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domingo, 29 de enero de 2023

El Gobierno recula: busca fórmulas para reformar la ley del "solo sí es sí"

Tras semanas de polémicas y de la rebaja de cerca de 300 penas a agresores sexuales, el Gobierno cede ante las presiones y anuncia que trabaja para retocar la ley de Igualdad.

 

Tras semanas de polémicas y de la rebaja de más de cerca de 300 penas a agresores sexuales, el Gobierno cede ante las presiones de la posición y de numerosos colectivos sociales a modificar la ley del "solo sí es sí", aunque aún no dice cómo y las versiones que dan los dos socios del Ejecutivo no sean exactamente equivalentes.

El Ejecutivo está abierto a la posibilidad de resolver "los efectos indeseados" causados por la rebaja de penas de la ley ante la "preocupación social" que ha levantado la revisión de condenas a los agresores sexuales.

Fuentes de Podemos han explicado que "el Gobierno no ha parado de buscar fórmulas" para que la ley se aplique de forma correcta, compartiendo "la preocupación social por las decisiones de aquellos jueces que están decidiendo rebajar penas". "Seguimos trabajando en ello", manifiestan las mismas fuentes de Podemos, que subrayan que "a día de hoy no hay acuerdo sobre una solución válida".

La iniciativa de reforma de la ley está impulsada por el Ministerio de Igualdad de Irene Montero, que trabaja de forma coordinada con el Ministerio de Trabajo, liderado por Yolanda Díaz, según detalla La Vanguardia.

Desde octubre

A principios del mes de octubre entró en vigor la Ley de garantía integral de libertad sexual, más conocida como la ley del sólo sí es sí. Una de las normas emblema del Gobierno y especialmente de Igualdad, que, sin embargo, ha provocado "alarma social" como reconoce el propio Ejecutivo, y una presión hacia Unidas Podemos e Irene Montero, desde el PSOE y las formaciones de izquierda para retocarla y tratar de frenar la erosión que está produciendo al Gobierno. Finalmente y tras meses resistiendo, rechazando tocar una coma, Igualdad accede a retocar la norma.

martes, 12 de octubre de 2021

Enchufe masivo en Igualdad: Montero coloca a dedo a Serra, Mayer y Sánchez Mato

 Sánchez Mato y Celia Mayer, cesados en su día por Carmena, fichan por Irene Montero.

Sánchez Mato y Celia Mayer, cesados en su día por Carmena, fichan por Irene Montero.

La ministra recupera del paro a dos de los más polémicos exconcejales de Madrid de los que Manuela Carmena prescindió. Y auxilia a Serra, inhabilitada por la Justicia.

ESDIARIOJ.R.V 
  

El Ministerio de Igualdad se ha convertido en una agencia de colocación de Podemos en estas últimas horas. La coportavoz estatal del partido, Isa Serra, y los exconcejales en el Ayuntamiento de Madrid Carlos Sánchez Mato y Celia Mayer, se incorporan al organigrama del Ministerio de Irene Montero.

En el caso de Mayer desplegará el puesto de jefa de gabinete de la Secretaría de Estado de Igualdad mientras que Mato y la también exportavoz de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid serán asesores.

Según han explicado fuentes de Unidas Podemos, el departamento que dirige Montero "refuerza" su equipo para la segunda etapa de la legislatura con "perfiles políticos" que suman "experiencia institucional, de gestión y municipalistas".

Además detallan que sus fichajes redoblan también los "lazos confederales" para esta "nueva etapa" en la que el objetivo común del espacio del cambio es construir "un frente amplio con una mirada a las alianzas internacionales necesarias para ampliar las luchas compartidas".

Ayer mismo se formalizó el nombramiento de la dirigente de la formación morada, Ángela Rodríguez Pam como nueva secretaría de Estado de Igualdad y contra la Violencia de Género, en sustitución de Noelia Vera que recientemente anunció que abandonaba la política.

Por su parte, la jefatura de gabinete de la Secretaría de Estado de Igualdad la asumirá Celia Mayer, con una "amplia experiencia" en gestión de las políticas municipales al formar parte del Gobierno del Ayuntamiento de Madrid desde 2015 a 2019. Mayer fue edil de Cultura durante el Gobierno municipal que capitaneó la exalcaldesa Manuela Carmena.

