jueves, 8 de octubre de 2015

La Fundación de Iglesias propuso a Chávez crear el Museo del “genocidio” español en América

El proyecto de la Fundación de los líderes de Podemos pretendía contrarrestar las críticas por la violación de derechos humanos en Venezuela. CEPS sugirió a Chávez que identificara a sus opositores como "delincuentes comunes" y "terroristas internacionales"
Estudiantes venezolanos se manifiestan en apoyo al líder opositor Antonio Ledezma, el pasado mes de febrero
 
La Fundación de Pablo Iglesias propuso al presidente venezolano Hugo Chávez crear un Museo dedicado a rememorar el “genocidio” de los pueblos indígenas americanos a manos de los colonizadores españoles, con el fin de contrarrestar las críticas de organizaciones internacionales independientes sobre la violación sistemática de derechos humanos cometidas en Venezuela.
Es decir, se trataba de mantener viva la memoria de crímenes cometidos en América hace 500 años, como cortina de humo para evitar que los medios de comunicación hablaran sobre los crímenes cometidos durante una década por el régimen chavista.
Durante años, la Fundación CEPS remitió a Hugo Chavez argumentarios para justificar públicamente la detención de periodistas y líderes de la oposición, presentándolos ante la opinión pública como “delincuentes comunes” y “terroristas”.
El Gobierno venezolano pagó 3,7 millones de euros entre 2004 y 2012 por esta labor de “asesoramiento” a la Fundación de la que formaban parte los mismos líderes que luego fundaron Podemos, como Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Íñigo Errejón, Luis Alegre y Carolina Bescansa. Una cifra que se eleva a 4,2 millones de euros si se añaden los informes elaborados en 2013 y 2014.
El Gobierno de Caracas se vio en apuros en enero de 2011, cuando la organización internacional Human Rights Watch (HRW) emitió un duro informe que recogía numerosos casos de violación de derechos humanos por parte del Ejecutivo de Chávez.

¡Financiados por Coca Cola!

En un informe emitido el 29 de enero de 2011, la Fundación de los líderes de Podemos aportó al presidente venezolano argumentos para identificar a esta ONG con la “extrema derecha norteamericana” que “instrumentaliza los derechos humanos como arma arrojadiza contra los procesos revolucionarios impulsados en Nueva América”.
Aunque para ello tuviera que recurrir a una alambicada teoría conspiranoica explicando que Human Rights Watch (HRW) recibe “financiamiento de instituciones y fundaciones de Washington, además de multinacionales con intereses imperialistas como Time-Warner, Coca Cola, Citigroup, la Open Society Institute del multimillonario especulador George Soros y la Fundación Ford, que es uno de los frentes culturales de la CIA”.
De este modo, la Fundación de Pablo Iglesias ofrecía al Gobierno de Hugo Chávez la coartada perfecta para seguir vulnerando las libertades y los derechos humanos en su país, haciendo oídos sordos a las denuncias internacionales.
Pero el mismo informe firmado por la Fundación CEPS el 29 de enero de 2011 plantea otras dos “recomendaciones” especialmente llamativas, igualmente encaminadas a contrarrestar este tipo de críticas al régimen chavista.
Por un lado, propone crear un Museo de la Memoria y Dignidad de los Pueblos de Nuestra América, como espacio divulgativo para dar a conocer “la violación de derechos humanos” en el Continente durante “la conquista española, su colonización y genocidio”. El mismo museo debía reflejar también los supuestos crímenes cometidos por el “imperialismo ejercido por EEUU”.

La ‘guerra sucia’ de EEUU

La segunda recomendación de CEPS consiste en crear “una Comisión de Justicia y Verdad que se encargaría de investigar las sistemáticas violaciones de los Derechos Humanos” acaecidas en Venezuela… durante la IV República (1956-1999), es decir, en el período político inmediatamente previo a la llegada de Hugo Chávez al poder.
El informe propone crear esta comisión “formada por juristas nacionales y personalidades de relieve internacional” mediante un decreto del propio presidente Chávez, para investigar las “torturas, desapariciones, ejecuciones extrajudiciales y otras violaciones de derechos humanos que fueron prácticas generalizadas de varios Gobiernos en el marco de la guerra sucia promovida por EEUU en todo el hemisferio”.
El documento elaborado por la Fundación de Pablo Iglesias apenas deja lugar a dudas sobre su intención: se trataba de investigar y denunciar los crímenes cometidos antes de que Chávez llegara al poder -incluso 500 años antes, en el caso del Museo del genocidio de la colonización española- para acallar las críticas sobre la violación de derechos humanos cometidas por su propio régimen.
La Fundación CEPS planteó la misma estrategia en otros casos similares. Actuando como auténticos comisarios políticos, los “asesores” de CEPS alertaron el 21 de enero de 2011 al Gobierno de Hugo Chávez de que “más de 40 organizaciones latinoamericanas” tenían previsto celebrar durante el fin de semana actos de protesta en varias ciudades del planeta (entre ellas, en Madrid, Londres, París, Roma, Nueva York, Washington y Los Ángeles) para denunciar la falta de libertades en Venezuela.

