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lunes, 16 de septiembre de 2019

Sánchez presume de limpieza, pero el PSOE es el partido con más casos de corrupción abiertos en España: 77

Pedro Sánchez afirma que la moción de censura a Mariano Rajoy  fue por la corrupción del PP. Sin embargo, Sánchez no dimitirá si hay sentencia firme por los EREs de Andalucía También se olvida que el PSOE ha sido el único partido condenado en sentencia firme por financiación ilegal y que tiene 77 casos de corrupción abiertos.

Que Pedro Sánchez Castejón presuma de regenerar las instituciones públicas suena a broma de mal gusto, si tenemos en cuenta que el PSOE está implicado ahora mismo en 77 casos de corrupción política, según indica la web Casos-Aislados.com. Y eso sin contar los numerosos casos de corrupción que han afectado a ministros de su Gobierno: Desde las relaciones de Dolores Delgado con el exjuez prevaricador Garzón y el excomisario Villarejo, a las sociedades instrumentales de varios ministros para pagar menos impuestos hasta la multa de la CNMV a su ministro de Exteriores, Josep Borrell, por vender acciones de Abengoa con información privilegiada y salvar de la quiebra, como le sucedió a miles de accionistas, a un familiar cercano, que fuentes de la investigación identifican como Cristina Narbona, presidenta del PSOE, y actual mujer del socialista catalán.

Fue el PSOE el primer partido al que una sentencia judicial firme señaló por financiación irregular, concretamente con el caso FILESA, en 1997. El Tribunal Supremo acreditó que el PSOE había obtenido ilegalmente más de 1.200 millones de pesetas, lo que sería a día de hoy más de 7,2 millones de euros, es decir 29 veces lo que la Audiencia Nacional reclama al PP por el caso Gürtel (245.492 euros). Claro que todas estas cantidades son calderilla si las comparamos con el más voluminoso escándalo de corrupción de la democracia, el de los EREs y los cursos de formación de Andalucía: 3.200 millones de euros, un caso que también afecta de lleno al PSOE, que lleva décadas gobernando esa región. Los socialistas se gastaban el dinero para formar parados en una de las comunidades españolas más castigadas por el desempleo en cocaína y burdeles, sin olvidar las mariscadas.

lunes, 24 de junio de 2019

Sale a la luz más corrupción del PSOE en Andalucía: la Agencia de Instituciones Culturales solo pagaba sueldos




Corrupción, psoe, agencia, andalucúa, corrupsoeLas auditorías llevadas a cabo por el tripartito de derechas en Andalucía no paran de sacar a la luz casos de auténtica verguenza. Es lo que ocurre con la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales. Un organismo dedicado al fomento de la cultura en el que sólo el 4% del presupuesto se dedicaba a actos culturales, el otro 96% iba a parar a los bolsillos de los trabajadores y a gastos de la Agencia.

En total, en esta Agencia trabajaban 483 empleados, que sumaban un gasto de 18 millones de euros en nóminas. Esto supone una media de 37.200€ por persona, el triple del Salario Mínimo. No solo el gasto era disparatado en contraprestación con el trabajo que desempeñaban, sino que además era el pilar presupuestario de la Agencia. Había una partida de 2,3 millones de euros para subvenciones culturales, sin embargo, se seguían unos criterios de concesión muy estrictos que hacían que se tuvieran que devolver una buena parte de las mismas.

Era un negocio redondo. De todas las subvenciones que conseguían retirar, la Consejería de Hacienda no veía un céntimo. Todo quedaba de puertas para adentro y ese dinero se aprovechaba para pagar más nóminas. En total, de esos 2,3 millones en subvenciones, se habría exigido la devolución de 1,2 millones, más de la mitad.

