lunes, 31 de enero de 2022

Estos son los doce altos cargos de la Generalitat que son millonarios.


 Pere Aragonés y todo su gobierno autonómico


Muchos pasan de los cinco millones de euros en activos y superan con creces los ahorros del presidente de la Generalitat, Pere Aragonés

  

Al menos doce altos cargos del gobierno catalán son millonarios. No porque tengan un millón de euros, es que la mayoría de estos supera esa cifra con creces. Es el caso del conseller de Economia, Jaume Giró, que tiene un total de 7 millones de euros en activos, siendo el miembro del gobierno de la región que más dinero tiene en su cuenta. 

Otros 12 altos cargos y directivos públicos dependientes de entes de la Generalitat de Cataluña han informado de que superan esta cantidad, según se recoge en las declaraciones de bienes patrimoniales del año 2021 publicadas por el portal de Transparència del gobierno catalán. 

Si vamos recopilando y observando cada uno de los directivos de estas organizaciones o entidades públicas, observamos que Anna Tarrach, directora general de “Pressupostos”, es una de las que más activos tiene declarados, con 2.301.139 euros. En total, tiene cinco pisos, una casa y seis garajes por un valor de 974.032 euros, además de otros activos por valor de 1.327.106 euros.

Destaca también la figura de Joan Ridao, director del Institut d'Estudis de l’Autogovern, el cual ha declarado tener por lo menos 2.200.250 euros en activos, de los cuales se dividen en cuatro pisos, dos casas, un terreno y un garaje. También cuenta con un seguro de vida valorado en 450.000 euros, una cuenta de ahorros con 600.000 euros, y un total de 18.750 euros en activos financieros.

Esos dos son los cargos que más tienen ahorrado, pero no son los únicos “millonarios” del gobierno catalán: En el tercer lugar está Gabriel Capella, director del Institut d'Investigació Biomèdica Bellvitge, que posee un total de 1.740.080 euros sin pasivo: cuenta con una casa en propiedad, dos pisos, un garaje y un trastero valorados en 488.420 euros, as-i como 1,2 millones en otros activos. 

A éste le sigue Jordi Òliva, consejero delegado del Institut Català de Finances, con 1.712.361 euros en activos, entre ellos cuatro pisos valorados en 838.000 euros, Teresa Prohias, directora de Serveis del Departament de la Vicepresidència i de Polítiques Digitals i Territori, con unos activos totales de 1.485.992 euros y Mercè Crosas, secretaria de Govern Obert del Departament d'Acció Exterior, con 1.306.000 euros sin ningún pasivo.

La “cúpula millonaria” de TV3

Estos dirigentes públicos millonarios también llegan a la television pública de Cataluña, en manos del independentismo desde hace años. Vicent Sanchís, director de la cadena pública, dependiente de Presidència de la Generalitat, tiene activos totales por valor de 1.346.637 euros. El total de pasivos por su parte llega a alcanzar los 95.456 euros. 

El máximo dirigente de la televisión catalana declara a Transparencia la posesión de por lo menos tres pisos, una nave industrial y un local comercial por un valor total de 1.150.718 euros. Además ha informado de ser titular de un seguro de vida valorado en 164.518 euros, unos ahorros en una de las cuentas bancarias de 1.300 euros y 30.000 euros en activos financieros. 

También tiene un cargo “millonario” Josep Ribas, secretario general del Consell Interuniversitari de Catalunya. Según Transparencia, Ribas tiene un total de 1.157.738 euros en activos. Eso sí, tiene un pasivo de 160.000 euros de dos créditos personales. También hay registrados siete pisos en propiedad (6 al 20% y uno al 50%) y dos casas (al 50%) por un valor total de 666.988 euros. 

 La sorprendente explicación por la que Aragonés fulminó a Trapero

 

 El TSJC ratifica la sentencia del español y pone contra las cuerdas a Aragonés

 

 Sánchez riega la Generalitat y Aragonés le da un “ultimátum secesionista”



España pide el Toisón de Oro para Rafa Nadal.

