lunes, 24 de abril de 2023

Pedro Sánchez riega con 450.000 euros a la asociación que califica a Txapote como 'víctima'

 

El Gobierno, a través del Ministerio de Ciencia y del de Transición Ecológica, ha inyectado diversas partidas a Aranzadi, protagonista del polémico listado que incluye a los etarras como víctimas de violencia política


 El etarra Francisco Javier García Gaztelu, alias 'Txapote' 
Europa Press



El Gobierno de Pedro Sánchez ha concedido subvenciones por un valor cercano a los 450.000 euros a la sociedad científica Aranzadi, que en las últimas fechas ha sido protagonista de una airada polémica tras calificar como víctima al sanguinario etarra José Javier García Gaztelu, alias Txapote, autor material del asesinato de Miguel Ángel Blanco e implicado en los crímenes de Gregorio Ordóñez o Fernando Múgica, entre otros. No se trata de la única partida a fondo perdido que ha recibido esta entidad: diversos organismos de País Vasco y Navarra también le han inyectado fondos por valor de 830.000 euros.

El origen de la polémica se basa en el proyecto relacionado con una base de datos para el ayuntamiento vizcaíno de Galdácano donde se recogen los nombres y trayectorias de todos aquellos vecinos de la localidad que han sufrido “violaciones” de sus derechos fundamentales. Esta compilación recoge cerca de 500 casos, la mayoría de ellos relacionados con “la represión ejercida por los golpistas y la dictadura, durante la Guerra del 36 y en un contexto de posguerra”, pero también con la “memoria reciente”, que se define como “violaciones de derechos humanos a causa del conflicto político vasco”.

En esta última clasificación se incluyen tanto a víctimas de ETA como a los verdugos. El caso más notable es el ya citado de Txapote, pero también se puede encontrar al terrorista Jon Bienzobas Arretxe, que participó en el asesinato del magistrado Francisco Tomás y Valiente. Según los autores de la base de datos, ambos sufrieron una “política penitenciaria contraria a los estándares internacionales” y la “aplicación de leyes excepcionales”, motivos por los que figuran en la misma base de datos de víctimas de la violencia política.

La airada polémica que suscitó entre víctimas y actores políticos -con protesta incluida del concejal del PSE en Galdácano, Víctor Trimiño- ha obligado a la sociedad científica Aranzadi a justificar su trabajo. En declaraciones a Onda Vasca, el autor del proyecto, Javier Buces, argumentó que hay otros ayuntamientos con bases de datos similares y calificó de “sorprendente” todo el revuelo en torno a la incorporación de Txapote y Bienzobas a la base de datos.

Las subvenciones del Gobierno

Lo cierto es que esta sociedad científica es una vieja conocida del Gobierno central, toda vez que en los últimos cinco años -coincidiendo con la presidencia de Pedro Sánchez- los organismos dependientes de Moncloa le han inyectado subvenciones por valor de, al menos, 446.195,78 euros. Así se desprende de los datos oficiales recogidos por el Ministerio de Hacienda y Función Pública.

En este periodo de tiempo, la sociedad científica Aranzadi, que cuenta con diversas áreas de investigación y proyectos, ha recibido cinco subvenciones del Gobierno central. La primera fue en diciembre de 2019, cuando la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, le entregó una partida por valor de 32.861,40 euros. Este mismo órgano le concedió nuevos fondos en diciembre de 2020 por 63.334,38 euros. Ambas partidas, con el objeto de “evaluación de la biodiversidad terrestre española”.

La otra entidad ligada al Ejecutivo que ha financiado a Aranzadi es el Ministerio de Ciencia e Innovación, a través de su Subsecretaría: en julio de 2020, con 100.000 euros; en marzo de 2021, con otros 125.000; y en febrero de 2022, con 125.000 euros más. En total, 350.000 euros, que sumados a los concedidos por la Fundación Biodiversidad alcanzan la cifra de 446.195,78 euros en cinco años.

Otras inyecciones financieras

Esta base de datos, no obstante, no recoge otras subvenciones que se le han concedido a la sociedad científica en los últimos años. Según ha podido comprobar Vozpópuli, Moncloa le inyectó más fondos en 2022 a través del Ministerio de Presidencia, con el objeto de elaborar un estudio sobre “la sanidad en San Sebastián y Gipuzkoa [sic] durante la Guerra Civil (1936-1939); los médicos guipuzcoanos en el 36”. Esta subvención figura en un documento colgado en la página web oficial de este Ministerio, si bien no especifica la cuantía.

