando hechos que avergonzarían a cualquier catalán de bien. Sí Torra, de bien, porque ustedes son mal, muy mal, gentuza.
A ver cómo se lo escribo para no herir su sensibilidad, si es que la tiene y la conoce. Usted ha tenido la suerte de coincidir, en sus tiempos más mamarrachos, con un presidente del Gobierno de España que nada tiene que envidiarle. También caerá y será juzgado, pero los despojos de España desaparecerán, porque somos muchos los millones de españoles dispuestos a ello.
Los que dejará Torra en Cataluña pueden permanecer en el suelo durante más de un siglo. Y sus únicos clavos de salvación vienen de España, la insultada, la herida, la menospreciada por quienes han robado a Cataluña su vieja tolerancia y aguda inteligencia.
Alfonso Ussía ( La Razón )
viñeta de Linda Galmor

ERC diseñó un escenario de “insurrección popular” con “alta violencia” para doblegar al Estado

Un furgón de los Mossos pasa junto al fuego durante los altercados al finalizar la movilización convocada por la ANC y otras entidades independentistas con motivo del primer aniversario del 1-O (Foto: Efe)

La Guardia Civil intervino al juez independentista Santiago Vidal un “documento de trabajo” elaborado por ERC, en el que se establecían varios escenarios para doblegar al Estado y obligarle a aceptar la independencia de Cataluña.
Una de las estrategias previstas en este documento consistía en promover una “insurrección popular” con “alta violencia” y movilizaciones ciudadanas, como “manifestaciones, actos de boicot al funcionamiento de las instituciones del Estado y desobediencia civil”, para forzar al Gobierno central a negociar la independencia.
Entre las medidas previstas en este escenario, ERC incluyó “cortar la frontera de la Junquera, cortar el tráfico en el aeropuerto del Prat o en la estación de Sants para llamar la atención internacional y parar la economía mediante una huelga general”.
La Guardia Civil explica, en su informe dirigido al juez, el escenario de “insurrección popular”.
En el documento intervenido al juez Santi Vidal, los estrategas de ERC admiten que este plan supone numerosos riesgos, ya que “el Govern podría perder el control de la situación y se incrementaría la tensión social, lo que podría provocar un accidente”.
Una forma aséptica de referirse a la posibilidad de que se produjera alguna muerte o un derramamiento de sangre. Los autores del informe de ERC admiten que este plan podría ser “contraproducente”, ya que “quien sufrirían los daños son los catalanes y tampoco está claro que resultase eficaz”.
Pese a ello, las líneas de actuación trazadas en este documento no son muy distintas a las que han aplicado los independentistas tras el referéndum ilegal del 1-O: una huelga general convocada por el sindicato que dirige el asesino de Terra Lliure Carles Sastre, la acción violenta de los CDR que han intentado colapsar las infraestructuras, actos de boicot contra las Comisarías de Policía y Juzgados (ante los que la CUP ha llegado a verter excrementos en toda Cataluña), actos de acoso y escraches contra profesionales de la Justicia como el juez Pablo Llarena, cuya familia se ha visto obligada a abandonar la región.
En un acto celebrado en Bruselas en noviembre de 2013, el propio líder de ERC, Oriol Junqueras, amenazó con “paralizar la economía durante una semana”  para que las instituciones europeas obligaran al Gobierno español a aceptar la independencia de Cataluña.
El documento intervenido por la Guardia Civil al juez Santi Vidal, en el marco de la investigación que desarrolla el Juzgado número 13 de Barcelona,  se titula “La rebelión tranquila: la estrategia de no colaboración“. Está fechado en junio de 2014 y establece cinco escenarios distintos para alcanzar la independencia, con creciente presión para desestabilizar al Estado.
El primer escenario es una reforma constitucional para facilitar la independencia, aunque lo califica de “inverosímil” porque requiere el apoyo del PP. El segundo son las “elecciones plebiscitarias” anunciadas por Artur Mas. “Esta opción”, señala el documento, “no resuelve el problema, sólo lo pospone, y plantea un nuevo dilema: o se presiona para obligar al Estado a negociar la independencia o se declara la misma unilateralmente”. No contemplaban otro desenlace que la independencia: pactada o por la fuerza.
La fuga de Puigdemont
La tercera opción es la declaración unilateral de independencia (DUI) por parte del Parlament “con mayoría independentista”, para iniciar el proceso constituyente del Estado catalán. Es el paso que dio Carles Puigdemont antes de huir de España escondido en el maletero del coche.
Los estrategas de ERC planteaban varias objeciones a este plan. En primer lugar, “los catalanes no están dispuestos a sufrir una ruptura dramática y larga“. En segundo lugar, “tendría unos efectos jurídicos importantes y el Estado reaccionaria” (Junqueras y otros once golpistas hoy se sientan en el banquillo del Tribunal Supremo). Y por último, advierte el informe, “el reconocimiento internacional quedaría en entredicho“. Los responsables de ERC eran conscientes de ello, pero anunciaron que la independencia de Cataluña sería reconocida por toda la comunidad internacional.
ERC analizó los pros y contras de la Declaración Unilateral de Independencia (DUI).
El cuarto escenario previsto es la “insurrección popular” antes citada, que el presidente Quim Torra todavía intenta instigar animando a los CDR a “apretar”. Para cubrir las apariencias, luego les envía a los antidisturbios de los Mossos.
Los responsables de ERC establecieron todavía una quinta opción, la “no obediencia”. Es decir, “negarse a que funcionen las instituciones democráticas” para cuestionar la legitimidad del Estado español. Según el documento, los independentistas “no contribuirán a hacer gobernable Cataluña ni España“. Si el Gobierno se niega a aceptar el referéndum ilegal, el referéndum ilegal, “se negarán sistemáticamente a ocupar ningún cargo de responsabilidad”.
Tras las elecciones, en las que esperaban que los independentistas alcanzaran dos tercios del Parlament, se negarían a proponer un candidato a la Presidencia de la Generalitat. Del mismo modo, tras las municipales se negarían a proponer y votar candidatos a las alcaldías, dejando las instituciones catalanas en una “situación de ingobernabilidad“.
1-O
La Guardia Civil explica en su informe dirigido al juez el escenario de “no obediencia”.
Esta estrategia tenía un inconveniente. Cientos de independentistas se quedarían sin cobrar un sueldo público (como ocurrió durante la aplicación del artículo 155): desde el presidente Torra y sus consellers, hasta todos los mandos intermedios y asesores de la Generalitat. Sería, sin duda, la muerte del procés.
OKDIARIO