domingo, 29 de mayo de 2022

Sánchez cumple cuatro años desde la moción de censura maniatado al separatismo

 El presidente del Gobierno mantiene los mismos socios de investidura, cada vez más débiles, a costa de entregar las instituciones a Bildu y Esquerra Republicana.

Gabriel Rufián y Pedro Sánchez
Gabriel Rufián y Pedro Sánchez

Esta semana que arranca y que da paso al mes de junio, España cumple 4 años desde que Pedro Sánchez llegó al poder a través de la moción de censura socialista al Gobierno de Mariano Rajoy apoyada por los independentistas y la izquierda radical de Unidas Podemos. Desde entonces, han sido numerosas las cesiones que el Gobierno ha otorgado al independentismo para pagar su asiento en Moncloa. 

Desde la cesión de competencias al País Vasco en materia de prisiones, hasta los indultos de los líderes del intento de golpe de Estado perpetrado en Cataluña con el referéndum ilegal del 1 de octubre, pasando por meter en el Gobierno a Unidas Podemos, con Iglesias a la cabeza, aunque Sánchez asegurase que sería una decisión que no le dejaría dormir por las noches. 

Pero este sábado el PSOE se ha encargado de obviar todas estas cuestiones y de la debacle económica que sufre España a causa de la terrible gestión del Gobierno de coalición, y ha celebrado que el país lleva cuatro años seguidos de “progresos sociales” y avances de derechos en libertades”. Así lo ha señalado la vicesecretaria general de los socialistas, Adriana Lastra. 

No ha mencionado, sin embargo, que España sufre uno de los picos de inflación más acusados de los países de la OCDE, o que Sánchez logra situar a España como el país europeo con mayor tasa de paro de toda la Unión Europea, con los precios de la gasolina disparados y las previsiones de crecimiento en mínimos. 

Calviño: "En estos 4 años, nos hemos enfrentado con éxito a retos sin precedentes con una política económica de responsabilidad fiscal"

De hecho, la propia ministra de Economía y vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño, ha hablado de una gestión de “éxito” en estos cuatro años: “El Gobierno ha hecho frente a retos sin precedentes”. "En estos 4 años, nos hemos enfrentado con éxito a retos sin precedentes con una política económica de responsabilidad fiscal, justicia social y reformas estructurales progresistas, para avanzar hacia un crecimiento más sostenible y justo", ha escrito la vicepresidenta en un mensaje en su perfil de Twitter.

Calviño ha apuntado que el Plan de Recuperación que ha impulsado el Ejecutivo y los Fondos Europeos han hecho posible que se empiecen a ver "los efectos de las reformas e inversiones para aumentar la productividad y reducir la desigualdad”.

Sánchez saca pecho de cuatro años “empleo e ilusión”

En la misma línea se ha expresado este sábado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante un acto de precampaña de las elecciones de Andalucía en Sevilla. Un acto al que ha acudido dejando “tirado” al Rey y a la ministra de Defensa, Maragrita Robles, en el día de las Fuerzas Armadas. 

En ese mitin, Sánchez se ha referido a esa moción de censura, sin referirse a los socios de la misma, que se votó en el Congreso en 2018 y que hizo que cayera el Gobierno de Rajoy. Una moción que dio paso a la pandemia y a la guerra, las cuales ha vuelto a usar como excusa para no responsabilizarse de su gestión y echar balones fuera. Y de paso, atacar al Partido Popular. 

“Hace 4 años llegamos al Gobierno con las mismas ganas e ilusión de hoy. No esperábamos una pandemia ni un volcán ni una guerra. Superamos la pandemia, el volcán y superaremos la guerra. Y lo hemos hecho impulsando empleos y pensiones dignas y limpiando la política de corrupción”, ha espetado Sánchez.

Un discurso en el que ha subrayado que espera estar mucho tiempo más en Moncloa. Lo que no ha dicho es si pretende hacerlo con los mismos apoyos de quienes han recalcado que “lo volverán a hacer” o mediante el apoyo de los españoles en las urnas. Un apoyo mermado que hasta el propio CIS cocinado por Tezanos prevé. Por ello, Sánchez se prepara para lo que podrían ser sus últimos meses al frente del Gobierno de España. 

ESDIARIO

jueves, 26 de mayo de 2022

Zapatero y su banda compran PRISA (El País, La SER….) Con una deuda superior 850 millones de euros.

