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miércoles, 10 de marzo de 2021

Justicia cerca a Podemos con ocho causas por corrupción

 

El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, junto a otros dirigentes del partido en una comparecencia de prensa.

El llamado 'caso Neurona' ha derivado en nuevas líneas de investigación como la presunta apropiación de costas procesales, desvío de fondos a plataformas afines o el cobro de sobresueldos.

La presunta utilización de una  asesora de Podemos como niñera, el uso fraudulento de la Caja de Solidaridad del partido, aumentos salariales a dirigentes, desvío de fondos a plataformas afines, pagos a una consultora por servicios presuntamente no prestados… estas son algunas de las líneas de investigación abiertas por la Justicia en torno al partido que lidera el vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias. Son un total de ocho causas que afectan ya a destacados responsables del partido, entre ellos su cofundador Juan Carlos Monedero, quien tendrá que declarar la semana que viene como imputado por el presunto cobro de una factura falsa.  También la mano derecha de Iglesias en Podemos y en la Vicepresidencia, su responsable de Comunicación, Juan Manuel del Olmo.

El llamado Caso Neurona, lejos de diluirse rápidamente como vaticinaron desde la formación morada, ha ido creciendo desde que el pasado verano el juez titular del Juzgado de Instrucción número 42 de Madrid, Juan José Escalonilla, decidió imputar al partido como persona jurídica. En el centro de las sospechas del juez estaba el pago de 363.000 euros de las subvenciones públicas a la consultora mexicana Neurona para hacer contenido electoral en los comicios generales de abril de 2019. El magistrado tiene dudas de que esos trabajos realmente se prestasen y esa sensación la comparten tanto la Fiscalía de Madrid como el Tribunal de Cuentas. Recientemente un informe de la Unidad de Ciberdelincuencia de la Policía avaló la mayoría de trabajos aportados por Podemos, pero el juez todavía está a la espera de las conclusiones de la UDEF.

A medida que el juez fue ordenando diligencias, el caso se fue complicando para Podemos. Neurona es una firma que solo trabaja para líderes de izquierdas, principalmente en Latinoamérica. Su responsable César Hernández Paredes, aparece en Internet en actitud amistosa con Monedero. La suma total de pagos a Neurona fue de 430.000, el contrato se firmó después de las elecciones, el juez cree que se creó ad hoc una sociedad de la consultora en España para canalizar los pagos sin que consten trabajadores en ella. Además, parte de ese dinero acabó destinado a otra sociedad mexicana bajo el foco de la investigación.   

La denuncia de sus exabogados

Pero el punto de partida de esta investigación está en dos extrabajadores del partido. Son los exabogados de la formación, José Manuel Calvente y Mónica Carmona, ambos despedidos a principios de 2020. El primero fue cesado bajo la acusación de haber acosado sexualmente de una compañera. La denuncia fue archivada en los tribunales, el letrado fue indemnizado por despido improcedente y ahora prepara una demanda contra Pablo Iglesias por atentar a su honor. Mónica Carmona era la responsable de Cumplimiento Normativo de Podemos, algo así como una auditora encargada de investigar irregularidades internas.

Ambos alegan que fueron cesados cuando hallaron multitud de indicios. El propio juez, en uno de sus muchos autos puso de relieve el problema que tienen los dirigentes de Podemos con la ética del cumplimiento de las normas a partir del trato que les dieron a ambos. Los letrados plasmaron sus averiguaciones en una querella que terminó recayendo en el Juzgado de Escalonilla. Algunas de las cuestiones que denunciaban como las obras de la sede del partido o una relación similar a la de Neurona con otra firma portuguesa se han ido archivando. Pero otras siguen vivas desde el principio.

