jueves, 29 de mayo de 2014

¿Dónde va el dinero que se recauda en la catedral-mezquita de Córdoba?

El Cabildo de la catedral ha desglosado las cifras ante la campaña de la izquierda que pide la expropiación. La ayuda social, la gran beneficiada.


La izquierda y grupos laicistas tienen desde hace tiempo entre ceja y ceja a la mezquita-catedral de Córdoba. Es el último objetivo que se han planteado, en nombre del bien común y de lo que llaman lo público. En una campaña alentada desde internet y con la cómplice bendición de la Junta de Andalucía se pretende la expropiación de la actual catedral cordobesa bajo el argumento de que nunca ha pertenecido a la Iglesia Católica sino que es patrimonio de lo andaluces, por ende, de la propia administración.
Los pretextos para la expropiación son de lo más variados y variopintos aunque en el fondo todos coinciden en su animadversión a la Iglesia Católica, legítima propietaria del lugar y cuyo culto católico se remonta a 778 años atrás.
Ante tanta desinformación y la mediática campaña de estos grupos laicistas, que ha llevado el asunto incluso al Consejo de Ministros, el Cabildo de la catedral de Córdoba ha editado un folleto en el quedesmonta punto a punto esta campaña contra la catolicidad del templo.


Una de las acusaciones más extendidas es que la Iglesia, en este caso la diócesis de Córdoba, se está enriqueciendo a costa de la catedral y del cobro de la entrada, tasada en ocho euros. En este sentido, el cabildo aclara que "todos los ingresos que se obtienen de la Catedral se destinan a la conservación del templo, que está en constante revisión y supervisión, y a una intensa labor de ayuda social". Y es que, tal y como explican, sólo en los últimos años se han destinado más de 20 millones de euros a obras de mantenimiento del templo.

La ayuda social a una tierra necesitada

En el ámbito social, son varias organizaciones las que se están beneficiando de la ayuda de la catedral de Córdoba, lo que implica que decenas de miles de personas pueden sobrellevar algo mejor la crisis gracias al templo. Hasta 16 millones de euros ha destinado a proyectos de ayuda social. "Una larga lista de proyectos de ayuda a organizaciones como Cáritas, Misiones, Proyecto Hombre o la Casa del Transeúnte, entre muchas otras, se sufragan gracias a la aportación del Cabildo de la Catedral de Córdoba por lo que miles de personas que lo están pasando mal están siendo ayudadas cada día a través de estas iniciativas". Por todo ello, el texto de la diócesis explica que "el valor de la Catedral de Córdoba, antigua Mezquita, no sólo está en su riqueza artística, histórica y simbólica sino también en su intensa y callada labor de ayuda social".
Poco se puede decir de Cáritas que no se sepa ya tras la crisis económica que ha asolado España en estos años. Su trabajo es considerado, y con mucho, mucho más eficaz que el que realiza el Estado por los más necesitados. Y en Córdoba su labor es aún más importante al cerrar el 2013 con la segunda provincia española con más paro de España, con una tasa de desempleo superior al 37%.
Por su parte, el Proyecto Hombre atiende a miles de personas en toda España con problemas graves de adicción a las drogas. Ayuda en la rehabilitación tanto al enfermo como a su familia así como en la reinserción en la sociedad. Igualmente, la Casa del Transeúnte atiende a miles de personas sin techo, mayores o personas que están solas y que no tienen dónde ir.
Sin embargo, la Junta de Andalucía y demás grupos de la izquierda exigen la titularidad pública alegando el enriquecimiento de la Iglesia por el cobro de la entrada. De hecho, el gobierno andaluz exigió al Cabildo que no cobrase entrada en la catedral. Algo que contrasta con la actuación de la propia Junta que cobra en cada uno de los monumentos que gestiona en Córdoba, como la sinagoga o Medina Azahara, y en el resto de Andalucía donde para poder ingresar a la Alhambra de Granada hay que abonar 15,40 euros, casi el doble que en la catedral cordobesa.
Además, a diferencia de la Junta, el cabildo es consciente de que la catedral no deja de ser patrimonio de todos los cordobeses, por lo que todos ellos mostrando su DNI a la entrada pueden entrar gratis las veces que quieran en el templo. Sin embargo, este beneficio para el pueblo no se da en el resto de monumentos de Córdoba gestionados por la administración autonómica, que cobra a turistas y locales.

Una lección de historia

Aún así, el folleto del cabildo no se centra únicamente en el aspecto económico sino que habla de historia. Una historia que evidencia que el templo ha sido propiedad de la Iglesia desde hace siglos. Se remonta a 1236, cuando la mezquita se convirtió en templo cristiano con la entrada del Rey Fernando III en Córdoba. Tres años más tarde se convierte en catedral con la consagración como obispo de Lope de Fitero. En ese momento pasó a denominarse catedral de Santa María, denominación que mantiene desde hace ocho siglos.
El cabildo recuerda un episodio ocurrido en 1428, que ejemplificaría que la propiedad. Relata el Cabildo que "la historia de Córdoba recoge cómo en 1428 unos delincuentes que eran perseguidos se introdujeron en la Catedral e invocaron el derecho de asilo. Al ser propiedad de la Iglesia, las autoridades civiles no tenían jurisdicción sobre ella, lo que demuestra que la propiedad del templo era de la Iglesia".
En este recorrido histórico, el Cabildo se vuelve a parar en 1659 cuando el Rey Felipe IV estaba interesado en construir una nueva Capilla Real en la catedral cordobesa. Pero al ser propiedad de la Iglesia se dirigió por escrito al obispo refiriéndose a él como "dueño lexítimo" del templo.
Sin embargo, la fecha que más daño puede hacer a los que han liderado esta campaña data de 1991, con Manuel Chaves como presidente de la Junta, que reconoció la propiedad de la iglesia tras firmar un acuerdo de colaboración con el cabildo. El texto de la Junta que aparece en el convenio dice: "…el Cabildo de la S.I. Catedral, como titular del monumento…". Y ya fue en 1998, puesto que no se podía hacer antes, cuando la Iglesia pudo "inmatricular" el templo que ya poseía desde el siglo XIII.


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