 


Por Juan Pardo

Cuando por H o por B he tenido que volver a votar a un partido que mintió en campaña electoral mi enfado conmigo mismo ha sido monumental, pero era el que menos mintió. Ahora bien, que las pérdidas de El País y la cadena SER, también vayan a mi cuenta es como para dislocar.

Pedro Sánchez está obsesionado con el grupo Prisa. Y más en concreto, con el diario El País. Es verdad que todos los dirigentes del PSOE han intentado poner a su servicio el principal periódico de España, pero la obsesión de Sánchez con esa cabecera roza lo enfermizo.

 

Esa fijación nació el 1 de octubre de 2016. Sí, aquel día en que el hoy presidente del Gobierno tuvo que abandonar la Secretaría General del PSOE tras un tumultuoso Comité Federal. Aquella mañana, Sánchez se desayunó con un inaudito editorial de El País titulado «Salvar al PSOE» y donde se le llamaba, entre otras lindezas, «insensato sin escrúpulos». En apenas siete párrafos el diario de Prisa retrataba al líder socialista en un texto que entonces pareció algo excesivo y que hoy, tras todo lo que ha llovido, resulta casi profético.

 

Sánchez siempre atribuyó a aquel editorial buena parte de la culpa de su salida del PSOE. Si no hubiera habido una señal tan contundente por parte de Prisa, sus compañeros seguramente no le habrían dado la espalda obligándole a marcharse. Y desde aquel día se juramentó para recuperar el trono perdido y vengarse de todos cuantos le habían acuchillado.

 

Las pruebas de esa obsesión están en buena medida contenidas en la entrevista que Sánchez concedió al periodista Jordi Évole el 30 de octubre de aquel año, y donde detalló las supuestas presiones que recibió por parte de Prisa para entregar el poder a Mariano Rajoy, que necesitaba en aquellos momentos la abstención del PSOE para poder gobernar.

 

Tanta fue siempre la obsesión de Sánchez con Prisa que, nada más ganar la moción de censura de 2018 y convertirse oficialmente en presidente del Gobierno, provocó un golpe de mano en El País que acabó con la destitución no solo de su director, Antonio Caño, responsable de aquel duro editorial, sino también con el despido de sus siete periodistas más próximos: Javier Ayuso, José Manuel Calvo, David Alandete, Luis Prados, José Ignacio Torreblanca, Maite Rico y quien esto firma. Al día siguiente, también fulminaron a Alfredo Pérez Rubalcaba, que era miembro del comité editorial de El País y al que Sánchez responsabilizaba de buena parte de la conspiración para desalojarle de la calle Ferraz.

 

Al servicio del sanchismo

Desde ese día, El País ha sido un periódico al servicio del sanchismo: se ha cubierto de elogios al presidente, se han minusvalorado sus errores y se ha mantenido convenientemente la presión sobre el Partido Popular, como se ha visto la semana pasada con esos extemporáneos audios del excomisario Villarejo.

 

Las tres personas que más han mandado en Prisa en los últimos años (Joseph Oughourlian, presidente del fondo Amber Capital; José María Álvarez Pallete, presidente de Telefónica; y Ana Botín, presidenta del Santander) han venido garantizando el mantenimiento de esa línea tanto en El País como en la Cadena Ser. Sin embargo, uno de ellos, Álvarez Pallete, que hace años que quería irse de Prisa porque lo consideraba un negocio ruinoso, ha puesto pie en pared antes de que sea demasiado tarde: el futuro de Sánchez es negro y en la operadora se ha entendido que ha llegado la hora de marcar distancias, por lo que pueda pasar tras las próximas elecciones generales.

 

Pallete ha puesto pie en pared antes de que sea demasiado tarde: el futuro de Sánchez es negro y ha llegado la hora de marcar distancias por lo que pueda pasar tras las próximas elecciones generales

 

Como ha ido contando magistralmente Fernando Cano en THE OBJECTIVE, esa salida de Telefónica, que fue comunicada a Moncloa con tres meses de antelación, activó todas las alertas en el Gobierno, por lo que se pusieron a trabajar para encontrar un comprador que mantuviese la línea editorial del grupo. Al final el elegido ha sido el empresario Andrés Varela, antiguo socio de José Miguel Contreras cuando Zapatero les concedió La Sexta y uno de los productores de la serie promocional con la que Sánchez pretende amenizarnos la próxima campaña electoral.

