Mostrando entradas con la etiqueta Juez Rafael Lasala. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juez Rafael Lasala. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de enero de 2022

El juez del caso Gali llama a declarar al jefe policial de Marlaska y acecha al ministro

 

Ha citado al Director Adjunto Operativo de la Policía y al inspector jefe del Grupo de la Comisaría General de Información para indagar por qué se encubrió la presencia del líder del Polisario mientras estaba imputado


Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior - EP


El juez del caso Gali, el magistrado zaragozano Rafael Lasala, sigue estrechando el cerco al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por la operación clandestina que desplegó el Gobierno en abril para introducir clandestinamente en España al líder del Frente Polisario, el saharaui Brahim Gali. El juez ha visto indicios delictivos por prevaricación, encubrimiento y falsedad documental. Para avanzar en la investigación, el juez Lasala ha llamado a declarar al Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía, José Ángel González Jiménez. Es el máximo jefe policial en la cúpula del ministro Marlaska. El DAO es el máximo mando operativo de la Policía, situado inmediatamente bajo la dirección política del Ministerio.

La Audiencia Nacional buscaba a Gali por estar incurso en diligencias por genocidio, terrorismo y torturas, entre otros delitos.

Pero, cuando la cúpula policial supo que estaba furtivamente en España, en vez de comunicárselo al juez que lo buscaba, Santiago Pedraz, desplegó un dispositivo de escolta y seguridad para cubrir la entrada y estancia de Gali.

La estrategia del juez Lasala trata de abarcar las múltiples ramas de este caso: alcanzan a los ministerios de Asuntos Exteriores -que coordinó la entrada clandestina de Gali-, Defensa -que colaboró de forma decisiva con el Ejército del Aire, ya que Gali entró de tapadillo por la Base Aéra de Zaragoza- e Interior, que facilitó seguridad y escolta al líder del Polisario, pese a que la Policía hacía semanas que había sido requerida por el juez Pedraz para que localizaran a Brahim Gali en calidad de imputado. Y todo ello, además, con el presidente Pedro Sánchez en el punto de mira, protegido por el hermetismo del que han hecho gala los imputados por esta operación clandestina: el exjefe de gabinete de Asuntos Exteriores, Camilo Villarino, y la entonces ministra Arancha González Laya, que se ha negado a desvelar quién le ordenó en el Gobierno que coordinara la acogida clandestina de Gali.

Hace semanas, el juez tomó declaración al comisario general de Información de la Policía, Eugenio Pereiro. Se le preguntó por la cobertura de seguridad que se desplegó para Gali. Dijo que él supo de la llegada furtiva del líder del Polisario, que se enteró antes de que entrara en España. Cuando se le pidió que explicara quién le informó de ello, Pereiro se limitó a indicar que fue a través de un confidente. También afirmó que lo puso en conocimiento del DAO, su superior y parte destacada en la cúpula policial que depende del ministro Marlaska.

Comprometedoras incógnitas

La explicación abrió nuevas y comprometedoras incógnitas, que es en las que ahora va a incidir el juez Lasala: ¿por qué la Policía, cuando supo que Gali estaba en España, en vez de comunicárselo a la Audiencia Nacional, que lo buscaba desde hacía semanas, desplegó un dispositivo para cubrir la entrada del líder del Polisario? Y, dado el calibre de la decisión¿quién fue el máximo responsable de ella? En un oficio tan breve como rotundo, la Comisaría General de la Policía Judicial ha confirmado al juez Lasala, por escrito, que nadie compartió con ellos que Gali estaba en España y que, por eso, no se lo pudieron trasladar a la Audiencia Nacional.

Escasas semanas antes de que Gali llegara a España, la Policía le dijo a la Audiencia Nacional que no habían localizado al líder del Polisario, pero que seguirían pendientes. Sin embargo, cuando supieron que estaba en nuestro país, amparado en el hospital público de Logroño y con una operación diseñada desde el Gobierno, no se lo comunicaron a la Audiencia Nacional.

Esas delicadas cuestiones es sobre las que será preguntado, en calidad de testigo, el DAO de la Policía. Está llamado a declarar ante el juez del caso Gali el próximo 7 de diciembre, en calidad de testigo. El magistrado Lasala le ha dado la opción de comparecer en los juzgados de Zaragoza o por videoconferencia. El mismo día ha sido citado, también como testigo, otro alto mando policial. Se trata del inspector jefe del Grupo de la Comisaría General de Información, subordinado del comisario general Pereiro.