Es el caso de la aprobación de incrementos salariales en el partido, unos hechos por los que está investigada la gerente del partido, Esther Val, y el responsable financiero, Daniel de Frutos. En su declaración ante el juez, De Frutos dijo que por los resultados que tuvieron en las elecciones, había menos gente de finanzas en otros territorios, a él le tocaba “hacer más responsabilidades y se aplican estos complementos que están solo durante el ejercicio de tu función”

“Tanto Daniel de Frutos como yo tenemos a muchos efectos poder de representación. Eso no lo tiene nadie más en el partido excepto Daniel de Frutos y yo. Por lo tanto, formamos parte del núcleo de representantes del partido. En base a eso implemento ese plus de coordinación y además lo anejo al cargo”, dijo la gerente en una declaración a la que tuvo acceso este periódico. 

La Audiencia Provincial defiende investigar

La apreciación de presuntas irregularidades en Podemos no se limita a la Fiscalía, el Tribunal de Cuentas o el juez Escalonilla. También incluye a la Audiencia Provincial de Madrid que ha defendido el mantenimiento de Podemos como investigado en la causa o la reapertura de investigaciones que el magistrado había archivado como la que afecta a la llamada Caja de Solidaridad del partido. Se trata de una cuenta en la que los cargos del partido donaban parte de su sueldo para que se destinase a fines sociales. Por estos hechos figura como acusación particular una exsenadora de Podemos. Las acusaciones populares las integran Vox, la asociación de juristas Pro Lege y el Movimiento de Regeneración Política de España.

Las dudas de la Audiencia Provincial se centran en el pago de al menos 30.000 euros a una asociación integrada por seis miembros del partido, "algunos de ellos con cargos relevantes". El exabogado del partido que dio origen al caso, José Manuel Calvente, había denunciado que una asociación llamada #404 Comunicación Popular le había pedido 50.000 euros a Podemos y que ese dinero se destinó para “un presunto pago a un miembro del partido político” (la denuncia no identificaba en concreto a quién).

El Grupo III de la Unidad Adscrita a los Juzgados de Plaza de Castilla investigó por orden del juez el Registro Nacional de Asociaciones en busca de los fundadores de 404 Comunicación Popular. Pese al silencio de Podemos, los investigadores detectaron que la asociación que recibió el dinero es titular de una cuenta de la entidad Triodos Bank y que recibió tres transferencias ordenadas por “Podemos” por valor cada una de ellas por importe de 10.000 euros el 5 de septiembre de 2019, el 20 de marzo de 2020 y el 15 de junio de 2020. 

Nuevos indicios

El último revés para Podemos ha sido la decisión del juez de abrir procedimientos independientes sobre otras cuatro líneas de investigación. El origen de la información ha vuelto a ser el mismo. A petición del magistrado Escalonilla, Mónica Carmona mandó todos los expedientes que había iniciado cuando era auditora del partido y aportó nuevos indicios. Entre ellos estaba el polémico uso de una asesora de Podemos como niñera de los hijos de la pareja que forman Pablo Iglesias y la ministra de Igualdad, Irene Montero. 

Podemos se quejó de que Carmona había ido más allá de lo que le había pedido el juez y apuntó a que eran informes creados ad hoc por su animadversión hacia al partido. La Fiscalía aprecia ese interés contra la formación morada, pero se mostró a favor de no mirar para otro lado e investigar las novedades. El juez ha atendido la petición y ha acordado la apertura de cuatro nuevas vías de investigación en un auto del pasado 3 de marzo en el que no precisa si las tramitará él o la derivará a otros juzgados al no tener relación con sus pesquisas.

Además del caso de la niñera pide que se abra un procedimiento sobre la presunta apropiación por parte de Iglesias de las costas procesales del partido, unos hechos avanzados por Vozpópuli. Carmona señala que el secretario general Pablo Iglesias cobró las costas procesales de un juicio ganado por su partido y cuyos honorarios (de abogado y procurador) había pagado la formación.