Por su parte, Serra potenciará dentro del organigrama del Ministerio las "alianzas internacionales feministas" con la meta de "situar a España en la punta de lanza de los derechos de las mujeres y el colectivo LGTBI". Además, se encargará de mantener el contacto directo entre el Ministerio de Igualdad, la sociedad civil y el movimiento feminista.

Mientras, Sánchez Mato será asesor económico y se hará cargo del seguimiento de medidas relativas a los derechos laborales y del cuidado con enfoque de género, como el aumento de los permisos o la prestación universal por cuidado de hijos. También se incorpora al gabinete en el apartado jurídico, la hasta ahora asesora del gabinete de la ministra de Igualdad, María Naredo.

Sánchez Mato y Celia Mayer están acusados por un presunto delito de malversación y prevaricación al encargar informes por valor de 50.000 euros sobre el convenio para la celebración del Open de Tenis de Madrid.

 

sábado, 4 de septiembre de 2021

Irene, eres tonte

 Que comparta Gabinete con Margarita Robles, Calviño o Escrivá se me antoja un fenómeno paranormal.

Que Irene, Irena, Ireno o como quiera que se llame la tal Montero sea ministra del Gobierno de España me produce vergüenza ajena, infinita estupefacción y no menos indignación por cuanto su nada desdeñable salario (75.000 pavos) sale de los impuestos que pago religiosamente trabajando como un cabrón. Que ostente una cartera ministerial como antes hicieron intelectos superlativos de la talla de Abril Martorell, Joaquín Garrigues, Pío Cabanillas Gallas, Martín Villa, Boyer, Solana, Esperanza Aguirre, Isabel Tocino, Pilar del Castillo, Gallardón, la tan inolvidable como superlativa Loyola Palacio o Teresa Fernández de la Vega demuestra no sólo que cualquier tiempo pasado fue infinitamente mejor sino que, increíblemente, el nepotismo continúa haciendo estragos entre nuestras élites bien entrado el siglo XXI. Y que comparta Gabinete con Margarita Robles, Calviño o Escrivá se me antoja un fenómeno paranormal. No es una afirmación machista porque la meritocracia no entiende, como acabamos de ver, de sexos. Situarla en el mismo plano que a Robles, Calviño o Escrivá es como igualar a Cristiano, Mbappé o Messi con el delantero del equipo de mi pueblo. Un disparate moral e intelectual. Lo de intentar meternos en el cerebro lo del «todos», «todas» y «todes» representa una imbecilidad que en un país normal le costaría a su protagonista el puesto, además de la lógica estigmatización pública de por vida.

Esta terminología, en la cual se incluyen palabros como «no binario», «cónyuges supérstites» para referirse a las viudas o «progenitores gestantes» para aludir a las embarazadas, es el colmo de la gilipollez. Montero sólo había tenido un trabajo antes de ser ministra: cajera en una cadena de productos electrónicos. Un empleo tan respetable como otro cualquiera. El problema es que para llegar a ministr@ lo normal es forjar previamente un currículum. Escámez empezó de botones en el Banco Central y llegó a presidente tras un durísimo periplo en puestos intermedios. Irene, sí, su único mérito consiste en ser la pareja de Pablo Iglesias. Una situación habitual en dictaduras del Tercer Mundo (Nicaragua, por ejemplo) pero abracadabrante a los ojos de cualquier tamiz democrático occidental. Machismo versión Dios. Estábamos en ésas cuando la titular de Igualdad rebuznó esta semana una frase que constituye un insulto a las mujeres en general y a las afganas en particular. Cuando se le preguntó por la psicopática represión de género de los talibanes, replicó: «En todos los países se oprime a las mujeres». Sus vomitivas palabras son, para empezar, un acto de blanqueamiento de los terroristas megamachistas que mandan ahora en Afganistán por culpa de la idiocia de Biden. Para continuar suponen un insulto a la inteligencia: en España las mujeres no visten burka, van al colegio, circulan libremente por las calles, estudian en la universidad, no son lapidadas y, obviamente, están prohibidos los matrimonios de adultos con niñas de 12 años. Queda mucho por hacer en materia de igualdad pero estamos a años luz del país que mandan esos locos barbudos a los que convendría exterminar de la faz de la tierra. Irene, por mucho dinero público que manejes, 452 kilos anuales que van a parar a amiguetes, amiguetas y amiguetos en un más que presunto acto de malversación continuada, jamás dejarás de ser lo que eres: tonte. Muy tonte.

