viernes, 31 de octubre de 2014

Quemando a Iglesias

 
A nadie se le escapa que la ciudadanía del sur de Europa -más concretamente los españoles- está desencantada con la política. Los chorizos que nos han gobernado durante décadas se han convertido en una chistorra que tan grande y seca que nadie se la puede comer. De aquellos lodos, estos barros, se suele decir...y esta era la ocasión perfecta para que un demagogo como Pablo Iglesias irrumpiera como un elefante en una cacharrería en la política española. 


Mucha gente se queja del PP, y con razón. El desgobierno al que nos somete la formación (o mafia, cada uno eufemiza los temas como quiere) de Rajoy es uno de los más debilitantes a nivel anímico, con recortes en Sanidad, Educación y un desempleo aderezado con la mayor corrupción posible. Cada día es peor que el anterior: hoy no vislumbramos la bonanza pretérita, mañana echaremos de menos la estabilidad que teníamos ayer. Pero nada de esto debe desanimarnos, es más, debe arengarnos a luchar...porque esto es otra guerra. Ha pasado antes, pasa y volverá a pasar. Muy pocos gobiernos del mundo hacen el trabajo que deberían, no somos los únicos. En lo que sí parecemos ser los únicos es en las tendencias que aquí nos sobrevienen.



Cual Adolf Hitler, aprovechando el descontento general, enfilando al enemigo común y prometiendo el oro y el moro/africano/sudamericano/inmigrante en tierra de cinco millones de parados, Pablo Iglesias ha canalizado el descontento del sentir general, ha conseguido que los inermes abuelitos acabados empiecen a bailar su son, que los jóvenes con corazón engañado y cabeza nublada se vean representados, y que los más moderados saquen la hoz de guerra a pasear. Entre lúmpenes y castas paseamos los que todavía no nos amoldamos al extremismo de quien por puro idealismo nada meridiano tiene que decir. "¿Cómo lo va a hacer, señor Iglesias? ¿Cómo un comunista va a cambiar a mejor un país capitalista de un régimen capitalista?" le preguntamos muchos. Cuando las respuestas son tan vacuas, banales, insustanciales, blandas y grises como "vamos a perseguir a los corruptos", dice el coletas -que cobra de países sudamericanos, donde la corrupción sobrepasa lo económico para instigarse en lo moral y echar raíces en la cultura popular-. ¿Y cómo va usted a perseguir a los corruptos? ¿Corriendo? ¿Se da cuenta de que no nos garantiza que vayan ustedes a ganar? ¿Van a cambiar las leyes de varios países para eliminar los paraísos fiscales? ¿Qué hay de los privilegios de los que usted ya disfruta? ¿Se asegurará de que cada diputado se pague sus viajes en avión? ¿Empezará usted por dejar de cobrar varios sueldos ahora que quiere limitar el -singular- de los demás? Tranquilo, que las preguntas se las haré al final, aunque ya sepa la respuesta.



La autoridad moral que se arroga cada izquierdoso al decir que "todo es Franco" y que "nada es ETA" brilla por su oquedad. A través de estas tonterías se puede vislumbrar cómo el discurso fácil que ya toleran los españoles como aceptable no se tiene en pie por sí mismo. Llaman ustedes fascista a Putin, quien viene directamente de la KGB...la antigua Checa o policía política comunista. Visto está que sólo les interesa la superficie de las cosas. ¿Por qué si no iban a llamar pepero, franquista, facha o cualquier improperio o exabrupto a quien critique a Podemos? No conciben que haya gente desencantada con la política en general. Necesitan aliados y enemigos...no ven los árboles más allá de las ramas, no saben que el individualismo es lo que puede llevarnos al bienestar emocional y a la rectitud moral. Rectitud moral que hace tiempo que perdieron, estos que llevan el nombre del "socialismo" a su máxima expresión -recordando a los lectores que el socialismo como tal es una idea extrema, que sólo conlleva represión y jamás ha funcionado en ningún país-, una expresión que nos llena de asco a los que todavía vivimos pegados a los recuerdos del ayer, las esperanzas de algo que nunca pasó: una democracia que funcione.


Esta idea de eliminar a los ricos no promete -ni puede prometer por lo que vislumbramos en eso que llamamos medios de incomunicación, alias panfleto Podemita de Cuatro y LaSexta- la erradicación de la pobreza de la clase media y obrera. Porque es obvio que cada estamento bajaría un escalón si las medidas totalitaristas de alguien con más corazón que cerebro se hiciesen efectivas ahora mismo. Limitar sueldos de la gente no corrupta; predicar sobre el cristianismo y el laicismo organizando círculos exclusivos para musulmanes; abrir fronteras a África teniendo el ébola en el corazón de Madrid; legalizar a todos los inmigrantes teniendo millones de españoles desempleados -sabiendo la criminalidad que conllevan los primeros-; poner a Chávez como ejemplo y justificar su reciente endiosamiento para criticar luego a cualquier bastión de la derecha...se llama doble moral.


Termino ya con unas preguntas muy concretas sobre puntos que parecen haber sobrevolado: ¿Condonan ustedes la ablación femenina en África? ¿Y a los que la practican en España, por qué no vemos condenas sobre eso? ¿Y la circuncisión en USA y países afectados por las creencias judías? ¿Dónde están cada vez que un rabino chupa un pene de un bebé? ¿Por qué tantas críticas a la Iglesia, teniendo los problemas que ISIS, el 11-M y demás a la vuelta de la esquina? ¿Estarán ahí cada vez que un imán sea detenido? ¿Se puede generalizar con todos menos con los que no sean españoles y conservadores? ¿Creen que ilegalizar el discurso contrario a lo que ustedes consideran "correcto" o moral les eleva por encima de quien no tiene más que un chusco de pan para comer? ¿Qué harían una vez en el gobierno? ¿Es casta si el que cobra cientos de miles de euros es de Podemos? ¿Es correcto poner a las brigadas antifascistas como buenas y a la División Azul como mala? ¿Por qué su partido divide con palabras lo que ya divide con ideas? ¿Hará usted algo para evitar el racismo endófobo? ¿En aras de una mayor igualdad, hará una cabalgata heterosexual? ¿Por qué no se pronuncian cada vez que un europeo es asesinado? ¿Por qué condenan a Israel y luego se van de visita al país, no es eso incoherencia? ¿En cuanto a igualdad de géneros se refiere...veremos más mujeres haciendo trabajos físicos y más hombres en trabajos de recepción? ¿No va contra sus principios participar en un sistema contrario a sus ideales más interiorizados? ¿Consideran que una "alternativa" debilita o reafirma el sistema que no parecen querer derruir del todo?



No hay más preguntas, señoría. Y tampoco habrá más respuestas.

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