Detenida por publicar una sátira política

Para contrarrestar estas críticas, la Fundación de Pablo Iglesias recomendó al presidente Chávez que “realizara algún tipo de declaración vinculando estas movilizaciones a la campaña de terrorismo mediático imperialista” organizada supuestamente contra él por el Gobierno de Estados Unidos.
El semanario venezolano Sexto poder publicó el 20 de agosto de 2011 un reportaje satírico titulado Las mujeres de Chávez en el poder, ilustrado con un fotomontaje en el que cinco mujeres que ocupaban destacados cargos públicos en la Administración venezolana (entre ellas, la Defensora del Pueblo, la fiscal general del Estado y la presidenta del Tribunal Supremo) aparecían caracterizadas como bailarinas de un cabaret. Algo que no pasaría de ser un chiste de mal gusto en cualquier democracia.
Pocas horas después de que la publicación saliera a la calle, grupos de simpatizantes chavistas organizaron un acto “espontáneo” de repudio ante la redacción de la revista. A continuación, la subdirectora del semanario, Dinora Girón, fue detenida por agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) -la Policía política del Gobierno de Chávez- acusada de un delito de “instigación al odio, tipificado en el artículo 285 del Código Penal venezolano”.
La Fundación de Pablo Iglesias se encargó de remitir al Gobierno de Caracas un “argumentario” que le permitiera justificar ante la opinión pública la detención exprés de la periodista.

“Testaferros de las mafias cubanas”

El documento redactado por los asesores españoles señala que la publicación del reportaje satírico constituye “>una temeraria operación política promovida desde factores delictivos, mediante la cual intentan valerse de la libertad de expresión venezolana para violar las leyes, ofender gravemente al Estado, a sus instituciones y servir como vulgar instrumento de ataque contra la democracia”.
Todo un canto a la libertad de expresión. En su informe, la Fundación CEPS se encargaba de criminalizar tanto a los periodistas que trabajaban en la revista (a los que califica como “delincuentes”), como a sus editores, al sugerir que reciben “financiamiento exterior a través de empresas inmobiliarias de testaferros de las mafias cubano-estadounidenses, mantienen una extraña conexión entre la derecha venezolana y la delincuencia común”.
En los dos casos citados, las “recomendaciones” planteadas por la Fundación de Pablo Iglesias al Gobierno de Hugo Chávez consisten en calificar de “delincuentes” a los periodistas que critican su régimen y en identificar como “terroristas” a los opositores que denuncian la falta de libertades en su país.
Lejos de defender las libertades, la Fundación de los líderes de Podemos se dedicó a criminalizar a quienes las reivindicaban y a lavar la imagen del régimen que pagó más de 4,2 millones de euros por sus carísimos informes de “asesoramiento”.
Fuente:okdiario.com

Pablo Iglesias y la extraña historia de las visitas de su coche a presos de ETA.

