jueves, 3 de febrero de 2022

Igualdad tendrá 20 millones para publicitarse en medios, el doble que Sanidad

 Los ministerios de Unidas Podemos recibirán el 15% más de publicidad institucional que en 2021. En total, 27,85 millones de euros.


El Ministerio de Igualdad contará en 2022 con un total de 19,59 millones de euros para anunciarse en los medios de comunicación. Esta partida será el 30% mayor que el ejercicio anterior, cuando el departamento gubernamental dirigido por Irene Montero recibió 13,8 millones, tal y como recoge el Plan Anual de Publicidad Institucional, presentado el pasado martes.

Igualdad será el segundo ministerio que más fondos distribuirá entre la prensa, radio, televisión e internet, por detrás de Asuntos Sociales y Transformación Digital (36,29 millones) y por delante de Transición Ecológica y Reto Demográfico (18,3 millones), Agricultura, Pesca y Alimentación (18,3 millones) y Sanidad (10,7 millones).

Es decir, en plena pandemia de covid-19, el departamento ministerial dedicado a la igualdad recibirá casi el doble de fondos que la cartera dedicada a la salud.

Los ministerios comandados por cargos de Unidas Podemos gastarán 27,85 millones de euros en 2022, frente a los 23,6 millones de 2021. Derechos Sociales y Agenda 2030 dispondrá de 4,1 millones (5,9 en 2021), Consumo, de 2,5 (2 millones), Trabajo, de 1,5 (1,2) y Universidades, de 0,14 (0,16 millones).

Todo ello, en un año en el que la inversión gubernamental en publicidad institucional aumentará desde los 123 hasta los 158 millones de euros, tal y como detalló Vozpópuli.

Los planes del ministerio de Igualdad

Los fondos que recibirá el Ministerio de Igualdad irán destinados principalmente a tres campañas. La de mayor cuantía, de 10,7 millones de euros, servirá para "concienciar a la ciudadanía sobre la necesidad de desarrollar políticas públicas a favor de la igualdad y poner en valor la riqueza de una sociedad diversa e incluyente.

Se exhibirá en televisión, radio, prensa, revistas, internet, exterior y cine; en castellano, catalán, vasco, gallego e inglés. Se extenderá desde el 1 de marzo de 2022 hasta el 21 de mayo de 2023. Es decir, el plan de publicidad institucional para este año también incluye fondos para el próximo ejercicio.

La segunda gran campaña del departamento de Montero contará con un presupuesto de 7 millones de euros para "concienciar a la ciudadanía y alertar de la necesidad de no bajar la guardia contra las distintas formas de violencia contra las mujeres".

La tercera se articulará a partir del Instituto de las Mujeres; y estará dotada con 1,8 millones de euros. Su propósito será -según el Plan Anual- el de "concienciar a la ciudadanía de la necesidad de desarrollar políticas públicas a favor de la igualdad y por los derechos de las mujeres".

Características del plan

Cabe destacar que el año en que Pedro Sánchez llegó a Moncloa, 2018, el Gobierno gastó 71,56 millones de euros en la realización de campañas de publicidad institucional. Un año después, esa cantidad se redujo hasta los 62 millones de euros; y, desde entonces, el gasto ha escalado de forma muy significativa. En 2022, será de 158 millones de euros.

Un total de 66 de las 167 campañas se destinarán a la prevención de riesgos, así como a a informar a los ciudadanos sobre las medidas necesarias para "la eliminación de daños de cualquier naturaleza para la salud de las personas o para el patrimonio natural".

vozpópuli

Esta es la nueva reforma laboral que por 9 millones de euros “acepta” Arrimadas”

 

Esta es la nueva reforma laboral que por 9 millones de euros “acepta” Arrimadas”

Posted: 03 Feb 2022 04:57 AM PST

 


Es curioso, pero cuando se propagaba Cs dando aires de pulcritud, honradez y buen hacer; estaban poniendo los cuernos de la mentira a una buena proporción de españoles. Hasta el punto que por solo estar imputado un político se tenía que retirar, sin más, el caso de Camps que ha sido absuelto de 32 juicios, Rita Barberá o Zaplana. En cambio, Albert Rivera recibió 9 millones por “hacer Presidenta” de la Junta de Andalucía a Susana Díaz, la misma cantidad que recibirá -5 ya los ha recibido- Inés Arrimadas por votar a favor de la reforma laboral.

