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viernes, 29 de enero de 2021

IGLESIAS Y EL DAÑO CAUSADO

 

Me ha parecido oír al vicepresidente Iglesias preguntar quién va a reparar el daño causado por meses de portadas y tertulias sobre un caso, el caso Dina, que, según dice, no existe. La suya es una pregunta retórica, y si de retórica vamos, la pregunta que hay que hacer es dónde ha estado Iglesias durante la última media docena de años.

Porque las portadas y las tertulias sobre casos judiciales que salpican a este o aquel partido han sido una constante en nuestro país. Y cuando el caso finalmente no se sustanciaba, ahí quedaban la mancha indeleble y el daño sin que a Podemos le preocupara ni poco ni mucho. Cómo le iba a preocupar, si a la tendencia a la culpabilización por anticipado contribuyó como el que más un partido como el suyo.

¿O ha tenido Podemos el cuidado exquisito de no dar por ciertas las acusaciones contra políticos y partidos rivales hasta que no quedara resuelto el asunto en los tribunales? Claro que no. El partido Podemos, aunque ahora lo hayan olvidado hasta ellos mismos, iba de látigo de la corrupción, y desde esa condición y con la más desorejada demagogia cargó contra todo y contra todos los implicados en investigaciones judiciales, siempre que fueran del enemigo político. ¿Cuándo ha respetado Podemos la presunción de inocencia de imputados de otras siglas? Es otra pregunta retórica.

Se hace hoy la víctima del despliegue mediático ante posibles conductas delictivas de los políticos quien ha sido uno de los más entusiastas practicantes de esta modalidad del primero dispara, luego pregunta. O del calumnia que algo queda.

Protesta de que se haya montado un “escándalo mediático” sobre el caso Dina, uno de los especialistas en la materia. Por más que quiera colar que están en guerra contra él los medios de comunicación –“los de Madrid”, ha dicho en Barcelona, refiriéndose a una entrevista que le causó problemas–, no puede hacer olvidar el favoritismo mediático del que disfrutó. Cierto: todo lo que no sea favoritismo lo entiende Iglesias como una ruptura de hostilidades.

Las reglas del juego sólo gustan a Iglesias cuando le favorecen. Cuando le perjudican, las denuncia. Se queja incluso de que la petición de investigarle por distintos delitos ocupara portadas y, en cambio, tenga menor relevancia en la prensa la decisión del Supremo de devolver al juez las actuaciones.

Mejor póngase a la cola de las reclamaciones. Eso mismo les ha pasado a otros muchos antes. En cuanto al daño, no hay reparación para el que han causado las toneladas de demagogia vertidas por Podemos, a propósito de actuaciones judiciales contra otros partidos, desde su entrada en la arena política.

Cristina Losad ( Libertad Digital )

sábado, 4 de julio de 2020

Iglesias huye hacia adelante y advierte al juez: Si le imputa “sería el mundo al revés”


 