PD: si fueras hombre o no binaria, te diría lo mismo. La estupidez no entiende de géneros.

sábado, 30 de enero de 2021

¡ QUE MANÍA TIENEN A LA GUARDIA CIVIL !

 

Ahora descubrimos que el Ministerio de Igualdad es un problema y nunca una solución. El primero en darse cuenta ha sido el Ayuntamiento de Madrid al eliminar esa insensatez de costosos e inservibles chiringuitos. Está claro que, si montan un circo en ese Ministerio, crecen los enanos y encogen los elefantes.

La ministra funambulista, políticamente analfabeta, no deja de encender los ánimos de la Policía y ha tenido que salir el ministro de Interior a poner paz. El caso es que el analfabetismo de la tal Irene montero ha creado ruptura entre los dos gobiernos prochavistas. “Muchas mujeres, como los niños, quieren una cosa, pero no sus consecuencias”, decía Ortega y Gasset.

En las campañas iniciadas por el ministerio de la mediocre “marquesita” se leen mensajes incitadores contra las fuerzas policiales, donde se mezclan motivos xenófobos y racistas. La pobre arrastra un complejo de inferioridad que le amarga la existencia.

Después de mediocridades como esas, me gustaría saber qué piensa esta negada “cencerra” de la expresión de su machista doméstico, respecto al deseo de disfrutar viendo cómo pisotean la cabeza a un policía en una manifestación. Todos sabemos que una palabra basta para destruir la dicha de las mujeres como la desinformada y desnortada “marquesa” de Galapagar. ¡Manda huevos!

La campaña de la propulsora de la infección del 8-M ofendió a miles de policías y guardias civiles. Los representantes de los garantes del Estado de Derecho han pedido la dimisión de Irene Montero reiteradamente. Ya se sabe que la casta no dimite y, para que lo haga, hay que tocar todos los palos como se ha hecho en el caso de Mario Herrera, director general de Participación en el Gobierno de La Rioja.

Por cierto, otro día le dedicaremos nuestra atención porque la estupidez no puede pasar desapercibida y este personaje tiene una alta carga de ella, aunque acabe estrellándola contra un árbol ‘fascista’ que se puso en medio de la trayectoria del lujoso BMW del comunista cabreado y no sé aún si borracho o mamado. ¡Ojo, no es lo mismo!

La Unión Federal de Policía no ha dudado en remitir una carta a la ministrilla de los cumpleaños, transmitiéndole la gravedad de sus memeces permanentes, demostrando, a la vez, su desconocimiento de la ley. “¿Vamos a tener los policías, antes de detener a un ciudadano en el ejercicio de nuestras funciones, que consultar a ese ministerio si podemos hacerlo o no?”.

Esta mediocre enchufada, que responde al nombre de Irene y que es denostada por todas las organizaciones feministas del país, no para de denigrar a las instituciones y puede encontrase con la horma de su zapato por ignorante, apesebrada, mediocre y ‘alfalfabeta’.

En concordancia con esto último, el portavoz del SUP decía que “las Fuerzas de Seguridad hacen más en un día por las mujeres maltratadas, a través del servicio de atención a la familia, con sus grandes profesionales en esta brigada, que el Ministerio de Igualdad en un año”. Sin duda, de ello puede dar fe la ciudadanía. Ministra como la referente son, sin más, una carga pública que nada aporta a la sociedad, como nunca lo ha hecho, salvo si exceptuamos los días de cajera malhumorada.

No hay duda de que gente como esta chica, a quien han dado un ministerio para que juegue y siga haciendo daño, es lo peor que le puede suceder a la sociedad. Además de inútil y mafiosa es impertinente, bocazas, picoloro y bocachanclas. ¡Cuánto daño hace la estupidez sustentada en el desconocimiento! Decía Erich Kastner que “Uno puede apoyarse sobre su puesto, pero no sentarse en él”.