Ahora el Gobierno de Andalucía reestructurará esta agencia. No se ha confirmado si habrá despidos, aunque todo parece indicar que ese monto en nóminas es inadmisible siempre y cuando se quiera mantener el objetivo fundamental de la misma, fomentar la cultura.

sábado, 8 de diciembre de 2018

Adiós a una era política con más sombras que luce

36 años de gobierno socialista

La etapa de gestión del PSOE en la que se han manejado miles de millones de euros, deja a Andalucía con mejoras pero descolgada de España y Europa

Susana Díaz, entre sus cuatro predecesores en el cargo: José Rodríguez de la Borbolla, Manuel Chaves, José Antonio Griñán y Rafael Escuredo 

Salvo sorpresa insólita, las elecciones del pasado 2 de diciembre habrán puesto punto final a 36 años de gobierno continuado socialista en Andalucía. Han sido casi cuatro décadas de claroscuros en las que Andalucía ha experimentado un progreso indudable, pero que no ha servido para reducir su diferencial respecto a España y el resto de Europa. Dicho de otra forma, Andalucía ha evolucionado en la misma medida que su entorno, pero sin aprovechar la ayuda económica extra que ha tenido para coger el tren de la vanguardia europea. Las siguientes líneas pretenden ser un somero balance de lo mejor y lo peor de esta dilatada etapa política que parece tocar a su fin tras el 2-D.

Turismo

Andalucía se ha convertido en un motor turístico de primer orden mundial. La comunidad batió en 2017 su récord histórico de turistas, recibiendo a 29,5 millones de visitantes, con una facturación de 20.500 millones de euros. Andalucía ha sabido explotar sus condiciones naturales de sol y playa con una completa oferta hotelera y un servicio profesional. Además de la oferta del litoral, se ha consolidado una red de turismo de interior de calidad. Tras cinco años de crecimiento continuado, el turismo andaluz se encuentra en el mejor momento de su historia.

Desarrollo rural

El desarrollo rural ha sido una prioridad para la Junta de Andalucía y los avances son evidentes. Al margen de su utilización política, el criticado sistema del PER permitió obras de mejora en los pueblos en los años 80 y 90. Hoy en día, cualquier municipio andaluz está razonablemente bien conectado con la red viaria, con atención sanitaria a una distancia admisible y con instalaciones dignas.

Infraestructuras

El desarrollo de la red viaria y del ferrocarril ofrece un balance positivo en estos casi cuarenta años de democracia. El impulso de la Expo 92 primero, con el hito del AVE de Sevilla a Madrid y la A92 como principales logros, y la ayuda de la Unión Europea después han modernizado las comunicaciones de la región, no sin evitar diversas polémicas por mala gestión. La red viaria incluye 24.000 kilómetros de carreteras y autovías, la Alta Velocidad une a Sevilla, Córdoba, Antequera y Málaga, y las inversiones en los puertos y aeropuertos ha sido clave para el comercio y el desarrollo empresarial.

Sanidad

Con sus luces y sus sombras, el desarrollo del sistema sanitario ha permitido una red de hospitales y de atención primaria aceptable. La Junta dedica uno de cada tres euros al sistema sanitario, que califica como «la joya de la corona». En 2018 ha contado con un presupuesto de 9.809 millones de euros. Sin embargo, en los últimos años la nave hace aguas y las protestas se han sucedido por los recortes. Andalucía es la comunidad con peor ratio de camas hospitalarias de España por cada mil habitantes (2,49), la que menos equipos de Resonancia Magnética y TAC pone en servicio y la que presenta mayor déficit de médicos y personal de enfermería en atención especializada, (1,53 y 2,67 respectivamente). La «marea blanca» de protesta ha cuajado en varias capitales y los médicos acaban de convocar una huelga para demandar una mejor ratio de minutos por paciente. Asimismo, la política de subasta de medicamentos pone en cuestión la atención farmacológica.

