lunes, 20 de mayo de 2019

TORRA,EL RACISTA



¿Qué diríamos de un diputado popular que, tras el desembarco de un centenar de inmigrantes africanos afirmara: «Estos negros son bestias carroñeras, víboras, hienas con una grave tara en el ADN?». La descalificación sería inmediata. Se convertiría en un apestado.
Joaquín Torra, presidente marioneta de la Generalidad, se permitió escribir y publicar que «los españoles son bestias carroñeras, víboras, hienas con una grave tara en el ADN». No ha pedido perdón por sus exabruptos racistas, se mantiene en su bronca posición inaceptable y la reitera todos los días. Sus recientes desplantes al Rey eran desplantes a España. Conviene no confundirse.
En la Monarquía de todos caben con holgura los secesionistas catalanes, que tienen todo el derecho a pensar como piensan, a manifestar libremente sus ideas y a intentar llevarlas a la práctica, dentro del respeto a las leyes derivadas de la voluntad general libremente expresada, conforme a las exigencias del Estado de Derecho.
A algunos secesionistas catalanes, que rinden ahora cuentas ante el Tribunal Supremo, no se les juzga por secesionistas sino porque intentaron un golpe de Estado y cometieron presuntamente gravísimos delitos de rebelión, sedición y prevaricación. El presidente títere catalán, manipulador permanente de la realidad, se ha beneficiado de la debilidad o de la torpeza de Pedro Sánchez, que acudió incluso a visitarlegenuflexo ante el rebenque secesionista.
El racista Torra, que califica a los españoles de bestias carroñeras, hienas y víboras, se dio el placer de contemplar, de hinojos ante él, al líder del Gobierno de España. «Ya no hay protagonistas -escribió Ortega y Gasset en La rebelión de las masas-: solo hay coro». Joaquín Torra, un político de tercera división, se beneficia de la mediocridad de sus adversarios, mientras se dedica al improperio, al desdén y al insulto.
Para el presidente de la Generalidad, por cierto, el arte de gobernar consiste en organizar la idolatría. Se estremece todos los días al acariciar al icono Puigdemont que disfruta a cuerpo de rey en Bélgica.
Los políticos serios españoles, que los hay, deberían excluir a Joaquín Torra de cualquier contacto hasta que pida perdón públicamente, desde el redil del secesionismo, por los insultos racistas con los que ha ofendido a los españoles. Es una cuestión de decencia política.
L RACISTA

Luis María Anson ( El Mundo )

domingo, 19 de mayo de 2019

Google suspende sus negocios con Huawei y los móviles chinos no podrán actualizar Android

Stand de Huawei en el MWC 2019.
Borja Jiménez

Duro golpe el que le ha atestado Google a Huawei. Según ha desvelado Reuters, Alphabet (Google) ha decidido romper todos los acuerdos con la firma de telefonía china en plena guerra comercial entre EEUU y el país asiático.
Tras la ruptura, ningún dispositivo de Huawei tendrá acceso a la Google Play Store, ni a los Servicios de Google en Android. De hecho, los dispositivos chinos, a partir de ahora, sólo tendrán acceso a la parte de Android cubierta por licencias de código abierto.
Se trata de un golpe que podría resultar definitivo para Huawei, cuyos móviles, red y demás dispositivos ya estaban prohibidos en Estados Unidos. De este modo, los usuarios de Huawei dejarán de tener acceso de manera inmediata a las actualizaciones de Android que, a partir de ahora, se lancen al mercado.
Según Reuters, la próxima versión de Android que reciban los móviles Huawei también perderá el acceso a los Servicios de Google y a sus aplicaciones, como por ejemplo Gmail o la Play Store. Un hecho que eliminará mucho interés a estos dispositivos, que parecen estar perdiendo el pulso contra Donald Trump.
Por el momento Huawei no ha reaccionado a esta información y tampoco se han pronunciado desde el Departamento de Comercio estadounidense. Los detalles concretos de los servicios específicos afectados están siendo estudiados dentro de Google, propiedad de Alphabet Inc, según la fuente. Los abogados de Huawei están evaluando también el impacto de las acciones del Departamento de Comercio, indicó el viernes un portavoz de la firma china.
El gobierno de Donald Trump incluyó el jueves de forma oficial a Huawei en una lista negra comercial, lo que implica la imposición inmediata de restricciones que complicarán mucho que el gigante tecnológico pueda hacer negocios con compañías estadounidenses.