 

Varela, que es hijo de Manuel Varela Uña, exconsejero de Prisa y mano derecha del exministro Alberto Oliart, creó Global Alconaba el pasado 24 de marzo… y dos meses después esa sociedad acaba de comprarle el 7,1% a Telefónica por 34 millones de euros. Y la gran pregunta que se hace medio Madrid estos días es de dónde va a sacar Varela ese dinero, pues salta a la vista que no lo tiene.

 

Sánchez sabe que los próximos meses van a ser decisivos (elecciones autonómicas, locales y generales) y que necesita un fuerte apoyo mediático y, por supuesto, la máxima implicación del diario El País. En este sentido, la jugada le ha salido redonda: en apenas cien días ha conseguido tumbar la pretensión de la francesa Vivendi de subir su participación del 9,9% al 20%, ante las dudas sobre su línea ideológica, y colocar en el accionariado a Varela, otro de los asiduos a las pachangas de baloncesto de Moncloa, tanto con Zapatero como con el propio Sánchez.

 

Objetivo cumplido. Agárrense a la silla porque seguramente veremos en los próximos tiempos cosas nunca vistas hasta ahora. Pero la gran incógnita es si ese control férreo sobre Prisa será suficiente para garantizar que Sánchez salga vivo de las urnas. Él cree que sí, pero su obsesión con El País le impide darse cuenta de que todo está cambiando demasiado rápido. La España de 2022 no es la España de 2016.

juanpardo15@gmail.com

https://blogdejuanpardo.blogspot.com/2022/05/zapatero-y-su-banda-compran-prisa-el.html

lunes, 16 de mayo de 2022

Los privilegios fiscales de diputados y senadores: el 39% de sus sueldos no tributa

 Pese al aumento imparable del gasto público, los políticos mantienen intactas sus ventajas fiscales. Alcaldes, concejales y parlamentarios autonómicos también tienen trato preferente.

Mientras los contribuyentes se afanan estos días en realizar la declaración de la renta que procede de la totalidad de sus ingresos, el Gobierno -que sigue manifestando su interés en subir los impuestos para obtener una mayor recaudación- no ha dicho aún si en la próxima reforma va a suprimir los privilegios fiscales de que disfruta la clase política, con los diputados y senadores a la cabeza. De momento, continúan pese a los llamamientos a la igualdad entre los ciudadanos, no en la fiscalidad en este caso, mientras la ejemplaridad que debería suponerse de los representantes electos brilla por su ausencia.

Hasta los expertos a los que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha encargado el Libro Blanco de la reforma fiscal que pretende hacer el PSOE piden en la página 131 de su informe que “desde el respeto al principio de igualdad (y, en este caso, también por evidentes motivos de ejemplaridad), debería suprimirse el tratamiento privilegiado de la exención total de las dietas y asignaciones para gastos de viajes que se abonen a los diputados españoles en el Parlamento Europeo, a los diputados y senadores de las Cortes Generales, a los miembros de las asambleas legislativas autonómicas, concejales de ayuntamiento y miembros de las diputaciones provinciales, cabildos insulares u otras entidades locales que recoge el artículo 17.2.b de la Ley del IRPF”. “Su tratamiento”, mencionan los expertos, “debería equipararse al régimen general de dietas” de los demás contribuyentes.

Estos privilegios, bajo el eufemístico concepto de indemnizaciones por razón de servicio (presuntas dietas sin límite ni justificación documental alguna), eximen a los diputados y senadores de tributar nada menos que por el 39,1% de su salario público real. Se trata de 27.435 euros de media individual (sin retención fiscal alguna dada su exención) para los 313 diputados que han sido elegidos por una circunscripción distinta a la de Madrid y de 13.151 euros para los 37 madrileños.

Al no tener que declararse, esta dádiva interrumpe la progresividad del impuesto (cuanto más se gana y más se declara, más se paga al fisco), ya que sólo han de incluir en la declaración los 42.709 euros que reciben como asignación constitucional (retribución básica) y no así los 70.143 euros totales de salario total que reciben los políticos de las provincias y los 55.804 euros los elegidos por Madrid. Todo esto supone que los parlamentarios nacionales sólo tributan por la mitad de los impuestos que deberían satisfacer si no hubieran legislado a su favor y algo similar ocurre con la fiscalidad de los demás cargos electos.

