lunes, 30 de marzo de 2009

Los directivos de CajaSur se pegan un viaje de lujo a Nueva York en pleno calvario de la entidad

Los curas-directivos de CajaSur se han preparado la Semana Santa saltándose el voto de pobreza. Para no perder la costumbre, la cúpula de la caja cordobesa se ha pegado un viaje a tutiplén de quince días a Nueva York. La cosa no tendría mayor importancia si no fuera porque la entidad vive su particular calvario: con una mora galopante, una cobertura menguante, unos precarios resultados oficiales cocinados y el aliento del Banco de España sobre la nuca. CajaSur no sabe cuánto le queda de vida. El Confidencial ya informó recientemente de que el PSOE andaluz prepara una fusión entre CajaSur y CajaSol por la puerta de atrás.
Pero nada de eso le ha impedido a la actual dirección arremangarse las sotanas y partir rumbo a la Gran Manzana. En total, en torno a un centenar de personas, entre las que se incluyen presidente, consejo, directores de oficinas, territoriales y jefes de zona con sus respectivas parejas. En la entidad es ya tradicional un gran viaje al año de estas características. El dispendio corre a cargo de Seguros CajaSur. "Van a los mejores hoteles y restaurantes. No se privan de nada", aseguran fuentes internas. El año que los capitostes de la entidad se recorrieron el Danubio en crucero, la broma vino a salir por unos 300.000 euros del ala. Eso sí, eran otros tiempos.
Es curioso, no obstante, la forma en que se enmascara el viaje para los miembros del Consejo. Si bien es una retribución en especie para los directores de oficinas, no sucede lo mismo para los consejeros. Así que ellos enmascaran el viaje de placer, un regalo puro y duro, con la excusa de celebrar un cursillo de formación, un consejo o lo que fuere.
El Director General no se apuntó al viaje
Sin embargo, en este viaje, algo ha sucedido. No se ha sumado el Director General, el recientemente nombrado Antonio Barral, tras la atribulada salida de Carlos Senent. Extremo que ha aprovechado Miguel Lora, desde COMFIA-CCOO para meter el dedo en la llaga.
Atención a una muy reciente circular interna enviada por Lora a los trabajadores de la entidad: "El nombramiento de D. Antonio Barral como Nuevo Director General de CajaSur es el último peldaño al que nos podemos agarrar, en esta espiral de decadencia y deterioro en la que estamos instaurados, consecuencia de las luchas de poder internas". El sindicalista, cómplice de la cúpula y muy al tanto de lo que se cuece en las cavernas de CajaSur, airea que "resulta significativo que se estén prodigando reuniones con compañeros de las oficinas y en las mismas no participe el Director General. Y se muestra muy extrañado de que "el Director General no vaya al viaje a Nueva York".
Lo cierto es que en Córdoba el horno no está para bollos. El Banco de España lleva monitorizando desde hace largos años los manejos de la entidad, su fortísima exposición a unos cuantos ladrilleros, operaciones más que sospechosas cometidas en los tiempos de las vacas gordas. Cuentan en Córdoba que el presidente, Santiago Gómez Sierra, acude cada día a la oficina temeroso, no de Dios, sino de que la Guardia Civil le esté esperando en la puerta. Circula en la ciudad la especie del temor del presidente a que se use una intervención de la caja por parte del Banco de España para tapar algún escándalo político. Motivos no faltan. "La Fiscalía Anticorrupción anda detrás de CajaSur", aseguran fuentes cordobesas.
Respecto al futuro inmediato de la entidad, si será absorbida, fusionada o intervenida, una cosa tienen clara las fuentes consultadas: a la Iglesia sólo le interesa quedarse con la Obra Social. El resto, mejor que lo gestionen otros. Mientras tanto, sus directivos se solazan como pueden con viajes como éste de Nueva York. Ahora más que nunca se hace bueno el dicho: "Cuando las barbas de tu vecino veas pelar…

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1 comentario:

aurora dijo...

Ayy, las Cajas, las Cajas, me parece que a este paso ¿ni Dios!, las va a salvar.....