EL ‘RASTRO’ DEL CLÍO AZUL A NOMBRE DE LA MADRE
El Clío que conduce el líder de Podemos ha quedado registrado en el acceso a la cárcel de Estremera. También aparece su nombre, pero aunque el vehículo sí era, el político fue identificado… en Rascafría
Foto: El líder de Podemos, Pablo Iglesias, al volante de su Renault Clío. (Foto: Marta Sánchez)
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, al volante de su Renault Clío. (Foto: Marta Sánchez)
Todo el mundo que conoce bien a Pablo Iglesias Turrión, líder de Podemos,sabe que se mueve con un desfasado Renault Clío de color azul que está a nombre de su madre, María Luisa. El coche tiene 12 años, muchos kilómetros, y suele ser conducido por varias manos porque Pablo es de esos tipos a quienes no les importa dejar su vehículo a los buenos amigos. Generalmente, el conocido que te pide el auto te suele decir para qué lo necesita. Es lo normal, aunque también corres el riesgo de que tu generosidad sea tal que solo dejes las llaves y no preguntes nada más.
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Por eso, cuando El Confidencial tuvo acceso a unos papeles que revelaban que el coche de la madre de Pablo Iglesias había accedido, al menos en tres ocasiones durante el año 2014, a la prisión madrileña de Estremera, con documentación anexa de los ocupantes del vehículo en una de esas visitas, intentó preguntar al líder de Podemos por qué aparecía su nombre y su DNI como una de las personas que iban en la parte delantera del Clío que entró en el centro penitenciario.
La base de datos SIGO recoge todos los incidentes de un vehículo: multas, peajes, controles de carretera, intentos de robo e incluso acceso a prisiones
La información procedía de la base de datos SIGO, el Sistema Integrado de Gestión Operativa, Análisis y Seguridad Ciudadana que controla la Guardia Civil,una especie de gran hermano que, entre otras muchas cosas, registra todos los incidentes de un vehículo: las multas que acumula, cada vez que pasa por un peaje, si ha denunciado algún intento de robo, si ha sido parado en un control de carretera de la Benemérita o si, por ejemplo, ha accedido a un centro penitenciario. La información recogida en esta base de datos es, en principio, muy difícil de manipular o alterar. “Prácticamente imposible”, señalan fuentes de la Guardia Civil.
Cinco eran las personas que en teoría fueron identificadas en el acceso a la prisión de Estremera: Pablo Iglesias, Íñigo Errejón (número dos de Podemos),un periodista del diario ‘Gara’, la novia de este y un amigo. En teoría, los cinco tuvieron que dar sus datos en el “control de acceso e identificación de familiares del interno…”. El recluso era un preso de ETA, detenido en Francia a finales de 2012 y condenado en 2015 a cinco años de prisión.

Ellos lo niegan

Un portavoz de Podemos asegura a El Confidencial que Iglesias y Errejón jamás han pisado una prisión, y mucho menos para ver a un preso de ETA. Y es verdad. Tanto fuentes del Ministerio del Interior como de Instituciones Penitenciarias han explicado que Iglesias y Errejón no han entrado ni a Estremera ni a ninguna otra prisión española. No pasa lo mismo con su coche.
El vehículo ha ido a la cárcel de Estremera. Y varias veces. Así lo refleja la base de datos SIGO. El mismo portavoz de Podemos añade que Iglesias ha dejado su coche en alguna ocasión al periodista de ‘Gara’, amigo personal del líder de Podemos. Y el periodista, sin querer entrar en detalles, afirma que ha ido varias veces a Estremera porque tiene amigos recluidos allí. Lo demás es falso, concluye. Los papeles han circulado por varias redacciones, intentando apuntalar la teoría de que Iglesias y Errejón, los dos principales líderes de Podemos, habían entrado en este centro penitenciario, famoso últimamente porque allí está recluido el cerebro de la trama Púnica, el empresario David Marjaliza. El coche también habría visitado la prisión de Logroño, donde está recluido Arnaldo Otegi, líder de la izquierda ‘abertzale’.
¿Por qué aparecen entonces Iglesias y Errejón, con su DNI, la matrícula del coche de la madre y el número de bastidor del vehículo en el control de acceso a la prisión? ¿Manipulación o error? Los papeles revelan que la base de datos SIGO registró el Renault Clío de Pablo Iglesias en un control de carretera de la Guardia Civil que el vehículo pasó en Rascafría, en la sierra norte de Madrid. Un control registrado como incidente previo a la primera visita a Estremera.

Dos controles

En el trayecto de Madrid a Rascafría, Pablo Iglesias e Íñigo Errejon fueron parados e identificados en dos controles de carretera distintos, lo que provocó incluso el malestar de ambos, según fuentes consultadas. Tras su visita a Rascafría, Iglesias le dejó el coche al periodista, que al parecer visitó Estremera. No se sabe cómo, ni por qué, la identificación en una carretera de Rascafría quedó registrada junto a la visita de Estremera como si se tratase del mismo incidente, cuando en realidad fueron dos con protagonistas diferentes.
El Confidencial ha intentado sin éxito hablar directamente con los dos principales protagonistas, Errejón e Iglesias, y completar así el relato rocambolesco del Renault Clío azul, una historia llena de medias verdades, papeles a medias y versiones que cambiaban sobre la marcha. Por cierto, los papeles de SIGO revelan que alguien intentó robar el coche de Iglesias en Rivas-Vacimadrid. Uno de los tres intentos de robo que ha sufrido el famoso Clío.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Compromís pide que deportistas como Pau Gasol no puedan jugar con España

 
La victoria de España en el Eurobasket, donde emergió la figura de Pau Gasol por encima de todos, debió inspirar la proposición no de ley que Compromís presentó al día siguiente en las Cortes Valencianas.