Los parlamentarios nacionales sólo tributan por la mitad de los impuestos que deberían satisfacer si no hubieran legislado a su favor


Las cámaras han hecho una interpretación muy laxa e interesada de la ley del IRPF. Ese artículo 17.2.b señala que tienen la consideración de rendimiento del trabajo (es decir, tributan forzosamente a Hacienda) “las cantidades que se abonen por razón de su cargo” al conjunto de los representantes electos tanto nacionales, autonómicos, provinciales, locales e incluso eurodiputados. Pero, añade que “en todo caso” sólo se excluirán “la parte de aquellas cantidades que dichas instituciones asignen para gastos de viajes y desplazamientos”. En realidad, los viajes y desplazamientos de los políticos los abonan directamente las cámaras a las empresas de transporte.

Fuentes del Congreso señalan que bajo el concepto de indemnización por razón de servicio se incluye a los gastos por alojamiento y comidas de ‘sus señorías’ cuando vienen a Madrid o cuando los de la capital van a la cámara. La realidad es que se les ha asignado una cantidad discrecional para que hagan frente a unos gastos de los que no se exige justificación (presentación de las facturas correspondientes), que seguramente exceden al gasto real, y que además están fuera de los límites cuantitativos que regula la Ley para las dietas, gastos de desplazamiento y otras partidas asimiladas para el resto de los contribuyentes. Por ejemplo, los contribuyentes de a pié tienen un límite de 53,34 euros diarios para manutención, siempre y cuando incluyan una pernoctación, y una exención de 19 céntimos de euro por kilómetro en el caso de usar su propio vehículo.

Además de los 615 diputados y senadores, disfrutan de estas indemnizaciones los 1.867 diputados de las cámaras autonómicas, más los casi 1.100 representantes de las diputaciones provinciales, y los más de 67.000 concejales y 8.000 alcaldes

Así, según la información de las Cámaras, los diputados y senadores nacionales de las circunscripciones distintas a Madrid reciben exentos del IRPF casi 2.000 euros “mensuales” y casi 1.000 euros los electos por Madrid. Pero, en esta información oficial no se señala que ‘sus señorías’ cobran esta cantidad por 14 pagas cuando en realidad el año sólo tiene 12 meses. Es decir, es imposible generar más dietas mensuales que meses tiene el año. Además, las vacaciones parlamentarias se prolongan al menos durante tres meses al año y, por si fuera poco, muchos políticos, con residencia fuera de Madrid, disponen de vivienda en la capital o incluso se alojan en casas de familiares o amigos. Es más, también disponen de un servicio de hostelería, con precios por debajo del mercado, que recibe todos los años más de 1,5 millones de subvenciones públicas.

Para evitar interpretaciones y privilegios fiscales, bastaría con que se justificaran los gastos reales, seguramente inferiores a las asignaciones, con las facturas correspondientes y según los límites que la Ley establece para todos los demás contribuyentes. Es evidente que la situación actual ha provocado que esta indemnización por razón de servicio se haya convertido en un complemento salarial más y que en todo caso es un rendimiento de trabajo.

Este evidente rendimiento de trabajo, revestido de indemnización, se ha convertido en una de las mayores desigualdades fiscales que los gobiernos y los representantes políticos se han aprobado para sí mismos y que nunca se han dignado a modificar. Este privilegio ha sobrevivido a todos los cambios de la Ley del IRPF que han realizado los distintos gobiernos. Ni siquiera durante la pandemia, sin la presencia física de ‘sus señorías’ en las cámaras y en otros organismos de representación y con la vía telemática para actuar y votar desde su domicilio particular, se ha planteado una reducción, modificación o supresión de ese artículo 17.2.b de la Ley del IRPF.

Ni el Gobierno ni tampoco las cámaras han tomado iniciativa alguna. Es más, ni siquiera afectó a esta indemnización la reducción salarial que José Luis Rodríguez Zapatero impuso en 2010 para toda la función pública en plena primera recesión económica para bajar el déficit. El Congreso y el Senado (lo mismo hicieron el resto de cámaras del país) acordaron la reducción del 10% de la asignación constitucional, pero no se aplicó el recorte que le debería corresponder a esta indemnización. Esta pequeña ‘trampa’ sirvió a los políticos para no reducirse esta parte de sus remuneraciones mientras a los funcionarios se les metía la tijera por todos sus ingresos.