Administración

La Junta es la mayor «empresa» de Andalucía y una de las mayores de España. El PSOE ha potenciado un entramado administrativo sobredimensionado, con duplicidad de entes y escasamente operativo. Desde su creación la administración autónoma no paró de crecer. A comienzos de los años 90, el Gobierno de Chaves apostó por comenzar a crear empresas públicas bajo la premisa de agilizar la gestión, lo que supuso la creación de la administración paralela, un oscuro entramado de entidades en algunos casos con dudosa utilidad. No sólo se trata de empresas públicas, sino también de consejos (Audiovisual, de Transparencia, Consultivo...), institutos, órganos de extracción parlamentaria y una treintena de observatorios de diversa índole. El laberinto administrativo es tan complejo que no fácil definir con exactitud cuántas personas trabajan en la Junta. A 1 de enero de 2017, la Junta de Andalucía contaba con 237.539 trabajadores en la administración «oficial» y 23.899 de la administración paralela, lo que sumaba 261.438 empleados. Este ejército funcionarial se interpretó durante años como uno de las claves de los triunfos electorales del PSOE, pero a partir de 2010 se consolidó un movimiento de protesta entre los trabajadores de la administración que se ha mantenido en los últimos años.

Convergencia

Andalucía ha recibido durante los años de gestión socialista más de 100.000 millones de euros para facilitar la convergencia de la región con la media española y europea. Ninguna otra autonomía española ha recibido tanto dinero, y sin embargo la comunidad mantiene la ratio diferencial. Andalucía ha crecido, pero más lentamente que su entorno. Los datos son abrumadores: la riqueza media del andaluz es de 19.500 euros, el 66 por ciento del registro europeo, cuando la media española es del 90 por ciento. Su tasa de desempleo, situada ahora en el 22,85 por ciento, es de las más altas de Europa. El fracaso en las políticas de convergencia es tan evidente que en 2018, tras seis años en la categoría de «regiones en desarrollo», la Comisión Europea ha devuelto a Andalucía regresa al grupo de las zonas menos desarrolladas, al bajar su PIB por debajo del 75% de la media europea.

Paro

La gran asignatura pendiente del Gobierno andaluz. En estos 36 años no ha logrado sacar a Andalucía de los últimos puestos en los rankings de desempleo de España y Europa. Desde el tercer trimestre de 1976, la tasa de paro regional no ha bajado de los dos dígitos. En el punto más duro de la crisis económica, en 2013, el desempleo de Andalucía alcanzó una tasa del 36,8%, catalogándose como la región europea con el mayor desempleo. Este fracaso se produce a pesar de las costosísimas políticas de Empleo desarrolladas por la Junta, que ha utilizado la coartada de la lucha del desempleo para inyectar dinero a los sindicatos y desviar fondos al margen de los controles administrativos.

Educación

Tras 36 años de gobierno socialista, Andalucía sigue hundida en todos los ránkings de valoración educativa. El informe de Evaluación Integral de Alumnos de 2015 (PISA, por sus siglas en inglés) de la OCDE, sitúa a Andalucía en la última posición en España con respecto a ciencias, al obtener 473 puntos frente a los 519 puntos de Castilla y León; así como en el penúltimo lugar en lectura (466) y matemáticas (479). La tasa de abandono escolar en Andalucía fue del 23,5 por ciento en 2017, mientras que en España fue del 18,3 por ciento y en la Unión Europea (UE) del 10,6 por ciento. Las cifras son contundentes y se sostienen desde hace décadas.

Industria

Más allá del turismo, el tejido industrial andaluz deja mucho que desear tras casi cuatro décadas de socialismo. Su tejido empresarial que está constituido principalmente por pequeñas y medianas empresas. Según datos del Directorio Central de Empresas (DIRCE) del INE, a 1 de enero de 2017 había 501.745 empresas, de las que más de la mitad no tenían empleados, 229.643 tenían empleados, el 91,67% de éstas entra dentro de la categoría de microempresas con menos de 10 trabajadores, y sólo 493 empresas tenían más de 200 trabajadores. La patronal ha optado tradicionalmente por un rol institucional y una buena relación con la Junta de Andalucía, con la que ha colaborado en los cursos de formación. Por otra parte, la intervención pública en los asuntos industriales (Santana, Delphi...) se ha saldado frecuentemente con sonoros fracasos.