Las otras dos tienen que ver con el presunto envío de un total de 500.000 euros a un proyecto solidario llamado Escuela Popular Paulo Freire -vinculado al dirigente de Podemos Rafael Mayoral, uno de los más próximos a Iglesias- y a la fundación del partido llamada 25M. Su actual responsable es Juan Carlos Monedero pero las irregularidades detectadas por Carmona son anteriores a su llegada al cargo

En cualquier caso, Monedero tendrá que dar explicaciones el lunes de la semana que viene ante el juez Escalonilla en el marco de una pieza separa que investigó en secreto desde septiembre hasta hace solo unas semanas. Tiene que ver con el cobro de 26.200 euros de Neurona poco antes de que Podemos alcanzase su acuerdo de colaboración con Podemos. Tanto el juez como la Policía apuntan a una posible comisión por facilitar el acuerdo entre ambas partes. Él alega que corresponde a trabajos de asesoría, pero a los investigadores les generan dudas la factura que aportó para justificar el trabajo prestado, que según dice fueron 300 horas presenciales. La Policía llegó a plantear que le investigaran por blanqueo de dinero pero el juez lo consideró prematuro.


lunes, 8 de marzo de 2021

El juez investiga la contratación de una trabajadora de Podemos como niñera por Irene Montero

 

El instructor del 'caso Neurona' acepta investigar de manera independiente supuestas irregularidades internas denunciadas por la abogada de la formación y responsable de Cumplimiento Normativo despedida, Mónica Carmona

Irene Montero llega a un acto en Madrid con su bebé en brazos.

Irene Montero llega a un acto en Madrid con su bebé en brazos. EP

El juez de Madrid Juan José Escalonilla investiga la contratación de una trabajadora de Podemos, Teresa Arévalo, por parte de la ministra de Igualdad, Irene Montero, como niñera de sus hijos.

Como interesó la Fiscalía, el instructor del caso Neurona ha aceptado «incoar procedimientos independientes» para investigar si hubo un uso irregular de los fondos del partido en esa contratación así como otros supuestos fraudes internos denunciadas por la ex responsable de Cumplimiento Normativo de la formación, Mónica Carmona.

La abogada, que fue despedida por iniciar una investigación interna en Podemos «de manera sigilosa», como ella misma declaró, junto con el abogado también expulsado del partido José Manuel Calvente, presentó una denuncia ampliatoria recientemente ante el juez en la que alertó de la «contratación para servicios personales por parte de Irene Montero a trabajadores del partido».

Arévalo fue diputada por Podemos y, al quedarse fuera de las listas del partido, fue contratada como niñera de los hijos de Montero y el líder de Podemos, Pablo Iglesias. Posteriormente, Montero llevó a su ministerio a Arévalo para que ocupara un puesto funcionarial de nivel 30.

El Ministerio Público pidió al juez investigar estos hechos en un procedimiento distinto al caso Neurona y así lo ha acordado finalmente, como ha adelantado La Información y confirman fuentes jurídicas a El Independiente.

Costas procesales y Escuela Paolo Freire

El juez también acuerda investigar otras dos líneas a las que apuntó la abogada Carmona: afirmó ante el juez que miembros de Podemos estaban cobrando costas procesales de procedimientos judiciales particulares cuando les habían representado abogados del partido, asunto que la Fiscalía pidió investigar.

La abogada también puso las sospechas en que el partido Podemos y el Grupo Unidas Podemos en el Congreso entregaran 300.000 euros a la escuela de formación política Paulo Freire, de cuya dirección se encargaba el Secretario de Sociedad Civil y diputado Rafael Mayoral. Denunció que lo hicieron sin exponer con «transparencia» qué proyectos estaban financiando. Carmona explicó en su escrito de ampliación de denuncia presentado en febrero al juez que se disponía a investigar las vinculaciones de la escuela y los fondos destinados a ésta con otros proyectos como el de la asociación #404 Comunicación Popular al que se destinaron hasta 30.000 euros de la Caja de Solidaridad del partido cuando fue despedida. Ahora, el juez acuerda abrir diligencias de investigación por los hechos relatados.