La empresa china de telecomunicaciones Huawei afirmó el pasado jueves que la decisión de Estados Unidos de aplicar restricciones a las actividades de la tecnológica sólo "perjudicará los intereses" de las empresas y los consumidores del país norteamericano. En un comunicado, el gigante tecnológico chino señaló que este tipo de "restricciones irrazonables" infringen los derechos de la empresa y plantean "otros problemas legales graves".
"Restringir a Huawei de hacer negocios en Estados Unidos no hará más seguro o más fuerte a este país; en su lugar, sólo servirá para limitar a Estados Unidos a alternativas inferiores y más costosas", indicó el escrito. "Esto dejará a Estados Unidos rezagado en el despliegue del 5G y, eventualmente, perjudicará los intereses de las empresas y los consumidores estadounidenses", añadió la empresa.
Asimismo, la compañía asiática, una de las principales promotoras de la tecnología 5G a nivel mundial, subrayó su intención de "colaborar" con el Gobierno estadounidense con el objetivo de "garantizar la seguridad" de sus productos.

Carta abierta de Victorino Martín a Íñigo Errejón

  1. Desde la Fundación del Toro de Lidia deseamos hacer pública esta carta dirigida a Íñigo Errejón, candidato a la Comunidad de Madrid, a raíz de las propuestas ilegales que incluye el programa electoral de Más Madrid.
En el punto 153 de su programa Más Madrid recoge que adecuará la normativa “para implementar la tauromaquia sin sangre ni muerte en la Comunidad de Madrid”. Desde la Fundación del Toro de Lidia, y con esta misiva de Victorino Martín, presidente de la Fundación, le recordamos al candidato que esta propuesta es ilegal. 
Adjuntamos la misiva pero extraemos esta declaración del Presidente de la FTL: "Pretender extirpar una parte fundamental de la cultura de la gente a la que usted pretende servir es simplemente inaudito. Crear un problema artificial donde no lo hay, provoca una crispación absurda y es propio de políticos tóxicos. Los políticos son servidores de la ciudadanía y están para resolver los problemas reales que existen, que son muchos, no para decir a esa ciudadanía cómo tiene que pensar y sentir" 
Muchas gracias.

  1. Íñigo Errejón
Candidato a la Comunidad de Madrid
Más Madrid
 16 de mayo de 2019

Sobre las propuestas ilegales de su programa electoral

Estimado candidato,

Le escribo en relación con el programa electoral de Más Madrid, partido por el que se presenta como candidato a la Comunidad de Madrid.

En el punto 153 de su programa recoge que adecuará la normativa “para implementar la tauromaquia sin sangre ni muerte en la Comunidad de Madrid”.

Quiero recordarle que esta propuesta es ilegal. El Tribunal Constitucional, en su sentencia del pasado 13 de diciembre de 2018, ya declaró inconstitucional una intentona parecida del Parlamento Balear.
Pretender que no se mate al toro en la plaza provocaría, en palabras del Tribunal Constitucional, “una desfiguración de ella [la corrida de toros]hasta hacerla irreconocible y, por consiguiente, vulneran la competencia estatal para la protección de la tauromaquia en cuanto forma parte del patrimonio cultural inmaterial de España”.

La tauromaquia, se lo recuerdo, es una expresión cultural. Que no le guste no cambia un ápice esta certeza. Y esto no es algo que diga yo, sino que es simplemente una realidad en nuestro país, y como tal realidad ha sido recogida por la ley, por las resoluciones de nuestros tribunales y por nuestro Tribunal Constitucional.

Me preocupa que como aspirante a la presidencia de la Comunidad de Madrid pretenda arrogarse la autoridad de determinar cómo deben ser las expresiones culturales. O peor, que pretenda suprimir expresiones culturales. Porque desvirtuar la tauromaquia eliminando la muerte es tanto como prohibir la tauromaquia.

¿Pretende gobernar diciendo cómo debemos desarrollar nuestras expresiones culturales? ¿pretende gobernar dictaminando qué es cultura y qué no es cultura?

Afortunadamente tenemos un Tribunal Constitucional que nos protege de tentaciones totalitarias como la que pretende Más Madrid.