 

Majestad, si no se lo cree salga a la calle y compruebe lo que hoy están festejando los españoles (blancos, rojos o azules)... Lo de Rafa Nadal en Melbourne y su apoteósico triunfo sobre el ruso, que mañana será número 1 del mundo, puso en pie de orgullo a millones de españolitos que no veían nada parecido en su desgraciada historia.
     

       Majestad, si después de la hazaña, con remontada, que hizo ayer Su Majestad el Rey del Mundo y de la Historia del tenis no se merece el Toisón de Oro de la Monarquía ¿quién se lo puede merecer?
       Yo le aseguro que si viviese mi amigo y compañero Miguel Ors hoy no se habría conformado con escribirle y a estas horas ya estaría en la Zarzuela pidiéndole que rectifique y esta vez sí vaya, si es necesario, hasta Mallorca para imponerle esa máxima condecoración que sólo se merecen los más grandes... Después de lo de hoy Rafael Nadal ya es el más grande de todos los deportistas españoles de todos los tiempos.
           Y para que vea que no es la primera vez que en nombre de mi amigo le escribo solicitando el Toisón para NADAL le republico la carta que publiqué en abril del 2021, tras otra de sus hazañas.
            Señor, si su padre le concedió el Toisón a Don Torcuato Fernández Mianda, el más grande de los políticos de la Transición, ¿por qué no puede VM premiar la grandeza de un hombre que, además, lleva con orgullo el nombre y la bandera de España adonde quiera que va?
           A la espera de que esta vez SÍ le saluda un españolito que hoy ha vibrado, como millones de españoles, con la gesta heroica de DON RAFAEL NADAL. 

 Julio Merino.

sábado, 29 de enero de 2022

La palabra de Sánchez, cada día más devaluada

 

Hasta poner en práctica el atajo legal para excarcelar antes de tiempo y casi de golpe a un tercio de los etarras presos, que ayer adelantó ABC, el Gobierno y el PSOE han mantenido un criterio zigzagueante sobre esta cuestión.


Hasta poner en práctica el atajo legal para excarcelar antes de tiempo y casi de golpe a un tercio de los etarras presos, que ayer adelantó ABC, el Gobierno y el PSOE han mantenido un criterio zigzagueante sobre esta cuestión. Coincidiendo con las resoluciones judiciales contrarias al descuento o con la inminencia o no de elecciones, el sanchismo se mostraba a favor o en contra de ese plan de excarcelación. Es decir, que el interés de las víctimas y el crédito de la propia Justicia han pasado siempre a un segundo plano ante el provecho único a preservar: el de Sánchez. Hace apenas cuatro meses, este negaba en el Congreso, «de manera rotunda», que estuviese en sus planes excarcelar antes de tiempo a los presos etarras.

Claro que también en su día afirmó que nunca pactaría con Bildu. «Si quiere lo digo cinco veces o veinte. La pregunta ofende. Con Bildu no se pacta nada», dijo. La palabra de Sánchez hoy cotiza tan a la baja que inevitablemente arrastra a pérdidas irreparables a la democracia española.

ABC

Años de infamia

 

Sánchez va a soltar a un montón de asesinos etarras sin tomarse la molestia de informar siquiera a las víctimas.

En 2003 publiqué ‘Los años de plomo’, cuyo título se convirtió en sinónimo del período más sanguinario en la historia de ETA. El libro recogía diez entrevistas realizadas a víctimas en su mayoría anónimas, protagonistas de experiencias tan terribles en lo personal como vergonzantes para cualquier sociedad dotada de dignidad. En el prólogo de la obra, destinada a recoger la memoria en carne viva de esas gentes, yo escribía: «Fueron años de sangre, violencia y claudicación frente al terror, en los que el miedo se abatió sobre las conciencias y una amnesia tan deliberada como colectiva abocó al olvido el profundo sufrimiento de las víctimas... Fueron para esas personas tiempos de soledad e injusticia, de vergüenza sobrepuesta a la impotencia,

 tiempos en los que los depredadores etarras ocuparon los desvelos de los responsables políticos y los escaparates mediáticos, mientras sus presas eran relegadas a los desvanes más inhóspitos de una sociedad que prefería mirar hacia otro lado… Años de plomo calibre 9 mm. Parabellum, densos como el silencio cómplice que cayó alrededor de los asesinados...».