domingo, 7 de marzo de 2021

Sánchez y Calvo acapara el 47% de los 730 asesores a dedo del Gobierno

 

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Redondo controla un gobierno paralelo con cientos de asesores

La mitad de los 730 cargos a dedo del Ejecutivo trabajan directamente para La Moncloa: la coalición ha aumentado en 126, un 20%, los 618 cargos eventuales de Rajoy para completar la estructura diseñada por el jefe de gabinete de Sánchez ,Iván Redondo

Trescientos cuarenta y siete. Es el número de asesores nombrados a dedo que han sido acomodados en los distintos departamentos que orbitan directamente en torno a la Presidencia de Pedro Sánchez. Una macroestructura de hombres y mujeres de confianza, a imagen de un gobierno paralelo, que ha ido ganando en dimensión a medida en que lo hacía la ambición de su jefe de gabinete, Iván Redondo. El arquitecto de esta corte de La Moncloa y de quien, a su vez, pende la mayoría de los consejeros adscritos al palacio.

La cifra hay que buscarla bien en la última edición del Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas, un informe de carácter semestral que se difundió

 en fiestas, vísperas de Reyes, y al que el Gobierno no ha dado mayor propaganda. En él, los 347 aparecen asociados al Ministerio de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática de Carmen Calvo, que comparte la sede monclovita y en sí no tiene más de 16 consultores, de modo que los cientos restantes se encuadran en lo que predica un asterisco minúsculo a pie de página, que indica el dato clave de que el inflado «personal eventual» del departamento «Incluye Área de la Presidencia del Gobierno». Por si fuera poco, hay que hacer constar que faltaría sumar entre 39 y 41 asesores más, los del Consejo de Administración de Patrimonio Nacional, que se han computado en todas las legislaturas siempre en este paquete, hasta que en 2019 se decidió sacarlos a otro epígrafe. Quizás para no disparar aún más ese número de 347, que se hubiera elevado a 389 cargos de confianza en el complejo de La Moncloa.

Presidencia es pues un área de ínfulas faraónicas. Como lo es la masa total de consultores de que se ha hecho rodear la coalición PSOE-Podemos con sus 23 Ministerios, en los que este documento -que muestra una foto exhaustiva, aunque de julio de 2020- permite descubir que se acumulan 730, 112 más que en 2019, cuando el Ejecutivo era monocolor, cien por cien socialista.

Ese número de 730 es un récord absoluto, un 20% por encima de los 604 asesores que dejaron Mariano Rajoy y sus ministros tras el abrupto fin de su mandato en 2018; los 641 que tenían Jose Luís Rodríguez Zapatero y los suyos en el momento de su marcha o los 455 que se contaban en el tramo final de José María Aznar en 2004.

Megalomanía y desconfianza

Pero lo llamativo es que casi la mitad, un 47,5%, de esa cámara de 730 cargos de elección discrecional, cuya característica común es que ninguno es funcionario de carrera del Estado -así lo especifica el Boletín- haya sido escogido para guiar y aconsejar al jefe del Ejecutivo en políticas medulares de país. Seguridad Nacional. Exteriores. Prospectiva y Estrategia a largo plazo. Por cierto, competencias todas estas de Redondo, formalmente titular del «Gabinete de la Presidencia del Gobierno» y artífice del decreto que en enero del año pasado reconfiguró, expandió y amplificó la telaraña de poder de Sánchez. Y la suya propia.

«Lo que han hecho es superpotenciar los gabinetes», explica Jordi Solé, presidente de la Federación Española de Asociaciones de los Cuerpos Superiores de la Administración Civil del Estado (Fedeca) que, a título personal y como ejemplo, lamenta que «no se entiende muy bien para qué el presidente del Gobierno necesita una Oficina Económica si tiene un Ministerio de Economía y otro de Hacienda... se crea, se sobredota, se potencia, todo con gente de tu confianza, no digo que sean amigos o cajeros. De confianza».