El despreciable picoloro, muchacha del Ministerio de Igual-Da, no deja de ser una máquina tragaperras. Estos comunistas, la única igualdad a la que aspiran es a la miseria para todos. Las sociedades civilizadas prefieren millones de ricos a centenares de pobres porque, cuantos menos de estos existan, más difícil será el sustento de represores comunistas y aficionados a representar los ecos de la gallina de Stalin. Gente como esta torpe gallinita del comunismo debería ser condenada a no ocupar un cargo ni a ser una carga pública que pueda hacer daño.

Si no eran ya suficientes molestias las sandeces de Irene Montero contra los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, ahora llega Carolina Darias para hacer compañía a la “marquesa”. Tanto una como otra siguen albergando un complejo de inferioridad que, no se sabe por qué razón, siempre acaban enfrentadas a la Guardia Civil.

Si lo de la “marquesa” es de chiste torpe, lo de Carolina Darias es de ‘cabeza buque’ e incompetencia irracional ¿No lo creen? Pues pregunten a la Asociación Unificada de la Guardia Civil sobre sus chapuzas al frente de la delegación de Gobierno de Las Palmas.

Y si lo prefieren, indaguen sobre las instalaciones del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) de Lanzarote: un radar desde el que la Guardia Civil podía detectar las embarcaciones ilegales que llegaban a Canarias. Carolina lo destrozó y, por su actitud ‘cabeza buque’, destrozado sigue.

¡Pobre muchacha, al estar cargada de un negro pasado con incompetencia reiterada, en apenas 24 horas ya han pedido su dimisión numerosas asociaciones canarias y la propia Guardia Civil, a las que desde aquí me sumo!

Tras estudiar con detenimiento a Irene, la “marquesita”, y a la casi lenguaraz, Carolina Darias, he llegado a la conclusión de que “la mayoría de las personas abandonan sus vicios sólo cuando les causan molestias”, decía William Somerset.

Y en ello estamos.

Jesús Salamanca Alonso ( El Correo de España )

domingo, 14 de junio de 2020

«Aquí duerme una futura borracha que llegará sola a casa»

Ya nos dijo el Gobierno de Sánchez, desde La Moncloa y por boca de la ministra de Educación, que los hijos «de ninguna manera pertenecen a los padres», porque quizá sean del Estado, o tal como se están poniendo las cosas puede que pertenezcan al Ejecutivo, ahora que lleva un tiempo apropiándose de la Fiscalía, la Abogacía del Estado, el CIS, RTVE o la Guardia Civil. Vaya usted a saber a quién pertenecen los hijos... Esa idea sanchista supone una revisión moderada, desde la izquierda, de lo que hace unos años rondaba la cabeza de Anna Gabriel y su flequillo: que los hijos fueran «de la tribu», porque [atentos por favor] «son tan hijos tuyos los que has tenido tú
 como los que ha tenido el resto», y que eso de que cada uno sea solo de su padre y de su madre «es una idea muy pobre que tiende a que los niños salgan conservadores», es decir, fachas. Lo que parecía apenas una simple teoría zopenca vemos ahora que el Gobierno progresista de Pedro y Pablo ya lo está llevando a la práctica, pues ha comenzado a reconvenir por carta oficial del Ministerio a las tiendas de decoración que se atreven a vender peligrosos cuadritos con el lema «aquí duerme un pirata», o «una princesa», o «un superhéroe» o «la reina de la casa» para colgar en las habitaciones infantiles del hogar. Porque al parecer esos mensajes destruyen «la igualdad entre hombres y mujeres, discrimina a estas y ahonda los roles estereotipados». La directora del Instituto de la Mujer, Beatriz Gimeno, se ha molestado en mandarle ese «recadito» a los dueños de una tienda de San Sebastián de los Reyes (Madrid). Gimeno, que firma de su puño y letra la carta, forma parte del cuadro directivo del Ministerio de Igualdad, que lleva la ilustre galapagareña Irene Montero, y en la cumbre de sus producción intelectual está que en España no habrá igualdad entre sexos «hasta que todos los hombres sean penetrados» por sus parejas femeninas. Todos. Porque Gimeno -la que cree que lo de las princesas y los piratas «discrimina»-, sostiene que «la heterosexualidad no es la manera natural de vivir la sexualidad, sino que es una herramienta política y social con una función muy concreta que las feministas denunciaron hace décadas: subordinar las mujeres a los hombres». Ergo, mejor todos homosexuales.
No hay que olvidar que el Ministerio de Igualdad es el que popularizó la Ley de Libertad Sexual con la frase «sola y borracha quiero llegar a casa», circunstancia con la que una mujer, en teoría, puede derrotar definitivamente al heteropatriarcado. Nunca cinco gintónics tuvieron mejor fin. Así que a la carta de Beatriz Gimeno soló le faltó sugerir que en vez de cuadritos con la frase «aquí duerme un princesa», o «un pirata», la empresas transgresoras de la «nueva moral» que sale del laboratorio social de la izquierda editen, por ejemplo, placas con el lema «aquí duerme una niña, que en el futuro querrá volver sola y bastante borracha a casa» o «aquí duerme un chavalín que de mayor tendría que ser penetrado para no ser un machista». Y los padres a callar.
Álvaro MartínezÁlvaro MartínezRedactor jefeABC