No existe fiscalización sobre la entrega de móviles, tabletas y portátiles que reciben ‘sus señorías’ y que no tampoco son tributables, ni siquiera por la parte de uso particular que puedan tener, tal como Hacienda comprueba a las empresas o a los autónomos

Todo esto supone, por ejemplo, que los diputados nacionales, autonómicos y senadores se han dejado fuera de la tributación un montante de 33,5 millones de euros, que es la cantidad a que ascienden esas indemnizaciones por razón de servicio. Esta indemnización es además compatible con cualquier otra remuneración pública. Es decir, la reciben también los ministros que son diputados. Es decir, cobran su sueldo ministerial y a la vez ésta indemnización (aunque su participación en el trabajo parlamentario sea mínimo). Es el caso, por ejemplo, de la ministra de Hacienda (diputada por Sevilla).

Hay, sin embargo, algunas excepciones: todos los ministros que tienen acta de diputado por Podemos han renunciado a esta indemnización (Yolanda DíazIrene MonteroIone Belarra Alberto Garzón). En todo caso, estas situaciones se replican también a nivel autonómico, provincial y local. Es por ejemplo habitual que un concejal cobre esta indemnización de la diputación provincial o a la inversa.

Pero, no acaban aquí los privilegios ya que los representantes políticos reciben toda una batería de salarios en especie con un tratamiento fiscal que supone un agravio comparativo con el resto de los ciudadanos. Por ejemplo, a los diputados nacionales (también a los autonómicos en su caso) se les entrega una tarjeta para su desplazamiento en taxi por Madrid por un valor de 3.000 euros anuales. Pero, la cámara no exige justificación alguna de los desplazamientos realizados ni comprueba que la utilización corresponde a la actividad parlamentaria.

A los diputados nacionales (también a los autonómicos en su caso) se les entrega una tarjeta para su desplazamiento en taxi por Madrid por un valor de 3.000 euros anuales

Además, se les abona 25 céntimos por kilómetro en concepto de desplazamiento si deciden utilizar su coche. Ambos supuestos están también exentos de tributación por IRPF. Y, por si fuera poco, no existe fiscalización sobre la entrega de móviles, tabletas y portátiles que reciben ‘sus señorías’ y que no tampoco son tributables, ni siquiera por la parte de uso particular que puedan tener tal como Hacienda comprueba a las empresas o a los autónomos.

¿Cuántos cargos se benefician de estos privilegios fiscales? Además de los 615 diputados y senadores, disfrutan de estas indemnizaciones los 1.867 diputados de las cámaras autonómicas (incluidos los de Ceuta y Melilla), más los casi 1.100 representantes de las diputaciones provinciales, y los más de 67.000 concejales y 8.000 alcaldes. Resulta curioso en este sentido que en muchos municipios con alcaldes y concejales sin asignación alguna, es decir, sin tener asignado un sueldo, sí cobren dietas por la asistencia a plenos (que tampoco tributan) y hay algunos ayuntamientos que estas reuniones son muy frecuentes hagan falta o no.

A nivel regional se han producido algunos movimientos para reducir estos privilegios. Cataluña, por ejemplo, pretende que los diputados tributen por todos sus salarios. El conflicto reside en si el pago de esos impuestos los asume el Parlament o si los diputados los costean de forma individual. De momento, la cámara ha hecho una provisión de dos millones por si ha de encargarse de este abono como parece más posible.

Diputados catalanes

Los diputados catalanes perciben su salario en dos conceptos: el base (unos 60.000 euros de media) y las dietas por desplazamiento, que no tributan al fisco de acuerdo con una ley del IRPF. Esta partida de indemnización varía en función del lugar de domicilio de los diputados repartidos en cuatro tramos: 16.975 euros al año si viven dentro del área metropolitana; 22.070 desde esa corona hasta 80 kilómetros; 23.000 euros entre 181 y 190 kilómetros y casi 24.000 euros hasta más de 191 kilómetros.

También llama la atención la particular tributación de los eurodiputados españoles que desarrollan su actividad en el parlamento Europeo. La UE aconsejó a los países integrantes que decidieran si sus políticos deberían pagar el IRPF en el país de origen o en Bruselas. Y, como parece obvio, los dirigentes nacionales no decidieron que la tributación se realizara aquí.

