lunes, 15 de septiembre de 2014

Los 14 errores que casi todos cometemos todos los días en la ducha

¿Cuál es la temperatura ideal del agua? ¿Esponja sí o esponja no? ¿Qué pasa si me ducho dos veces al día?

"El agua templada es la mejor opción, porque no reseca la dermis"

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya se ha preocupado por diseñar la ducha perfecta, que no debería exceder nunca de los 5 minutos de duración ni de los 95 litros de agua.
Pero, según la última encuesta realizada en España por la empresa de grifería Hansgrohe, el 91 % de nosotros hace caso omiso a esta recomendación. El 42 % de la población se ducha a diario y durante más de 10 minutos.

Como recoge Marta Cámara en 'El País', las mujeres son las que más agua gastan: el 13 % permanece en la ducha más de 20 minutos de manera habitual, frente al 3 % de hombres que superan ese tiempo. El dispendio de agua se ve, sin embargo, compensado por los que se duchan menos de tres veces por semana (1 de cada 4 españoles).
Pero dejando a un lado las cuestiones de sostenibilidad, la doctora Elena de las Heras, dermatóloga del Hospital Ramón y Cajal y miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), enumera otro tipo de errores que cometemos en la ducha y que afectan directamente a nuestra piel. Estos son los más frecuentes:
  • 1. Subir la temperatura. Tendemos a regular el termostato hasta confortables temperaturas elevadas, que nos ayudan a entrar en calor sin quemar la piel. Pero no es la alternativa idónea. "El agua templada es la mejor opción, porque no reseca la dermis", aconseja la dermatóloga de The Lab Room. Se considera agua templada alrededor de los 30 ºC. En torno a 24 ºC es fresca; y caliente, a partir de los 38 ºC.
  • 2. Abusar del jabón. Los geles con jabón eliminan el manto ácido de la piel. La doctora recomienda buscar fórmulas “sin”, los llamados syndets, que respetan la capa hidrolipídica que recubre la piel. La mayoría de los productos de ducha de farmacia responden a esta demanda.
  • 3. Repetir. Ducharse más de una vez al día (normalmente, el gimnasio o trabajos excesivamente físicos obligan) tampoco es bueno. En ese caso, como señala la especialista, “hay que intentar que la segunda ducha sea lo más rápida posible y sin gel".
  • 4. Despistar al pH de la piel. “Tendencias como las de usar jabón Lagarto, de pH alcalino, solo sirven para marear nuestro equilibrio ácido”, alerta Elena de las Heras. El pH es el grado de acidez de una sustancia, y el de la piel varía entre 4,5 y 5,9. El nivel del agua es de 7, y corresponde compensar este desajuste con geles o jabones que contengan un pH en torno a 5.
  • 5. Utilizar productos excesivamente perfumados. Como indica la dermatóloga, “pueden producir alergias o dermatitis en las pieles sensibles”. La regla "a más espuma, más conservantes" se cumple en la mayoría de los casos. Cuanto más cosmético sea un producto de higiene, mayor riesgo hay de agresión a la piel.
  • 6. No aclararse bien. “El mínimo resto de gel o jabón que quede en la piel puede provocar dermatitis irritativas”, alerta la experta. Haga una inspección detallada antes de salir de la ducha.
  • 7. Depilarse bajo el agua. El 67 % de las mujeres que no recurren a sistemas de depilación profesionales, reconoce hacerlo con cuchilla. Lo dice un estudio realizado por la firma E-Swin. La mayoría aprovecha el momento de la ducha, pero rasurar el vello al tiempo que cae agua, según la doctora De las Heras, puede provocar irritación. Si no piensa renunciar al hábito, hágalo al menos con geles y espumas específicos y agua templada o fría.
  • 8. La sobredosificación. Como asevera el estilista, los excesos no son buenos. “En el caso del champú y la crema suavizante, una superabundancia puede provocar el efecto contrario al deseado”, dice el peluquero David Lorente. El excedente siempre se queda en la fibra capilar, aportando peso, restando brillo a la melena e incluso provocando sequedad, picor y descamación en el cuero cabelludo. “La dosis justa, si se trata de un buen producto, es el tamaño de una nuez para una melena media”, apunta Lorente.
  • 9. Un flojo aclarado. El pelo tiene que chirriar al escurrirse. Es el único sonido válido para determinar que está perfectamente aclarado. Para David Lorente, este es uno de los errores más repetidos y graves, “un buen lavado es un óptimo aclarado, no sirve de nada utilizar el mejor producto si no se aclara a conciencia”. ¿Las consecuencias de errar en este punto? "Un cabello opaco, sin brillo y con la raíz pegada al cuero cabelludo e incapaz de expresar volumen alguno".
  • 10. Asfixiar el cuero cabelludo. “El proceso ideal comienza con champú en la palma de la mano que se reparte después por todo el cabello, sin caer en el típico gesto de concentrar todo el producto en la coronilla”, advierte el peluquero. En el caso del acondicionador, que Lorente recomienda usar siempre, “hay que repartirlo por los medios y las puntas, realizando un masaje hacia el cuero cabelludo y sin friccionar demasiado los extremos”.
  • 11. Olvidar la toalla. “Dejar la piel húmeda solo está justificado en el caso de que recurramos a un aceite hidratante o nutritivo, que se debe extender sobre la piel y permitir que se seque de forma natural”, explica la experta.
  • 12. Ignorar las uñas. “El cepillo de uñas debe ser un complemento obligatorio en la bañera”, afirma Ceño. Hay que aplicar el gel de ducha en él y frotar bien, tanto en pies como en manos. "Tendemos a olvidarnos y cada vez encuentro extremidades en peor estado", prosigue.
  • 13. Dar la espalda a la espalda. Como indica la esteticista, “es una de las zonas más propensas a acumular células muertas”. Los ejercicios de contorsionismo que hay que efectuar para llegar a frotarla son la excusa, pero hay unos caños trenzados que se agarran por los extremos que facilitan mucho la tarea.
  • 14. Generalizar. Según Moisés Robledo, secretario de información de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), las personas sanas y autónomas pueden prescindir de este utensilio de limpieza y aplicar el gel con la palma de la mano. "Sin embargo, existen casos en los que se recomendará, por sus beneficios, el uso de la esponja: como, por ejemplo, si hay lesiones cutáneas, como en la psoriasis, para la que la esponja presenta ventajas dado su poder descamativo. En personas dependientes por enfermedad o edad (niños y ancianos) también es aconsejable", matiza Robledo. En estos casos, lo ideal es emplear esponjas desechables, "pues se convierten en un reservorio de gérmenes irremediables". En cuanto el material, el especialista solo ve posibles beneficios para el medio ambiente. "Que sean biodegradables", concluye.
 