A todas esas partidas habría que sumar otros 831.194,93 euros que esta asociación ha recibido en los últimos cinco años por parte de diversas entidades públicas vascas y navarras. La más cuantiosa, por valor de 325.000 euros, corrió a cargo del ayuntamiento de Bilbao para un proyecto de investigación en el cementerio de Bayona. Otras entidades recurrentes en la financiación de Aranzadi son los Departamentos de Relaciones Ciudadanas y el de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno Foral, así como diversos consistorios vascos.

Por su parte, el Parlamento vasco tiene previsto abordar una iniciativa para exigir al ayuntamiento de Galdácano, en manos de EH Bildu, la retirada de Txapote y Bienzobas en la base de datos de víctimas de la violencia política. Por el momento, los nombres de los dos etarras aún figura en la página elaborada por la sociedad científica Aranzadi.


VOZPÓPULI

domingo, 23 de abril de 2023

Podemos afila los cuchillos contra Irene Montero para forzar que deje el partido después de las elecciones

 La reforma de la ley del solo sí es sí ha dejado claro que la ministra de Igualdad, Irene Montero, está sola y no tiene el apoyo de sus socios de Gobierno. Pero el problema es que tampoco tiene a nadie que la respalde, excepto Ione Belarra y Pablo Iglesias, dentro del partido. La irrupción de Sumar en las encuestas ha dejado claro que la única forma que tiene Podemos de sobrevivir es integrarse en el partido de Yolanda Díaz, la vicepresidenta del Gobierno. Pero todo pasa por echar a Irene Montero si se quieren dar pasos en esa dirección. Fuentes del partido morado aseguran que la ministra de Igualdad podría dimitir después de las elecciones de mayo forzada por su propia ejecutiva. Otras insisten en que que aguantará hasta las generales, pero ninguno la da continuidad política en el año que entra.

Irene Montero está enrocada. Ella quiere un puesto alto en las listas electorales de Sumar o ir por libre con Podemos como número uno o dos. Sea como sea, no se plantea dejar la política. La diferencia es que desde la formación morada entienden que el principal escollo para que el partido siga a flote es la propia ministra de Igualdad, Irene Montero. Ahora mismo ya se hablan de «presiones» y de «peticiones amistosas» a Irene Montero para que deje el cargo o ceda en cuanto a su posición en las listas se refiere. La ministra más polémica y peor valorada podría ser una mancha en Sumar que Yolanda Díaz no está dispuesta a asumir.

Hay una fuerte presión para que Irene Montero deje Podemos después de las elecciones de mayo. La debacle de Podemos dará el escenario perfecto para que alguien asuma las consecuencias. Desde el partido esperan y creen que Montero se echará a un lado para permitir que los que siguen dentro de la formación y no la han erosionado a nivel de imagen el partido puedan seguir trabajando en la misma línea. Yolanda Díaz no tiene problema en aceptar a varios dirigentes de Podemos y comerse la formación, pero necesita mandar un mensaje a su electorado en el que quede claro que lo que era Podemos, ese sanedrín de amigos y amigas de Pablo Iglesias, ya está muerto y solo queda un nuevo liderazgo con nuevas caras.

SÍ A BELARRA

La fundadora de Sumar, Yolanda Díaz, ya ha puesto encima de la mesa las condiciones para abrir la puerta a Podemos. La primera y más importante es que queden fuera de la lista tanto Irene Montero, ministra de Igualdad, como su secretaria de Estado, Ángela Rodríguez (Pam) o el propio Pablo Echenique, portavoz de Podemos en el Congreso. La única que tiene la puerta completamente abierta de par en par es Ione Belarra, ministra de Asuntos Sociales, pero solo de momento y porque es la única que para la vicepresidenta del Gobierno tiene cierto valor. También hay voces en Podemos que acusan a Yolanda Díaz de querer romper la unidad de las cabezas de lista de la formación morada.

Hay exigencias por parte de Yolanda Díaz. La primera es que no haya ninguna tutela por parte del expresidente del Gobierno Pablo Iglesias, quien todavía sigue diciendo a Irene Montero y toda la cúpula de Podemos lo que tienen que hacer. La segunda, que los perfiles más polémicos de la formación morada dejen el equipo y salgan de la lista y la tercera que Yolanda Díaz sea quien decida quién va dónde. La primera que tendría que dejar el equipo, según cuentan fuentes del entorno de la ministra de Trabajo y vicepresidenta del Gobierno, es Irene Montero. Yolanda Díaz sabe que es la ministra peor valorada según todas las encuestas además de que no deja de comprar discursos polémicos que erosionan la formación de cara a los perfiles progresistas más moderados.

porJavier de Benito Hernández