Han pasado casi dos décadas. Yo ya no vivo con guardaespaldas, porque en 2011 los etarras nos perdonaron la vida a cambio de sustanciosas contrapartidas políticas, pero el resto de mis palabras mantiene una dolorosa vigencia que el Gobierno de Pedro Sánchez alimenta a diario con sus acciones. La penúltima, esa maniobra traicionera y vil de la que informaba ayer ABC, consistente en derribar las barreras establecidas por Ejecutivos más decentes y allanar el camino a la liberación prematura de terroristas encallecidos, que ni se han arrepentido de sus crímenes ni cumplirán íntegramente sus condenas, tal como prometieron cuando era popular hacerlo dirigentes de diversos colores, incluidos los socialistas.

Estamos en 2022 y al plomo ha seguido la ignominia. Muchos de mis entrevistados han fallecido y se ahorran la humillación de ver cómo la historia se repite, los gobernantes centran de nuevo sus esfuerzos en satisfacer las exigencias de la banda, reconvertida en partido político socio preferente del inquilino de La Moncloa, y los españoles callan, al igual que hicieron en los ochenta y buena parte de los noventa, preocupados por otros asuntos como la economía o el Covid. Otros vivimos para seguir denunciándolo.

En la breve introducción a ese grito desgarrado, evidentemente inútil a la luz de lo que está pasando, yo señalaba también que entre 1975 y 1990 se produjeron incontables negociaciones entre representantes gubernamentales y jefes terroristas, se aprobaron dos amnistías y se tomaron múltiples iniciativas relativas a ETA, ninguna de las cuales contó jamás con la opinión de la otra parte; la que ponía las lágrimas después de cada atentado. Tampoco en eso hemos cambiado. Sánchez va a soltar a un montón de asesinos sin tomarse la molestia de informar siquiera a las víctimas.

Años de infamia. Tiempo de injusticia.


Isabel San Sebastián


Las 10 veces que Pablo Iglesias no dijo la verdad porque era "político"

 El pasado sábado el fundador de UP aseguró que ahora puede decir la verdad porque ya no es político. Las redes se llenaron de críticas a sus palabras y recordaron momentos en los que Iglesias no cumplió con sus palabras


Pablo Iglesias aseguró el pasado sábado que "ahora que no es político" puede "decir la verdad". Y, como era de esperar, la polémica estaba, desde ese momento, servida en bandeja. Cientos de comentarios criticándole inundaron las redes: "Es decir, que cuando era político no dijo una maldita verdad" o "Un saludo a todos los que confiaron en Pablo Iglesias y le dieron su voto" son algunos de los muchos ejemplos que se podían leer en Twitter.

Unas palabras poco afortunadas que dijo durante su intervención en el debate "Bulos: la mentira como estrategia de las derechas", celebrado en el marco de la precampaña electoral de Castilla y León, en el que estaba acompañado del candidato de UP, Pablo Fernández, y por la número dos del partido morado por Valladolid, María Sánchez.


Sus declaraciones en este encuentro han sido motivo para que muchos críticos de la izquierda aprovecharan para recordar aquellas ocasiones en las que, por diversos motivos, el que fuera líder de Unidas Podemos no cumplió con sus palabras. Aquí, una recopilación de diez de ellas.

Quedarse como diputado regional

Una de las últimas promesas incumplidas de Pablo Iglesias, antes de desaparecer del mapa político durante un tiempo, fue que, pasase lo que pasase en las elecciones autonómicas de la Comunidad de Madrid del 4M, iba a quedarse como diputado regional porque iba a estar "donde le colocasen los ciudadanos" y que aceptaría lo que dijeran las urnas. Así lo dijo el 28 de abril de 2021 en el programa 'Al Rojo Vivo', de La Sexta. A la pregunta de Ferreras sobre si se iba a quedar en la Asamblea, Iglesias respondió que "clarísimamente".