Por tanto, los diputados españoles pagan este impuesto de la renta en Bruselas con un tipo único del 25% por sus ingresos básicos (de unos 9.000 euros mensuales, aunque disponen de otros 6.000 para dietas) mientras que si lo hicieran en España tributarían por un tipo muy superior (en el entorno del 45% o más). Que tributen en Bruselas también interrumpe la progresividad del pago de impuestos ya que pagan allí una parte, con ese tipo, y en España el resto de ingresos de otras actividades o negocios en caso de existir, al tipo que resulte de la tarifa. Pero, no se suman las dos partes. Otro chollo fiscal más.

VOZPÓPULI

CC.OO. obligó a afiliarse a los miembros de una cooperativa para recibir un ERE de 3,4 millones de la Junta

 

La Federación Minero Metalúrgica de CC.OO. de Andalucía pagó las cuotas de sindicación para incluir a la sociedad en la «arbitraria e injusta concesión de ayudas» públicas del ente socialista.


El juez que instruye la macrocausa de los ERE andaluces y su centenar de derivadas, José Ignacio Vilaplana, ha procesado al exdirector de Trabajo de la Junta de Andalucía Daniel Alberto Rivera, a un dirigente de Comisiones Obreras, Manuel Roberto Carmona, un mediador «intruso» y dos empresarios del sector asegurador, en el marco de una pieza separada que se ocupa de la concesión de inyecciones irregulares de dinero por valor de 3,46 millones de euros concedidas a la cooperativa Springer Arteferro S.C.A. por la Junta de Andalucía de la época socialista.
La Administración autonómica asumió el coste total de 28 indemnizaciones por despido de una treintena de socios de la misma, entre los años 2004 y 2010, previa intermediación del responsable sindical, a cambio de afiliaciones ficticias «al sindicato, a pesar de la poca utilidad que habría de tener dicha afiliación al no poder los socios cooperativistas formar secciones sindicales en representación de los trabajadores en el seno de la sociedad» y «que la misma cooperativa pagaba las cuotas de afiliación al sindicato».
Así lo ha recogido en magistrado en un auto dictado el pasado martes, en el que se acuerda el pase a procedimiento abreviado de las diligencias de investigación seguidas contra los cinco investigados –facilitadores y mediadores «de las operaciones determinantes de la desleal administración de fondos públicos objeto de las presentes actuaciones»– por varios presuntos delitos de prevaricación administrativa, malversación de caudales públicos y falsedad documental.
En dicha resolución judicial, además, el juez Vilaplana describe con detalle cómo el sindicato obtuvo comisiones de las «ayudas sociolaborales o excepcionales» ilícitas, otorgadas por la Junta de Andalucía a la cooperativa sevillana, ya liquidada. Unas «subvenciones arbitrariamente concedidas por la Junta de Andalucía» por importe, al menos, «de 3.466.088,53 euros»; y, que «habrían tenido por objeto, fundamentalmente, el pago de las indemnizaciones por despido de 28 socios cooperativistas afectados» por dos expedientes de regulación de empleo (ERE) «mediante la financiación de un seguro de rentas».

El pago se ordenó por el titular de Trabajo sin que existiera previa solicitud formal de la ayuda por parte de la cooperativa ni se dictara resolución alguna que justificara la subvención

«Los fondos públicos fueron comprometidos y dispuestos bajo el supuesto y ficticio camuflaje de ayudas excepcionales sociolaborales individuales, cuando en puridad lo que se pretendía era allegar fondos para financiar el proceso de viabilidad y reestructuración empresarial de una sociedad de naturaleza privada; a lo que debe añadirse –cuestiones a las que no podían ser ajenos los investigados– las injustificadas coberturas y condiciones de las pólizas, así como la discrecional selección de las compañías aseguradora y mediadora» que participaron en la trama.
Además, el juez destaca cómo «los baremos y criterios utilizados para cuantificar el importe económico de las ayudas derivadas de la aprobación de los ERE analizados, son muy superiores y más amplios que los previstos en las Orden del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, de 5 de octubre de 1994, por la que se regulaba, para el ámbito del Estado –el competente–, la concesión de ayudas regladas, estas sí, sociolaborales».
Así, por ejemplo, «el coste de la extinción colectiva de contratos de trabajo» derivados de los ERE concedidos a la cooperativa Springer «habría sido asumido por la Junta de Andalucía en su totalidad (100 %), en lugar del 60 % la empresa y el 40 % la Seguridad Social», como se establecía en la normativa vigente.