sábado, 13 de septiembre de 2014

Mas se enfrenta a 15 años de cárcel si realiza la consulta

 
 
 
 
 
 
El presidente de la Generalitat se enfrenta a los delitos de prevaricación, desobediencia y sedición.
No existe un criterio determinado para los casos en que una Administración Pública se declare en rebeldía y aplique una norma suspendida por el Constitucional.

 
 
Mas, sobre el 9N: "Votaremos seguro, otra cosa es en qué condiciones"
 

La asociación de jueces Francisco de Vitoria (FV) considera que el presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, podría cometer los delitos de prevaricación, desobediencia e, incluso, sedición si realiza una consulta ilegal el 9 de noviembre. La condena por estos tres delitos podrían suponer condenas a partir de los 15 años de cárcel.
En declaraciones a Servimedia, el portavoz de la FV, Marcelino Sexmero, recordó que desobedecer al Constitucional es “un hecho novedoso en el Estado español” y dijo que, por tanto, habría que ver los delitos que se les imputan a los organizadores de un eventual referéndum ilegal.
El representante de este colectivo de magistrados sostuvo que, en caso de llevarse a cabo una consulta no autorizada, en primer lugar cometerían prevaricación por “dictar una resolución o mantener una resolución convocando un referéndum cuando es ilegal”. En segundo lugar, “podría darse una desobediencia grave al Gobierno de la nación”.
Sexmero se mostró rotundo en el caso de estos dos delitos pero, además, podrían llegar a cometer sedición. “Desde luego la prevaricación la tendrían y la desobediencia sería el siguiente y la sedición dependería, desde luego, de la actitud del Gobierno catalán”, explico el portavoz de FV.