Lo mismo aseguró en la cadena SER en una entrevista con Angels Barceló. "He sido oposición en el Congreso de los Diputados, he sido vicepresidente del Gobierno, salimos a ganar, pero uno en política tiene que aceptar el veredicto de las urnas". Y también lo dijo en RNE y OndaMadrid, “Ya he dicho que estaré allí donde me coloquen los ciudadanos y, si es en un escaño de [la] oposición, pues allí es donde me tocará estar trabajando”.

Sin embargo, después de las elecciones en Madrid, cuando Isabel Díaz Ayuso alcanzó la mayoría y tras los malos resultados para Unidas Podemos, Iglesias se retiró de la política y no cumplió su promesa de quedarse en la Asamblea fuese cual fuese el resultado. El mismo día de los comicios, el 4 de mayo, anunció que abandonaba todos sus cargos porque su papel ya no era "útil" para su partido, y porque se había convertido en un "chivo expiatorio" para el crecimiento de la "extrema derecha".

Abandonar la presencia pública

Siguiendo con las consecuencias de las elecciones en la Comunidad, cabe destacar otra de las veces en las que Iglesias no ha cumplido con su palabra. En octubre de 2015, Iglesias fue el invitado estrella de Risto Mejide en su programa de entrevista 'Al Rincón'. Allí dijo textualmente que "González y Aznar son como drogadictos que necesitan tener esa presencia pública. Y no quiero tener que ver con nada de eso".

Sin embargo, tras un tiempo de desaparición, Iglesias volvió a la exposición pública. Y no solo con debates en los que él es el protagonista, como el de la semana pasada en Castilla y León. Aparte de ser profesor e investigador en la Universidad Oberta de Catalunya, Iglesias es colaborador en varios medios de comunicación: es columnista en Gara y Ctxt, tertuliano en Cadena Ser, y de ahora en adelante, será presentador del podcast 'La Base'.

El chalet de Galapagar y dejar el barrio

Una de las grandes promesas de Pablo Iglesias cuando irrumpió en el panorama político era que nunca se iba a convertir en lo que él consideraba la "casta", ese "rollo de los políticos que viven en Somosaguas, que viven en chalés" y se aíslan del mundo real, como dijo en una entrevista con Ana Rosa en el año 2015. Además, en reiteradas ocasiones ha dicho que si pudiera elegir, elegiría quedarse en su barrio y que, por lo menos, volvería a su origen cuando dejara la política.

Pero al poco tiempo de que se produjera esta conversación entre la periodista y el fundador de Unidas Podemos, se hacía pública la compra del chalet en Galapagar. De esta manera, se incumplieron tres cosas: perder el contacto con el mundo real, vivir donde y como la casta y no volver al barrio de origen, porque por ahora, Vallecas no le ha vuelto a ver. Aunque es cierto que en repetidas ocasiones ha justificado que su vida ha cambiado mucho y que al formar una familia quiso llevar una vida distinta, la compra del chalet fue considerada por muchos como una incoherencia a sus palabras.

Subirse el sueldo

Y en línea con no ser casta, Iglesias siempre ha criticado los altos salarios de los políticos. "El salario de un político no puede ser un insulto para la mayor parte de ciudadanos que tienen estrecheces", dijo en octubre de 2015 tras su primera visita a la Moncloa, en el contexto de su primera campaña electoral.

Pese a ello, su sueldo desde su entrada en política ha sido bastante superior al del ciudadano español. En su último puesto como vicepresidente llegó a cobrar 80.463,96 euros, después de dos subidas salariales en el año 2020: una en enero del 2% y otra en octubre de 0,9%.

En el año 2012, el exlíder de Podemos publicó en Twitter un mensaje en el que criticaba el patrimonio de 1,7 millones de Arias Cañete. En 2021 el patrimonio conjunto de Pablo Iglesias e Irene Montero era de 1,1 millones.

Además, también rompió el código ético de Podemos al cobrar una indemnización como vicepresidente. Como informó este diario, el reglamento del partido aprobado en Vistalegre II declara "la obligación de no percibir ninguna remuneración ni cesantías de ningún tipo una vez finalizada su designación en el cargo". Sin embargo, Iglesias solicitó una indemnización de 5.300 euros al mes cuando dejó la vicepresidencia del gobierno.