Le dice un diputado de UPN a Arrimadas: “Yo, para nada, estoy de acuerdo con la “oferta” de la reforma laboral”, a lo que contesta Arrimadas: “Yo, tampoco, pero tus compañeros y personal de las sedes llevan sin cobrar desde Octubre”

Blog de Juan Pardo.


miércoles, 2 de febrero de 2022

EEUU declara persona "non grata" a Pedro Sánchez.

 



Los estados unidenses no quieren dialogar ni con comunistas ni con terroristas. Yo, tampoco. El protocolo de la casa Blanca es impecable y cuando la CIA les pasa una nota comprueban hasta el último punto. Aún recuerdan el feo a la bandera de 52 estrellas, la retirada de las tropas de Irak por orden de Zapatero. Pero "Tratar" con un  Gobierno formado por ministros comunistas. les hace pensar que son espías baratos y les tendrían que poner donde la naturaleza se los coma. La auténtica política de Estado es la política exterior. Los intereses partidistas pasan -o deberían pasar- a un segundo plano y prima el interés de la nación, que siempre hay que medir en el largo plazo.

 

El presidente Sánchez ha estado quizás demasiado ocupado en la política doméstica y en domesticar a su socio de Gobierno y no ha prestado demasiada atención a este aspecto fundamental de la política. No hay más que repasar sus discursos en el Congreso para comprobar que nunca ha marcado prioridades, ni las líneas maestras de nuestra relación con el mundo, más allá de las generalidades y obviedades de nuestra pertenencia a Europa y nuestros vínculos con Latinoamérica.

 

Para analizar el papel de España en el conflicto que tiene en vilo al mundo y que puede desembocar en una guerra en Europa, con un más que probable ataque de Rusia a Ucrania, hay que tener en cuenta esa falta de perspectiva del presidente, que le hace actuar con un oportunismo un tanto infantil.

 

La elección de Arancha González Laya ya fue un síntoma de que Sánchez no le daba demasiada importancia a Exteriores. González Laya fue recomendada por Nadia Calviño, que sí es un peso pesado en el Gobierno, pero su trayectoria como experta en comercio internacional no justificaba ni de lejos su nombramiento. La llegada de tapadillo del líder del Polisario Brahim Ghali a España, con ribetes delictivos que investiga la Justicia, provocó una crisis diplomática con Marruecos que aún está por solventar, y a ella le costó el cargo.

 

A González Laya la sustituyó el pasado mes de julio José Manuel Albares, que era secretario general de Asuntos Internacionales y Seguridad Global en el Gabinete del presidente. Al menos es diplomático y fue embajador de España en Francia.

 

Albares se encontró con el marrón del conflicto con Marruecos y situó su resolución como prioridad de su Ministerio. Recordemos que en 2020, Estados Unidos (bajo la presidencia de Donald Trump) reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sahara, que España no acepta y que es la causa fundamental de la tensión con nuestro vecino del sur.

 

Marruecos se siente fuerte y cree que puede doblarle el pulso a España, que ha mantenido su apoyo a la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU del 29 de abril de 1991 para una solución negociada del conflicto que enfrenta al Polisario con el reino alauí.

 

El pasado 18 de enero Albares se entrevistó en Washington con el secretario de Estado norteamericano Antony Blinken. En el encuentro, Albares arrancó a su homólogo el compromiso de «unir fuerzas» para encontrar una solución al conflicto del Sahara, que conduzca a la normalización de relaciones con Marruecos, cuya embajadora fue llamada a consultas tras el incidente de Ghali y aún no ha regresado a Madrid. Sánchez ha implicado incluso al Rey en el intento de recomposición de relaciones. El lunes, 17 de enero, Felipe VI animó a Marruecos a «caminar juntos», pero todavía Mohamed VI no ha movido ficha

 

EEUU mira con desconfianza a Sánchez porque aún no ha olvidado que fue un presidente socialista el que abandonó Irak en un momento difícil. Tampoco es un aval que haya ministros en el Gobierno (UP) que no sólo defiendan el «No a la guerra», sino que sean abiertamente antinorteamericanos

 

En la reunión con Blinken, Albares puso sobre la mesa el apoyo decidido de España a «la integridad de Ucrania». Era un do ut des en toda regla: tu me ayudas con Marruecos y España se vuelca en el apoyo a la acción de la OTAN frente a Rusia.