Firmada por la diputada ilicitana Mireia Mollà, la coalición insta al Consell para que a su vez reclame al Gobierno de España que realice las modificaciones legales oportunas para garantizar que los deportistas «que no tengan residencia fiscal en España no puedan competir bajo la bandera española». Pau Gasol tributa en Estados Unidos, donde trabaja.

La segunda parte de su propuesta también insta a que el Consejo Superior de Deportes «condicione las subvenciones que otorga a las entidades que participan a nivel internacional a que todos los deportistas que representan a una federación o a una entidad española tengan la residencia fiscal en el Estado español».


Inversión pública
La argumentación de Compromís se basa en que, a su juicio, desde los Juegos Olímpicos de Barcelona, España «se ha convertido en un país de éxito en el deporte gracias a la inversión públicarealizada en este sector que facilita poder contar con deportistas españoles que acaparan premios internacionales».

Denuncian que «es triste que esa inversión no tiene reflejo en el pago de impuestos por parte de algunos deportistas que disfrutan de éxito, a pesar de lucir la bandera española en las competiciones que participan y sonar el himno español, cuando son premiados».

El texto registrado en las Cortes el pasado lunes también lamenta que «bajo la excusa de no encontrarse en suelo español 183 días al año, a pesar de estar compitiendo en nombre del Estado español, no pagan IRPF en este país, dejando de contribuir al mantenimiento del Estado del bienestar y en especial del deporte que requiere de fondos públicos para recoger éxitos».

El escenario dibujado por Compromís impactaría de lleno en la línea de flotación de las selecciones nacionales más laureadas, como es el caso de la de fútbol y la de baloncesto.

En el caso de la recién proclamada campeona de Europa, el jugador más dominante del torneo, Pau Gasol, no podría jugar con España al tener fijada su residencia fiscal en Chicago, donde actualmente juega con los Bulls (desde la pasada temporada).

La NBA
Gasol no es el único integrante de la selección que tributa allí, ya que su compañero de equipo Nicola Mirotic está en la misma situación, y otros integrantes del combinado nacional que podrían estar en los juegos Olímpicos de Río de Janeiro el próximo año, como Marc Gasol, Serge Ibaka, Ricky Rubio o José Manuel Calderón, también andan inmersos desde hace varias temporadas en la NBA.

Allí tributan aproximadamente (dependiendo del Estado en el que lo hagan) entre un 45% y un 55% del sueldo bruto que perciben. Ninguno de ellos cumple el requisito de estar en territorio español al menos 183 días, por lo que solo tributarían en España a un tipo del 25% las rentas obtenidas en suelo nacional.
La Premier League
La propuesta de Compromís también privaría a España de poder contar en sus filas con la pléyade de jugadores que han decidido emigrar a la Premier League y que también tributan en las islas británicas aproximadamente con el 50% del sueldo bruto que perciben.
En este caso encontramos a jugadores como los ex del Valencia David Silva y Juan Mata, a David de Gea, Diego Costa, Santi Cazorla, Cesc Fábregas, todos ellos en la Premier. Tampoco podrían jugadores que están en Italia como Raúl Albiol y José Callejón, y otros como Iker Casillas que esta temporada se ha enrolado en el Oporto portugués.

Otros casos son los de los pilotos de Fórmula Uno como Fernando Alonso, que tributó durante algún tiempo en el extranjero –aunque ahora ya lo hace en España–, o Carlos Sainz.

La propuesta de Compromís es superficial y no entra a analizar los posibles convenios con otros países para establecer la residencia fiscal según parámetros como los días, el pago de la luz, la vivienda habitual o la residencia familiar, entre otros factores, que sí se contemplan en los diferentes regímenes tributarios. El texto de los nacionalistas, de máximos, no tiene zonas grises para la interpretación y solo contempla el blanco o el negro: tributar en España para poder representar a nuestro país o tributar en el extranjero y tener la prohibición para hacerlo, según una nueva disposición normativa –que tampoco se detalla en la proposición no de ley– impulsada por la coalición.

