lunes, 5 de septiembre de 2016

Los partidos vuelven a hacer caja: se repartirán 150 millones en un año si hay terceras elecciones

 

Detalle de las papeletas en el Centro Cultural Volturno (Pozuelo de Alarcón), donde ha votado Pedro Sánchez. (Foto: EFE)
  
Un fracaso de la clase política, pero también una nueva oportunidad de hacer caja para los partidos. Si finalmente los españoles tienen que volver a las urnas el próximo mes de diciembre, los partidos políticos se habrán repartido cerca de 150 millones de euros en subvenciones del Ministerio del Interior en un solo año, gracias a la celebración de tres elecciones generales consecutivas: las del pasado 20D, las anticipadas del 26J y las previstas para el próximo mes de diciembre.
Tan sólo en las elecciones generales del 20D, los partidos se repartieron alrededor de 48 millones de euros en subvenciones. Se trata de una estimación inicial, ya que el Tribunal de Cuentas aún no ha publicado su informe de fiscalización correspondiente a aquellos comicios.
Al PP le habrían correspondido 16,8 millones de euros: 12,5 millones por los votos y escaños obtenidos y otros 4,3 millones por el envío de papeletas a los electores. Con un resultado de 90 escaños en el Congreso, al PSOE le corresponderían un total de 15,5 millones (incluyendo 4,3 millones por el envío de papeletas).
La subvención correspondiente a Podemos y sus confluencias sumaría 7,7 millones, mientras que Ciudadanos (que en aquella ocasión logró 40 escaños) recibiría 4 millones de euros. A ERC le habrían correspondido 1,4 millones.

El agujero de Izquierda Unida

La otra cara de la moneda se encuentra en formaciones políticas como Democràcia y Llibertat (antes se llamaba Convergència y ahora Partido Demócrata Catalán) e Izquierda Unida: en ambos casos, sus resultados no cumplieron las expectativas y por tanto la subvención recibida no cubre la totalidad de sus gastos de campaña.
En el caso de la formación independentista catalana, habrá recibido algo menos de dos millones de euros de subvención, mientras que Izquierda Unida obtuvo sólo 200.000 euros. Algo que ha dejado un agujero de más de dos millones de euros en las arcas de la coalición comunista, hoy integrada en Unidos Podemos.
En total, 48 millones de euros en subvenciones tan sólo en los comicios generales del pasado 20 de diciembre. Una cifra que hay que multiplicar ahora por tres, con la convocatoria sucesiva de tres elecciones generales en un sólo año: en total, cerca de 150 millones.
El Ministerio del Interior paga estas ayudas a los partidos para cubrir sus gastos de campaña electoral por distintos conceptos. Las formaciones políticas reciben 21.167,64 euros por cada escaño conseguido en el Congreso y en el Senado. A ello hay que sumar otros 0,81 euros por cada voto recibido (siempre que el partido haya obtenido al menos un diputado) y otros 0,32 euros por voto, por cada candidato que obtenga un escaño en el Senado.
 
 

El envío de papeletas a los electores

Interior abona además a los partidos una subvención para sufragar el gasto de envío de papeletas: 0,18 euros por elector en cada una de las circunscripciones a las que presente candidatos. Esto supone una cifra de 4,3 millones de euros para cada uno de los tres grandes partidos (PP, PSOE y Podemos), que presentan listas en la práctica totalidad de las circunscripciones provinciales. Todo ello, con algunos límites: la subvención nunca podrá superar el gasto real realizado por cada partido en campaña, una vez fiscalizado por el Tribunal de Cuentas.
En las pasadas elecciones anticipadas del 26J, Ciudadanos planteó una propuesta para reducir drásticamente los gastos de campaña, mediante medidas como realizar un solo envío con las papeletas de todos los partidos. Al final, el acuerdo no fue posible y cada formación política anunció su propio compromiso para reducir sus gastos.
Ahora, si se confirma la celebración de elecciones anticipadas en diciembre, los partidos se repartirán otros 50 millones de euros en subvenciones.

Nueve citas electorales en tres años

Un gasto que no deja de crecer si se tiene en cuenta que, en tan sólo tres años, los partidos han concurrido a nueve consultas electorales, una media de tres cada año: las elecciones europeas del 25 de mayo de 2014 (en las que Podemos irrumpió por primera vez como fuerza política), las elecciones andaluzas del 22 de marzo de 2015, dos meses después las elecciones autonómicas y municipales del 24M, las catalanas del 27 de septiembre de 2015, las generales del 20D, las elecciones anticipadas del 26J de 2016, las gallegas y vascas convocadas para el próximo 25 de septiembre, y previsiblemente las elecciones generales anticipadas del próximo mes de diciembre.
Nueve convocatorias electorales en tan sólo tres años, para un país paralizado cuyos partidos políticos se muestran incapaces de investir a un presidente y formar Gobierno desde el pasado mes de diciembre.

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