viernes, 13 de junio de 2014

Siete razones por las que los republicanos han fracasado

 


Existen 7 grandes razones por las cuales los republicanos han fracaso en su intento de  hacer de España una República como en 1931. Estas razones son:

1.- Su radicalismo
Los congregados desde el pasado lunes en 74 puntos de la geografía española dieron muestra de su talante. Lejos de mostrar un empeño en presentar un proyecto moderado, enseñaron, tanto en sus símbolos como en sus lemas, un aspecto radical que aleja a una gran parte de la población de la causa republicana. Así, desde la guillotina mostrada en la concentración de Valencia, hasta los gritos de “los borbones a los paredones”, dejan claro que lo que pretenden es un modelo republicano que solamente satisfaga a la izquierda más radical.

2.- Exclusión de los moderados
El lunes, en la Puerta del Sol, los convocantes eran los grupos más radicales de la izquierda española: Podemos, Izquierda Unida y Equo. En los primeros momentos de la convocatoria se acercaron algunas personas con banderas del PSOE, pero fueron invitados por los asistentes a retirarlas. De hecho, quienes parecen haberse quedado con el “monopolio” de las movilizaciones es la formación comunista IU que es la única convocante de la marcha del próximo sábado en Madrid.


3.-Hacia la II República bis
Los congregados a los largo y ancho de la geografía española el pasado lunes fueron a las convocatorias pertrechados de los símbolos de la II República: banderas tricolores, lemas y siglas del periodo 1931-1939, como el sanguinario UHP –Uníos Hermanos Proletarios, lema de la revolución de Octubre de 1934-, banderas comunistas y estrellas socialistas en las banderas republicanas, las mismas que lucían la banda terrorista GRAPO como enseña. El resultado de lo ocurrido tras la II República fue una guerra civil, algo que la mayoría de los españoles no quiere volver a vivir, pero que parece que no tiene importancia para quienes se manifestaron en la primera jornada de republicanismo.

4.- ¿Una república socialista?
Las proclamas que se lanzaron en la mayoría de las concentraciones del lunes pasado pusieron un apellido a la palabra República. Insistían, tanto en los gritos coreados como en muchas de las pancartas, en que debía ser una república socialista. Una afirmación que retrae a muchas personas que asocian ese concepto a los países del antiguo “telón de acero” o a los actuales sistemas imperantes en Cuba o Venezuela.

5.- ¿Son una mayoría social?
El lunes salieron a la calle, en toda España, en torno a 125.000 personas según fuentes de la Policía Nacional. Una capacidad de concentración poco significativa, máxime cuando el segundo día, el martes, el total apenas alcanzaba los 200 asistentes congregados en un único acto en la madrileña Puerta del Sol. Si se suma el respaldo que tuvieron los partidos convocantes en las últimas elecciones: Podemos, IU y Equo, los apoyos se elevarían hasta algo menos de tres millones de personas, algo más si se suma el sector de las Juventudes Socialistas que hizo el amago de convocar. Poco representativa suma si consideramos que España tiene un censo electoral de 34 millones de personas.

6.- Prima el interés de partido
La división que se ha plasmado entre los convocantes demuestra que el interés de las propias formaciones políticas está por encima del supuesto objetivo del establecimiento de un modelo republicano de Estado. Izquierda Unida se ha planteado la necesidad de acaudillar estas movilizaciones para recuperar la iniciativa de la izquierda en la calle, algo que parece que actualmente está en manos de Podemos, el partido político creado y dirigido por Pablo Iglesias. Los reproches ya se han cruzado entre unos y otros. Tras la convocatoria de una marcha republicana en Madrid, realizada por IU, la formación liderada por Cayo Lara instó a los de Iglesias a sumarse. La respuesta la ha dado el propio Iglesias desde Bruselas, donde se encuentra para tomar posesión de su acta de diputado europeo, señalando que los partidos no deben buscar protagonismo, que tiene que ser de los ciudadanos y que “ningún partido debe colocarse por delante”.
El propio Julio Anguita ha criticado la desunión de los republicanos y ha explicado que defender la república no consiste en congregar a mucha gente y agitar banderas. Para el histórico líder comunista “las concentraciones no pasarán de ser algo interesante, pero pintoresco”.

7.- Muchos españoles son monárquicos

Aunque no se denominan como tales, en España la tradición monárquica hace que una gran parte de la población se identifique con ese modelo de Estado. Ya se llamen “juancarlistas”, “donjuanistas” o “felipistas”, la institución sigue teniendo un gran arraigo entre los españoles.

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