Fuente: ABC

martes, 6 de octubre de 2015

El PSOE coloca al hijo del número dos de Susana Díaz en la Diputación de Cádiz

 
El portavoz del Grupo Popular en la Diputación gaditana, José Loaiza, ha criticado «el nepotismo que la presidenta de la institución provincial, Irene García, demuestra al continuar recuperando las prácticas más reprobables del socialismo gaditano cada vez que gobierna, tras contratar como asesor al hijo del secretario de Organización del PSOE Andaluz, Juan Cornejo».

Loaiza ha expresado en un comunicado que «esta muestra de nepotismo no representa un tiempo nuevo, como pregona Irene García, sino una manera de gobernar que lamentablemente ya se conoce en esta provincia cada vez que el PSOE está al frente de las instituciones».

En este sentido, ha asegurado que el gobierno del PSOE «genera menos transparencia, derroche, nepotismo y defensa de los intereses ligadas al partido y sus siglas por delante de los problemas del conjunto de los ciudadanos». «Irene García ha sacado a pasear los fantasmas de los Aído y los Pizarro a las primeras de cambio», ha agregado.


Hijo del número tres del PSOE-A
El Boletín Oficial de la Provincia ha publicado este viernes el nombramiento como asesor técnico de Juan María Cornejo, hijo del número tres del PSOE andaluz, secretario local del PSOE de Medina e integrante de la lista municipal con la que concurrió el PSOE de Medina a las pasadas elecciones municipales.

El dirigente popular ha indicado que Irene García «no ha tardado ni un mes y medio en evidenciar falta de discurso, falta de proyecto y, lo que es peor, ningún complejo en incrementar el coste de la administración, tirando con pólvora ajena, y la obligación de cumplir con los suyos, de hacer favores a los que hacen prevalecer sus apellidos en el aparato del partido desde Sevilla».

Loaiza ha asegurado que García «ha dilapidado el crédito con el que asumió el cargo de presidenta en un tiempo récord y lamenta que tenga que congraciarse con el PSOE andaluz a costa de una administración que ha pasado de representar a todos los gaditanos a estar al servicio de un partido político».

Además, ha señalado que la presidenta de la Diputación «sigue la estela de otros destacados dirigentes de Podemos en la provincia y en otras ciudades de España, colocando a personas afines y a familiares». «La nueva política de izquierdas es, en realidad, la más rancia política de izquierda que llevamos sufriendo en Cádiz y Andalucía», ha advertido.

Dar «marcha atrás»
Así las cosas, el portavoz popular ha instado a la presidenta de la Diputación a «reflexionar y dar marcha atrás en su política de contratación».

En este sentido, ha añadido que «quedan todavía nombramientos y en los primeros que ha llevado a cabo ha demostrado una falta absoluta de coherencia con el discurso buenista que mantiene». Asimismo, agrega que confía en que «no haya nuevas sorpresas desagradables» en los próximos nombramientos.

La contratación del hijo de Juan Cornejo «se suma a una modificación de la Relación de Puestos de Trabajo que incrementa el número de técnicos en la dirección de la Diputación y que incrementará el coste de la organización administrativa en 1,1 millones de euros a partir de 2016 y la mitad en 2015», ha concluido.


Fuente: ABC

lunes, 5 de octubre de 2015

POESÍA DE GÓNGORA

TRAS LOS ÚLTIMOS RECUENTOS EN LAS ELECCIONES AUTONÓMICAS DE CATALUÑA, HA VISTO LA LUZ UN MANUSCRITO ORIGINAL DE GÓNGORA QUE OS MUESTRO.

 SE TRATA DE UN VERSO MUY CORTO SOLO DE CUATRO LINEAS , EN EL QUE AÚN SIENDO DE MÉTRICA EXIGUA, NUESTRO INTELIGENTE Y MORDAZ POETA SE EXPRESA CON UNA CLARIDAD Y PROFUNDIDAD DE IDEAS, EXQUISITA Y MERIDIANA, FUERA DE LO COMÚN, PROFUNDIZANDO AMPLIAMENTE EN SU CORRECTISIMO CONTENIDO CUYA VERDAD ESTA FUERA DE TODA DUDA.