Estimado candidato, no debería tener que decirle esto, pero la cultura no se toca, no se prohíbe, no se cercena, no tiene que evolucionar, es lo que es y solo desde una mentalidad despótica y dentro de un régimen totalitario, a alguien se le pasaría por la cabeza la supresión de una expresión cultural como la que usted pretende.
En todo caso, se ve que conoce poco al pueblo de Madrid, de su Comunidad. Le invito a que salga y hable con la gente de Parla, de Navalcarnero, de Navas del Rey, de Colmenar Viejo, de San Sebastián de los Reyes… lugares donde los toros son parte esencial en la vida y la cultura de sus vecinos.

Pretender extirpar una parte fundamental de la cultura de la gente a la que usted pretende servir es simplemente inaudito. Crear un problema artificial donde no lo hay, provoca una crispación absurda y es propio de políticos tóxicos. Los políticos son servidores de la ciudadanía y están para resolver los problemas reales que existen, que son muchos, no para decir a esa ciudadanía cómo tiene que pensar y sentir.

Termino como siempre hago en este tipo de cartas, aunque por desgracia con poco éxito, con una invitación. Le invito a que conozca más en profundidad la cultura de la tauromaquia. Aproveche la Feria de San Isidro, el mayor espectáculo taurino del mundo, para conocer mejor a esos otros madrileños que parece despreciar. Lo primero que le sorprenderá, se lo aseguro, es el exquisito trato con el que será recibido. Atrévase, tenga el coraje de querer conocer más y mejor algo que es tan importante para una amplísima mayoría de madrileños.


Atentamente,


Victorino Martín
Presidente de la Fundación del Toro de Lidia

TERNERA: CARNE DE CELDA


Probablemente han sido tres las ocasiones en las que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad han tenido a Josu Ternera a tiro. Bueno, digamos a mano para no herir sensibilidades. Cuando no era por una cosa era por otra, pero jamás se le detuvo. Incluso una de esas veces hubo de ser advertido para que se quitara de en medio: la técnica consistió en que tres paisanos se acercaran a sus proximidades y pusieran cara de estar buscando.
Él, que estaba avezado en muchas cosas, casi todas siniestras, puso pies en polvorosa. ¿Cómo es posible que en la sociedad del siglo XXI, donde tan difícil es esconderse, pudiera un tipo como ese pasar inadvertido durante más de quince años?: porque había que negociar, que era palabra maldita, pero fue una realidad constante. No estamos hablando de pactar las condiciones de una rendición, cosa que se estableció muy al final, estamos hablando de negociar, tú que me das, yo que te doy. Tu podías detener a Thierry, pero no podías tocar a Josu Ternera, un criminal de un currículo apabullante.
Belloch, antiguo ministro del Interior, lo ha dicho claramente y sin cortarse lo más mínimo: «Ya no hay nada que negociar con ETA». Josu Ternera ya está amortizado. Eso debía saberlo él, Ternera, y sin que eso suponga que no dejara de tomar muchas precauciones, no debería tener muchas dudas de que antes o después acabarían echándole mano.
No me ha sorprendido la extrañeza de Eguiguren, presidente de los socialistas vascos y encargado por Rodríguez Zapatero de negociar con ETA: a buen seguro estaba convencido de que, una vez cerrada la oficina asesina, seguirían haciendo la vista gorda con Urruticoechea y éste podría defenderse en la vida en cualquiera de sus pueblecitos franceses favoritos.
Pero no. Ignoro mediante qué intención -que siempre la hay, siempre-, una vez vuelto a localizar, el dedo pulgar del Gobierno ha señalado hacia el suelo (en campaña electoral): han caído sobre él los gendarmes franceses después de que los guardias civiles le hayan señalado el objetivo, y se disponen a enviarlo ante los jueces del país vecino donde ha de responder de algunos delitos.
Difícilmente llegará a España en condiciones de ser juzgado. Tiene casi 70 años, le esperan cerca de diez en cárceles francesas y está, al parecer, enfermo, aunque desconocemos en qué grado. Puede que venga a ser juzgado por unas causas que habrá que actualizar para que no prescriban, pero a meterse en una prisión española es poco probable a simple vista. En cualquier caso es suficiente saber que, después de tanto periplo, el asesino contumaz en el que algunos ven un realista y sobrevenido hombre de paz, pasa al lado enrejado de la realidad.
No es necesario recordar quién ha sido este individuo. Hoy, en cualquier medio, se detallará de forma minuciosa cada una de sus proezas. Baste anotar en su currículum las órdenes despiadadas que suministró a su yihad durante tantos años como ocupó responsabilidades asesinas en ETA y baste también saber que alguno de los crímenes aún por aclarar podría ser desentrañado si se le invita suavemente a colaborar.
Los muertos de Zaragoza y otros muchos más no se van a levantar de sus tumbas ni van a sentarse a la mesa de la vida en los improbables otoños de sus familias, pero al menos -y aunque les pese a los que tuercen el gesto cuando se detiene a un criminal de esta característica- sentirán el alivio de la justicia tardía, en la prórroga de las cosas, cuando algunos estaban extendiendo una densa capa de olvido sobre toda la sangre derramada. No lo siento por él: mi vergonzante falta de piedad me lleva a celebrar que la vida se le haga interminable en inciertos días llenos de contrición, contrariedad y aburrimiento.
Carlos Herrera ( ABC )