Feminismo de Iglesias

Unidas Podemos, como su propio nombre indica, es el partido abanderado del feminismo. Sin embargo, hay ciertas acciones que han sido consideradas como una contradicción a uno de los pilares fundamentales del partido morado. El caso Dina, en el que Iglesias se quedó la tarjeta de móvil de Dina Bousselham para evitar daños mayores es uno de los ejemplos que perjudican a los idearios feministas de los morados. O también cuando dijo a través un canal privado de Telegram que azotaría a Mariló Montero hasta hacerla sangrar.

Uno de los ejemplos más polémicos tiene que ver con las elecciones de Madrid. En principio la candidata de UP para los comicios era Isa Serra. Sin embargo, en un momento dado Iglesias prefirió presentarse él mismo como candidato. Esta decisión se criticó mucho en redes ya que consideraron que su actitud era la de "un macho alfa" que acude al rescate de la izquierda.

De hecho, Mónica García, candidata de Más Madrid a las elecciones, le criticó públicamente (aunque sin decir explícitamente su nombre). “Las mujeres estamos ya cansadas de hacer el trabajo sucio para tener que apartarnos en los momentos históricos. Hemos demostrado con creces que sabemos frenar a la ultraderecha sin necesidad de que nos tutelen”, aseguró en un publicado en redes sociales.

Su relación con Venezuela

Una de las grandes polémicas que han rodeado a Iglesias casi desde el principio es la de su relación con Venezuela y la financiación del partido. Y aquí, más que mentir o hacer lo contrario a lo que dijo anteriormente, lo que ha hecho es, sencillamente, ocultar la verdad. Aunque todavía no se puede confirmar con total seguridad que Unidas Podemos como formación política haya recibido dinero de Venezuela, la financiación del partido sigue siendo un quebradero de cabeza para muchos.

En una entrevista con Susana Grisso en el año 2016, la periodista le dijo: "Se dice que algunos de vosotros recibisteis a título personal dinero del gobierno chavista". Iglesias respondió entonces que era "completamente falso". Sin embargo, el Caso Neurona, el que investiga la presunta financiación ilegal de Podemos, sigue activo y a día de hoy se siguen vinculando nombres del partido morado con diversas irregularidades.

VVOZPÓPULI

13 razones para desmontar la manipulación informativa en el conflicto ruso.

 

1) Los gastos militares de Usa superan en casi  ¡13 veces! a los de Rusia,   con los de Inglaterra suman una vez más, y con  los del resto de la OTAN la superioridad alcanza a ¡18 veces! Este dato muestra de entrada quién amenaza a quién.

2) No es Rusia la que rodea a la OTAN de bases militares, sino a la inversa.

3) Finlandia y Austria se mantienen neutrales y fuera de la OTAN. Esto es lo que exige Rusia de Ucrania.

4) El gobierno ucraniano rechaza la neutralidad y prefiere entrar en la OTAN con una política antirrusa, contraria a los intereses y sentimientos de gran parte de su propia  población.

5) La política antirrusa de Ucrania amenaza así la paz en toda Europa, con respaldo de la OTAN.

6)  La cuestión de la democracia no está en juego en Ucrania por parte de nadie, cuando hoy la UE  y Usa evolucionan a una tiranía LGTBI, abortista, multiculturalista y que intenta reglamentar desde el poder la vida personal de la gente, incluidos sus sentimientos. 

7) ¿Es Rusia un país democrático? ¿La acosa la OTAN por esa razón?   ¿Son acaso democracias regímenes  aliados de la OTAN como Marruecos o Arabia Saudí? 

8 ) La cuestión de la democracia interna en Rusia  solo pueden abordarla los propios rusos, no una política exterior de acoso y chantaje.

9) Importa recordar los precedentes: en supuesto nombre de la democracia, la OTAN ha perpetrado una serie de agresiones que han generado guerras civiles, millones de víctimas  y la destrucción de países enteros, como Irak, Libia o Siria.

