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martes, 26 de junio de 2018

Sánchez facilitará la creación de una Justicia catalana independiente que salve a corruptos y golpistas



El Presidente del Gobierno Pedro Sanchez,en la Moncloa.


La ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, abrió la pasada semana el debate sobre la posibilidad de recuperar ciertos artículos del Estatut que en su día fueron tumbados por el Tribunal Constitucional. Entre ellos, se encuentra el polémico Consejo de Justicia de Cataluña, un órgano suprimido por el Alto Tribunal y que pretendía una especie de Justicia independiente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Este órgano tenía capacidad para actuar como un Poder Judicial independiente y de forma “desconcertada” del CGPJ. Sin embargo, la sentencia del Estatut tumbó, por ejemplo, el blindaje que se había hecho a los actos del Consejo de Justicia de Cataluña cuando actuaba en ejercicio de las competencias autonómicas, que no podían ser recurridos en alzada ante el CGPJ.
Potestad disciplinaria y para instruir expedientes
También rechazó que sea el Consejo de Justicia quien convoque los concursos para cubrir plazas vacantes de jueces y magistrados en Cataluña y que la Generalitat le proponga la convocatoria de oposiciones y concursos para las vacantes de magistrados, jueces y fiscales en Cataluña. Este órgano tampoco tendría capacidad, como se pretendía, para participar en la designación de los presidentes de sala del TSJC o instruir expedientes y ejercer funciones disciplinarias sobre los jueces y magistrados.
Entre sus atribuciones originarias estaba también su competencia en la planificación de la inspección de juzgados y tribunales, además de vigilar las órdenes de  inspección de los juzgados que instase el Gobierno
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Tras la sentencia del Estatut, este órgano se vació prácticamente de competencias. En la práctica, sólo se le permitió aplicar los reglamentos del CGPJ en el ámbito de Cataluña o informar sobre las propuestas de revisión, delimitación y modificación de las demarcaciones territoriales de los órganos jurisdiccionales y sobre las propuestas de creación de secciones y juzgados. El Consejo, a través de su presidente, debía además comunicar al CGPJ las resoluciones que dicte y las iniciativas que emprenda, así como facilitar la información que le sea pedida.
Esencial para la “confianza”
La revisión de este Consejo de Justicia es una de las prioridades para el PSOE. Y como tal figuró en el programa electoral del PSC para las elecciones del 21 de diciembre, según informó OKDIARIO.
Bajo el epígrafe ‘Un acuerdo para la confianza y la reconciliación’, el PSC-federación de la que procede la ministra Batet- se defendía que la sentencia del Constitucional sobre el Estatut provocó “profundas heridas” en Cataluña. En este sentido, se veía necesario “un diálogo que sirva para avanzar y reencontrar el progreso social y económico de Cataluña”.
“Este diálogo debe comenzar al día siguiente de las elecciones”, se aseveraba, a fin “llegar a un gran acuerdo para la confianza y la reconciliación con el mayor número de fuerzas políticas posible, tanto a nivel de Cataluña como a nivel de España”.
“La base para este acuerdo puede ser un conjunto de propuestas para Cataluña que desarrollen al máximo las potencialidades del Estatuto de Autonomía de Cataluña y la Constitución española vigentes para fortalecer nuestro autogobierno e impulsar la renovación del pacto constitucional en un sentido federal”.
Los socialistas catalanes hacían extensible esa propuesta al PSOE, en base a la Declaración de Barcelona, suscrita en su momento por Pedro Sánchez y Miquel Iceta.
Descentralizar el TSJC, instructor de la corrupción
En este sentido, se citaba entre las prioridades “impulsar el desarrollo normativo del Estatuto de Autonomía a partir de la resolución de los conflictos competenciales pendientes y la recuperación de los artículos que fueron declarados inconstitucionales por el Tribunal Constitucional”. Y entre estos, se destacaba especialmente la “descentralización del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y el Consejo de Justicia de Cataluña”. En el punto siguiente se instaba a “promover el diálogo y el acuerdo para abordar el listado de reivindicaciones que el Gobierno catalán presentó al Gobierno español en abril de 2016” con la única excepción de la “demanda relativa al referéndum de secesión”.
En otro momento, los socialistas catalanes apuntan a una “voluntad recentralizadora” en la Justicia, en especial en lo relativo al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), el órgano encargado de las investigaciones sobre la corrupción en Cataluña, como el caso del 3 por ciento que involucra a los dirigentes independentistas.
La ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, considera que el Estatut se puede y se debe revisar y recuperar parte de su contenido, siempre que haya consenso. Batet propone impulsar leyes orgánicas del Estado para poder recuperar artículos que fueron en su día tumbados por el Tribunal Constitucional: “Ahí hay margen para trabajar”, opinó recientemente en una entrevista. Así, consideró que algunos de estos artículos  fueron declarados inconstitucionales “no por el contenido, sino porque el Estatuto no era la norma adecuada para regular la materia en sí” y correspondía hacerlo en el marco de “leyes orgánicas como la del Poder Judicial”.