sábado, 18 de mayo de 2019

Reflexiones sobre el voto en Cataluña


En las elecciones generales del pasado 28 de abril los partidos independentistas catalanes celebraron los resultados como una gran victoria, al haber obtenido un resultado, en número de diputados ciertamente importante. ERC lograba quince escaños y la caída del PdeCat, el partido que ahora controla el prófugo Puigdemont, no se producía tan dura como se vaticinaba en todos los sondeos. Sin embargo, llama la atención el que los independentistas no se mostraran particularmente eufóricos Los votos de los veintidós escaños conseguidos -suma delos obtenidos por ERC más los del PdeCAT- suponían algo más de un millón seiscientos mil, lo que significaba que no alcanzaban el cuarenta por ciento de los votos emitidos en Cataluña en dicha jornada electoral. Eran muchos más que los algo más de un millón cien mil cosechados en las elecciones generales de 2016, pero en aquellas elecciones la participación fue catorce puntos porcentuales inferior a estas. Eso significa que el independentismo no supera el techo electoral alcanzado entonces, pese a haber atizado el juicio que estos días se celebra en el Supremo y se sientan en el banquillo los políticos y otros líderes -algunos de ellos candidatos en estos comicios- que protagonizaron el intento de golpe de estado de octubre de 2017, ni porque se hubiera suspendido la autonomía en el Principado, al aplicarse el artículo 155 de la Constitución.
Por otra parte, en dicha jornada electoral se produjeron en Cataluña dos resultados a los que, a nuestro juicio, no se les ha dado la relevancia que tienen. Uno es que el Frente Republicano de Dante Fanchín se ha estrellado electoralmente. No ha llegado al tres por ciento de los sufragios y ese resultado lo aboca a su desaparición. Otro, de mucha más entidad, ha sido el batacazo electoral de En Común Podem que ha apostado en su programa por ciertas tesis defendidas por los independentistas. Si en 2016 lograba ochocientos treinta y cinco mil votos, que suponían casi el veinticinco por ciento del total de los sufragios de aquellas elecciones y lo convertían en la primera fuerza política en Cataluña;  ahora se han quedado en seiscientos catorce mil. Si tenemos en cuenta que la participación, como ya se ha señalado, ha sido de catorce puntos porcentuales más, la perdida de apoyos es particularmente grave. Tan grave como en el conjunto de España en que los cinco millones de votos de Podemos del 2016 han quedado prácticamente reducidos a la mitad, si tenemos en cuenta el importante aumento de votantes. En el caso de Cataluña  eso le ha supuesto a En Común Podem pasar de ser el partido más votado en 2016, a ocupar ahora el tercer lugar por detrás de los republicanos de Esquerra y de los socialistas del PSC.
Señalemos, por último, que el panorama se completa con otros dos factores a tener en cuenta. En el reparto de los escaños entre los independentistas, los electores catalanes se han decantado claramente por quienes se muestran menos propicios a una confrontación abierta y directa con el Estado frente a que quien defiende las posturas más radicalizadas, como la formación Puigdemont, que ha ido a la baja. El círculo lo cierra el hecho de que, por primera vez en mucho tiempo, el catalanismo, independentista o no, está más lejos de una posición que, en otras ocasiones, le ha permitido condicionar la formación del gobierno de España.
(Publicada en ABC Córdoba el 11 de mayo de 2019 en esta dirección)