10)  ¿Cuál es, entonces,  el motivo real del acoso de la OTAN a Rusia a través del régimen antirruso de Ucrania? Con toda probabilidad se trata de una visión estratégica para dividir Rusia en varios estados. Según una vieja doctrina, eso sería bueno para “la seguridad mundial”.

11) España no es aliada de Rusia, mientras que la OTAN respalda la invasión de territorio español en Gibraltar y las pretensiones marroquíes de imitar a Inglaterra en Ceuta y Melilla. 

12) A España no se le pierde nada en el conflicto de Ucrania. El PP y el PSOE intentan embarcar al país en el conflicto utilizando a los españoles como carne de cañón de intereses ajenos y al servicio de potencias que invaden nuestro territorio.

13) Este problema vuelve más acuciante para España dotarse de una política exterior independiente, que debe ser neutral, como  en la dos guerras mundiales anteriores.


PIO MOA

viernes, 28 de enero de 2022

Desconfianza y postureo

 

La imagen del presidente Sánchez, en camisa de llamativo color, con el teléfono pegado a la oreja y difundida por el servicio de prensa de la Moncloa, sugería que mantenía una ronda de conversaciones con los líderes europeos, a cuenta de la grave crisis que hay en la frontera de Ucrania, como consecuencia de los más de cien mil soldados rusos que Putin ha ordenado acumular en la zona. Esa imagen presidencial ha sido objeto de toda clase de comentarios —muchos de ellos en tono satírico y hasta burlesco, teniendo en cuenta el postureo de que hace gala Pedro Sánchez— en los que incluso se ha llegado a poner en duda que estuviera hablando con alguno de esos líderes.

La cuestión ha tomado más cuerpo cuando el presidente de los Estados Unidos sostuvo una video conferencia con cinco de esos líderes europeos para coordinar la actuación frente a Putin. Entre esos cinco líderes no se encontraba Pedro Sánchez, siendo España la cuarta potencia de la Unión Europea, después de la salida del Reino Unido.

Somos muchos quienes nos sentimos menospreciados por esa actitud de Biden porque en ese menosprecio a Sánchez va incluido el menosprecio a nuestro país. Sin embargo, la explicación para que esas cosas ocurran se encuentra en la poca confianza que entre los norteamericanos y posiblemente también entre algunos líderes europeos provoca el hecho de que los comunistas formen parte del gobierno de España. Esa falta de confianza, se traduce en situaciones que tienen mucho de desplantes.

Sin duda, les llamará la atención que en el gabinete español se alcen ahora voces, en defensa de la paz y la vía diplomática y desempolven el ‘No a la guerra’ utilizado por la izquierda en tiempo de Aznar, pero no lo hayan hecho, mientras Putin acumulaba tropas y pertrechos en la frontera de Ucrania que, no lo olvidemos, es el origen de la tensa relación que se está viviendo en este momento. El gobierno, al menos una parte —la parte socialista—, ha respondido a sus compromisos con los aliados, al enviar varios barcos, algunos aviones y algunos centenares de militares a la zona de conflicto, lo que incluye las llamadas republicas bálticas, que temen el expansionismo territorial de Putin sobre lo que fueron países de la órbita soviética, en tiempos de la URSS. Las protestas de otra parte del gobierno —la parte podemita— no se han hecho esperar, rechazando ese envío. Las declaraciones de unos y otros, en franca contradicción, hacen que el gobierno que preside Sánchez no genere la confianza necesaria entre los aliados occidentales y menos en los Estados Unidos.

Eso explica, en buena medida, que Sánchez no fuera invitado a la video conferencia de Biden con sus aliados europeos. Esa exclusión, que para persona tan pagada de sí misma como es el presidente del gobierno es un duro varapalo a su ego, pone en cuestión la foto en la que con teléfono en la mano y camisa de llamativo color, según Moncloa, estaba manteniendo contacto con otros líderes europeos. Si bien lo peor de todo es la pobre imagen de nuestro país, que recibe un trato inadecuado, pero que tiene su explicación.