PENAS POR SEDICIÓN

En este último caso, desde la asociación de jueces afirman que si en el intento de llevar a cabo la consulta “se organiza una algarada o el propio Gobierno de Cataluña intenta utilizar a los Mossos de Esquadra para proteger la realización del referéndum podríamos estar incluso ante un delito de sedición”.
Según Sexmero, las condenas para estos delitos pueden oscilar entre la “mera inhabilitación” o la pena de cárcel. Si se les imputara un delito de desobediencia grave al Gobierno, los organizadores de la consulta podrían ser castigados con penas de prisión de entre seis meses y un año recogidas en el Código Penal.
En caso de que Mas convocara finalmente el referéndum aunque fuera prohibido expresamente por el Constitucional, el Ejecutivo de Mariano Rajoy podría proceder contra él y acusarle incluso de un delito de sedición que, en su versión más grave, puede castigarse con hasta 15 años de cárcel si el autor fuera una autoridad.
Por otra parte, para el delito de prevaricación de los funcionarios públicos se prevén penas de inhabilitación especial para empleo o cargo público por un tiempo de siete a diez años para aquellos que dicten una resolución arbitraria en un asunto administrativo o para quienes nombren o acepten cargos públicos sin concurrir a los requisitos legalmente establecidos.
No obstante, fuentes jurídicas indicaron a Servimedia que la controversia está servida porque no hay un criterio determinado por la ley para los casos de rebeldía en que una Administración Pública decida aplicar una norma suspendida por el Constitucional.

Ocho falsos mitos del independentismo que no leerá en prensa catalana

El Gobierno y su partido deben responder a la mentira con verdad, a la ruptura con firmeza y a la agresión con dureza. Tiene que quedar claro que cualquier intento secesivo será anulado.
 
 
 
 
 
 
 
 
En estos días de tanto fervor constitucional por un lado y tanto neopatriotismo neocatalán por otro, habría al menos 155 razones para argumentar ante unos y otros que el enfrentamiento es demencial o cuando menos está pésimamente planteado. Pero cuando se enfrentan intereses ocultos que quieren seguir siéndolo, y lo hacen manipulando propaganda, mentiras, sentimientos y buenas voluntades de masas cuidadosamente deformadas durante mucho tiempo para llegar a este punto, se da la tentación de la impotencia. La Diada catalanista es sólo una ocasión más de comprobar la debilidad de la verdad y la cercanía de abismos impensables.

Sin embargo, ya que los medios del régimen ignoran desde su origen la manifestación en Tarragona de Sociedad Civil Catalana, como ignoran que la resistencia de 1714 fue "por la libertad de toda España" y toda explicación positiva, y ya que España entera se ha empapado de falsos argumentos de unos y de otros, quizá más que dar razones para la verdad lo que necesitemos sean respuestas breves para las sinrazones de las mentiras. A modo de venablos para quien quiera defender España contra las dos opciones que fingen enfrentarse.

1. No es una cuestión de interés económico catalán. España no roba a los catalanes, ni a Cataluña como tal; ante todo, porque Cataluña es España y cambiarse la cartera de bolsillo no sería un robo. Pero no hay tal robo porque sólo gracias a toda España la burguesía catalana y por defecto la región ha llegado a su actual riqueza relativa; y porque el saldo de intercambios y fiscal, si consideramos la riqueza por habitante, es favorable a las cuatro provincias, como lo ha sido desde el franquismo. Ser España no ha empobrecido a los catalanes, dejar de serlo sólo beneficiaría a una pequeña parte de la casta política, social y económica.