  • Iglesias ha asegurado que escondió la tarjeta de Dina Bousselham para "protegerla".El líder de Podemos no ha aclarado el resto de dudas y ha pedido una comisión de investigación sobre el caso.
  • Iglesias asegura que todo esto es una persecución policial y mediática.
  • Si te ves acorralado, huye hacia adelante. Esta parece haber sido la consigna que el vicepresidente del Gobierno y líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, ha asumido para afrontar el caso Dina, ya repleto de incoherencias y a poco de sentar al líder de la formación morada en el banquillo de los acusados. El vicepresidente ha dado la cara tras semanas oculto y ha exigido que se celebre una comisión de investigación sobre el caso Dina, el mismo que consideró como un perjudicado a Iglesias por el robo del teléfono de una exasesora (Dina Bousselham) y que ahora amenaza con imputar al líder de Podemos. Ese caso que el dirigente conoció antes de que el juez lo abriera gracias a la filtración de un fiscal. Pero por si al juez Manuel García Castellón se le pasa por la cabeza imputarle, Iglesias le ha advertido: “sería el mundo al revés”.
    “Quienes ahora intentan alterar #LaVerdadDelCasoDina son los mismos que durante años han trabajado desde la cloaca para mentir sobre Podemos. Todas sus denuncias en los tribunales acabaron en nada, pero sirvieron para intoxicar. Ese era el objetivo ayer y lo sigue siendo hoy”, ha comentado Iglesias.
  • Sin embargo, a pesar de que ha dado la cara y ha respondido a algunas preguntas, Iglesias ha eludido aclarar las incógnitas más sensibles que rodean el caso. Y si lo ha intentado, no ha convencido a nadie. ¿Por qué escondió durante meses la tarjeta con la información personal (incluidas fotos íntimas) de su asesora? ¿Quemó él la tarjeta? ¿Algo que decir respecto a las filtraciones del fiscal Stampa?. Y el PP ha elevado aún más el tono tras registrar una pregunta clave: ¿dimitirá si cambia su situación procesal?
    Iglesias, a medida que su situación procesal se complicaba, se ha ocultado durante semanas. No quiso exponerse ante los medios de comunicación para explicar las incógnitas que rodean el caso Dina hasta ahora. Sobre por qué escondió la tarjeta de Dina, el vicepresidente ha asegurado que lo hizo para “protegerla”. “Esto es una persecución policial y mediática. Se han dedicado a mentir durante meses, años, con la intención de perjudicar a mi fuerza política y que no llegáramos al Gobierno“, ha asegurado Iglesias el pasado jueves.
  • Por otro lado, los populares han registrado 44 preguntas para que el vicepresidente aclare si piensa dimitir en el caso de que cambie su situación procesal. Algo que complica más la situación del vicepresidente por todas las veces que aseguró que “en política no se pide perdón, se dimite”.
    El vicepresidente segundo del Gobierno ha recuperado su estrategia inicial, la misma que le sirvió para hacer campaña y venderse como una víctima de “las cloacas” del Estado. Habla de que es una parte perjudicada en todo este robo ocurrido en 2015 y que la única vía posible es la de considerarle una víctima de quien supuestamente robó ese teléfono de su exasesora: el excomisario José Manuel Villarejo. “Creo que los hechos son evidentes”, ha destacado Iglesias.
    Respecto a la tarjeta, Iglesias ha sido claro, sin embargo, sus respuestas no han aclarado las dudas de pesan sobre él. “La habían relacionado ya conmigo (a Dina Bousselham), porque cada mujer con la que trabajo siempre es supuestamente porque mantenemos una relación, y decidí no exponerla a más presión”, ha comentado dejando entrever que escondió la tarjeta para “protegerla”. Una respuesta que no convence a los críticos, razón por la que el PP ha saltado al cuello y ha registrado esas preguntas.
    Sobre su relación con el PSOE y cómo afectará esto a la coalición tan frágil que sostiene el Gobierno, Iglesias ha asegurado que su compañero no está pendiente del tema. “No tiene mayor preocupación al respecto más allá de la dimensión mediática“, ha comentado. Sin embargo, fuentes del PSOE sostienen que el desgaste del líder de Unidas Podemos favorece considerablemente la posición electoral de su partido.Entre tanto, su exasesora Dina Bousselham, el centro de todo este torbellino, sigue defendiendo a Iglesias a capa y espada y ya ha recibido algún que otro rapapolvo en el juzgado porsus contradicciones.