 

Dos días después de la visita de Albares a Washington, la ministra de Defensa, Margarita Robles, informaba del envío de la fragata Blas de Lezo al Mar Negro y admitía la posibilidad de despliegue aéreo en Bulgaria, lo que desató las críticas de Podemos y la irrupción en el debate de Pablo Iglesias con la consigna del «No a la guerra».

 

Durante el domingo pasado, el presidente conversó con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para corroborar el compromiso de España con la Alianza Atlántica. Moncloa distribuyó a los medios, al margen de la información sobre esas conversaciones, unas fotografías en las que se veía a Sánchez en mangas de camisa hablando por teléfono y con cara de preocupación.

 

El presidente -no es la primera vez que esto pasa- le había cogido el gusto a sentirse parte de la historia.

 

La realidad no tardó en enfriar sus expectativas. El lunes, justo unas horas después de distribuirse las fotos mencionadas, el presidente Biden convocó una video reunión de urgencia a la que fueron convocados Von der Leyen, Stoltenberg, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel; el presidente francés, Emmmanuel Macron; el canciller alemán, Olaf Scholz; el primer ministro italiano, Mario Draghi; el primer ministro británico, Boris Johnson, y el presidente de Polonia, Andrzej Duda. No, el presidente español no fue convocado. ¡Cuánto hubiera dado Sánchez por asistir, aunque fuera por Zoom, a esa reunión en la Situation Room!

 

La decepción en Moncloa era más que palpable ayer. El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, compareció ante las cámaras de TVE para dar explicaciones y afirmar que «España está en el centro de las decisiones». La ministra Portavoz, Isabel Rodríguez, se sacó de la manga la excusa del «formato». Pero el golpe al orgullo presidencial ha dejado su huella.

 

La confianza en política exterior no se gana de la noche a la mañana ni con el simple gesto de ser los primeros en mostrar disposición al envío de tropas.

 

Por mucho que Sánchez se muestre ahora como un atlantista convencido, para Estados Unidos es el dirigente de un partido que no sólo defendió el «No a la guerra», sino que abandonó la misión en Irak en un momento crítico tras la llegada de Rodríguez Zapatero -el mismo que no se levantó frente a la bandera norteamericana- a Moncloa. Eso es difícil de olvidar.

 

Rodríguez Zapatero echó por tierra una relación construida durante largo tiempo por Aznar porque, para el líder socialista era más importante cumplir el compromiso con sus votantes de retirar la tropas, que, por cierto nunca entraron en combate, que respetar los compromisos internacionales. Es una opción. Legítima, por supuesto. Pero esas decisiones tienen un coste.

 

Sánchez no sólo es víctima de la historia reciente de su partido en relación con Estados Unidos, sino que en su propio Gobierno alberga a unos partidos (UP) que, además de oponerse a la guerra, son abiertamente anti norteamericanos. Nadie duda de la disposición de la ministra de Defensa y probablemente tampoco deberíamos cuestionar el pro atlantismo de Albares, pero aún no sabemos lo que opina la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, de la posible intervención de España en un eventual conflicto en Ucrania.

 

La intervención del ex vicepresidente Iglesias en un mitin en Valladolid el pasado fin de semana, en el que volvió a desenterrar el lema del «No a la guerra» no ha ayudado, sino todo lo contrario. Podemos ha hecho saber que votaría en contra si el envío de tropas se debate en el Congreso.

 

El presidente no puede sorprenderse por no haber sido convocado a la reunión de la Situation Room (por cierto, como llama a su columna en La Vanguardia Iván Redondo). Los recelos de Estados Unidos siguen existiendo.

 

Sánchez, si de verdad se cree que la política exterior es una política de Estado, debería haberse reunido con el líder de la oposición para informarle y pactar con él los pasos que tiene que dar España en las próximas semanas. Seguramente, Pablo Casado le hubiera dado todo su apoyo.