Corrupción

Probablemente el capítulo más lamentable de toda la gestión del PSOE en la Junta de Andalucía. La larga permanencia en el poder degeneró en episodios de corrupción que acabaron afectando a múltiples ámbitos de gestión. La macrocausa judicial de los ERE, el mayor caso de corrupción de la historia de España, es el mascarón de proa de una lista ominosa de macrocausas que se dirimen en los tribunales. Con dos expresidentes de la Junta sentados en el banquillo, la corrupción ha sido sin duda una de las claves que ha activado el cambio político en Andalucía después de 36 años de gobierno del PSOE.
fuente:ABC

sábado, 1 de diciembre de 2018

ANDALUCÍA: LA CORRUPCIÓN INOCULTABLE

ANDALUCÍA: LA CORRUPCIÓN INOCULTABLE
Por más que el programa de Susana Díaz no incluya ni una sola vez la palabra corrupción, los casi 40 años de poder absoluto de los que ha disfrutado el PSOE en Andalucía han dejado una herencia de desfalcos muy difíciles de borrar.
A la hora de ir a votar el domingo, los andaluces no deberían olvidar el cinismo que ofreció Griñán el jueves en el Senado, ni lo poco que tenía de sincero el arrepentimiento de Fernando Villén, ex director de la Faffe, cuando pidió perdón por las juergas en burdeles que facturó a la fundación pública encargada de formar a los parados.
Según publicamos hoy, la UCO ha demostrado que Villén pretendió ocultar esta inmoralidad con otra: simulando el robo de la tarjeta black que utilizó en un club de Sevilla, donde cargó a las arcas públicas 15.000 euros.
El Mundo
viñeta de Linda Galmor

miércoles, 28 de noviembre de 2018

El PSOE ignora la corrupción en su programa electoral

Susana Díaz y Pedro Sánchez, durante el mitin celebrado este martes en Marbella.


Sólo Ciudadanos y Adelante Andalucía abordan medidas contra la "corrupción política" en sus propuestas y el PP opta por la "transparencia"
'Corrupción', 'fraude' o 'regeneración democrática' son términos que no existen en el documento del PSOE de cara a las elecciones andaluzas; solo 'transparencia' puede encontrarse ocho veces
El programa del PSOE andaluz para las elecciones del 2 de diciembre no incluye ni una sola medida para luchar contra la corrupción política. Ni siquiera recoge la palabra en sus 140 páginas. Tampoco se refiere a 'regeneración democrática' ni utiliza términos similares, pues cuando alude a la regeneración es para hablar de "espacios" o "áreas urbanas", y usa el vocablo "evasión" para abordar el tema de la fiscalidad, pero nunca "fraude".
En su preámbulo, bajo el eslogan "Más Andalucía", el PSOE andaluz se centra en hacer un balance de logros y presentar sus "propuestas en positivo" a la vez que critica a la oposición en fechas preelectorales, cuyos dirigentes regionales y nacionales han aportado únicamente "descalificación, desprecio clasista e insulto". "Las derechas han convertido nuestra comunidad en su campo de batalla y a los andaluces en el blanco de sus ataques", sostiene el programa electoral. Como si los candidatos de los demás partidos y las propias formaciones no tuvieran nada que ver con Andalucía, el documento continúa: "Nos desprecian porque no admiten que los andaluces votemos en libertad y porque ignoran la sabiduría de un gran pueblo al que siempre han mirado por encima del hombro".
Las críticas que se han hecho a su gestión o contra la continuidad de un gobierno socialista en la Junta de Andalucía después de 36 años son consideradas "componendas, bloqueos institucionales y vetos", y en su reflexión de arranque el documento elude toda referencia a la corrupción, a pesar de ser una de las principales preocupaciones de los andaluces según los sondeos.
La palabra "transparencia" sí aparece en el texto un total de ocho veces, pero vinculada a distintas áreas. Por un lado se refiere a "una administración pública al servicio del progreso de Andalucía", pero también más adelante habla de transparencia en "los mercados", en la gestión de "tierras agrarias públicas", en las "operaciones quirúrgicas" o en la "delimitación y deslinde" del territorio. Recoge también la creación de una "Unidad de Transparencia Urbanística" y, en el punto 569 sobre 'Datos abiertos' señala que los "servicios y los datos de la Junta de Andalucía será abiertos por defecto" y se apuesta "por la transparencia, rendición de cuentas y acercamiento a la ciudadanía".
Bajo el epígrafe 'Un programa de reformas para el progreso de Andalucía' se podría atisbar vagamente una declaración de intenciones sobre cierta regeneración institucional, pues alude a una "nueva etapa" en la que "deben abordarse una serie de reformas institucionales relacionadas con la educación, la investigación, la regulación empresarial, los valores [...]" y considera el nuevo modelo de desarrollo, en términos generales, "una meta compleja y ambicioso. Compleja, porque afecta a aspectos simbólicos y procesos (regulación institucional, valores, motivaciones...) sobre los que es más difícil actuar que sobre los aspectos meramente físicos o materiales".
Habla de "cambios en las reglas del juego" y de "resistencias por parte de los actores afectados", pero sin concreciones, salvo para confirmar que el objetivo es dar solución "al principal problema estructural que tiene Andalucía: el desempleo".
Finalmente el PSOE de Andalucía estima "fundamental luchar contra la evasión fiscal y contra la planificación fiscal agresiva de empresas y personas con rentas altas, evitando el desarrollo de mecanismos de elusión fiscal".