  • CASO DINA: EL VICTIMISMO FALAZ DE PABLO IGLESIAS



    Los ataques de Pablo Iglesias al juez instructor de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, y a los medios de comunicación críticos con Unidas Podemos sitúan al Gobierno en posiciones inadmisibles, antidemocráticas e impropias de un país miembro de la Unión Europea.
    Solo en regímenes de corte populista, iliberal y autoritario se puede entender que un vicepresidente utilice la radio pública para presionar a la Justicia, descalificando una instrucción en marcha, y arremeter al mismo tiempo contra la prensa por investigar el conocido como caso Dina, por el que Iglesias podría ser citado a declarar como investigado en el Tribunal Supremo.
    Se le imputarían posibles delitos de revelación de secretos -por apropiarse de la tarjeta del móvil de su antigua asesora, Dina Bousselham, como él mismo ha reconocido- y daños -por el borrado de su contenido, tal y como ella declaró ante el magistrado-.
    En la entrevista que concedió ayer a RNE, Iglesias, que había guardado silencio desde que estalló el escándalo, repitió en varias ocasiones -sin citar al juez instructor que le retiró hace días su condición de perjudicado en el caso- que «parece que algunos quieren que los responsables de una cloaca, que quedó acreditada en sede parlamentaria, se vayan de rositas», insinuando una posible prevaricación de García Castellón y hasta su disparatada sumisión a Villarejo.
    Acto seguido, recordó que esa «cloaca» es ahora ante todo mediática y tachó de «gentuza» y «tipejos» a conocidos periodistas y medios de comunicación, entre ellos EL MUNDO. Finalmente, calificó de «bajezas» las informaciones publicadas por varios medios referidas a una posible filtración de información de la Fiscalía a la abogada de su partido, Marta Flor, para ayudar a Unidas Podemos en su defensa.
    Es cierto que la actitud de Iglesias es propia de un político que se siente acorralado por sus propias mentiras y teme ser desplazado de su posición de poder, pero no hay que olvidar que de momento sigue siendo vicepresidente del Gobierno.
    Y su virulenta reacción contra la Justicia y los medios de comunicación, dos pilares de nuestro sistema democrático, son una muestra del peligro que representa tener en el Consejo de Ministros a alguien que ha declarado abierta y reiteradamente su voluntad de acabar con el sistema constitucional vigente.
    Si Sánchez quiere ganar credibilidad en Europa y contar con la colaboración institucional del principal partido de la oposición, deberá asumir que su cercanía a un populista megalómano desprestigia internacionalmente el nombre de España y hace inviable cualquier acercamiento entre los dos principales partidos políticos en el Parlamento.
    El Partido Popular presentó ayer en el Congreso una batería de 44 preguntas escritas a Iglesias sobre su participación en el caso, denunciando que en su entrevista en la radio pública Iglesias no negó «el chivatazo» de la Fiscalía.
    Pero la verdadera catadura de Iglesias no quedó ayer solo en evidencia por sus graves acusaciones e injurias para intentar salvar su posición. Además, evidenció que su feminismo es solo una máscara electoral al reconocer que se quedó con la tarjeta de Bousselham, a la que presentó como una desamparada «mujer de veintitantos años», para «protegerla».
     Una actitud paternalista y «heteropatriarcal» que contrasta con su discurso, que ya sabemos impostado y falso.
    El Mundo
    viñeta de Linda Galmor

    IGLESIAS, TINTA DE CALAMAR



    El muy social vicepresidente Iglesias, padre de familia numerosa de 41 años, rompió ayer en una radio amiga su silencio sobre el turbio enredo telefónico que desprestigia su ya menguante figura política (Podemos está pinchando en los sondeos de Galicia y el País Vasco). Se trata del que podríamos denominar «Caso de la tarjeta chamuscada de la joven colaboradora íntima del líder».
    Iglesias Turrión, que en su día tomó clases de teatro, interpretó en RNE el papel del ofendido. Un ejercicio de tinta de calamar tan impostado que hasta causaba cierto rubor ajeno. Tal vez resulte de interés general diseccionar sus argumentos.
    -Iglesias es marrullero y de ideología tóxica, pero se le atribuye inteligencia. Como sofista, se presupone que es de los buenos. Por eso resulta forzado y zafio que su única vía de defensa consista en camuflar sus problemas personales invocando «las cloacas» de Mariano y Soraya. Para escaquearse de una posible comisión en el Congreso sobre al caso Dina, advirtió que solo irá si acuden también Rajoy y Santamaría. Más tinta de calamar, pues aquí se investigan hechos concretos de Iglesias: ¿Destruyó la tarjeta del teléfono de su colaboradora íntima Dina Bousselham y luego se inventó que era víctima de un entramado de «las cloacas del Estado»? Sí o no.
    -Iglesias manifestó en la entrevista en RNE que «Dina no ha dicho en ningún caso que la tarjeta tuviese el más mínimo deterioro». Desacomplejada manera de mentir. El 16 de mayo, Dina reconoció -¡20 veces!- ante el juez que cuando Iglesias le devolvió la tarjeta no funcionaba. De hecho, detalló que la llevó a un especialista informático a ver si podía recuperar el contenido y no hubo manera. Es decir, Iglesias la recibe en enero de 2016, de manos del presidente del Grupo Zeta, y se la devuelve a Dina, según él mismo ha reconocido, en verano (y destrozada). ¿Por qué se reservó más de seis meses una tarjeta que según comentó ayer incluía imágenes íntimas?
    -¿Qué hace cualquier persona normal si recibe una tarjeta de móvil robada a una amiga y que contiene imágenes sexuales? Pues devolvérsela al instante, por supuesto. Pero Iglesias se la queda durante meses. ¿Por qué? ¿Para qué? Pues alega que para proteger a Dina y «no someterla a más presión». Retorcida explicación, y de soniquete machista, pues pinta a su colaboradora como un ser incapaz, desvalido, que ha de ser protegida por el macho alfa.
    Nada extraño viniendo del supuesto feminista que a lo largo de su carrera política ha ido promocionando y degradando a mujeres al albur de sus relaciones sentimentales. Y una curiosidad: casualmente, Dina cambió su declaración ante el juez tras verse promocionada a directora de un nuevo digital impulsado por Podemos. Damos por descontado que no fue un modo de comprar su silencio.
    Al final, la Fiscalía PSOE de nuestra Lola echará un capote para desfacer el entuerto. Pero por ahora, el misterio de la tarjeta chamuscada sigue amargando al social vicepresidente.
    Luis Ventoso ( ABC )
    viñeta de Linda Galmor