 (Publicada en ABC Córdoba el viernes 28 de enero de 2022 en esta dirección)



miércoles, 26 de enero de 2022

Todos somos Ucrania

 

Iglesias, abanderado del comunismo que justificó a Stalin, hace de palmero a Putin disfrazado de pacifista

Cuando un tirano como Vladímir Putin ataca a Ucrania, país soberano que lucha por conservar su independencia y su joven democracia, solo hay una postura decente: apoyar al agredido. Todo lo demás es cobardía o complicidad y ambas conducen a la derrota de los valores que sustentan nuestro marco de libertades.

Los ucranianos conocen bien a los rusos. Llevan siglos sufriendo la brutal presión de sus botas. Stalin perpetró contra ellos un genocidio conocido como ‘holodomor’, que supuso la aniquilación por hambre de millones de inocentes. Putin les robó hace unos años Crimea y la región de Donetsk, pero no contento con ello ahora les muestra las garras para dejarles bien claro que son vasallos de Moscú y como tales

 han de comportarse. Nada de incorporarse a la OTAN o abrazar el modelo político de la UE. Son el patio trasero de la gran Madre Rusia (antes Unión Soviética) y su destino es plegarse a lo que esta disponga. Cualquier intento de rebelión será implacablemente ahogado en sangre.

La historia se repite. En los años treinta el holocausto stalinista fue silenciado por el comunismo occidental, dispuesto a justificar cualquier horror en defensa de su credo. «Quien no es comunista es un perro», proclamaba Jean Paul Sartre, mientras los ucranianos martirizados se daban al canibalismo antes de rendir el alma. Poco después los partidos comunistas de Francia, Italia y España aplaudían el pacto Ribbentrop-Molotov firmado entre la Alemania nazi y la URSS con el fin de repartirse Polonia y las Repúblicas Bálticas, porque así lo exigía el guión escrito en el Kremlin. Hoy Pablo Iglesias, abanderado de la misma ideología totalitaria rebautizada como Unidas Podemos, hace de palmero a un Putin nostálgico de ese pasado imperial disfrazándose de pacifista que busca evitar un conflicto. ¿Cabe mayor desvergüenza? El conflicto está servido. Lo ha provocado ese dictador formado en el KGB que encarcela a los opositores y envenena a periodistas críticos. Sobre sus espaldas pesa toda la responsabilidad de una amenaza gravísima a nuestra seguridad; la de todos nosotros, dado que si no somos capaces de parar los pies al matón, él se envalentonará y seguirá exigiendo más hasta reconstruir el mapa geopolítico previo a la caída del Telón de Acero.

El líder ruso pone a prueba nuestra determinación, exactamente igual que hizo Hitler al anexionarse Austria y apropiarse de los Sudetes checos ante la complacencia cobarde de británicos y franceses en Múnich. Entonces no existía la OTAN. Nació después de la guerra precisamente con el propósito de evitar otra tragedia tejiendo una alianza sólida entre las naciones del mundo libre. Ucrania no forma parte de ella, aunque lleva más de un lustro llamando desesperadamente a la puerta. Si no la dejamos entrar, si cedemos al chantaje ruso como en 1938 ante Hitler, pronto o tarde vendrá a por nosotros y no habrá quien nos defienda.

NOS HAN CONVERTIDO EN LACAYOS Y CHAPEROS DESDE LA MUERTE CARRERO

 

España, lejos de ser ambiciosa y autónoma es una potencia castrada desde 1975.

Antes de su asesinato el 20 de diciembre de 1973, el presidente del gobierno Luis Carrero Blanco ya había dejado claro que el programa español para la bomba atómica se mantendría, que el Sáhara era una provincia española irrenunciable, que las bases norteamericanas en suelo español no se utilizarían al servicio de EEUU para la guerra de Yom Kipur o que España no se convertiría en una democracia liberal para entrar en la OTAN.

La verja de Gibraltar estaba cerrada desde 1969 y en octubre de 1975, la última orden dada por el General Franco antes de su definitiva postración hacia la muerte, fue defender el Sáhara occidental con la fuerza armada frente a la invasión marroquí llamada “marcha verde”.