 

Sin embargo, el presidente piensa -como en su día hizo Zapatero- que la política exterior no es más que un instrumento para su política doméstica, que consiste en ningunear sistemáticamente a Casado, con el que lleva sin reunirse año y medio.

 

También se equivoca Sánchez si cree que el envío al Mar Negro de la Blas de Lezo le va a facilitar una invitación de Mohamed VI a Rabat. Para Marruecos la llegada a España de Ghali vulneró un acuerdo tácito que consistía en un alejamiento paulatino respecto a las posiciones del Polisario.

 

Toca, por tanto, esperar y confiar en que la constancia que Sánchez aún no ha demostrado en su acción política haga variar la posición de Estados Unidos y vuelva a considerarnos de verdad como un socio fiable.

Sánchez agradece el perfil bajo de los obispos ante el gobierno con una campaña anticatólica

 

Un burdo intento de frenar la debacle del PSOE en las encuestas electorales

Sánchez agradece el perfil bajo de los obispos ante el gobierno con una campaña anticatólica

Pocas veces en la historia de España se ha encontrado la Iglesia Católica en una situación tan ridícula como la que está viviendo hoy en día.

La izquierda y los abusos a menores: un repaso a lo que PSOE y Podemos no quieren investigar
El informe de la CEE que desmonta el bulo de algunos medios sobre los bienes de la Iglesia

Un gobierno con una agenda ideológica claramente anticristiana

Desde su llegada al gobierno, el PSOE y Podemos empezaron a desplegar una agenda ideológica trufada de planteamientos anticristianos. Ahí está su afán por legalizar la eutanasia mientras en España los ancianos morían a millar por la pandemia ante la absoluta indiferencia del gobierno. Ahí está el afán del gobierno por encarcelar a los provida en una nueva vuelta de tuerca de la promoción del aborto. Ahí está también su empeño en imponer la ideología de género, pisoteando el derecho constitucional de los padres a decidir la formación religiosa y moral que desean para sus hijos, un derecho que la izquierda española ha venido rechazando en todos los años que llevamos de democracia.

El origen del actual perfil bajo de la Conferencia Episcopal Española

Ante esa ofensiva ideológica de la izquierda, si los católicos españoles no nos hemos sentido solos y abandonados es porque tenemos a Vox, un partido que ha decidido hacer una apuesta clara por la defensa de unos principios de cuya defensa el PP ha desertado. Recordemos que durante el mandato de Zapatero, la Iglesia se sumó a las protestas contra la ofensiva ideológica de la izquierda, o al menos eso hizo inicialmente, ya que finalmente en 2007, el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez, acabó transigiendo ante la “educación para la ciudadanía” (EpC), dejando tirados a los padres que no enviaban a sus hijos a colegios concertados o privados.

Y entonces volvió el PP al gobierno. Rajoy no tocó las leyes ideológicas de Zapatero, y el PP incluso se juntó con la izquierda para imponer la ideología de género en comunidades como Galicia, Madrid y Murcia. Leyes que afectaban al citado derecho constitucional de los padres, y que supusieron que muchas familias católicas tuviesen que ver como a sus hijos se les imponían cosas contrarias a sus valores cristianos en las escuelas. La mayoría de los obispos callaron o mantuvieron un perfil bajo, y los medios de la Iglesia (COPE y 13TV) siguieron actuando como palmeros del PP, incluso para bloquear el paso a la aparición de Vox, un partido que se opone firmemente a esas leyes anticristianas.

Por aquellos años hubo cambios en la Iglesia española. En 2014 fue elegido presidente de la Conferencia Episcopal Española Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid. Era un signo de lo que estaba por llegar. Fue él quien acabó asumiendo la EpC y dejando tirados a los padres objetores a esa asignatura en 2007. Durante su segundo mandato como presidente de la CEE, hasta marzo de 2020, pasó lo que cabía esperar: más perfil bajo. Su sucesor, Juan José Omella, ha mantenido la misma actitud.

Y así es como muchos católicos nos hemos visto en las actuales circunstancias: abandonados por nuestros pastores. Hace ya años que parece que para la CEE lo más importante es mantener, como sea, la casilla de la Iglesia Católica en el IRPF, aunque para ello haya que callar y tragar con muchas cosas. Y en eso han estado los obispos españoles hasta ahora, salvo honrosas excepciones.