OKDIARIO

viernes, 23 de marzo de 2018

El juez dicta orden de detención internacional para Rovira, Puigdemont y otros 4 huidos

Llarena ha atendido así la petición de la Fiscalía tras notificar hoy el auto de procesamiento contra 25 investigados por el "procés", siete de los cuales permanecen huidos de la Justicia, después de que Rovira se haya fugado a Suiza, han informado fuentes jurídicas.

Puigdemont y sus exconsejeros Clara Ponsatí, Lluis Puig, Toni Comín y Meritxell Serret

El magistrado del Tribunal Supremo que investiga los hechos relacionados con el 'procés', Pablo Llarena, ha dictado orden de detención internacional para la secretaria general de ERC, Marta Rovira, después de que esta no haya acudido a la citación judicial de este viernes y ha reactivado las órdenes de detención para el resto de huidos, entre los que se encuentra el expresidente catalán Carles Puigdemont, han informado a Europa Press en fuentes jurídicas.
El juez que instruye la causa del 'procés' adopta esta medida tras haberlo solicitado la Fiscalía y la acusación popular que ejerce el partido Vox en la vistilla celebrada esta mañana.
La número 'dos' de ERC estaba citada a las 10.30 horas junto con el excandidato a la Presidencia de Cataluña Jordi Turull, la expresidenta del Parlamento catalán Carme Forcadell, y los tres exconsejeros Josep Rull, Raül Romeva y Dolors Bassa, para quienes el juez ha acordado su ingreso en prisión por riesgo de fuga y reiteración delictiva. No obstante, la dirigente independentista ha comunicado por carta su intención de no acudir y partir al "exilio".
Adopta esta medida igualmente para la exportavoz de la CUP en el Parlamento catalán, Anna Gabriel, quien no acudió a su citación judicial del pasado 21 de febrero huyendo a Suiza, país donde se encuentra en la actualidad y en el que no rigen las euroórdenes.
Por otro lado, el juez reactiva las euroórdenes y las órdenes de detención internacional que había dictado la Audiencia Nacional contra Puigdemont y sus exconsejeros Clara Ponsatí, Lluis Puig, Toni Comín y Meritxell Serret, que huyeron a Bélgica a finales del pasado mes de octubre.
Llarena las había desactivado poco después de asumir la causa por rebelión, sedición y malversación de caudales públicos, al considerar que existía riesgo de que fueran extraditados por delitos mucho menores.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Puigdemont y sus exconsejeros se entregan a la Justicia belga

Comparecerán esta tarde ante un juez de instrucción, que tendrá 24 horas para tomar una decisión.
 
El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont y los cuatro exconsejeros que continúan en Bélgica se han presentado voluntariamente ante la sede de la Policía federal en Bruselas y han sido «privados de libertad a las 09.17 horas», según ha informado en una rueda de prensa el portavoz de la Fiscalía de Bruselas, Gilles Dejemeppe.
«Hemos tenido contactos regulares con los abogados de estas cinco personas y se ha acordado una cita esta mañana en la comisaría de la Policía federal en la calle Royal. Han llegado los cinco acompañados por sus abogados y se les ha notificado que eran privados de libertad», ha explicado Dejemeppe. De esta comisaría, próxima al Palacio de Justicia y a la Fiscalía local y federal, los cinco arrestados han sido trasladados después a la Fiscalía en furgón policial, según ha indicado el portavoz del Ministerio Público, que ha dicho desconocer si iban esposados, pero ha advertido de que no suele ser el caso cuando las personas no suponen un riesgo para los agentes que les acompañan.

La decisión del juez

La ley belga establece que el juez de instrucción debe decidir, en un plazo de 24 horas a partir del arresto, sobre los pasos a seguir; esto es, si acepta tramitar la euroorden y si los acusados deben continuar en prisión o son puestos en libertad bajo condiciones, lo que implica que será «el lunes a las 09.17 horas a más tardar».
Puigdemont y los cuatro exconsellers que le acompañan –Meritxell Serret, Toni Comín, Lluís Puig y Clara Ponsantí– esperan a que un juez sea designadopara prestar declaración ante él «a lo largo de la tarde». Entonces, declararán sucesivamente, en sesiones a puerta cerrada en las que solo estarán acompañados por su letrado y por un traductor. Se espera que el juez termine de interrogarles a última hora de la tarde o primera de la noche, ha indicado la Fiscalía.
El juez de instrucción deberá pronunciarse sobre si las órdenes europeas de detención y entrega cursadas por España se ajustan a derecho, si hay alguna causa inmediata de rechazo y si procede decretar prisión para los acusados o libertad condicional sujeta a medidas para evitar su huida o a fianza. Así, el juez «sólo se pronunciará sobre la libertad» de Puigdemont y los exconsejeros, ya que el «fondo» de las euroórdenes debe ser examinado por la Cámara del Consejo (Tribunal de primera instancia), ha avisado el portavoz.

Plazos a cumplir

La Cámara del Consejo tiene 15 días para tomar una decisión. Las partes podrán recurrir la decisión primero ante la Corte de Apelación, que tendrá también 15 días para pronunciarse, y, en última instancia, ante la Corte de Casación, que cuenta con el mismo plazo para tomar la decisión definitiva. La euroorden establece un plazo máximo de 60 días para resolver los procesos de extradición entre dos Estados miembros, un periodo que podría ser ampliado otros 30 días, hasta los 90, en casos excepcionales.