miércoles, 13 de septiembre de 2017

Multinacionales de EEUU avisan de que pueden dejar la sede en Cataluña en 24 horas

 

Multinacionales de EEUU avisan de que pueden dejar la sede en Cataluña en 24 horas
Las sedes en Cataluña de las filiales de las multinacionales de Estados Unidos están en riesgo tras la inseguridad jurídica generada por el desafío de la Generalitat. Las asociaciones que agrupan a los ejecutivos de multinacionales de EEUU y Alemania avisan de que tendrán que tomar decisiones, si se consuma la actual violación de la legalidad en Cataluña.
El presidente de la Cámara de Comercio de EEUU en España, Jaime Malet, aseguró ayer a EL MUNDO que conoce "montones de empresas que dejarían su sede en Cataluña para evitar cualquier situación de ilegalidad". Su asociación agrupa a las principales multinacionales de EEUU con filiales en España y asegura que muchas de ellas disponen de "un plan de contingencia, de un botón rojo, para poder cambiar de sede en 24 horas".

"Los cuarteles generales de las grandes empresas de EEUU preguntan qué está sucediendo con Cataluña y es muy difícil la explicación. Pero no es sólo su caso. La información de que hay preparativos para cambiar de sede por si se produce un escenario indeseado no me llega sólo de multinacionales, también de empresas grandes o medianas con sede en Cataluña", asegura Malet, que declina dar nombres.
En la Cámara de Comercio de EEUU en España también participan como socios empresas españolas con intereses en EEUU y grandes despachos de abogados están ofreciendo asesoría legal para poder activar cambios rápidos de sede. La Ley de Sociedades Anónimas reformada por el ministro de Economía, Luis de Guindos, faculta cambios de domicilio social con el simple acuerdo del consejo de administración, sin necesidad de esperar a convocatorias de juntas de accionistas, según recuerda Malet.
El presidente de esta asociación jamás habla sin la aprobación de su junta directiva y está trasladando un mensaje de honda preocupación entre sus asociados y la advertencia clara de cambio de sede no sólo en caso de declaración unilateral de independencia, sino de intentos de la Generalitat de imponer una legalidad distinta de la del Estado. "Las empresas no aceptarían pagar el Impuesto de Sociedades a la Agencia Tributaria Catalana", pone como ejemplo. El propio Malet declaró también ayer al programa televisivo Espejo Público que el intento de cobrar impuestos al margen del Estado «sería una línea roja» para sus asociados.
Por su parte, el presidente del Círculo de Ejecutivos de habla alemana, Albert Peters, aseguró ayer a este diario que sus asociados tampoco aceptarán ilegalidades. "Creemos en la economía catalana, pero lo más importante para nosotros es el respeto a la legalidad, al Estado de Derecho", afirma Peters.
Esta asociación ya alzó la voz en 2014 frente al 9-N y prevé emitir una declaración el próximo día 15 tras invitar a su sede al ex ministro socialista Josep Borrell para que explique su libro Las cuentas y los cuentos de la independencia.
"Queremos que Cataluña siga en España con un acuerdo entre el Gobierno central y la Generalitat", afirma Peters. La dinámica economía catalana y su mercado de más de 7 millones de habitantes es atractivo para las multinacionales de EEUU y Alemania, pero siempre integrado en el aún más grande y atractivo mercado español.
"No nos gusta lo que está haciendo la Generalitat, pero comprendemos que hay que escuchar a los millones de catalanes que quieren la independencia, por eso llamamos a todas las partes a un acuerdo. Aún tenemos la esperanza de que sea posible antes del 1 de octubre. Si no lo hay, se producirá una situación imposible. Apelamos a la responsabilidad de todos", asegura el ejecutivo alemán, presidente de la auditora Rodl&Partners.
EL MUNDO

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