jueves, 14 de octubre de 2010

SONETO A DOS RIMAS

Lo normal es que en democracia, los votantes pasen factura a los políticos en las urnas, el día de las elecciones generales; pero tampoco dejan de ser normales las manifestaciones espontáneas de protesta de colectivos agraviados o descontentos. La habitual pitada a Zapatero el día de la Hispanidad, aun siendo poco elegante si quieren, no pasa de ser eso, una pitada. A mí me cabrea que ahora se anuncien medidas y protocolos para evitar esta situación en el futuro y no se anuncie ni se tenga nada previsto contra la violencia absurda e intimidante de los piquetes "informativos" de los sindicatos en los días de huelga general, ni tampoco contra la barbaridades de los antisistema, mayormente en Barcelona, con cualquier excusa (huelga general o liga del Barça). Se puede intimidar o incluso agredir a los trabajadores, se pueden destrozar escaparates, contenedores y mobiliario urbano, pero al nene que no le digan nada. ¿Ha propuesto últimamente la ministra Chacón algún protocolo para evitar que quemen banderas españolas o fotografías del Rey?

Parece que ya nadie te respeta,
que terco te persigue el abucheo,
que ya no hay más lisonja y peloteo
de gente borreguil y analfabeta.

 Tú sabes cuál ha sido la espoleta,
la infamia, el deshonor y el desempleo,
ha sido tu gobierno maniqueo,
tu absurda presidencia de opereta.

Y es que estando más visto que el tebeo
no me extrañan la burla y el cabreo,
el berrinche, la bronca, y la rabieta,

si en vista de tu estilo fariseo,
las urnas no te dan un vapuleo,
es que España se ha vuelto majareta.




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