PP-A

El PP andaluz tampoco profundiza en el concepto de 'corrupción política', a pesar de sus reiteradas denuncias contra el PSOE y el Gobierno andaluz en este sentido. La palabra "corrupción" es utilizada tres veces en todo su programa, que consta de 412 páginas, y dos de ellas para decir lo mismo: "Hay que dotar de más medios a la lucha contra la corrupción atendiendo de manera especial a los juzgados que instruyan macrocausas".
En el apartado 'Nuestro compromiso con Málaga' el PP señala que tras casi 40 años de socialismo en Andalucía no se ha logrado la convergencia e introduce por primera y única vez el argumento de la "corrupción política", pero sólo para realizar una crítica: "A todo esto se suma, los casos de corrupción política que hemos ido descubriendo en los últimos diez años y que confirman que para el socialismo, la Junta de Andalucía sólo ha sido el instrumento con el que mantenerse, a toda costa, en el poder".
Dedica el PP andaluz el apartado 'Una Administración Moderna, Ágil, Transparente y con unas Cuentas Saneadas' a varias propuestas relacionadas con lo que puede considerarse regeneración democrática y lucha contra la corrupción, aunque no se especifica así. Propone la eliminación de "estructuras duplicadas e innecesarias y despolitizar la Administración". También considera "absolutamente necesario" que se reduzca el número de altos cargos de la Junta y su correspondiente gasto, prometiendo una bajada de al menos un 25% y la publicación de todos los datos sobre puestos directivos, estructura y retribuciones.
Los 'populares' proponen la creación de una Ley de Buen Gobierno y Estatuto del Alto Cargo y la limitación de mandatos, una mayor transparencia y control de los incentivos y ayudas públicas, así como de la propia labor de la Intervención General y la actividad contractual de la Administración pública de la Junta de Andalucía.
En el programa del PP-A, la "regeneración" también es sólo minera, forestal o urbana, y el "fraude", que aparece en siete ocasiones, atañe a temas fiscales, de contratación y políticas activas de empleo, donde sí abunda y plantea propuestas para "solucionar la grave situación de caos administrativo, de escándalos y de casos de fraude que han llevado en los últimos años a una casi absoluta parálisis de estas políticas".
Entre otras medidas, aboga por promover "una gestión eficaz y eficiente en el otorgamiento de ayudas e incentivos al empleo y a empresas, estableciendo procedimientos efectivos y exhaustivos de control y seguimiento, con objeto de evitar posibles fraudes y/o abusos de poder".
La palabra "transparencia" es utilizada 15 veces aplicada a la gestión presupuestaria, a la gestión de los fondos públicos, a un Pacto andaluz por el Agua, a la Cultura o a la Oferta Pública de Empleo.