La izquierda responde con una campaña anticatólica al perfil bajo de los obispos

Que los obispos hayan optado por el mutismo, tal vez para apaciguar a la izquierda, no debe hacernos olvidar que en el tuétano ideológico de socialistas y comunistas españoles está inscrita a fuego la cristianofobia, y para más señas el anticatolicismo. Ahora el PSOE y Podemos ven que las encuestas se vuelven en su contra, que la subida del precio de la luz y de los impuestos están incrementando también la impopularidad del gobierno.

¿Y qué hacen? Sacar el comodín del anticatolicismo. La semana pasada fue el bulo de las inmatriculaciones, alentado claramente por el gobierno y que tanto el PSOE como Podemos y sus medios afines seguirán alimentando, con mentiras, mientras dure todo el proceso de verificación de dichas inscripciones, que por supuesto alargarán en el tiempo todo lo que haga falta para tener distraída a su feligresía anticatólica.

Ayer se vio en el Congreso el nuevo episodio de esa campaña anticatólica: el PSOE y Podemos se niegan a investigar todos los abusos sexuales a menores, pero sí investigarán los de la Iglesia. Son los mismos partidos que llevan ya varios años rechazando toda petición de investigar los escándalos de abusos sexuales de menores tutelados por los gobiernos izquierdistas de Baleares y la Comunidad Valenciana, la señal más clara de que al PSOE y a Podemos los menores les importan un pimiento. Ayer mismo, Libertad Digital señalaba que la Fiscal General, a las órdenes del gobierno, pretende hacer una “investigación propagandística” al respecto incluso saltándose la Ley de Enjuiciamiento Criminal, cuyo Artículo 773.2 establece que la Fiscalía no puede investigar hechos que ya están siendo investigados por los jueces.

Por mi parte, como católico, creo necesario arrojar toda la luz posible sobre los abusos sexuales en el seno de la Iglesia. Todo sacerdote o religioso al que un tribunal condene como autor de esos infames delitos merecerían pasar el resto de sus días en prisión. Lo mismo digo para los demás autores de esos delitos. Que a la izquierda sólo le interese arrojar luz sobre los abusos en la Iglesia pero imponga un velo sobre los demás, es algo propio de canallas.

La campaña anticatólica irá a más: siempre tendrán una gran Cruz por derribar

Por supuesto, vendrán más cosas. La izquierda cristianófoba ya ha puesto sus ojos en la mayor Cruz del mundo, la del Valle de los Caídos, y ante las reclamaciones de derribarlas, propias de fanáticos talibanes, nuestros obispos enmudecieronYa ven para lo que les ha servido. La cabra siempre tira hacia el monte y la izquierda española no va a apearse de sus odio a los cristianos porque los obispos agachen la cabeza y se callen ante los atropellos de socialistas y comunistas. Ojalá nuestros obispos aprendan algo de esta experiencia y se den cuenta de que no se puede apaciguar a los totalitarios. Bastaba con repasar los libros de historia para darse cuenta de ello.

Foto: Conferencia Episcopal Española. Visita de Pedro Sánchez a la sede de la CEE el 24 de enero de 2022.

La izquierda y los abusos a menores: un repaso a lo que PSOE y Podemos no quieren investigar

 

Sólo aceptan investigar la minoría de casos que se dan en el ámbito eclesial

La izquierda y los abusos a menores: un repaso a lo que PSOE y Podemos no quieren investigar

Hoy los partidos que gobiernan en España han dado una muestra de lo poco que les importan las víctimas de los abusos sexuales cometidos contra menores.

Lo que precedió al adoctrinamiento: cuando el PSOE despenalizó la corrupción de menores
Mallorca: PSOE, Podemos y Més votan contra la comisión para investigar los abusos a menores

PSOE y Podemos rechazan investigar todos los abusos sexuales a menores

Según informa Abc, en la reunión de la Mesa del Congreso de los Diputados celebrada esta mañana, el PSOE y Podemos han vetado una propuesta del PP para investigar todos los abusos sexuales a menores“Los socios de coalición han impuesto su veto sin ofrecer argumentos”, señala el citado diario. Este veto llega después de presentarse una iniciativa de Unidas Podemos, ERC y Bildu para investigar los abusos sexuales a menores pero sólo en el ámbito eclesial. Por lo visto, si los abusos se dan en otros ámbitos, entonces les importan menos.