    martes, 30 de junio de 2020

    TANIA, DINA E IRENE



    –¿ De quién tuvo amor e insania ?
    – ¡De Tania !
    –¿ Quién, al final, fue dañina ?
    –¡ Dina !
    –¿ Y es hoy dueña de su pene ?
    –¡ Irene !
    Ser macho alfa es lo que tiene.
    ¿ Qué tiene ? Un desgaste enorme.
    (A la espera del informe
    de Tania, Dina e Irene).
    –¿Tania sacó algún apaño ?
    –¡ Escaño !
    –¿ Dina, algún premio (y no módico) ?
    –¡ Periódico !
    –¿ E Irene, por su adhesión ?
    –¡ Casoplón !
    Cada hembra, su galardón,
    pues Pablo, que no es tacaño,
    las compensa con escaño,
    periódico o casoplón.
    Fray Josepho ( Libertad Digital )

    viernes, 26 de junio de 2020

    Eduardo Inda denuncia un boicot contra OKDiario orquestado por Pablo Iglesias

    El robo de la tarjeta de Dina Bousselham, directora de La última hora, que contenía información comprometida de Pablo Iglesias, sigue dando qué hablar. El portal OKDiario, dirigido por Eduardo Inda, ha publicado una información en la que asegura que el vicepresidente segundo del Gobierno puso en marcha un plan para cerrar el diario digital.
    La misma publicación asegura que unos chats internos entre el equipo jurídico de Podemos demuestran que los fiscales del caso Villarejo y la formación morada iniciaron un plan para destruir a Eduardo Inda y al diario que dirige.
    El objetivo era registrar la redacción de OKDiario en un intento de encontrar la tarjeta del teléfono, que supuestamente, habían robado a Dina Bousselham, que en aquella época ejercía como asesora de Iglesias. Según este diario, abogados de Podemos lograron convencer a los fiscales de Anticorrupición que solicitaran al juez Manuel García Castellón el registro de la redacción para encontrar la citada tarjeta.

    Descartada la relación entre la desaparición de la tarjeta y OKDiario

    El diario que dirige Eduardo Inda basa su información en datos hechos públicos por El Confidencial. Este medio asegura también que la Fiscalía tenía previsto pedir el registro de la sede de OKDiario para encontrar una vinculación entre el robo del móvil y la publicación de los mensajes en este digital.
    Finalmente, el registro no llegó a producirse al entender que no existían indicios claros que vincularan el robo con el digital de Inda. Sin embargo, tal y como asegura este diario, los fiscales no descartaron plantear nuevas diligencias si aparecían nuevas pistas, algo que no sucedió y frustró las intenciones de Iglesias.
    PRNoticias