Criterios «arbitrarios» y «voluntaristas»

Para el juez Vilaplana es especialmente significativo que en las «prestaciones aseguradas» para la concesión de los pagos a la cooperativa implicada, en forma de ERE, respondieron a una «absoluta falta de justificación técnica y económica, de modo que los criterios utilizados para cuantificar el importe económico de las ayudas derivadas de la extinción de las correspondiente relaciones laborales sería totalmente voluntarista». «Procede aquí destacar la absoluta arbitrariedad de la cuantificación de las ayudas concedidas, pues se habrían otorgado en ausencia de documentos que recojan la justificación, fundamento y cálculo de las prestaciones a cobrar para cada trabajador para determinar el importe de la ayuda», subraya el juez magistrado instructor.
No en vano, el modus operandi de la trama conformada para desviar injustificadamente los fondos públicos, se diseñó para que los trabajadores de Springer afectados por los ERE recibiesen «un seguro de rentas cuya cobertura alcanza el 100 % del salario bruto (incrementado en un 2,5 % anual) a partir de los 49 años (en lugar de los 60 años)» fijados por ley «y hasta cumplir la edad de jubilación (65 años), así como el pago de todas las cuotas del Convenio Especial con la Seguridad Social a suscribir para mantener la correspondiente cotización y conservar las prestaciones de la Seguridad Social; rentas que, en todo caso, habrían de resultar compatibles con la continuidad en otro trabajo por cuenta ajena o con la percepción del subsidio por desempleo». «Siendo todo ello financiado íntegramente –debe insistirse– por la Junta de Andalucía en virtud del mero concierto de voluntades naturalmente concurrentes entre los dirigentes de la Consejería de Empleo», el líder sindical y el resto de investigados.
«Las aportaciones económicas comprometidas y realizadas en favor de Springer Arteferro, S.C.A., objeto de la presente causa, ni tan siquiera responderían al concepto técnico-jurídico de subvención» al no reunir los requisitos mínimos de la figura «como es que la entrega esté sujeta al cumplimiento de un determinado objetivo, la ejecución de un proyecto, la realización de una actividad, la adopción de un comportamiento singular, ya realizados o por desarrollar, o la concurrencia de una situación, debiendo el beneficiario cumplir las obligaciones materiales y formales que se hubieran establecido», analiza en su auto el juez Vilaplana.
Tal es así que en el expediente de concesión no consta «una memoria descriptiva del fin o de la actividad a realizar, ni un presupuesto ni un desglose por partidas o conceptos; algo absolutamente improcedente en nuestro ordenamiento jurídico», recuerda el magistrado. Tampoco existe «procedimiento alguno de otorgamiento de ayuda socio-laboral, ni siquiera se ha dictado acto administrativo, ni razones de efectuar los pagos de forma indirecta [a través de transferencias de financiación a IFA/IDEA], careciendo de todo sentido, salvo que se estuviera intentando eludir los controles administrativos a los pagos realizándolos a través de un ente instrumental», alerta.
El propio Tribunal de Cuentas aseguró que se trataba de unas salidas dinerarias «carentes de cobertura legal, al haberse realizado sin cumplir los requisitos ni seguir los procedimientos establecidos en la legislación reguladora de las subvenciones y ayudas públicas». Los referidos directivos y representantes de la cooperativa beneficiada por las ayudas, gracias a la colaboración, asesoramiento e intermediación –principalmente– del dirigente sindical «se habrían concertado, para conseguir la obtención ilícita de las mismas, con el correspondiente titular de la DGTSS –en particular, con Francisco Javier Guerrero Benítez–, con quien ultiman las condiciones de salida de los socios/trabajadores –ellos mismos incluidos–, los instrumentos de simulación de las ayudas obtenidas en favor de la empresa, la incondicionada y progresiva aportación de fondos públicos, y la presentación de unos expedientes de regulación de empleo así como la formalización de las correspondientes pólizas de seguro».

Ucrania se queja a la UE de que España les envíe botas usadas de invierno y munición obsoleta, no armamento pesado como consta en Bruselas.

 

 


Ucrania se queja a la UE de que España les envíe botas usadas de invierno y munición obsoleta, no armamento pesado  como consta en Bruselas.

Kiev lamenta que los 30 camiones y 10 vehículos ligeros regresaran al buque ‘Ysabel’ tras dejar solo munición, cartuchos y vestimenta militar en la frontera

Ucrania se queja a España por enviarle botas de invierno en vez de armamento pesado.