Las otras votaciones en las que PSOE y Podemos se negaron a investigar esos abusos

No es la primera vez que la izquierda se retrata de este modo. En enero de 2020 en el Parlamento de Baleares,el PSOE y Podemos ya votaron en contra de investigar los abusos sexuales a menores tuteladas por el Consejo Insular de Mallorca, ya que dicha institución está en manos del PSOE y de Podemos. En febrero de 2020 el PSOE y Podemos volvieron a negarse a investigar esos abusos, esta vez en una votación en el Consejo Insular de Mallorca. Ante el veto de la izquierda, la oposición llevó el asunto a Bruselas, y finalmente el Parlamento Europeo ha pedido explicaciones al gobierno de Sánchez sobre esos casos.

También en febrero de 2020, el PSOE y Podemos votaron en contra de investigar el abuso sexual a una menor por el que fue condenado el exmarido de Mónica Oltra, vicepresidenta de la Comunidad Valenciana. Se da la circunstancia de que en 2021 fue presentada una querella contra Oltra que la acusa de encubrir esos abusos, además de otros delitos como obstrucción a la justicia, prevaricación administrativa y malversación de fondos públicos.

PSOE y Podemos vuelven a votar en contra de investigar esos abusos allí donde gobiernan

Esta mañana, en la junta de portavoces del Congreso, el PSOE y Podemos han rechazado otra petición del PP para invertigar los abusos sexuales a menores que se han producido en Baleares y la Comunidad Valenciana, comunidades en las que gobiernan ambos partidos de izquierda. Ya sólo en Palma de Mallorca se han denunciado 16 abusos a menores tuteladas desde 2016, bajo responsabilidad de una administración en manos de la izquierda. en la Comunidad Valenciana 127 menores tuteladas por el gobierno socialista han denunciado abusos sexuales. Da la sensación de que PSOE y Podemos utilizan políticamente los casos de abusos en la Iglesia para tapar los que salpican a sus gobiernos. Y el caso es que los abusos a menores cometidos en el ámbito eclesial son una ínfima minoría de los que se dan en España.

Los abusos en el ámbito eclesial son una minoría de los que se dan en España

Según datos conocidos el año pasado, en los últimos 20 años hubo 220 denuncias contra sacerdotes por esos abusos. De ellas, 151 han sido resueltas, mientras que otros 69 expedientes permanecen todavía abiertos. Las cifras son exiguas si tenemos en cuenta que ya sólo en 2020 se produjeron 1.093 abusos sexuales a menores en toda España, según datos de la Fundación ANAR. Entre 2008 y 2019 esa entidad atendió 6.183 casos de abusos a menoresla mayoría de los cuales se dieron en el ámbito del hogar. La fundación alertó que estos abusos se han multiplicado por cuatro en la última década. Las agresiones en grupo, o ‘manadas’, pasaron de un 2,1% en 2008 a un 10,5% en 2018.

Los casos que han salpicado a miembros del PSOE, Podemos, IU y ERC

Cabe preguntarse qué interés especial tienen el PSOE, Podemos y sus socios en ocultar esos casos e interesarse sólo por los que se dan en la Iglesia. Algunos hechos pueden arrojar luz al respecto:

Y esto es lo que sale con una simple búsqueda en Google. Visto lo visto, ahora se explica lo que esos partidos han votado esta mañana.

Foto: Congreso de los Diputados. La reunión de la Mesa del Congreso de ayer por la mañana, en la que el PSOE y Podemos han votado en contra de investigar en la Cámara Baja todos los abusos sexuales a menores.

martes, 1 de febrero de 2022

Sánchez engorda su legión de asesores y bate récords: 785 en el Gobierno y 370 a su servicio

 Los Gobiernos de Pedro Sánchez ocupan el primer y segundo lugar en número de asesores, mientras que en el tercero se encuentra un Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.

