sábado, 27 de diciembre de 2014

No hay ninguna Catedral lo bastante grande como para tapar la corrupción en Andalucía

PSOE e IU recurren a la cristianofobia para ocultar sus escándalos

    
Ayer supimos que en pleno día de Nochebuena la Junta de Andalucía amenazó a la Iglesia con expropiar la Catedral de Córdoba, templo que pertenece a la Iglesia Católica desde 1236, que ya había sido propietaria de la Basílica de San Vicente, a su vez derribada por los musulmanes en 786 para construir una Mezquita convertida en Catedral hace ocho siglos.
Intentar robarle la Catedral a la Iglesia también es corrupción política
En marzo ya contesté aquí las mentiras y estupideces que está empleando la Junta andaluza en su agresión a la libertad religiosa y al derecho de propiedad de la Iglesia sobre sus templos. Obvia decir que estamos ante un caso de corrupción más de los que afectan al gobierno izquierdista andaluz, formado por PSOE e Izquierda Unida, porque no hay forma de corrupción más burda y despreciable que la del político que se cree con derecho a abusar de su poder para pisotear los derechos que se comprometió a respetar para ocupar su cargo. Este ataque a la Iglesia no es ninguna novedad en una izquierda que nunca ha disimulado su cristianofobia. Recordemos, de hecho, que el PSOE y el Partido Comunista de España -que sigue siendo el núcleo central de IU- fueron los responsables hace 70 años de una brutal persecución anticatólica, que se saldó con miles de sacerdotes, religiosos y laicos católicos torturados y asesinados, cientos de monjas violadas, y numerosos templos y centros católicos saqueados e incendiados.
Objetivo: que no se hable de la “casta” corrupta que gobierna en Andalucía
Pero en la descarada campaña de la Junta de Andalucía para asaltar la Catedral de Córdoba hay algo más que el casposo odio de la izquierda española a los católicos. Intentar apropiarse de un templo católico para introducir en él la práctica del Islam (ésa es la excusa del gobierno andaluz, que sin embargo prohibió las ceremonias judías en la Sinagoga de Córdoba tras apropiársela) no deja de ser un colosal disparate jurídico, pero cabe adivinar algo más detrás de ello. Hay que señalar que la Justicia viene destapando un multimillonario escándalo de corrupción en la Junta, que podría sacar a la luz una trama de financiación irregular tanto del PSOE como de IU en Andalucía. Con el auge de Podemos, al PSOE y a IU les interesa presentarse como los más cristianofóbicos del barrio para no perder al electorado de ultraizquierda que parece optar por Pablo Iglesias, pero aún les interesa más no aparecer como una “casta” salpicada por los escándalos políticos hasta la coronilla. Saben que cuanto más ruido hagan con su campaña anticatólica, menos se hablará de sus corruptelas. La realidad, antes bien, es que la montaña de corrupción en que se ha convertido la Junta andaluza es ya tan colosal que la Catedral de Cordoba no es lo bastante grande como para taparla. No servirían para ocultarla ni siquiera todas las Catedrales de España si consiguiésemos apilarlas una encima de otra. Para lo único que sirve este miserable asalto a una Catedral es para aumentar los índices de corrupción y también los de intolerancia anticatólica en Andalucía. Y de ambos, tarde o temprano, tendrán que acabar rindiendo cuentas los miembros de la banda que actualmente gobierna esa región.
Fuente:CONTANDOESTRELAS

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