    lunes, 22 de junio de 2020

    CON HAMACA Y EN CHANCLAS, AL PIE DE LA ALCANTARILLA



    «Desde aquí reitero el compromiso de nuestra formación política con la ley, con las instituciones y con limpiar nuestra democracia de basura. Si Podemos no está en el Gobierno, las cloacas del Estado van a seguir existiendo». Al menos dos elecciones lleva Pablo Iglesias presentándose ante los españoles como víctima de las llamadas «cloacas del Estado» presuntamente dispuestas para evitar su «asalto al cielo».
    Todo ello a cuenta de la tarjeta del móvil, con información personal e íntima, robado en su día a una asesora suya, Dina Bousselham. Pues nada de nada. En realidad la Audiencia Nacional ha dado la vuelta a la tortilla y ha sacado al líder podemita la condición de «perjudicado» en este culebrón y ya nos lo dibuja más bien chapoteando encantado en esa ciénaga pues resulta que él conoció el contenido de esa tarjeta antes que el malvado Villarejo, gobernador indiscutible de ese submundo de alcantarilla.
    El juez no solo sospecha que Iglesias tuvo la información antes que el excomisario -aquel que compartía francachelas homófobas con Dolores Delgado, hoy fiscal general del Estado- sino que pudo retener la tarjeta hasta 39 meses antes de devolverla, dañada y trapicheada, a su propietaria.
    Y no la devolvía -insiste el juez- «pese a conocer el carácter particularmente degradante y vejatorio que para su compañera de partido tenían las fotos, documentos y otros archivos de su esfera más íntima que habían acabado en manos de un medio de comunicación».
    No termina ahí la historia de la tarjeta ni los largos a estilo libre que se han hecho los podemitas en esa cloaca. Aparece también, en la calle seis, el marido de Bousselham, que se llevó a Londres la tarjeta dañada para a ver si una empresa especializada en rescatar archivos informáticos salvaba de alguna manera lo borrado. Al parecer en España no hay informáticos..
    Hasta orillas del Támesis ha tenido el juez que enviar a sus sabuesos. Antes, la propia Bousselham afirmó que iba mandar el maltrecho chip a Alemania para rescatar su contenido, aunque nunca lo hizo, o vaya usted ha saber porque en el juzgado han perdido la cuenta de las veces que la asesora podemita ha cambiado su versión.
    La última es la más enternecedora: ahora que al vicepresidente se le ha puesto la cosa cuesta arriba, desprovisto ya de la condición de «perjudicado», dice que le perdona y que ya no tiene ningún interés en saber quién le robo el móvil y la información que contenía.
    Coincide todo con el apoyo expreso de Podemos al periódico digital (por llamar aquello de alguna manera) que acaba de sacar Dina, una metralleta de manipulaciones de brocha gorda entregada a la defensa de Iglesias. Bousselham no es periodista y su gran aportación al oficio es la invención del «editorial firmado». Un hallazgo. Como remate, ahora la Fiscalía también se ha vuelto pastueña y favorable al «pelillos a la mar y aquí no ha pasado nada». Dolores Delgado no para.
    Lo cierto es que en este pútrido albañal ya tenemos al menos, y solo por la parte populista, a Iglesias, a Bousselham y a su esposo, y tres escenarios en sendos países (España, Reino Unido y Alemania) por donde habrían discurrido dos delitos que podrían mandar al Tribunal Supremo a quien dijo que si entraba en el Gobierno iba acabar con las «cloacas del Estado».
    Pues hala, ya está allí. Escobón y lejía, pero antes que se frote él bien fuerte de los pies a la guedeja.
    Álvaro Martínez ( ABC )

    viernes, 19 de junio de 2020

    El juez apunta que Iglesias pudo cometer dos delitos con la tarjeta de Bousselham

    El magistrado considera que el resultado de la orden europea de investigación a Reino Unido "permitirá avanzar en el esclarecimiento de la posible existencia de la comisión de un delito de daños sobre dispositivos informáticos (...) y de un delito de apoderamiento de datos reservados de carácter personal"



    Delitos de apoderamiento de datos reservados de carácter personal y daños sobre dispositivos informáticos. El juez del caso Villarejo considera que el resultado de la orden europea de investigación que ha emitido a Reino Unido "permitirá avanzar en el esclarecimiento de la posible existencia" de los delitos que pudieron haber sido cometidos por parte de Pablo Iglesias mientras mantuvo en su poder la tarjeta que había sido robada a su exasistente Dina Bousselham.