Botas de invierno cuando va a empezar el verano, algunas armas obsoletas, vestimenta militar y armamento ligero que no ha pedido Kiev… Las autoridades de Ucrania no salen de su asombro ante el material bélico que le está enviando España, muy diferente en calidad y cantidad al que están transfiriendo la mayor parte de países aliados de la OTAN para sostener el esfuerzo de Kiev ante la invasión rusa.

 

El envío de 200 toneladas de cargamento bélico a finales de abril en 30 camiones y una decena de vehículos ligeros en las bodegas del buque logístico ‘Ysabel’ fue vendido por Pedro Sánchez en su visita a Volodimir Zelenski como el mayor esfuerzo de España desde que empezó la guerra. En concreto, el doble de lo que el Gobierno había transferido a Ucrania hasta el momento.

 

Sin embargo, los militares ucranianos se quedaron con la miel en los labios en la frontera con Polonia cuando vieron que el Ejército se limitó a entregar tres cosas: 400 unidades de munición de artillería de 155 mm, seis millones de cartuchos de calibre pequeño del tipo 7,62 y cajas con vestimenta militar, con la sorpresa de las citadas botas militares para el invierno.

 

Todos los camiones -inclusive los vehículos ligeros- regresaron vacíos al puerto de Gdansk para reembarcar en el buque ‘Ysabel’ y volver a España. «Es poquísimo», lamentan fuentes diplomáticas ucranianas sobre el último envío por mar y antes de poner el ejemplo de la vecina Portugal, que ha confirmado a Zelenski el envío de 15 blindados M113A y cinco obuses remolcados de 155 mm.

 

Ucrania quiere los ‘Leopard’ españoles

O el de Alemania, tras los titubeos iniciales por su dependencia del gas ruso. Berlín ha comprometido la entrega de los primeros siete blindados PzH 2000 y el inicio de la instrucción de militares ucranianos en suelo germano para que se familiaricen con ellos. España es de los últimos países de la OTAN que aún no ha entregado ningún tipo de armamento pesado a Ucrania.

 

 

Precisamente, el Gobierno de Zelenski ha pedido al Ejecutivo de Sánchez por diferentes canales que le envíe los 53 carros de combate ‘Leopard’ que el Ejército de Tierra tiene almacenados en una base militar de Zaragoza desde 2008, así como varios cazas F-18 del Ejército del Aire que están al borde de la obsolescencia.

 

Esos 53 carros de combate se encuadraron dentro de las 108 unidades del modelo antiguo del vehículo que fueron adquiridos a Alemania a mediados de la década de los noventa en forma de cesión temporal. En 2006, Defensa los compró de forma definitiva por 15 millones de euros, pero la operación financiera fue un fiasco ya que la mitad de los carros de combate acabaron en un almacén por falta de uso y han quedado desfasados.

 

Así que los 53 carros de combate quedaron arrumbados en la localidad zaragozana de Casetas, concretamente en las instalaciones de la Agrupación de Apoyo Logístico nº41, donde se les extrajo parte de su equipamiento de combate. En la actualidad, se utilizan para cursos de conducción de los ‘Leopard’ más modernos.

 

Si bien la empresa Santa Bárbara Sistemas ha garantizado que una puesta a punto de los citados ‘Leopard’ podría darse en algunos carros de combate «entre uno y tres meses», desde el departamento de Margarita Robles estiman que están obsoletos y es «inviable» su utilidad en el campo de batalla.

 

Ucrania también ha rogado a España que le transfiera obuses de calibre 155 mm, morteros pesados de 120 mm, lanzacohetes múltiples, sistemas de misiles antiaéreos y misiles antibuque ‘Harpoon’ como el que destruyó el crucero ruso ‘Moskva’. Pero los diplomáticos y militares ucranianos se están encontrando con dificultades para acceder a los despachos oficiales. Sobre todo, a los de algunos altos cargos del Ministerio de Defensa.

 

Otro hecho que está sorprendiendo en Kiev es que España está enviado aviones a territorio polaco, para su posterior entrega a los militares ucranianos, sin avisar previamente del contenido de la carga. En varias ocasiones, ha llegado material que no había pedido el Gobierno de Ucrania en sus notas verbales entregadas al Ejecutivo de Sánchez. Y al abrir las cajas han aparecido «algunas armas antiguas» y «pequeñas cantidades de munición», lejos de las cifras que desearía el equipo de Zelenski.


 Blog de Juan Pardo.