Esta era la política exterior de los últimos gobernantes patriotas españoles: soberanista y ambiciosa.  Pero maniobraron los traidores…

La ilegal entrega del Sáhara a Marruecos pactada por el príncipe Juan Carlos antes de la muerte de Franco, así como la disposición del monarca manifestada en 1979 ante representantes diplomáticos y políticos norteamericanos de ceder Melilla a Marruecos y convertir Ceuta en un protectorado promarroquí para evitar otra “Marcha verde”, fueron los primeros botones de muestra de la ruina de nuestra política exterior cobarde y entreguista.

El senador de EEUU Ed Muskei y el embajador norteamericano en España Terence Todman, mantuvieron un encuentro con el Rey de España en abril de 1979 que quedaría plasmado en un telegrama enviado por la misión diplomática americana al departamento de Estado. El citado documento fue desclasificado en 2014, plasma cómo el Rey de España tenía la voluntad de entregar Melilla y Ceuta, y a él hace referencia el historiador Charles Powell en el libro “Rey de la democracia”.

De aquellos polvos de la cesión y el entreguismo, vienen los lodos actuales que convierten a España en ramera de la OTAN y hoy de Joe Biden en Ucrania, donde nada se nos ha perdido.

En los años 80 Leopoldo Calvo Sotelo preparó, y Felipe González el de “OTAN de entrada NO” culminó, nuestra entrada en la OTAN. Y lo hicieron sin dignidad ni honor: abriendo la verja de Gibraltar, aceptando a los piratas del Reino Unido, sin defender nuestra integridad ni soberanía territorial y renunciando a la españolidad de Ceuta y Melilla, que quedan fuera de la cobertura de defensa del Tratado de la OTAN. Marruecos, aliado preferencial de EEUU en el Mediterráneo, se vería protegido en cualquier agresión contra España como de hecho ya lo está, cuando de forma impune se apropia de nuestras aguas territoriales en Canarias o invade Ceuta con 10.000 ilegales en mayo de 2021.

Como parte integrante de la OTAN, España se sumó al sanguinario Bill Clinton en la tarea de bombardear Yugoslavia y contribuir al levantamiento del narco estado de Kósovo, con el socialista Javier Solana como director de las operaciones de la muerte y el terror.

Del mismo modo, dimos apoyo a la ilegal y absurda guerra de Irak que hizo de esa Nación gobernada por Saddam Husein, un Estado caótico, fallido y de terrorismo constante. Perdimos más de cien soldados españoles en la no menos estúpida intervención en Afganistán, que finalizó con el abandono perpetrado por Joe Biden y la victoria de los talibanes. Apoyamos el destrozo de Libia a manos del genocida Barack Obama y su secretaria de Estado Hillary Clinton, matones de Oriente Medio, o el intento de tumbar a Al Asad en Siria, que gracias a Dios resultó infructuoso.

Contencioso con Rusia a cuenta de Ucrania. Y ponemos nuestra fuerza militar al servicio de Joe Biden: un matón globalista,  un golpista que robó elecciones a Donald Trump, un vividor de la industria bélica norteamericana desde hace más de 40 años en los cuales como Senador y luego como Vicepresidente de Obama se enriqueció a sí mismo y sus hijos y hermanos con los contratos de reconstrucción en naciones arrasadas como Irak o en la Ucrania nacida de la revuelta del Maidán en 2014.

Revuelta que impuso un gobierno pro atlantista y pro Unión Europea. Revuelta del Maidán que vendría promovida por Barack Obama  y también por George Soros, como el propio magnate ha reconocido y como el experto en geopolítico Pedro Baños ha señalado.

¿Qué se la ha perdido a España en Ucrania? Nada, salvo servir a EEUU y a George Soros, los que promovieron la mencionada revuelta ucraniana de 2014 para desestabilizar, los mismos que quieren reavivar una nueva guerra fría con Rusia que no existe, los que quieren enterrar el legado de Donald Trump basado en la distensión y la paz entre patriotas y entre naciones. Porque Putin, al igual que Trump, es un patriota.

Por eso molesta a los globalistas, a los liberales y a los magnates especuladores que necesitan de la guerra y la amenaza para pertrechar sus negocios y ambiciones.

José Miguel Pérez ( El Correo de España )