2. Mucho menos es una cuestión de "no conveniencia". Es irritante escuchar a autoridades, notables e intelectuales que tienen el deber de defender a España hablar en tono comprensivo a CiU y a ERC diciéndoles que "no conviene a la economía catalana" la independencia. Nunca se ha usado de peor manera un argumento más absurdo. El independentismo no existe para crear riqueza, ni la gente de la calle se hace independentista por un cálculo económico. El apoyo social al independentismo es sentimental, es educativo, es propagandístico, es decir que depende de muchas cosas que no son la economía. Cifrar la lucha contra el independentismo en una pacata explicación económica es o una estupidez, o una pura colaboración con el enemigo, o quizá las dos cosas. En todo caso, implica no saber de qué estamos hablando.

3. No es una cuestión de más o menos democracia. Para un catalanista, Cataluña existe independientemente de la voluntad popular, que será sólo en el mejor de los casos un reflejo social de una realidad. Ellos mismos relativizan su referéndum: si se celebrase y venciesen, sería un argumento; si perdiesen, no van a renunciar ni a su plan ni a su visión de las cosas. No son sinceramente demócratas, o no lo son de modo absoluto. Por de pronto, imponen el sujeto de la decisión democrática (una Cataluña que jamás ha sido sujeto soberano), mientras que lo que se está decidiendo es el futuro de toda la nación española.

4. Tampoco España es por ser democracia. Y tampoco el conjunto de los españoles puede decidir en esta materia. España no existe o deja de existir porque lo digan los españoles de hoy, ni una mayoría de ellos. Es un mal argumento referir la decisión a la voluntad popular española de 2014, porque lo que se está decidiendo es la vida de una comunidad popular proyectada en los siglos de la que los españoles de hoy somos sólo depositarios temporales. No valen plebiscitos ni para decidir sí ni para decidir no.

5. Cataluña no es Escocia. España no es Gran Bretaña. Hasta 1707, y con muchas guerras y algunos reyes compartidos, Escocia e Inglaterra fueron reinos distintos con instituciones diferentes. Su Unión que creó el Reino Unido fue la adición de dos sujetos previamente soberanos, con una constitución dispersa o no escrita, en la que la secesión cabía y cabe. Por eso ni el referéndum británico de septiembre tiene nada en común con el proyecto catalanista de noviembre… ni la posición previa de Cataluña nada en absoluto con la del primer reino de los Estuardos.

6. En 1714 no terminó ninguna soberanía. El 11 de septiembre la Generalitat celebra con dinero público español eso que llaman la Diada. ¿Y qué es? 300 años de la caída de Barcelona a manos de las tropas borbónicas en la Guerra de Sucesión, una guerra civil española e internacional europea en la que dos candidaturas optaban a heredar al rey Carlos II, con catalanes en los dos bandos y queriendo ambos poseer la monarquía hispana, y no dividirla.

Sólo una manipulación catalanista post mortem de la historia y de las aulas ha convertido aquello en un imposible intento de secesión. Mentira sobre mentira, aunque Henry Kamen lo llame más prudentemente en España y Cataluña "desinformación" sobre el pasado, "mal estudiado por los historiadores y sistemáticamente distorsionado por ideólogos, políticos y periodistas". De hecho, los catalanes creían antes y creen hoy esencialmente en su mayoría lo mismo "la creencia en la unidad de España, pero también en la esencia y el carácter particular del pueblo catalán". Pero si a una mentira secular y sentimental no se responde o se responde a gusto de Pedro Arriola pasan estas cosas.

7. Cataluña no es una ley. Cataluña no es España por derecho de conquista en 1714, porque no hubo tal conquista. No lo es al morir Juan II y convertirse Fernando el Católico en rey de Aragón, básicamente porque ya lo era, y ambos reyes eran de la catalanísima dinastía de los… Trastámara. No lo es en el Compromiso de Caspe de 1412, porque todos los miembros de la Corona de Aragón aceptaron un rey, como ya lo habían tenido antes. Sencillamente, en ningún momento Cataluña es un reino, ni un espacio soberano con ningún nombre; y ha participado en todas las empresas hispanas desde que Roma, los visigodos, la Reconquista y la expansión exterior dieron a la vieja Hispania una personalidad a la vez unida y variada. Todo eso no lo da ni lo quita una ley, sea el Estatuto o cualquier invento por venir.