Gobierno de coalición PSOE-Podemos. Europa Press

A Leónidas le bastaron 300 espartanos para hacer frente a las huestes de Jerjes y los persas, compuestas por cientos de miles de soldados. Lejos de las cifras espartanas, el Gobierno de Pedro Sánchez parece no tener nunca suficientes asesores a su servicio y, tal y como se refleja en los registros oficiales de personal, sigue batiendo récord tras récord. Vozpópuli ha revisado toda la serie histórica de estos registros y ha constatado que el Gobierno de Sánchez cuenta con 785 asesores, una cifra nunca antes alcanzada por un gobierno español.

Los datos corresponden a julio de 2021, últimos de los que se tiene registro. Es la primera vez que un Gobierno supera la barrera de los 700 asesores. Pero es que, en esta ocasión, el Ejecutivo roza los 800. Si analizamos la serie histórica, vemos que en segunda posición está otro gobierno de Pedro Sánchez. En enero de 2019, el Ejecutivo registraba un total de 670 asesores.

En tercer lugar, se halla otro Ejecutivo socialista: el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero acumuló 648 asesores en 2010, la cifra más alta hasta la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa. Es decir, que con Sánchez hay 137 asesores más en el Gobierno que con el anterior presidente mejor acompañado, su compañero de partido Zapatero.

Entre los Gobiernos populares, el que más personal eventual acumuló fue Mariano Rajoy, que en enero de 2018, meses antes de la moción de censura del renacido Sánchez, contaba con 599 asesores. O sea, 186 menos que ahora. En el caso de José María Aznar, solo hay datos entre 2002 y 2004. En este período, el que más eventuales se contabilizan es 2002, con 460 asesores.

¿Cuántos asesores hacen falta para que este país funcione? Pues lo cierto es que si se echa un vistazo a los datos, nuestro país ha podido seguir prestando sanidad y educación pública e incluso más y mejores trabajos con menos consultores y asesores. La media de asesores en estos 19 años ha sido de 572. Por tanto, lo normal es que trabajen para el Ejecutivo 213 'escuderos' menos de los que necesitan Pedro Sánchez y sus ministros.

Un presidente, 370 asesores

Las necesidades del Ejecutivo no paran de crecer. En enero de 2021 eran 764 los 'escuderos intelectuales' del Gobierno, y en julio han pasado a ser 785. Uno de los grandes responsables de este crecimiento es Pedro Sánchez, que pasa de 361 a 370 asesores.

Cabe recordar que Sánchez tenía 338 asesores en 2019 y 306 en 2020. Si regresamos al pasado, solamente hay dos presidentes que hayan requerido de más eventuales. El líder indiscutible es José Luis Rodríguez Zapatero. Fue en 2010, época de los 'brotes verdes' que no aparecían por ninguna parte. Zapatero contrató entonces a 432 personas para asesorar solo a Presidencia. A continuación se sitúa el presidente Rajoy en 2018, que contaba con 429 asesores. El bronce sería para Sánchez.

Ministerios que más aumentan sus asesores

En enero de 2020 había 17 ministerios. El aumento de ministerios por el pacto de coalición entre PSOE y Podemos tiene un impacto directo en el número de asesores. Un caso paradigmático es el Ministerio de Sanidad. En enero de 2020, esta cartera contaba con 12 asesores. Estamos ante poco más que un equipo titular de fútbol para asesorar en materia sanitaria, de consumo y derechos sociales, competencias que antes formaban parte del Ministerio del Paseo del Prado.

Lo que ha ocurrido con la escisión del Ministerio de Sanidad en tres órganos es un crecimiento exponencial de personal asesor. Así, en julio de 2021, se registran 16 asesores solo para el Ministerio de Sanidad, 12 solo para el Ministerio de Consumo y 20 solo para el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030. Es decir, que donde antes había 12 asesores, ahora hay 48.

El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pasa de 306 asesores en 2020 a 370 en 2021, por lo que aumenta en 64. Y eso que en 2020 el Ministerio de Presidencia englobaba también la cartera de Igualdad, que en 2021 contabiliza 17 asesores.

El Ministerio de Ciencia es otro buen ejemplo. En 2020, contando también con las competencias en Universidades, tenía 11 asesores. En 2021, el Ministerio de Universidades registra nueve asesores, y el de Ciencia mantiene 11. Una vez más, hay metástasis de asesores, pasando de 11 a 20 para las mismas funciones.

VOZPÓPULI