A su juicio, este modo de proceder revela «una muestra de desconfianza hacia tu Administración». A saber: «El personal eventual, ¿qué hace?, ¿para qué sirve?... ¿es un personal que prepara información para los ministros y los altos cargos?, para eso tienen a los funcionarios. ¿Por qué tienen que duplicar personal?... ¿qué le tiene que explicar un asesor del ministro al ministro sobre cosas de su Ministerio?… para eso tiene toda una estructura». Otra cosa, añade Solá, «es que hagan cosas que tienen que ver con la política, lo que -subraya- queda al margen de la opinión de Fedeca y entra en la de los ciudadanos, porque si un señor ministro necesita una especie de comisario político que le controle el ministerio, como ciudadanos no lo entendemos».

Para el PP, primer partido de la oposición, rodearse de 347 asesores «es no tener los pies en la tierra, no dedicarse a los problemas reales de los españoles con políticas dirigidas a ellos». Lo dice Cuca Gamarra, portavoz de los populares en el Congreso, donde el pasado diciembre registraron una proposición no de ley reclamando que Sánchez destine el dinero que dedica a consejeros a luchar contra la pobreza infantil, precisamente el objeto de otro de los negociados que se integró en la Presidencia del Ejecutivo en esa última reestructuración bajo la forma de un Alto Comisionado con su correspondiente oficina.

Hay que hacer notar que Aznar cerró su etapa con 182 asesores en La Moncloa, Zapatero con 303 y Rajoy con 434, una cantidad muy abultada. Y también engañosa, puesto que es el resultado de la absorción en plena crisis independentista camino del referéndum del 1-0 de 129 consejeros de Hacienda y Función Pública, que fueron a sumarse a los 284 cargos de confianza que había entonces en el complejo, donde el Ministerio de Presidencia pasó a llamarse «y para las Administraciones Públicas».

Factura incalculable

La factura de la corte sanchista es imposible de calcular. En su petición a la Cámara Alta, el PP indica que en los Presupuestos Generales para este 2021, la partida para el «personal eventual dependiente del Presidente del Gobierno» se ha incrementado en un 114% con respecto al ejercicio anterior. Al margen, cifran en 71 millones de euros el aumento que ha supuesto engordar los ministerios con más asesores y más altos cargos, figura distinta esta última que no se aborda en esta información.

De uno en uno, echar la cuenta de lo que cobra cualquiera de los 730 asesores es un sudoku aún peor. «No son funcionarios, pero para pagarles, de algún modo les encajan en la estructura administrativa, se les equipara», señala Jordi Solé. Así, al sueldo fijo correspondiente al nivel asignado -va del 12 al 30, pero se les suelen aplicar los máximos del escalafón- hay que agregar el complemento específico propio de cada puesto y un «concepto fundamental más, el menos transparente de todos: el de productividad, que no aparece en la Ley de Presupuestos». Y que puede suponer una parte muy importante del sueldo.

De acuerdo con los PGE de este 2021, en el programa «212 Presidencia del Gobierno» están previstos como gastos para el «personal eventual» un total de 15.164.600 euros. Conviene no perder de vista que hay otros 5.316.890 para ser repartidos como «incentivos al rendimiento», esto es, la sospechosa productividad (5,1 millones) y una pequeña parte (142.000 euros) que se reserva para «gratificaciones». Un dispendio sensiblemente por encima de los 4,4 millones que en el último mandato de Rajoy se consagraron a tan espléndido complemento. No obstante, el experto subraya que estas dádivas pueden ir a parar tanto al bolsillo de los asesores, como al de funcionarios, laborales o altos cargos del departamento. A discreción.

Es un extra fantasma , de modo que no consta en retribuciones como las de los 51.946 euros que, fuera de La Moncloa, el Ministerio de Igualdad ha dado a conocer en relación a sus asesoras tras el escándalo que recientemente denunció el presunto empleo de una de ellas, Teresa Árévalo, como niñera de la ministra Irene Montero y su pareja, el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias.



Laura L. Caro