viernes, 17 de mayo de 2019

RUBALCABA: SOMBRAS Y MENTIRAS

RUBALCABA: SOMBRAS Y MENTIRAS
«La muerte estiliza la reputación», escribía David Gistau tras los panegíricos a Alfredo Pérez Rubalcaba. Ya en vida el socialista se benefició del embellecimiento de su trayectoria política que ha llevado a tantos a describirle como «un hombre de Estado».
Su papel en el final de ETA, tan elogiado por muchos, demuestra precisamente cómo Rubalcaba hizo de la mentira un instrumento político al servicio del poder, no del Estado. Descrito como «maquiavélico» por su astucia, debemos recordar que Maquiavelo retrataba lo que los hombres hacían realmente, lo que son, no lo que deberían ser. La realidad revela a un Rubalcaba diferente al que debería haber sido para considerarlo un verdadero «hombre de Estado».
En 2017 Rubalcaba, con nulo sentido de Estado, atribuía exclusivamente al PSOE la «derrota» de ETA reivindicando que «el final de ETA tal y como ha sido no lo hubiera logrado el Gobierno de Rajoy»: «Sin los gobiernos de Zapatero y Patxi López este final no hubiera sido como ha sido, y este es el mejor final imaginado para ETA, el mejor que nunca podíamos haber tenido».
Las afirmaciones del ministro del Interior entre 2006 y 2011 eran falsas, pues sí fue posible lograr otro final del terrorismo sin los réditos políticos para ETA derivados de la negociación entre los terroristas y el Gobierno socialista sobre la que también mintió Rubalcaba. Como afirma Fernando Savater: «No, no era el único final posible ni el mejor imaginable». Y es que la derrota operativa de ETA lograda por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y el CNI fue neutralizada por la negativa politización de la inteligencia que de ella hicieron líderes como Rubalcaba para indultar políticamente al terrorismo nacionalista.
En 2007 Santiago González recibió una carta de Rubalcaba en la que éste faltaba a la verdad negando lo que el columnista de EL MUNDO afirmaba y quedó demostrado por numerosas fuentes: los contactos socialistas con los terroristas se iniciaron incluso antes de que Zapatero llegara al Gobierno. González lo calificó en su libro Lágrimas socialdemócratascomo «una violación flagrante del Pacto Antiterrorista desde su estado embrionario».
Días después de que ETA asesinara a dos personas en la T4 en 2006 Rubalcaba volvió a mentir anunciando el final de la negociación con los terroristas que meses más tarde Zapatero reconoció aún se mantuvo a pesar de los asesinatos. También falseó Rubalcaba la realidad negando la extorsión etarra a empresarios mientras el Gobierno negociaba con ETA.
Como desveló Ángeles Escrivá en Maldito el país que necesita héroes, «los representantes del Gobierno en las negociaciones con ETA admitieron que el ministro del Interior Pérez Rubalcaba tenía en su poder un montón de cartas que no ha hecho públicas» y que «sabiendo que se pide dinero, decimos que no consta que se pide».
La actual crisis del PP tiene un factor causal precisamente en la seducción del Gobierno de Rajoy por las falsedades de Rubalcaba. Desde la oposición, Soraya Sáenz de Santamaría compareció en julio de 2011 como portavoz del PP para denunciar la «responsabilidad política» de Rubalcaba, ministro del Interior en el momento en el que ETA recibió un chivatazo de policías involucrados en una operación antiterrorista.
La portavoz, que definió la delación en el bar Faisán como uno de los episodios «más graves de la democracia», responsabilizó a Rubalcaba por el caso en el que sería procesado el director general de la Policía y condenados dos policías por «revelación de secretos»: «Alguien descolgó el teléfono desde su Ministerio y les contó a los etarras que si pasaban la frontera iban a ser detenidos. De Alfredo Pérez Rubalcaba nadie se cree que no sepa las llamadas que se hacen o se dejan de hacer desde el Ministerio de Interior».
En 2017 el juez José de la Mata reabrió la investigación tras tener conocimiento de un informe secreto elaborado por la Brigada de Análisis y Revisión de Casos de la Policía que contenía «indicios sobre la autoría intelectual entre los altos mandos del Ministerio del Interior de 2006, a cuyo frente estaba Alfredo Pérez Rubalcaba». No obstante, Fernández Díaz, ministro del Interior del primer Gobierno Rajoy, elogió a sus predecesores socialistas destacando su trabajo «ejemplar» al frente del ministerio.
La estrategia de Rubalcaba que culminó en la fraudulenta legalización de los «testaferros de ETA», como los definió el Tribunal Supremo, reforzó a la dirección «política» del movimiento terrorista. Así logró ETA eludir la derrota que temió cuando peligraba «su presencia en el escenario político y social», como destacaba un documento de inteligencia.