8. España no es una Constitución. Del mismo modo, España no es un invento de 1978. España no existe porque unos cuantos políticos luego corruptos se pongan de acuerdo en sus conveniencias; porque España ya era. Por eso es un error, quizá bienintencionado pero error, referir la defensa de la Unidad a la defensa de esta Constitución. España es antes de ella, y Cataluña como parte constitutiva, y la experiencia de siglos nos hace pensar que más durará España que su actual forma legal, salvo que alguien quiere divinizarla en su propio provecho.

Artur Mas, como todo el nacionalismo, miente en lo que dice y se equivoca en lo que hace. En su caso, además, en provecho económico de CiU. Todas sus razones pueden ser como vemos desmontadas. Y si las palabras no bastan (cosa que no sabemos, porque los medios oficiales y oficiosos no lo han intentado aún), el Estado dispone de los medios legales y materiales, pese a los recortes, para imponer la unidad a cualquier precio. Si quedase clara su voluntad no haría falta hacerlo. Aún no es así, y eso hace temer un año complicado.

Mariano Rajoy quizá hable en beneficio de su partido y sus intereses cuando dice a los suyos que "elijamos el campo de juego, que para el PP es el relato económico", convirtiendo sus éxitos materiales en su única voz. El interés de la nación española no es ese. El Gobierno y su partido deben responder a la mentira con verdad, a la ruptura con firmeza y a la agresión con dureza. Sólo si queda claro que cualquier intento secesivo será anulado Rajoy cumplirá con su deber. Creo, además, que el PP dejaría así de perder votos, pero parece que Arriola prefiere en eso nutrir a Podemos. No dudo de su inteligente progre izquierdismo, pero en Cataluña tiene entre manos una responsabilidad histórica de esas que luego queman.
 

jueves, 11 de septiembre de 2014

Las veintinueve prohibiciones que los talibanes imponen a las mujeres


Las azotan si no ocultan sus tobillos, lavan la ropa en ríos, se asoman a los balcones o montan en taxi sin su dueño y guardián. Las vejaciones a las que se les somete para «protegerlas y sacralizarlas» son casi inefables

El régimen talibán, en su estricta y radical aplicación de la Sharía, ha conservado su poder fáctico en Afganistán dando alas a un trato marginal a la mujer que ha provocado la indignación y el estupor internacional. Es imposible sintetizar en unos puntos el maltrato y abuso permanente al que someten a sus féminas, si bien la RAWA -Asociación Revolucionaria de las Mujeres de Afganistán- ha querido hacerlo en 29 puntos, a cada cual más denigrante, vejatorio y humillante. Con este listado de violaciones de los derechos humanos más básicos, los talibanes aseguran que solo quieren «crear ambientes seguros, donde la castidad y dignidad de las mujeres sean por fin sacrosantas, tal y como recogen las creencias Pashtunes sobre la vida en purdah (práctica para ocultar la vida femenina en público)». Es decir, la creación de un estado sacralizado alrededor de las mujeres supone, para ellos, odiarlas, tratarlas como animales y someterlas durante toda la vida.
La lista con la que la RAWA denuncia en su página web la situación de las mujeres en el país asiático durante el mandato del grupo fundamentalista entre 1996 y 2001 esas restricciones vitales que sufren a manos de los talibán, tal y como publicó Mikel Ayestaran en páginas de ABC, ofrece una visión bastante amplia de lo que puede ser para muchas afganas una existencia infernal; una pesadilla de privaciones y padecimientos, de encarcelamiento en sus propios domicilios. Dice la Asociación que contrasta muy mucho esa vida entre cuatro paredes con la ilegalización vigente de tener pájaros y otros animales en jaulas.
Las veintinueve prohibiciones que los talibanes imponen a las mujeres
 
