miércoles, 12 de diciembre de 2018

¿Está mal que un cura elogie a Vox y no pasa nada si 300 curas apoyan el golpe separatista?

La inexplicable doble vara de medir de ciertas jerarquías eclesiales en España

¿Está mal que un cura elogie a Vox y no pasa nada si 300 curas apoyan el golpe separatista? 

El pasado domingo, el sacerdote soriano Alfonso García Bermejo, amigo personal de Santiago Abascal y oficiante de su boda, hizo unas declaraciones que están provocando cierta polémica en los medios.
Un sacerdote elogia a Vox y su diócesis le desautoriza ese mismo día
Esas declaraciones fueron publicadas por el Heraldo-Diario de Soria. Además de hablar muy bien sobre Abascal, al que conoce desde hace muchos años, el padre García Bermejo comentó las críticas que está recibiendo el partido que preside Santiago: “Vox no es un partido de extrema derecha, es un partido de extrema necesidad. Yo así lo creo”. Con una sorprendente rapidez, ese mismo día la Diócesis de Osma Soria publicó un comunicado desautorizando al sacerdote, afirmando que sus declaraciones “son exclusivamente a título particular; no pueden considerarse, por tanto, un posicionamiento oficial de la Diócesis de Osma-Soria sobre ninguna cuestión política o partidista”. Es una aclaración ociosa: el padre García Bermejo hablaba, por supuesto, a título personal, y no elevando sus opiniones a la condición de posicionamiento oficial de la Iglesia Católica.
¿Opinar sobre política es lo mismo que tomar parte activa en un partido?
El comunicado continuaba con otra aclaración ociosa: “la Iglesia no se identifica con ningún proyecto político”. Y finalmente, la nota de la Diócesis terminaba con estas palabras: “teniendo presente la praxis común en la Iglesia, ningún sacerdote puede presentarse ante la opinión pública manifestando su apoyo a una opción política determinada“. Esta afirmación me parece estirar demasiado lo que dice el Código de Derecho Canónico en su Capítulo III, Canon 287 § 2, sobre los sacerdotes: No han de participar activamente en los partidos políticos ni en la dirección de asociaciones sindicales, a no ser que según el juicio de la autoridad eclesiástica competente, lo exijan la defensa de los derechos de la Iglesia o la promoción del bien común”. Creo que hay una diferencia entre elogiar a un partido y militar en él. Se da la circunstancia, además, de que el partido en cuestión sostiene planteamientos que coinciden plenamente con los valores cristianos, como la defensa de la vida desde la concepción, el matrimonio como unión de hombre y mujer, el rechazo a la ideología de género y el apoyo a la libertad de educación. Pero doctores tiene la Iglesia y yo soy un simple católico de a pie.
Algunos ejemplos de otros casos en los que hubo mucha más manga ancha
Lo que me choca -y por lo que he visto estos últimos días en las redes sociales, no soy el único- es que esa rápida desautorización episcopal haya llegado después de que los católicos españoles llevemos años viendo noticias como éstas:
Pero después de todo lo visto, tras todos estos escándalos, resulta que el problema es que un sacerdote de Soria hable bien de Vox. Ya. Va a ser eso, en fin…
CONTANDOESTRELAS

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