La negociación revalorizó el terrorismo como «moneda de cambio», que pasó de ser un «lastre» a constituirse en el instrumento gracias al cual, mediante la promesa de su desaparición, el entramado terrorista logró recuperar el espacio político y social perdidos durante la última legislatura de José María Aznar. Esa fue la herencia envenenada que el PP asumió de Rubalcaba al ganar Rajoy las elecciones en 2011 continuando este con aspectos clave de la política antiterrorista socialista que tanto criticó desde la oposición.
Esa continuidad generó una profunda desconfianza en el electorado popular ya que, como reconoció un análisis del Gobierno en 2014, éste no acometió las medidas necesarias para «hacer efectiva» la «derrota operativa» de ETA mediante «la deslegitimación política y social del terrorismo». Rajoy mantuvo en el Ministerio del Interior a la llamada «célula Rubalcaba», tres asesores cuya asesoría no era considerada por destacados mandos policiales como «técnica», sino «política» y «dañina para la política antiterrorista».
Fernández Díaz y su Secretario de Estado, Francisco Martínez, sospechoso de utilizar fondos reservados en la operación Kitchen, pilotaron con la «célula Rubalcaba» ese «final sucio» de ETA, como lo definió un análisis gubernamental.
Una nota interna manejada por los asesores de Rubalcaba llegaba a reconocer el fracaso de su política admitiendo que «la Izquierda Abertzale ha logrado hacerse con la iniciativa política en el País Vasco y ha rentabilizado electoralmente el final de la violencia, sin asumir la derrota de su anterior estrategia y sin hacer autocrítica de su connivencia con la violencia».
Rubalcaba también mintió sobre el trato de favor al etarra De Juana Chaos, negado en público pero reconocido en las negociaciones con ETA, como revela un documento de la Guardia Civil: «Se comprometen a darle libertad condicional».
En contra de lo que afirmó el Gobierno, en absoluto estaba el etarra próximo a la muerte. José María Múgica, hijo del socialista Fernando Múgica, asesinado por ETA en 1996, denunció: «Yo acuso al Gobierno de humillar a los ciudadanos. El Gobierno ha ofendido a la democracia en España. Se ha rendido ante el terrorismo».
Uno de los protagonistas de esa negociación fue Josu Ternera, que por fin acaba de ser detenido. Su detención está siendo instrumentalizada para realzar la figura de Rubalcaba en el final de ETA, omitiendo que los Gobiernos de Zapatero y Rajoy renunciaron a aplicar las órdenes internacionales de busca y captura contra el dirigente terrorista cuando se le tuvo localizado en varios países europeos entre 2004 y 2013.
Al igual que ocurrió con los GAL, cuyas evidencias negó Rubalcaba como portavoz del Gobierno, un supuesto pero falso fin superior fue utilizado para cometer otra infamia: la necesaria justicia a las víctimas negada y aplazada por intereses políticos.
Como apunta Lippmann, la opinión pública se consolida mediante la cristalización de concepciones estereotipadas con una considerable carga emocional. Rubalcaba era hábil en el manejo de esos estereotipos patrimonializando una derrota de ETA que, sin embargo, es incompleta. Después de que Guardia Civil, Policía y CNI lograran la derrota policial del entramado terrorista, ETA recibía su indulto político mediante la naturalización y normalización democrática de sus representantes, evidenciando una dejación del Estado que el mantra de «la derrota de ETA» intenta encubrir.
La anécdota recogida por Tonia Etxarri en un artículo de significativo título, Amnesia consentida, es reveladora: «Si ETA ha dejado de matar, parece que todo vale y a cualquier precio. Pero ¿cómo te imaginabas que iba a ser el fin de ETA?, le preguntaba el vicepresidente y aún ministro del Interior, Pérez Rubalcaba y, sin embargo, Alfredo, a una periodista.
‘Así no, un final con precio político, que borre toda la historia del terrorismo de ETA, no’, le replicaba la aludida». Por ello, cuando se ensalza a Rubalcaba como artífice del final del terrorismo recuerdo las palabras de Eva María Pintado, Guardia Civil herida de gravedad en el atentado terrorista de ETA perpetrado el 6 de marzo de 2000 en San Sebastián: «¿Por qué la sangre es mía y las victorias de otros que jamás he visto en mi campo de batalla?».
Rogelio Alonso es catedrático de Ciencia Política en la Universidad Rey Juan Carlos y autor de La derrota del vencedor. La política antiterrorista del final de ETA (Alianza). ABC