    Tal y como adelantó este miércoles Vozpópuli, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 ha librado una orden internacional de investigación a Londres para "averiguar el estado en que la empresa Recuperación Express recibió la tarjeta remitida en fecha de 29/09/2017 por Ricardo Sa Ferreira", esposo de Bousselham. "El resultado de esta diligencia permitirá avanzar en el esclarecimiento de la posible existencia de la comisión de un delito de daños sobre dispositivos informáticos (...) y de un delito de apoderamiento de datos reservados de carácter personal", según consta en un auto de 10 de junio al que ha tenido acceso Vozpópuli.
    En el marco de la orden de investigación, el instructor ha solicitado a las autoridades británicas que faciliten la identificación de la persona que recibió la tarjeta, "así como del técnico u operario que la examinó y llevó a cabo actuaciones sobre la misma, y del representante legal de la citada empresa". Estos dos últimos, según ha precisado en el auto, deberán comparecer en calidad de testigos en un interrogatorio "para conocer los procedimientos o pautas de actuación que, con carácter general, se siguen cuando se recibe una tarjeta, qué actuaciones realizan para proceder a la obtención de información y qué afectación puede tener sobre la tarjeta".

    No es perjudicado

    El juez instructor también reiteró este miércoles su decisión de retirar la condición de "perjudicado" al vicepresidente segundo. Alegó que "la omisión de Pablo Iglesias Turrión tuvo influencia en la investigación de los hechos que Dina Bousselham pretendía esclarecer". A su juicio, la "pasividad" de Iglesias "resulta incoherente con las manifestaciones" que dio en sede judicial.


    La Policía investiga si Iglesias inutilizó de forma intencionada la tarjeta de Bousselham

    La Policía investiga si Iglesias inutilizó de forma intencionada la tarjeta de Bousselham Clara Rodríguez

    El magistrado hizo hincapié en que Iglesias "tuvo en su poder la tarjeta de Dina Bousselham antes de que se crearan los archivos hallados en poder de José Manuel Villarejo". Según precisó, dicho dato "debilita notablemente el presunto vínculo, sustentado por Iglesias, entre Villarejo y la sustracción del teléfono móvil a Dina Bousselham". En este sentido, aseguró que "aunque no puede descartarse totalmente que la fuente del medio OK Diario fuese Villarejo, los nuevos datos recopilados amplían considerablemente el círculo de personas que podrían haber facilitado al medio de comunicación las imágenes publicadas".
    Al instructor le llama la atención, indica el auto, que Iglesias mantuviera la tarjeta en su poder, "sin poner, como mínimo, este hecho en conocimiento de la titular de la misma, pese a observar el contenido de la tarjeta, teniendo en cuenta el carácter particularmente degradante y vejatorio que el hecho tenía para Dina Bousselham, su compañera de partido, en la medida que la tarjeta almacenaba fotografías, documentos y otros archivos de su esfera más íntima que habían acabado en manos de un medio de comunicación", destaca la providencia.

    Ocultó la tarjeta

    Sin embargo, el vicepresidente segundo del Gobierno no devolvió la tarjeta a Dina Bousselham, "ocultándole que la detentaba, y no lo hizo ni cuando se la entregaron en enero de 2016, ni después, en julio de 2016, tras la publicación de las imágenes en OK Diario, pese a constatar la coincidencia con el contenido de la tarjeta sustraída que él mismo había visto meses atrás", concluye la resolución.


    Entrada a edificio de la Audiencia Nacional en Madrid.

    Entrada a edificio de la Audiencia Nacional en Madrid. Efe.

    En el marco de la orden de investigación, ha solicitado a las autoridades británicas que faciliten la identificación de la persona que recibió la tarjeta, "así como del técnico u operario que la examinó y llevó a cabo actuaciones sobre la misma, y del representante legal de la citada empresa". Estos dos últimos, según ha precisado en el auto, deberán comparecer en calidad de testigos en un interrogatorio "para conocer los procedimientos o pautas de actuación que, con carácter general, se siguen cuando se recibe una tarjeta, qué actuaciones realizan para proceder a la obtención de información y qué afectación puede tener sobre la tarjeta".
    Tal y como publicó Vozpópuli, la Policía Científica analiza desde hace una semana el modo en el que fue destruida la memoria SD. Esta investigación será clave para determinar si Iglesias la inutilizó de forma deliberada, según explican a este diario fuentes jurídicas. En concreto, el trabajo policial encargado por el juez pretende comprobar si la memoria fue destruida de forma expresa, como declaró el 18 de mayo la propia Bousselham; o por el contrario sufrió un deterioro compatible con el paso del tiempo, según indica un escrito firmado el 27 de mayo por la exasistente, y que fue enviado al Juzgado.