Foto:Varias mujeres caminan en la región tribal paquistaní de Mohmand, demarcación fronteriza con Afganistán
La Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán denuncian que a muchas les quitan las ganas de seguir adelante, reduciéndolas a seres cuyo fin único es la procreación y les imponen una serie de restricciones que van desde «la completa prohibición del trabajo femenino fuera de sus hogares» hasta la «prohibición de imágenes de mujeres impresas en revistas y libros, o colgadas en los muros de casas y tiendas», pasando por el uso obligatorio del burka, prenda que ya existía con anterioridad a la llegada al poder de los talibanes. He aquí la lista completa de prohibiciones a las mujeres.
1- Completa prohibición del trabajo femenino fuera de sus hogares, que igualmente se aplica a profesoras, inginieras y demás profesionales. Sólo unas pocas doctoras y enfermeras tienen permitido trabajar en algunos hospitales en Kabul.
2- Completa prohibición de cualquier tipo de actividad de las mujeres fuera de casa a no ser que sea acompañadas de su mahram (parentesco cercano masculino como padre, hermano o marido).
3- Prohibición a las mujeres de cerrar tratos con comerciantes masculinos.
4-Prohibición a las mujeres de ser tratadas por doctores masculinos.
5- Prohibición a las mujeres de estudiar en escuelas, universidades o cualquier otra institución educativa (los talibán han convertido las escuelas para chicas en seminarios religiosos).
6- Requirimiento para las mujeres para llevar un largo velo (burka), que las cubre de la cabeza a los pies.
7- Azotes, palizas y abusos verbales contra las mujeres que no vistan acorde con las reglas talibán o contra las mujeres que no vayan acompañadas de su mahram (su marido y guardián).
8- Azotes en público contra aquellas mujeres que no oculten sus tobillos.
9- Lapidación pública contra las mujeres acusadas de mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio (un gran número de amantes son lapidados hasta la muerte bajo esta regla).
10- Prohibición del uso de cosméticos (a muchas mujeres con las uñas pintadas les han sido amputados los dedos).
11- Prohibición de hablar o estrechar las manos a varones que no sean mahram.
12- Prohibición de reír en voz alta (ningún extraño debe oír la voz de una mujer).
13- Se prohíbe a las mujeres llevar zapatos con tacones, que pueden producir sonido al caminar (un varón no puede oir los pasos de una mujer).
14- Prohibición de montar en taxi sin su mahram.
15- Prohibición a las mujeres de tener presencia en la radio, la televisión o reuniones públicas de cualquier tipo.
16- Prohibición de practicar deportes o entrar en cualquier centro o club deportivo.
17- Prohibición a las mujeres de montar en bicicleta o motocicletas.
18- Prohibición a las mujeres de llevar indumentarias de colores vitosos. En términos de los talibanes, se trata de «colores sexualmente atractivos».
19- Prohibición a las mujeres de reunirse con motivo de festividades como el «Eids», con propósitos recreativos.
20- Prohibición a las mujeres de lavar ropa en los ríos o plazas públicas.
21- Modificación de toda la nomenclatura de calles y plazas que incluyan la palabra «mujer». Por ejemplo, el «Jardín de las Mujeres» se llama ahora «Jardín de la Primavera».
22- Prohibición de asomarse a los balcones de sus pisos o casas.
23- Opacidad obligatoria de todas las ventanas, para que las mujeres no puedan ser vistas desde fuera de sus hogares.
24- Prohibición a los sastres de tomar medidas a las mujeres y coser ropa femenina.
25- Se les prohíbe el acceso a los baños públicos.
26- Prohibición a las mujeres y a los hombres de viajar en el mismo autobús. Los autobuses se dividen son «solo para hombres» o «solo para mujeres».
27- Prohibición de usar pantalones acampanados, aunque se lleven bajo el burka.
28- Prohibición de fotografiar o filmar a mujeres.
29- Prohibición de publicar imágenes de mujeres impresas en revistas y libros, o colgadas en los muros de casas y tiendas.