Ese inspector jefe aparece en trámites clave en torno al caso Gali. Intervino en Logroño cuando el líder del Polisario ingresó furtivamente en abril y estaba siendo tratado de Covid, revisó la documentación, accedió al pasaporte falso con el que el saharaui entró en España y ahora tendrá que explicar por qué no se indagó en esa falsedad. Gali se hizo pasar como un supuesto embajador retirado, llamado Mohamed Benbatouche. Curiosamente, ese mismo inspector jefe de Información aparece en un atestado cursado unas semanas antes a la Audiencia Nacional, cuando el juez Pedraz pidió que le localizaran a Gali.

viernes, 10 de diciembre de 2021

El juez del caso Gali investiga a Interior por el encubrimiento del líder del Polisario

 

Ha ampliado las diligencias tras saber que la Policía no informó de la llegada de Gali a la Audiencia Nacional, que lo estaba buscando y que había pedido semanas antes que lo localizaran por varias causas penales.


Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior - Ep

ABCGUARDAR

El juez del caso Gali, Rafael Lasala, ha ampliado las diligencias de investigación para depurar responsabilidades en el Ministerio del Interior por la entrada clandestina en España del líder del Frente Polisario. El Gobierno de Pedro Sánchez desplegó en abril una operación para introducir furtivamente a Brahim Gali, que estaba incurso en varias causas penales en la Audiencia Nacional por genocidio, terrorismo y torturas, entre otros delitos.

En los meses previos, la Audiencia Nacional había pedido a la Policía que localizara a Gali, junto a otros miembros del Polisario. La Policía no dio con él, pero se comprometió a seguir las indagaciones. Sin embargo, apenas cuatro semanas después, cuando la cúpula policial supo de la entrada clandestina de Gali, no lo notificó a la Audiencia Nacional. En vez de eso, se activó un dispositivo de escolta y seguridad en torno a Gali.

El plan para introducir furtivamente en España al líder del Polisario fue coordinado por la entonces ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, a través del que era su director de gabinete, Camilo Villarino. Ambos están imputados por los presuntos delitos de prevaricación, encubrimiento y falsedad. Pero en aquella operación también intervino la cúpula del Ejército del Aire, que depende de la ministra de Defensa, Margarita Robles. Y también agentes del Ministerio del Interior, lo que compromete de lleno al ministro Fernando Grande-Marlaska.

Brahim Gali, líder del Frente Polisario
Brahim Gali, líder del Frente Polisario - DPA

Hace meses que el juez zaragozano que instruye el caso Gali había extendido sus pesquisas al Ministerio del Interior. Llamó a declarar como testigo a la jefa de gabinete de Marlaska, Susana Crisóstomo, que le dijo al juez que no sabían nada de la entrada de Gali, que se enteraron días después, cuando trascendió por los medios de comunicación. Esa versión de Crisóstomo protegía a Marlaska, pero se vio truncada hace escasos días, el 29 de noviembre, cuando compareció ante el juez Lasala el comisario general de Información, Eugenio Pereiro. Contradijo a la jefa de gabinete del ministro.

Pereiro desveló que él sí sabía que Gali iba a entrar en España. Afirmó que lo supo con antelación –dijo que por un supuesto confidente– y que se lo contó al Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía, José Ángel González Jiménez. El DAO forma parte del equipo del director general de la Policía, la cúpula orgánica que cuelga del ministro. Pero tan crucial dato, la presencia de Gali, no se comunicó a la Audiencia Nacional, pese a que la Policía tenía la encomienda de localizarlo.

Nombres y documentos

El juez acaba de ordenar nuevas diligencias para reclamar más documentación, datos y nombres. Busca la rama del caso Gali en los dominios del ministro Marlaska. También quiere los datos que se cruzaron Interior y Exteriores.

El líder del Polisario, que poco antes había declarado la guerra a Marruecos y está protegido por Argelia, llegó a España gravemente enfermo de Covid. Fue curado en el hospital público de Logroño, donde fue ingresado con un pasaporte falso. El Gobierno riojano de la socialista Concha Andreu también participó en la operación. Gali llegó el 18 de abril (domingo), a través de la Base Aérea de Zaragoza, y se marchó de España el 1 de junio. Se fue como llegó, sin pasar los controles de pasaportes.