miércoles, 4 de marzo de 2020

La farsa de Irene Montero

Se atribuye tipos penales que ya crearon el franquismo y los gobiernos del PP

La farsa de Irene Montero: anuncia ‘nuevos’ delitos que ya llevan años en el Código Penal

Entre la izquierda hay una marcada tendencia al adanismo, un término que el DRAE define así: “Hábito de comenzar una actividad cualquiera como si nadie la hubiera ejercitado anteriormente”.
Una farsa para hacernos creer que todo lo bueno se lo debemos a la izquierda
Básicamente, la izquierda se ha especializado en presentarse como la inventora de cosas que ya existían. Aunque parezca una actitud estúpida, es más bien un ejercicio monumental de cara dura. La izquierda pretende que le atribuyamos y nos sintamos agradecidos a ella por lo que ya se les había ocurrido y por lo que ya habían hecho otros. Es una forma burda de intentar que la gente crea que sin el izquierdismo perderíamos la alegría, la felicidad, el bienestar y el progreso, ya que a él y solamente a él le deberíamos los grandes logros de nuestra sociedad. Ayer tuvimos un buen ejemplo de ese adanismo en la rueda de prensa ofrecida en La Moncloa por tres de las ministras del Gobierno socialista-comunista de Pedro Sánchez. Entre ellas estaba la ministra de Igualdad.
¿En España no había libertad sexual hasta que Podemos llegó al Gobierno?
Estas últimas horas se ha hablado mucho de las chapuzas de la “Ley de libertad sexual” que prepara Irene Montero, una ley cuyo nombre parece dar a entender que en España no había libertad sexual hasta que Podemos llegó al Gobierno. El caso es que no he visto en los medios que nadie llamara la atención ante otro hecho tan burdo como la denominación de esa norma. Sí que lo indicó ayer en Twitter @BenditaJusticia. Y es que en la citada rueda de prensa se anunciaron “nuevos delitos sexuales, como el matrimonio forzado, la mutilación genital o el contagio voluntario de enfermedades de transmisión sexual”, según la propia noticia publicada por la web de La Moncloa. Multitud de medios se han hecho eco de ese anuncio, sin el menor atisbo de sentido crítico. ¿Tanto cuesta comprobar si esos delitos ya estaban tipificados en el Código Penal? Porque resulta que esos tipos penales ya existían en España.
El matrimonio forzado fue ilegalizado por el Código Penal de 2015
Empezando por el tema del matrimonio forzado, fue incorporado como tipo penal específico en la reforma del Código Penal de 2015, concretamente en su Artículo 172 bis, cuyo punto 1 dice: “El que con intimidación grave o violencia compeliere a otra persona a contraer matrimonio será castigado con una pena de prisión de seis meses a tres años y seis meses o con multa de doce a veinticuatro meses, según la gravedad de la coacción o de los medios empleados”. El punto 2 contemplaba el mismo castigo para el que para llevar a cabo ese matrimonio forzado “utilice violencia, intimidación grave o engaño para forzar a otro a abandonar el territorio español o a no regresar al mismo”. Además, el punto 3 señalaba: “Las penas se impondrán en su mitad superior cuando la víctima fuera menor de edad”.
Si a Irene Montero le daba mucha pereza leerse el Código Penal, al menos podría haber buscado las noticias publicadas tras su entrada en vigor, como esta crónica de Europa Press en la que señala el nuevo tipo penal del matrimonio forzado como una de las novedades del nuevo texto legal. Tal vez el despiste de la dirigente podemita se deba a que el PSOE e IU -hoy en el Gobierno- votaron en contra de ese nuevo Código Penal en el Senado y en el Congreso. Podemos aún no tenía representación en las Cortes por aquellas fechas.
El delito de mutilación genital se introdujo en 2003