Vetos «unisex»

Aparte de las anteriores restricciones para las mujeres, hay otras legislaciones unisex, como la prohibición de escuchar música, de ver películas, celebrar el tradicional año nuevo (Nowroz) el 21 de marzo (porque la festividad es «pagana», remarcan); tener un nombre no islámico; la juventud se debe rapar el pelo; los jóvenes varones deben vestir indumentaria islámica y llevar gorra, no se pueden afeitar ni recortar sus barbas e impiden el cuidado de pichones y el adiestramiento de aves, describiéndolas como actividades no-islámicas. También está prohibido echar a volar cometas.

martes, 9 de septiembre de 2014

Mas financia una fundación de Pujol que promueve un "código ético" para políticos

Puede parecer un sarcasmo tras la conmoción provocada por su confesión de que ocultó en paraísos fiscales una fortuna durante 34 años. Pero lo cierto es que una fundación presidida por Jordi Pujol, y que lleva su nombre, recibe fondos públicos de la Generalitat para, entre otros proyectos, elaborar un "código ético para profesionales de la política". El documento, que está siendo redactado en colaboración con la Universidad Ramón Llull, sostiene que los políticos sólo podrán superar el "descrédito" actual si su conducta "se vincula estrechamente a la ética".
El Centre d'Estudis Jordi Pujol, creado en 2005 para difundir el pensamiento político del que fuera durante 23 años presidente de la Generalitat, es una fundación privada cuyo patronato está encabezado por el propio Pujol y que exhibe un apenas disimulado culto a la personalidad hacia el fundador de Convergència Democrática de Catalunya (CDC). El Gobierno catalán financia la fundación con dinero público desde su nacimiento, dos años después de que el president abandonase el poder.
La web del Centre d'Estudis Jordi Pujol recoge una selección de fragmentos de los discursos pronunciados por el mentor de Artur Mas entre 1980 y 1986, en su primera etapa al frente de la Generalitat. Un ejemplo: "Un país que no dispone en todos los ámbitos de ideas claras, valores sólidos y actitudes positivas difícilmente tendrá buena política, buena acción social y buena economía. Porque es ese sustrato ético, moral, intelectual y vital lo que da coherencia, convicción y energía a la acción de un país".
El "código ético para profesionales de la política", actualmente en fase de elaboración, es el resultado de un convenio firmado por la fundación de Pujol y la Cátedra Ethos de la Universidad Ramón Llull de Barcelona que dirige el catedrático Francesc Torralba. "El descrédito de los políticos ha crecido aún más en los últimos tiempos", se afirma en la introducción del proyecto, en el que colabora un grupo de expertos de universidades españolas, estadounidenses y británicas. El borrador del código reconoce que "el juego limpio y la honestidad" colisionan a menudo con los "intereses" políticos.
El futuro del Centre d'Estudis Jordi Pujol es más que incierto, y fuentes cercanas al patronato de la fundación creen que no sobrevivirá al cataclismo político provocado por la confesión del ex president. Pujol ya ha sido forzado a renunciar a todas las prebendas asociadas al cargo que ocupó durante casi un cuarto de siglo, incluida su pensión vitalicia y el tratamiento protocolario de molt honorable. El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, también ha anunciado que le retirará la Medalla de Oro de la ciudad.
La actividad de la fundación que aún preside Pujol está paralizada desde la semana pasada, cuando el fundador de CDC hizo público el comunicado en el que confesaba que su familia había mantenido durante 34 años, fuera de España y sin declarar a Hacienda, una herencia millonaria. Nadie respondió ayer a las numerosas llamadas de este diario al Centre d'Estudis Jordi Pujol. Tampoco hubo respuesta de la Cátedra Ethos de la Universidad Ramón Llull.
Si la fundación desaparece, lo harán también las becas de 12.000 euros que concede anualmente a historiadores, politólogos o economistas para ensalzar el legado político de Pujol. El proyecto ganador de este año lleva por título Pujol y Tarradellas. Dos gigantes en Transición. Pero parece más que probable que el ganador de la ayuda, Joan Esculies, no llegue a materializar el proyecto.