    jueves, 18 de junio de 2020

    EL JUEZ ESTRECHA EL CERCO SOBRE PABLO IGLESIAS


    EL JUEZ ESTRECHA EL CERCO SOBRE PABLO IGLESIAS
    La petición de colaboración al Reino Unido por parte del juez García-Castellón, para investigar la destrucción de la tarjeta de móvil que Pablo Iglesias devolvió ya inutilizable a su ex asesora Dina Bousselham, estrecha el cerco sobre el vicepresidente del Gobierno.
    Cabe recordar que el juez retiró a Iglesias la condición inicial de perjudicado por la difusión de datos reservados.
    El avance de la causa desmonta el argumentario de Iglesias de que lo sucedido fue una operación para desgastar su imagen.
    Más bien, lo que emergen cada vez con más claridad son las cloacas de Podemos.
    El Mundo

    viernes, 22 de mayo de 2020

    El juez García-Castellón envía a la Policía los mails que prueban que Iglesias destruyó la tarjeta de Dina

     Caso Dina
    Dina asegura al juez que Pablo Iglesias le entregó la tarjeta de su móvil destruida
    El juez del ‘caso Dina’ citará de nuevo a Iglesias porque pudo mentir en su declaración



    Pablo Iglesias y Dina Bousselham

     El juez Manuel García-Castellón, que instruye el ‘caso Villarejo’, ha enviado a la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional los correos electrónicos entregados por Dina Bousselham, que demuestran que la tarjeta SD del móvil presuntamente robado a la ex asesora de Podemos se destruyó cuando estaba en posesión del líder de Podemos, Pablo Iglesias.
    La ex asesora de Iglesias en el Parlamento Europeo fue citada a declarar ante el juez de la Audiencia Nacional este lunes. En su declaración corroboró que el líder de Podemos le entregó la tarjeta de memoria, del móvil que presuntamente le habían robado, seis meses después –en el verano de 2016– de que el presidente de Grupo Zeta Antonio Asensio se la proporcionara al ahora vicepresidente del Gobierno. Además, Iglesias le entregó la tarjeta en malas condiciones: «estaba totalmente destrozada y era ilegible», afirmó. Sin embargo, cuando la tarjeta le llegó al líder de Podemos se encontraba en perfecto estado e, incluso, pudo ver el contenido de la misma.
    El juez García-Castellón, que ha corroborado que la tarjeta fue entregada al Juzgado en mal estado, interrumpió la declaración de Dina y señaló: «No estaba algo alterada, estaba destrozada». Finalmente, advirtió que «estos (hechos) son muy serios». La destrucción de pruebas es un delito tipificado en los artículos 413 y 414 del Código Penal.
    La ex asesora de Podemos, que ahora dirige el digital ‘La última hora’ vinculado a la formación morada, aseguró que tenía pruebas que podían demostrar las afirmaciones que estaba realizando en sede judicial. Bousselham ha explicado que envió varios correos electrónicos, sin éxito, a una empresa alemana para a poder recuperar el contenido de la misma. «Puedo aportarlos», afirmó.
    Y así es. Ya ha proporcionado esos correos electrónicos al Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional. En una providencia, a la que ha tenido acceso OKDIARIO, el juez García-Castellón ha dado traslado de la documentación aportada por Dina Bousselham a Asuntos Internos para que proceda a «un análisis técnico de la información aportada por la declarante», según consta en el escrito enviado por el magistrado este miércoles.
    Citar a Iglesias
    El juez y los fiscales anticorrupción se plantean volver a citar a Pablo Iglesias, en el marco de la pieza separada número 10 del ‘caso Villarejo’, porque pudo mentir en su declaración en sede judicial cuando fue citado hace un año.
    En esta pieza judicial se investiga cómo llegó a la redacción de Interviú, en enero de 2016, la tarjeta de memoria SD del móvil supuestamente sustraído a Dina Bousselham. El presidente de Grupo Zeta citó inmediatamente a Pablo Iglesias, a quien le entregó la tarjeta de memoria de su ex asesora junto a un lector para que pudiera visualizar el contenido de la misma en una sala de la redacción.
    Sin embargo, el líder de Podemos tras comprobar que la tarjeta con información sensible pertenecía a su ex asesora no se la entregó hasta meses después. Y cuando lo hizo, estaba totalmente destrozada a pesar de que a él se la entregaron en perfectas condiciones.