Ciudadanos

Sólo Ciudadanos y la confluencia de izquierdas Adelante Andalucía entran de lleno en propuestas contra la corrupción política y utilizan esta expresión para realzar sus iniciativas entre los 300 puntos que presentan.
Así, la formación naranja alude a la "corrupción" en 39 ocasiones, comenzado por presentarse como "la primera oposición útil en cuatro décadas" para afirmar que la regeneración democrática, la reactivación económica y el estado del bienestar "han sido los tres grandes pilares de las reformas que ha exigido y defendido Ciudadanos desde el Parlamento andaluz después de décadas de clientelismo, corrupción y mala gestión". Sostiene el programa electoral de esta formación que el PSOE "no ha sido capaz de impulsar una sola medida contra la corrupción hasta que ha llegado Cs", que ha dado soporte al gobierno de Susana Díaz hasta la ruptura del pacto, poco antes del anuncio electoral.
Dedica todo un apartado, el segundo, a propuestas de "regeneración para acabar con la corrupción" tras cuatro décadas de gobierno del PSOE "que dejan un panorama desolador de corrupción, redes clientelares y caciquismo" y recuerda el documento el fraude con el dinero destinado a la formación de los desempleados o los ERE, "con 3.000 millones extraviados y 196 imputados". Según Ciudadanos, "el PSOE deja una herencia de 30 procedimientos judiciales, casi 600 imputados socialistas y más de 4.000 millones bajo sospecha"
Proponen una auditoría para que los andaluces "sepamos cuánto dinero público se ha ido por el agujero negro de la corrupción y para eliminar duplicidades, chiringuitos y redes clientelares, e invertirlo en educación, sanidad y fomentar el empleo". Apuestan por eliminar los aforamientos políticos en Andalucía como lo hemos hecho en otras partes de España y aseguran que los votos de Cs "no servirán para apoyar al PSOE ni por activa ni por pasiva".
Reducción de cargos públicos, "los políticos imputados por corrupción se irán a su casa", la creación de una Oficina Andaluza de Lucha contra el Fraude y la Corrupción "para fiscalizar cada euro público o la protección de todas las personas que denuncien irregularidades, casos de corrupción u órdenes ilegales de sus superiores son algunas de las propuestas incluidas en el programa electoral de Cs que recoge 5 veces el término "regeneración" referido a la democracia o las instituciones, 14 la palabra "fraude" y 24 alusiones a la "transparencia".

Adelante Andalucía

Adelante Andalucía, en el preámbulo de su programa, califica el resultado de las cuatro décadas de gobierno socialista como un "un entramado institucional opaco y plagado de corrupción", por lo que destaca un apartado específico a la 'Transparencia' y otro a la 'Higiene democrática' recogidos en el tercer punto: 'Unas instituciones limpias, sin privilegios y al servicio de la gente'.
Así, proponen mejorar el Portal de Transparencia, elaborar un informe anual sobre la corrupción en Andalucía, siguiendo la recomendación de la Comisión Europea para que lo realicen los órganos de control externo, poner en marcha una oficina independiente "para prevenir y erradicar el fraude y la corrupción en Andalucía, así como un protocolo de protección a funcionarios" y todas las personas que denuncien la corrupción política.
Pretenden establecer un régimen de incompatibilidades de altos o directivos públicos y "asegurar la corresponsabilidad de los partidos políticos en casos de cargos condenados por corrupción". También prevé, en el apartado 'Justicia para la regeneración democrática', abrir un debate público "tendente a la eliminación de los aforamientos".
En siete ocasiones se alude al "fraude" y se apuesta por modificar la administración tributaria "y avanzar hacia una hacienda integrada para mejorar la información disponible y dar certidumbre al control de los recursos", lo que permitiría "luchar contra el fraude fiscal y eliminar la elusión y evasión fiscal".
El término "transparencia" surge en 47 ocasiones a lo largo de las 224 páginas y 1.642 propuestas de Adelante Andalucía y la "regeneración democrática" dos veces.
ELMUNDO