Una edil de Podemos, imputada por estafar a inmigrantes

En el caso Eurowork se estafó 2,5 millones a 5.000 inmigrantes latinoamericanos.
Miembros de la marca blanca de Podemos/Facebook Podemos Puerto Real
 
La delegada de Hacienda de la localidad gaditana de Puerto Real, de la formación Sí se Puede, Mónica González, está procesada por la Audiencia Nacional por una supuesta estafa millonaria a inmigrantes sudamericanos.
La número cuatro de la marca blanca de Podemos está implicada en el caso Eurowork, en el que presuntamente se estafó alrededor de 2,5 millones de euros a 5.000 inmigrantes sudamericanos.
 
La entidad les prometía el visado y un puesto de trabajo en España a cambio de 465 euros. Posteriormente este dinero llegaba a la filial española, cuya administradora única era la propia González.

Así se gestó la trama

La empresa llegaba a emitir un recibo con un compromiso de devolución en caso de no lograr un empleo en tres o seis meses, dependiendo del caso. Pocos fueron los afortunados, y muchos los perjudicados.
La filial no daba respuestas claras a los afectados. “Estamos tramitándolo y va lento” o “el INEM no nos ha enviado aún la documentación”, fueron algunas de las excusas que recibieron. Los perjudicados empezaron a sospechar. Algunas de las filiales en Latinoamérica empezaron a cerrar y todo se centralizó en Madrid, filial en la que trabajaba la concejal podemita.
Las primeras denuncias empezaron a aparecer y pronto alcanzaron las 5.000 y los responsables de Latinoamérica señalaron a Madrid como lugar donde iba a parar todo el dinero, administrado por Mónica González.
En declaraciones al Diario de Cádiz, González se ha autodefinido como “una estafada más” y ha negado ser partícipe del engaño, ya que no tenía acceso a los pagos ni a las cuentas de Eurowork.

González continúa en el cargo

En cuanto a su situación actual como concejal, González ha señalado que entiende lo que dice el programa ético de su formación y ha indicado que “firmé una carta con mi renuncia desde el primer día poniendo siempre de la mano de nuestras asambleas esa decisión, con base siempre a una imputación por la apropiación o la estafa en el ejercicio de un cargo público, y yo lo que he cometido es el error de confiar en una persona cuando acabé la carrera y hace diez años”.
González no es la única edil investigada judicialmente en el gobierno de Puerto Real, ya que también la Fiscalía ha enviado a la Audiencia Nacional la denuncia por los mensajes ofensivos que dejó en redes sociales otro edil de Podemos, Juan Antonio Pontones, en los que llegó a elogiar a los GRAPO y a desear la muerte de policías.
 
 

viernes, 2 de octubre de 2015

Compromís prohíbe el himno de España en las procesiones de Sueca(Valencia)


 
El afán de la nueva izquierda por atacar los símbolos nacionales no cesa. Primero fue su intención de convocar un referéndum para someter a consulta si se prohíbe la Fiesta nacional en las fiestas patronales de la localidad valenciana de Sueca y ahora ha llegado el veto al himno de España en las procesiones

Raquel Tamarit, la alcaldesa antitaurina de Compromís en este municipio, en un claro desafío a la legislación vigente sobre el protocolo y el respeto debido a los símbolos de la Nación y del Estado -entre los que se incluyen por supuesto el himno, la bandera y la persona del Rey- ha ordenado a las bandas municipales que dejen de tocar la Marcha Real, algo que se ha hecho históricamente. El himno de España se cambiará por otras partituras, a pesar de que la tradición manda que este sea escuchado tanto a la entrada como a la salida de las tallas religiosas de un lugar.



El Partido Popular, por su parte, ha denunciado que ya en la última procesión que tuvo lugar en el municipio no se escuchó el himno. En el Ayuntamiento se hacen los suecos y justifican la situación argumentando que están trabajando en la elaboración de un nuevo protocolo para los actos institucionales y prefieren que hasta entonces no se interprete el himno.

Tamarit milita en Compromís, una coalición en la que se integra el Bloc. Esta formación plantea entre sus objetivos "alcanzar la plena soberanía nacional del pueblo valenciano y su plasmación legal mediante una Constitución valenciana que contemple la posibilidad de una asociación política con los países con los que compartimos una misma lengua, cultura e historia".


Fuente: LaGaceta