Por otra parte, el delito de mutilación genital se introdujo expresamente en el Código Penal mediante la Ley Orgánica 11/2003, cuya exposición de motivos explicaba: “como novedad igualmente reseñable, se tipifica el delito de mutilación genital o ablación. Y ello porque la mutilación genital de mujeres y niñas es una práctica que debe combatirse con la máxima firmeza, sin que pueda en absoluto justificarse por razones pretendidamente religiosas o culturales”. La citada ley introdujo un punto 2 en el Artículo 149 del Código Penal: “El que causara a otro una mutilación genital en cualquiera de sus manifestaciones será castigado con la pena de prisión de seis a 12 años. Si la víctima fuera menor o incapaz, será aplicable la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento por tiempo de cuatro a 10 años, si el juez lo estima adecuado al interés del menor o incapaz”. El Código Penal de 2015 mantuvo casi intacta esta redacción.
Así pues, Irene Montero tenía 15 años cuando se aprobó esa reforma, y ha tenido 17 años para informarse. Se ve que o bien no le llegó el tiempo, o bien le sentó mal enterarse de que ya se le había adelantado Aznar, un político al que la izquierda lleva años satanizando.
Contagiar enfermedades a propósito está castigado al menos desde 1973
Finalmente, el Código Penal de 1973 ya castigaba el contagio voluntario de enfermedades, incluyendo las de transmisión sexual (ETS). Dependiendo de los resultados del contagio, podía aplicarse el Artículo 418 (“El que de propósito castrare o esterilizare a otro será castigado con la pena de reclusión menor”) o el Artículo 422 (“Las lesiones no comprendidas en los artículos precedentes, que produzcan al ofendido incapacidad para el trabajo por más de quince días o necesidad de asistencia facultativa por igual tiempo, se reputarán menos graves y serán penadas con arresto mayor, o destierro y multa de 5.000 a 25.000 pesetas, según el prudente arbitrio de los Tribunales”).
Tras la aprobación del Código Penal de 1995 fue aplicable el Artículo 149 (“El que causare a otro, por cualquier medio o procedimiento, la pérdida o la inutilidad de un órgano o miembro principal, o de un sentido, la impotencia, la esterilidad, una grave deformidad, o una grave enfermedad somática o psíquica, será castigado con la pena de prisión de seis a doce años”), o el Artículo 147 (“El que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental, será castigado como reo del delito de lesiones con la pena de prisión de seis meses a tres años, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico. La simple vigilancia o seguimiento facultativo del curso de la lesión no se considerará tratamiento médico”).
Nuevamente, Irene Montero ni siquiera tenía que leerse el Código Penal si le daba mucha pereza, bastaba con que buscase un rato en las hemerotecas: en junio de 2007 el anestesista Juan Maeso ingresó en prisión tras ser condenado a 1.933 años de cárcel por contagiar de forma intencionada el virus de hepatitis C a 275 pacientes que fueron operados en cuatro hospitales de Valencia entre los años 1988 y 1998. Si la objeción de Irene Montero es que los citados artículos no citan expresamente las ETS, sería una objeción absurda: las leyes se hacen con redacciones genéricas. Sería absurdo crear una ley sólo para castigar el contagio voluntario de ETS, o del sarampión o del coronavirus. En todo caso, si algo ha demostrado la presentación de este anteproyecto de ley es que Irene Montero ni siquiera se ha molestado en comprobar si los delitos “nuevos” que ha anunciado ya existían antes, y si lo hizo, entonces ayer mintió. ¿Tal vez le fastidiaba reconocer que la rueda de la que se creía inventora ya la había creado otra persona?